En el nombre del padre.
Los varones que me rodean son cálidamente protectores. Misión varonil ,que en la modernidad es cuestionada ,en aras de una inexistente igualdad genérica. Prefiero reconocer en la mirada de un padre, la ley que puede ser cuestionada, ante la anomia indiferenciada de quien no sabe brindar en el límite , la firme contención de un no. Qué absurdo resulta criarnos en un mundo que no desea ser coaccionado por su padres, pero sí, por una cultura de libertades precarias, de ideas parciales y relaciones escurridizas. Me conmueve ver a mi padre luchando día a día. Reflexionando juntos, discutiendo con pasión acerca de los temas más trascendentes:el arte, la religión, la vida, las relaciones humanas, el sentido del amor. Mucho de lo que soy se lo debo a mi padre. A veces no logramos ver claramente la marca de nuestro padre, porque están lejos o tan cerca ,que no llegamos a apreciar sin querella o indiferencia, la impronta , que han dejado en nosotros. Ser padre, es dejar una marca en el hijo: un...