La oración pronunciada por Jesús
ABUNA DI BISHEMAYA Padre nuestro que estás en el cielo, ITQADDASH SHEMAK, santificado sea tu nombre, TETE MALKUTAK venga a nosotros tu reino, TIT'ABED RE'UTAK há gase tu voluntad KEDI BI SHEMAYA KAN BA AR'A en la tierra como en el cielo. LAJMANA HAB LANA SEKOM YOM BEYOMA Danos hoy nuestro pan de cada día, U SHEBOK LANA JOBEINA perdona nuestras ofensas KEDI AF ANAJNA SHEBAKNA LEJEIBINA como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, WEAL TA'ALNA LENISION, no nos dejes caer en la tentación ELA PESHINA MIN BISHA. y líbranos del mal. Como se enseÑa en la Filocalia , adecuando la oración al ritmo respiratorio, el espíritu se calma, encuentra el «reposo» ( hesychia , en griego). El espíritu se libera de la agitación del mundo exterior, abandona la multiplicidad y la dispersión, se purifica del movimiento desordenado de los pensamientos, de las imágenes, de las representaciones, de las ideas. Se interioriza y se unifica al mismo tiempo que ora con el cuerpo ...