Hazte lugar para la alegría
Una de las cosas maravillosas que he descubierto a través de mi experiencia con la meditación es que yo no soy mis emociones . Como se pueden imaginar, no me he convertido en un vegetal, me sigo enfadando , pero con una diferencia: ahora soy consciente de que yo no soy mis emociones, de que las puedo observar . Este sencillo hecho lo cambia todo, y lo he aprendido a través de la única forma posible: la experiencia. No ha sido un camino fácil, tampoco puedo reclamar la total maestría, pero sí puedo decir que esta pequeña conciencia me ha ayudado a convertirme en mi amigo más cercano y mi compañero más fiel. Para obtener esta conciencia es de gran ayuda comenzar a explorar nuestra propia geografía emocional. Y hay muchos pequeños trucos que nos pueden ayudar. Me gustaría compartir algunas de estas experiencias en este blog. Hay un antiguo proverbio sufí que dice que la existencia siempre está ahí esperándonos, y que cuando damos el primer paso hacia ella, ella automáticamente da mil...