jueves, 30 de julio de 2009

Yoga y BIENESTAR

El médico Felipe García dice que su vida actual es la mejor demostración de que se puede ganar la batalla al estrés. Uno de sus pacientes, aquejado por un cansancio crónico, quedó tan complacido de su método, que lo animó a crear un instituto para el cuidado y tratamiento de este mal. Ahora Madrid cuenta con un lugar en donde se lucha contra el estrés. Mucho de lo que se sabe sobre este padecimiento tiene que ver con los hábitos y rutinas de las personas sometidas al vertiginoso ritmo de las ciudades. Puede resultar gracioso, pero el solo hecho de buscar tiempo para tomar una siesta y no encontrarlo, a pesar de tener varias horas disponibles al mediodía, podría provocar estrés.

Kasia Walarowska, esposa de García Espada, dice que el yoga, la meditación y la medicina tradicional china también pueden mejorar a una persona afectada por este mal. Por eso, al crear el Centro de Equilibrio y Salud Shen pensaron en tener todas esas opciones en la mano, para beneficio de sus pacientes, ya que España es el país europeo en el que más personas declaran haber confiado la cura de sus males a médicos que practican la medicina alternativa.

Los regentes del instituto Shen, ubicado en la calle Recoletos 4, tienen 15 años de experiencia con la medicina tradicional china. Los dos ostentan licenciaturas en esta materia. Felipe García incluso ha realizado prácticas en China y varios posgrados.

«La idea fue crear un concepto de salud y bienestar. Todas las terapias son concebidas como servicios. Además, queremos que las personas se activen a su propio ritmo de vida», explica Felipe García. Por ejemplo, en este centro hay alternativas interesantes como la implantación de salas de siesta y menús supervisados por especialistas, para generar menos tensión sobre todo en ejecutivos que tienen jornadas de trabajo intelectual.

«Las personas necesitan una visión global de su vida. No sólo de sus problemas, sino de los aspectos buenos. Otro problema es que al verse afectados por el cansancio o el estrés, intentan varias terapias y no son constantes. Estas cosas son las que queremos que tengan presentes quienes vienen a visitarnos para buscar nuestra ayuda», comenta Kasia Walarowska.

En una primera entrevista, los médicos de este centro diagnostican la clase de problema que enfrenta el paciente. Luego se decide el tipo de terapia que se aplicará, el paciente incluso puede sugerir la técnica que más le convenga, tanto por la cuestión de tiempo como por el coste. El tratamiento puede incluir desde la acupuntura hasta una relajante siesta.

«Incluimos una sala para siesta, en la que se puede aprovechar el mediodía para descansar. Hay una iluminación tenue, se pone música suave y se encienden inciensos», explica Kasia Walarowska.

Antonia León es la encargada de realizar el shiatsu, un masaje de origen terapéutico, creado por el japonés Tokujito Namicosi. «Aprendí del maestro Shigueru Onoda, cuando vino aquí en 1993. Es una terapia en la que los pulgares presionan los músculos y la piel con movimientos circulares. Creo que es una técnica seria que ha ayudado a varias personas», comenta. Además, explica que en 1956 los resultados terapéuticos de esta técnica fueron reconocidos oficialmente por los ministerios de Sanidad y de Educación de Japón.

La medicina tradicional china tiene varios adeptos. La acupuntura es la más solicitada, ya que a través de pinchazos de agujas estériles y muy finas en la piel se trata de regular el sistema energético y mejorar, de esta forma, el sistema energético y la salud. Una variante es la auriculoterapia, que es la práctica de la acupuntura en determinados puntos de la oreja. La tradición oriental explica que en la oreja se reflejan todos los órganos del cuerpo.

En el Instituto Shen también se utiliza la moxibustión, que trata de equilibrar las energías por medio de la aplicación de calor en puntos específicos del cuerpo. Es una de las técnicas más antiguas, que es practicada en varios países orientales. Otra modalidad es la fitoterapia, que es el consumo de plantas chinas en infusiones.

Una de las innovaciones que tiene Shen es el tratamiento de modulación fisiológica celular, que consiste en la exposición del cuerpo a una máquina que ayuda a rejuvenecer las células, con tecnología de frecuencias específicas, que puede quitar estrías y celulitis, así como arrugas en el rostro.


UNA TERAPIA PARA DESCONECTARSE DEL MUNDO

Kasia Walarowska explica que sólo empezó a practicar yoga desde que conoció a su esposo, Felipe García. Ahora confiesa que lo hace regularmente y se ha dado cuenta del cambio en su vida, ya que puede meditar y hacer las cosas con mayor conciencia.

El yoga es una práctica que tuvo sus inicios en la India. Hay varios estudios que indican que está presente en esa cultura al menos desde el año 3000 a.C.

En esencia, el yoga es un tipo de meditación que se realiza con ejercicios físicos que constan de posturas complicadas de la espalda, piernas y brazos. Su desarrollo tiene varias vertientes o modalidades. Etimológicamente, una de las interpretaciones de la palabra yoga, es absorberse en meditación.

Felipe García es el maestro de yoga en el centro Shen. Se encarga de impartir las clases de hatha yoga, que es la práctica de posturas específicas del cuerpo, con el que se benefician los músculos, se relajan los nervios comprimidos por malas posturas durante la vida diaria, y también se mejora la circulación.

El hatha yoga está orientado básicamente a la relajación y hay posturas básicas como la conocida «flor de loto» (con el que se le suele representar a Buda), y el «saludo al sol».

Existe otra clase: el kundalini yoga, que es una práctica más intensa, en la que se combinan varios mantras (repeticiones incesantes de un sonido) y otras técnicas de respiración. El kundalini yoga fue introducido con mucho éxito en Occidente gracias al maestro Yogi Bhajan, en la década de 1970.

«El yoga es una manera de desconectarse del mundo. Notas desde la primera sesión la calma, la tranquilidad. Uno aprende a conocer el cuerpo y éste cada vez se vuelve más flexible. Además, se equilibran nuestras energías», agrega Felipe García.

VIA EL MUNDO.ES

No hay comentarios: