lunes, 27 de julio de 2009

Tangka: Macrocosmos, microcosmos y Mandala

Los tangkas son pinturas tibetanas destinadas a plasmar la doctrina budista. Pueden simbolizar para quienes pintan o meditan sobre ellos Al Buda en nosotros, bajo diferentes aspectos. También es una ayuda en la meditación. Mediante la concentración en la imagen y los detalles del mandala, observando desde el centro a la periferia realizamos un recorrido circular y centrífugo siguiendo los niveles de nuestra mente en estado de concentración y meditación.
Es una especie de templo nómade transportado por los monjes tibetanos es su peregrinación por el Tibet. La palabra “gar” que originalmente significaba campamento nómada es hoy un sinónimo de corriente de monasterio. En esos viajes los monjes llevaban consigo todo lo necesario para practicar la religión, como altares e imágenes transportables ,que servían de sustitutos de los murales en los templos. Con la construcción de los monasterios se continuaron pintando para ser colgados en los templos.

Habitualmente se pintan sobre lienzo, a veces sobre seda. Se ribetean con brocados de diferentes colores y un recuadro que enmarca al buda como portal hacia otra dimensión.
El arte del tangka es un ritual religioso y una práctica espiritual.Las principales influencias de la pintura Tangka tiene su origen en India , China, Nepal, Cachemira, Persia y Khotan.

El objetivo primordial de la iconografía del Mahayana era preservar cuidadosamente su doctrina de la interrelación de todos los fenómenos, y aludir a la subyacente e impenetrable realidad a la que todo fenómeno es inherente. La formulación más sucinta del dharma es la Rueda de la Vida, en la que los doce eslabones de la cadena del condicionamiento circundan a los seis campos de la existencia. Al ponerse en movimiento, gira alrededor de las tres fuerzas del samsara: ignorancia, deseo y odio -simbolizadas por el cerdo, el gallo y la serpiente-, los impulsos emocionales básicos que nos mantienen aferrados al universo fenoménico e insatisfactorio. Toda esta apariencia ilusoria está bajo el nefasto control del amo de la ilusión, Mahakala, el Señor del Tiempo (Tanka tibetano).
La jerarquía cósmica se expresaba por medio de mandalas geométricos que representaban los distintos niveles de consciencia profundizando hacia el interior de la materia a través de una serie de densidades en progresivo aumento. Estos mandalas se utilizaban en ejercicios de meditación y de visualización para facilitar el viaje de retorno desde la grosera materia hasta la infinitud del vacío. Se realizan modelos tridimensionales de la jerarquía cósmica -normalmente suelen ser representaciones del monte Meru, el centro y ápice del universo budista que, o bien sirven como ofrendas para el templo, o, en algunos casos, constituyen el templo en sí mismo, como sucede en Borobodur, el santuario budista más grande del mundo. En la cultura tibetana, los mandalas se realizan con arena coloreada que representa el Universo que será purificado cada nuevo año. Siguiendo la analogía con el proceso cósmico, el esfuerzo creativo de varias semanas queda destruido durante el rito, que sólo dura unas horas.

Escucha el mantra de las cien sílabas a Vajrasattva.

Te esperamos el miércoles en Jemco ,a las 19 hs en nuestras Prácticas de Meditacion. Nos iniciaremos en la meditación con Tangkas budistas. Perón 940 tercer piso.

Informes:adripaoletta@gmail.com

3 comentarios:

maravillosa tierra dijo...

Hola Adriana!!excelente esta página.Cuánto material!cuánta información.
Muchas gracias
cris

Adriana Paoletta dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Adriana Paoletta dijo...

Muchas gracias a vos Cris por pasar a visitarme
Adriana