martes, 21 de julio de 2009

Sabiduría sufí para tiempos de materialismo espiritual.


El Maestro sufi contaba siempre una parábola al finalizar cada clase, pero los alumnos no siempre entendían el sentido de la misma...

- Maestro – lo encaró uno de ellos una tarde. Tú nos cuentas los cuentos pero no nos explicas su significado...

- Pido perdón por eso. – Se disculpó el maestro – Permíteme que en señal de reparación te convide con un rico durazno.

- Gracias maestro.- respondió halagado el discípulo

- Quisiera, para agasajarte, pelarte tu durazno yo mismo. ¿Me permites?

- Sí. Muchas gracias – dijo el discípulo.

- ¿ Te gustaría que, ya que tengo en mi mano un cuchillo, te lo corte en trozos para que te sea más cómodo?...

- Me encantaría... Pero no quisiera abusar de tu hospitalidad, maestro...

- No es un abuso si yo te lo ofrezco. Solo deseo complacerte...

- Permíteme que te lo mastique antes de dártelo...

- No maestro. ¡No me gustaría que hicieras eso! Se quejó, sorprendido el discípulo.

El maestro hizo una pausa y dijo:

- Si yo les explicara el sentido de cada cuento... sería como darles a comer una fruta masticada


De la sabiduría sufi


Para amantes del ingenio, para degustadores de enseñanzas sufíes del Oriente Medio, para amantes del humor, para curiosos sobre la lógica del absurdo este cuento sufí nos sitúa frente a dos grandes temas muy vigentes:

cómo aprender un camino espiritual y de la mano de quién.


Si lo sé , hoy los tiempos se han acelerado, dicen algunos gurús "que el día tiene menos horas". Si lo sé,estamos llegando a una era en que la conciencia espiritual o el pensamiento del tercer grado está dando sus pasos para eclosionar en nuestro neocortex. Si lo sé, son millones los que están ávidos del Gran Despertar espiritual ; desde hace 23 años que practico y enseño Yoga y jamás vi a tantos economistas, ingenieros, contadores y hombres de ciencia y negocios queriendo avalanzarse tan apasionadamente hacia los temas del espíritu. ¿Big Mind o Big Commerce?.


El materialismo espiritual ha llegado de la mano de la New Age hace unas décadas y está fundando millones de sectas que inteligentemente tienen el nombre de ONG, fundaciones,escuelas, seminarios intensivos que duran dos niveles a precios realmente sorprendentes,o las enseñanzas tradicionales que demoran nuestro aprendizaje para hacernos sentir que no sabemos nada, que nuestra vileza y sentido egoico es tan grande que no nos alcanzará esta vida para despertar como Budas.


Por otro lado, si encontramos a alguien con quien aprender a transitar este sendero tan sinuoso lleno de obstáculos, nos volvemos tan exigentes y críticos que a la menor señal de fragilidad, enojo, cansancio o turbación, irrevocablemente damos el veredicto: NO ES LO QUE BUSCO, transformándolo en una de las tantas cosas descartables que consumimos a diario.


Qué difícil resulta no idealizar a nuestros maestros, ya que si los vemos como seres tan humanos y falibles , que se esfuerzan día a día para ser quienes son, deberemos esforzarnos tanto como ellos para alcanzar un estado en el que conocimiento y acción estén hermanados. Es más fácil pensar de ellos que todo lo saben, todo lo descubren por intuición, que sus cuerpos ingrávidos no están sometidos a las leyes del sufrimiento, que su saber no es el fruto de noches sin dormir y mañanas amanecidas con el canto del primer pájaro, que su vida es tan simple y problemática como la de todos, pero cada pérdida de conciencia en el amor, es como un salto al vacío que nos habla, de todo lo que resta por escalar, desde ese abismo cotidiano que nos arranca el Despertar.


Recuerdo que uno de mis docentes de la Carrera de Letras, me dijo al terminar mi última materia y obtener mi título: aquí te entrego la llave de la bliblioteca, ahora sabrás qué buscar y dónde buscar.


Como docente en el área de Yoga intento darle a mis alumnos todos los recursos para que ellos mismos verifiquen (comprobar la verdad de lo aprendido)en sí mismos los pasos para la integración de todos los aspectos del Ser . Esta no es una tarea menor porque los transforma en potenciales maestros.


Por ello cuando compartimos con nuestro maestro/a el fruto del conocimiento deberemos interesarnos en reconocer cuál es el árbol que lo produce , aunque aún no esté cargado de frutos, tomando consciencia que hay un proceso en todo ser viviente que es semilla , flor y fruto en distintas etapas .Que la sabiduría no consiste en saborear sólo el fruto , sino también en no talar el árbol que lo produce por la ignorancia de una mente acostumbrada a reconocer solamente los frutos maduros y apetecibles.


Adriana Paoletta


7 comentarios:

Luz del Alma dijo...

Creo que en la vida todo es un proceso, la Vida misma es un proceso. Proceso de crecimiento en constante cambio, todos tenemos tanto que aprender y mucho que enseñar, en un intercambio continuo donde lo maravilloso sería estar "presentes", ser conscientes de tanto movimiento en cada instante de nuestra vida.
Gracias Adriana.
Abrazo de luz, Mirta

Anónimo dijo...

Cuánta sabiduría! Buscamos todo ya los frutos masticados, pero no metemos las manos en la tierra, para trabajarla. Con disciplina, atendiendo a la maleza en nosotros mismos. Asi, EL JARDINERO, sacará los mejores frutos. Gracias por lo que nos brindas.!! Gra

Adriana Paoletta dijo...

Hola Mirta!!!

Gracias por transitar estas páginas virtuales que son el proceso interior que deseo compartir con ustedes.

Un abrazote
Adri

Adriana Paoletta dijo...

Hola Gra!
El jardinero con su simpleza y perseverancia crea el más bello de los jardines.

Un barazo de frío
Adri

gabo dijo...

¿Tal vez la paciencia sea una forma de practicar el olvido de la violencia? ¿Y puede ser que la perseverancia sea la práctica del recuerdo de la paciencia?
En cualquier caso, tus palabras muestran con claridad la paciencia y la perseverancia, indicándolas solamente para, coherentemente con el cuento sufi, no dárnosla ya mangiadas.
Un abrazo.

sati dijo...

Adri me encanto la enseñanza del Maestro sufi, y la tuya.Esto me lleva a reflexionar mucho mas... Muchas gracias. un beso grande . tami

Adriana Paoletta dijo...

Gabo, Tami:
Que puedo decir de Uds tan comprometidos con el estudio de la naturaleza de los procesos que se dan en los seres humanos
Solamente gracias por estar.!
Adriana