¿Por qué meditar puede ser peligroso para tu salud?
¿Puede un remedio muy recetado y respaldado causar el efecto opuesto? O quizás, más bien, ese es uno de los efectos posibles y tenemos que contemplarlo. ¿Estás sentado cómodamente? Cierra tus ojos. Tómate unos minutos para calmarte. Cuando estés listo, préstale atención a tu respiración. Simplemente observa cómo el aire viaja dentro y fuera de tu cuerpo, mientras inhalas y exhalas. Si tu mente vaga, como lo hará, sólo percibe el pensamiento, pero descártalo delicadamente, y vuelve a concentrar tu atención en la respiración. A medida que haces esto, tu atención se enfoca en el momento presente, tu mente se calma por sí sola y el estrés y la ansiedad se reducen. Si haces eso periódicamente, vas a lograr una mayor concentración, creatividad, tranquilidad y bienestar, además de mejores relaciones. O al menos eso es lo que se asegura. La meditación mindfulness o conciencia o atención plena se ha extendido ampliamente, y no sólo entre los místicos orientales, hippi...