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La potencia del yoga

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Hay unos 400 millones de practicantes de yoga en todo el mundo. Al menos es lo que asegura la Federación Internacional de Yoga. Y no debe de estar muy alejado de la realidad porque lo que eran unos ejercicios que podían resultar exóticos realizados por unas personas no menos exóticas, ha pasado a convertirse en una actividad que está presente en los gimnasios, clases para la tercera edad, talleres de preparación al parto, centros de salud y un largo etcétera. A todo eso, ¿qué es el yoga? ¿Una superchería? ¿Una gimnasia? ¿O algo más? Amable Díaz, psicóloga y presidenta de la Asociación Española de Practicantes de Yoga (AEPY), comenta que la palabra yoga viene de la raíz sáncrita yug,que significa yugo. De alguna manera se trata de poner la mente bajo el yugo del ser, y entonces se produce la unión. ¿La unión con qué? "Mejor experiméntalo" , contesta Ramiro Calle. "Vale más un gramo de práctica que toneladas de teoría". La cuestión es qué herramientas se disponen para...

"Hacia una espiritualidad laica - Sin creencias, sin religiones, sin dioses"Marià Corbí

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El camino de la espiritualidad es el camino de la sutilización porque es la vía al refinamiento del conocer y del sentir. Los humanos somos unos seres que precisamos depredar el entorno para mantenernos vivos. Como depredadores que somos, tenemos que matar y destruir para vivir. El mundo en que vivimos y que sentimos es nuestro campo de caza. Nos vemos forzados, irremisiblemente, a concebir y sentir el mundo que nos rodea y a nosotros mismos como el campo de caza de un cazador. Nuestros procesos culturales han sofisticado mucho el campo de caza y la actuación del cazador, pero, en definitiva, no han transformado, en lo más mínimo, nuestra condición, ni pueden, ni deben hacerlo. Esta es nuestra condición y nuestro destino: vivir depredando, subsistir matando y destruyendo. En sí no tiene nada de malo o de indigno. Somos, por añadidura, unos depredadores culturales. Utilizamos nuestras creaciones culturales para depredar con más eficacia. Esa es la base donde necesariamente hacemos p...

La verdad no tiene morada .Marià Corbí

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La verdad no es una casa donde morar, porque ninguna expresión o formulación construye las paredes de su cerca. La verdad se escapa siempre de toda cerca. Quien la quiera poseer amurallándola, es tan necio como el que quiera levantar un muro en medio del océano. La verdad, como el océano, ignora las fronteras, deshace las tapias, es incontrolable. La verdad no es un techo, bajo el que protegerse, porque la verdad, como un huracán, levanta y se lleva todas las protecciones, como las hojas secas de los árboles. La certeza que genera la verdad no se apoya en la protección que proporciona ni en lo delimitados que están sus contornos sino, por el contrario, en su pura e inevitable intemperie; en sus fronteras indefinibles; en su capacidad de invadir, como una inundación, todos los cercados; en su poder para filtrarse y huir de los muros más solidamente construidos. La verdad convence, precisamente, porque está desnuda, como una noche de estrellas y vacía como el cielo inmenso. La verdad con...