jueves, 8 de octubre de 2009

Las heridas que debemos sanar cuando meditamos.



Ayer en nuestra práctica de Meditación descubrimos, según las palabras de Paola , que" nuestra mente crea los problemas pero también las soluciones para ellos". Encontrar esa sabiduría interna como fruto de la práctica, es desovillar el enredo mental al que estamos sometidos diariamente sin percibir quienes somos en realidad. La transformación interna y en consecuencia el cambio de hábitos, la desaceleración de la respuesta reactiva a la realidad, la calma interna, la concentración y una identidad más ampliada y en consecuencia más flexible y felíz, son algunos de los cambios psicológicos más notables que experimentan mis alumnos al meditar. Pero este transitar a través del Yo con sus voces múltiples y disonantes, es también el camino de la sombra, el encuentro con nuestros aspectos negados y temidos, que afloran bajo la ATENCIon PLENA a veces con virulencia para que integremos y perdonemos nuestros tropiezos , las heridas que causamos y que irremediablemente están abiertas para sangrar en nuestro espacio interior. Y aquí el abrazo, compasivo y afectuoso que entrego cuando alguien del grupo contactó con su sombra, con su aspecto faltante en la realidad conciente. Ese abrazo que te toca y reconcilia con la totalidad.

Estamos ahí en contacto permanente con esa corriente como diría Buda , de lo que trazamos en el pasado y vivimos como consecuencias de esas acciones en el presente.

En silencio comprendo lo que sucede y te abrazo pequeño yo , que juegas a volverme loco, con tus voces contradictorias. Se que soy más que este conflicto que muestras y solo quiero estar presente para mirarte a los ojos y disolverte a través de mi amor.

Adriana Paoletta

9 comentarios:

sati dijo...

hermosa Adri , que linda experiencia, aceptar, abrazar, dejar partir y amar...
toda una gran y maravillosa enseñanza.
un abrazo grande desde el corazon. tami

lucía// dijo...

te dejo un abrazo de internet! gracias por todo,
lu

Adriana Paoletta dijo...

Hola Tami, angel hada( como diría Maná)!
Gracias por tu paso por aquí!Un abrazo lleno de amor
Adri

Adriana Paoletta dijo...

Hola Lu!
Te acompaño en todo momento desde este abrazo telepático!

Adri

Luz del Alma dijo...

Gracias Adriana por compartir.
Todo está en cada uno de nosotros, sólo nosotros tenemos la llave, lo que sí a veces necesitamos es que nos ayuden a encontrarla, pues a veces olvidamos donde la hemos guardado...
Un gigante abrazo de luz, Mirta

Adriana Paoletta dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Adriana Paoletta dijo...

Si por supuesto Mirta, la ayuda ante todo como una mano que arroja su calidez cuando estamos bordeando el filo de la cornisa.

Un abrazo
Adri

gas dijo...

Hola adriana soy de uruguay y estuve leyendo sobre el yoga y me gusto mucho los beneficios, etc. Estuve leyendo porque no me encuentro a mi mismo, estoy en un estado depresivo ya hace un tiempo, me duele el pecho, no veo con claridad lo que quiero y tengo muchas cosas arraigadas del pasado.Tengo 18 años pero me siento como un niño con eridas que me cuestan curar, pero creo que puedo curarlas. Queria saber si el yoga me pude alludar a curar las eridas y a cambiar mi estilo de vida, algo que estoy haciendo pero quiero cambiar cuanto antes para dejar de sufrir y poder disfrutar.

Adriana Paoletta dijo...

Hola Gas!

Bienvenido! me apena que estés deprimido. Por supuesto que el yoga puede con la depresión. Pero antes debes consultar con tu médico clínico para que te ayude con su diagnóstico. Antes de saber qué remedio daremos a nuestro mal, debemos tener un diagnóstico certero de nuestra enfermedad. Eso ante todo. Hoy en día hay muchos tratamientos que se pueden hacer en forma complementaria . Trabajo en forma interdisciplinaria con médicos y psiquiatras y te aseguro que de esa manera los efectos son increíbles.

Por supuesto que puedes curarte y disfrutar... y más a tu edad que hay un mundo por delante. Pero debo decirte que a los 18 se produce una crisis muy grande, con respecto a nuestra identidad. Además de sentirnos a nosotros mismos como individuos de carne y hueso, comezamos a descubrir que hay algo más detrás de nuestra personalidad... y es así cominzas a descubrir tu alma, un espírtu sensible que te vuelve quizás más vulnerable en una primera instancia, pero que si lo alimnetas con el "alimento apropiado" servirá de guía para tu vida, siempre.

Yo comencé a tu edad a practicar Yoga, y estaba muy sensible y a contramano con el mundo material. Empezaba a dar mis primeros pasos en mis estudios universitarios de Letras,y me ponía de novia con mi actual marido. Sin dudas estar con la persona adecuada en el momento adecuado me ayudaron a elegir este camino que se convirtió hoy en mi vocación. Pero te aseguro que nada me fue fácil. Y puedo decirte que a los 18 sufría más que hoy. Claro que el Yoga fue mi remedio, pero también ser amada y amar,estudiar lo que me gustaba, mis amigos, mis alumnos, el arte, sobre todo ser mamá... mi unidad con lo Divino... Todo ha contribuido a volverme consciente de lo que soy...ser felíz y aceptar que todo es cambiante y aún lo más tremendo pasa y se transforma...

Te entiendo profundamente y si necesitas charlar conmigo te paso mi mail adripaoletta@gmail.com y podrás preguntarme lo que necesites. Estoy contigo!

abrazos de luz
adriana