martes, 28 de julio de 2009

El deseo y la generosidad.


¿Qué es lo que anhelamos?. El deseo puede ser definido como el hambre de sensaciones placenteras,éstas pueden ser imágenes ,sonidos,aromas,sabores,sensaciones físicas o estados mentales placenteros pero en el fondo lo único que perseguimos en realidad es la sensación de plenitud.
El problema estriba en que a pesar de que consigamos experimentar una cierta satisfacción esta no suele perdurar mucho tiempo. Así damos infinidad de vueltas tratando de conseguir una satisfacción permanente en fenómenos que por su misma naturaleza son impermanentes .
Buscamos plenitud en los placeres sensoriales porque nos parece que es el lugar mas adecuado para encontrarla y porque además es el sitio donde todas las personas lo buscan.
En la medida que la intensidad del deseo y del anhelo va disminuyendo y dejamos de ser meros juguetes de las pulsiones de una mente que desea, experimentamos una paz más y más profunda.
Esta paz no debe tener como meta abandonar el mundo, sino que debe abrir un espacio vital en el que podremos movernos con mas energía e integridad.Ese espacio es la generosidad.
Entonces la generosidad se convierte en expresión espontánea, de nuestra comprensión, de nuestra energia, nuestras posesiones nuestra bondad, nuestra atención y nuestro amor .
La practica de la generosidad aparte de ser un fundamento extraordinario sobre el que asentar nuestras relaciones con los demás , nos ayuda también a percibir con mayor claridad las motivaciones que los apegos sutiles que subyacen en nuestra conducta .
Muchas veces nos encontraremos dando algo, frustrados por no recibir un agradecimiento acorde con lo que hemos dado, esa fricción entre nuestras expectativas y la realidad nos hace descubrir ese apego subyacente que existen en ciertos actos supuestamente generosos
Al final de su vida Aldous Huxley afirmó que había llegado a la conclusión de que la práctica espiritual más elevada consiste en aprender a ser más amable con los demás.La práctica de la amabilidad estriba en aprender a abrirnos a los demás en lugar de cerrarnos a ellos.
La amabilidad derriba las barreras que hemos erigido dentro de nosotros y los demás .Y, cuando esta actitud es manifiesta ,dejamos de preocuparnos exclusivamente por nuestros propios intereses y el circulo de nuestro amor se agranda hasta llegar a englobarlo todo.
La preocupación por el bienestar de los demás nos pemite asi salir del aislamiento y de la prisión de nuestro ego y expresar y cultivar directamente la libertad.
Es muy importante, no obstante no tener una idea demasiado concreta de como deben ser las cosas porque si ciertamente desarrollamos una actitud interna amororosa y campasiva no habrá necesidad alguna de esperar a que ocurran situaciones especialmente gratificantes para nuestro ego
Hay muchas ocasiones a lo largo de nuestra vida cotidiana en las que podemos expresar esta cualidad,nuestros vecinos o relaciones; especialmente aquellas con las que mas nos cuesta ser generoso .De este modo,la amabilidad o METTA se convierte en un poderoso acicate para profundizar nuesta comprensión y practicar una actitud armónica que consiste fundamentalmente en no dañar a los demás ni a nosotros mismos .

Te esperamos a meditar el miércoles a las 19 hs en Jemco. Perón 940 3er piso.
Informes:adripaoletta@gmail

1 comentario:

sati dijo...

Querida ADRI , es verdad crecemos al darnos, nos expandimos al compartir y a la ves nos enriquecemos muchisimo abriendonos con amor a esta gran diversidad que nos rodea.
un abrazo grande grande tami