Borges y los laberintos. Una lectura espiritual.
¨El símbolo del laberinto procede de la tradición clásica de los laberintos cretenses. Tiene un significado mágico, metafísico, como podría serlo el área de encuentro consigo mismo, un espacio místico, desconocido. A Borges le atrae el símbolo del laberinto porque es éste un lugar contradictorio, en el sentido de que suscita un interés ya que esconde y aprisiona y porque, a pesar de ser una construcción humana, parece hecha por Dios. En este sentido, resulta interesante señalar que los personajes borgeanos perecen dentro de su propio laberinto. El mundo que presenta en muchos de sus cuentos es caos, es desatino. Estos laberintos que aparecen y que pueden ser temporales, espaciales o retrospectivos son metáfora de otro laberinto más amplio y también inescrutable: el Universo. El laberinto será, entonces, el origen de alfa y omega, el caos del mundo, la prisión en la que el alma se encierra. A veces, estos laberintos poseen un patio central que tal vez simbolice el núcleo de la vid...