martes, 27 de octubre de 2009

Solo el sufrimiento puede llevarte hacia la compasión.


La compasión es un sentimiento profundo que aspira a liberar a los demás del sufrimiento. Este sentimiento es un movimiento positivo de tu mente y de tu cuerpo, la respuesta espontánea de un corazón abierto que anhela mitigar el dolor y el sufrimiento de todos los seres.

El sufrimiento impregna todo nuestro mundo, desde las injusticias, el hambre de los pueblos, las guerras, la violencia, la discriminación son algunas de las formas más temibles del sufrimiento.

Aunque vivamos en una isla de relativa paz y abundancia, no tardaremos en observar la presencia, velada o manifiesta del sufrimiento. La enfermedad, la vejez y la muerte, forman parte intrínseca del proceso mismo de la vida. Todos somos iguales ante este hecho.

Del mismo modo cuando prestemos atención plena a nuestra mente , descubriremos también la presencia de diferentes tipos de malestar. Los hábitos y las rutinas tal vez nos hagan sentir cómodos y tranquilos pero bajo su confortable fachada, suele agitarse la inquietante y difusa sensación de que nuestra vida es básicamente incompleta, problemática y no funciona del todo bien. Tal vez se trate de un vacío, de una desesperación existencial, de la insatisfacción , del miedo que nos impulse a llenar nuestro tiempo con todo tipo de actividades. Pero cuál es el verdadero origen de todas estas sensaciones?.

Cuando afrontamos el sufrimiento del mundo, de nuestra vida, de nuestro cuerpo y de nuestra mente, nos damos cuenta de que no se trata de un problema individual sino de una experiencia universal. Por qué, entonces,el mundo no es un lugar amable en el que todos comprendamos desde la compasión, el sufrimiento que nos atraviesa?.

Lo cierto es que nuestro corazón no siempre está dispuesto a abrirse al dolor y continuamente trata de huir de él, de cerrarse y de escapar al sufrimiento. Sin embargo cuando le cerramos la puerta al sufrimiento, obstruimos la puerta hacia la compasión.

La compasión es la respuesta más espontánea de un corazón abierto. Pero el manantial de la compasión permanecerá cerrado mientras sigamos tratando de escapar del sufrimiento ,por que cuando negamos su existencia nos alejamos de la realidad y terminamos enredados en un mar de racionalismos o emociones que sólo son reacciones a esta sufriente realidad .

Hace un tiempo comenzamos a bendecir la mesa con mi familia. Ese acto de dar gracias por los alimentos que han sido traídos a tu mesa, también son la expresión de algún tipo de sufrimiento que han tenido que atravesar todas personas implicadas en la elaboración de esa rica comida que hoy saboreas. No son grandes actos los que te devuelven al momento presente, son pequeñas llamadas de atención que puedes hacerte a ti mismo, como lo enseña claramente el maestro zen vietnamita Thich Nhat Hanh en sus versos para el despertar.

1

Al despertarse

Despertándome con una sonrisa,

sé que tengo 24 horas nuevas para mí.

Prometo vivirlas con plenitud,

y ver a todos, con los ojos de la compasión.

14

Preparando las verduras

En estos vegetales frescos

veo un sol verde.

Todos los Dharmas se juntan

para hacer posible la vida.

Las Cinco Contemplaciones

Esta comida es el regalo de todo el universo –la Tierra, el cielo y mucho trabajo duro.

Que comamos con atención de manera de ser dignos de recibirla.

Que transformemos nuestros estados mentales poco hábiles y aprendamos a comer con moderación.

Que sólo tomemos alimentos que nos nutren y previenen enfermedades.

Aceptamos esta comida para llevar a cabo el camino del entendimiento y el amor.

12

Conduciendo

Antes de arrancar el coche,

sé adonde voy.

El coche y yo somos uno.

Si el coche va rápido, voy rápido.

Si el coche va lento, voy lento.

5

Sirviendo la comida

En esta comida

veo claramente la presencia

de todo el universo

manteniendo mi existencia.

10

Tomando té

Esta taza de té en mis dos manos–

¡la atención se mantiene

en posición vertical!

Mi mente y cuerpo moran

en el aquí y el ahora.

Empezando a comer

Con el primer bocado, prometo ofrecer alegría.

Con el segundo, prometo ayudar a aliviar el sufrimiento de los demás.

Con el tercero, prometo ver el gozo ajeno, en el mío propio.

Con el cuarto, prometo aprender el camino de desapego y ecuanimidad.

8

Terminando mi comida

El plato está vacío.

Mi hambre satisfecha.

Prometo vivir,

por el beneficio de todos los seres.

Cuando nos demos cuenta que la felicidad no consiste en la acumulación de acciones placenteras, cuando nos demos cuenta que el ansia de gratificación sensorial no puede aportarnos la plenitud ni la satisfacción, sino por el contrario, más apego y más rechazo, nuestra ignorancia se verá reemplazada por la sabiduría. La experiencia directa de la felicidad no tiene tanto que ver con acumular, como con desprenderse, de abrirse al dolor para que pueda emanar de nuestro centro ,el fruto más dulce de nuestra sensibilidad humana,...la compasión.

Adriana Paoletta

Te esperamos a meditar hoy a las 19.30 hs en J. B Justo 4019 2 do"D".

Este post está dedicado a Lu para que pueda abrirse y reconocer la compasión para crecer a su lado.

4 comentarios:

Luz del Alma dijo...

Gracias Adriana por éste post.
Reconocer, aceptar y soltar.
Solo puedo dejar ir lo que me paertenece, mientras tanto solo puedo padecerlo. Cuando lo hago propio puedo decidir que hacer, mientras tanto pertenece a "otro" y no decido sobre él.
Tambien lo asocio al post anterior y pensaba en las etapas de la vida, en esos "cada 7 años". Todos las atravesamos; nos metemos en cada una?
Envejecer es hermoso, viejo sabio o viejo ...?
Un fuerte abrazo de luz, Mirta

Cari Y Yoly dijo...

Muy importante el post que has publicado.
Pasar por aquí y leerte me hace sentir mucho mejor.
besos

Anónimo dijo...

HERMOSA VIRTUD, NOS HAS PRESENTADO HOY, QUERIDA ADRI. SI NO TENEMOS OTRAS YA TRABAJADAS, ESTA NO LLEGARA, HAY Q LABRAR MUCHO NUESTRA TIERRITA INTERIOR, DIA A DIA. A PROPOSITO...SIRVE PARA LIBERAR A LOS DEMAS.??? Ja, Ja
Abrazos risueños. Gracias por tu luz. Gra

lucía// dijo...

adri, gracias por tu amor inconmensurable, por toda esa compasión y por darme la mano cuando lo necesito.
un beso enorme