martes, 10 de febrero de 2009

Como se manifiesta una emergencia espiritual. Mapas interiores para no perdernos en la búsqueda.


Muy tempranamente se manifestaron en mi interior fuerzas y sentimientos que no parecían ocurrir le a la mayoría de las personas. A través del arte pude canalizar numerosas imagenes que formaban parte de recuerdos subconscientes que inundaban de dolor mi corazón.Si bien siempre practiqué mi religión,el catolicismo,me acerqué a ella a través de las enseñanzas desnudas de los místicos y de su acción desinteresada en el mundo. Cuando comencé a practicar Yoga a los 18 años y al mismo tiempo inicié mi carrera de Letras , la lectura me ayudó a descubrir el significado de estas experiencias que no sabía dónde situar: la emergencia espiritual.Hace casi 20 años me encontré con lecturas de científicos meditadores que relataban las experiencias que yo no sabía decodificar. Debo dar las gracias a Ken Wilber y San Grof y a mi capacidad de encontrar lecturas y autores que supieron guiarme en el camino interior, con un mapa preciso , por las sinuosas rutas del espíritu. A mi esposo y amor que comprendió siempre mis procesos interiores sin juzgarlos ni abortarlos y me animó a desarrollar mi vocación. Este blog es el resultado de mi búsqueda interior, que comparto con ustedes a medida que camino concientemente por la Vida.


Adriana Paoletta


El espectro empírico de las emergencias espirituales es sumamente rico: implica emociones intensas, visiones y otros cambios de percepción, así como desusados procesos de pensamientos, además de diversos síntomas físicos que van de los temblores a las sensaciones de ahogo. Pero hemos observado que el contenido de estas experiencias parece pertenecer a tres categorías mayores.


EI primer grupo incluye experiencias estrechamente relacionadas con la historia de vida de un individuo, y se la conoce como categoría biográfica. La segunda categoría gira en torno de cuestiones de morir y renacer; una intima relación con el trauma del nacimiento biológico le da a este grupo el nombre de perinatal. La tercera categoría esta mucho mas allá de los limites de la experiencia humana común y esta íntimamente relacionada con el inconsciente colectivo de Jung; a estas las denominamos experiencias transpersonales porque implican imágenes y motivos que parecen tener una fuente exterior a la historia personal del individuo.

Los aspectos biográficos de las emergencias espirituales implican revivir y curar acontecimientos traumáticos de la vida personal. La emergencia de importantes recuerdos de la infancia, por ejemplo el abuso físico o sexual, la perdida de un padre o de un ser querido, los encuentros próximos con la muerte, la enfermedad o la cirugía, y otros acontecimientos difíciles, a veces pueden tener una parte importante en las crisis de transformación. Este dominio ha sido cabalmente explorado, y se han trazado mapas, por parte de los terapeutas orientación biográfica, por lo cual no requiere mayor discusión en estas paginas.


El nivel siguiente de experiencias en la emergencia espiritual es el perinatal (del griego peri, que significa "alrededor", y del latín natal, o "relativo al nacimiento"). Este aspecto de la emergencia espiritual se centra en temas de muerte y de renacimiento, y se desarrolla en un modelo que tiene una relación tan intima con las etapas del nacimiento biológico que parece ser que implica revivir el recuerdo del propio nacimiento.

Dado que la mayoría de nosotros no recordamos conscientemente nuestro propio nacimiento, tenemos dificultad para creer que la experiencia de nacer tenga algún peso formativo sobre el ser humano. Pero hay evidencia reciente que sugiere lo contrario. El movimiento perinatal en psicología, que esta en crecimiento y que tuvo sus orígenes en las teorías de Otto Rank, discípulo de Freud y cobro impulso con las investigaciones de David Chamberlain y otros, afirma de manera convincente que el recuerdo sepultado del trauma del nacimiento tiene un profundo efecto sobre la psiquis y puede reaparecer mas tarde en la vida.

Revivir el recuerdo del nacimiento a menudo tiene como resultado la preocupación con la muerte y la imaginería relacionada con la muerte, lo que refleja tanto que el nacimiento es un acontecimiento difícil y amenazador de la vida como es en sí mismo la "muerte" del periodo de existencia prenatal, la única clase de vida que ha experimentado hasta ese momento el feto. La gente que revive el trauma del nacimiento siente que su vida esta biológicamente amenazada; esto se alterna o coincide con experiencias de luchar por nacer o por liberarse de formas muy incomodas de confinamiento. Los temores de enloquecer, de perder el control e incluso de muerte inminente puede agudizarse tanto en esos estados que se asemejan a la psicosis.


Los episodios a menudo poseen profundos matices espirituales, percibidos como una poderosa apertura mística y una reconexión con lo Divino. A menudo están entremezclados con motivos mitológicos del inconsciente colectivo que describió Jung como arquetipos, lo que curiosamente sugiere que el nivel perinatal de la mente de alguna manera representa la separación entre el inconsciente individual y el colectivo. Mientras los muchos temas y facetas fascinantes de esta categoría de emergencia espiritual y su relación con el nacimiento biológico están mas allá del alcance de la presente obra, puede hallarse una discusión más comprensiva y detallada en The Adventure of Self Dicovery (La aventura del autodescubrimiento) de Stanislav Grof.


Además de los temas biográficos y perinatales, muchas emergencias espirituales tienen un significativo componente de experiencias que pertenecen a la tercera categoría: episodios que son claramente espirituales o "transpersonales" en su contenido. La palabra transpersonal se refiere a la trascendencia de los limites comunes de la personalidad e incluye muchas experiencias que han sido denominadas espirituales, místicas, religiosas, ocultas, mágicas o paranormales. Dado que estos términos están asociados con muchos conceptos errados populares, es sumamente importante el entendimiento correcto del ámbito transpersonal para la correcta evaluación de los problemas relativos a las emergencias espirituales.


EI mejor modo de iniciar nuestra discusión de este dominio de la experiencia es definir los factores que nos limitan en la vida cotidiana, impidiéndonos tomar contacto con la dimensión transpersonal. En estados comunes de conciencia nos experimentamos como seres físicos, cuerpos materiales contenidos en nuestra piel. Alan Watts, el famoso filosofo que popularizo el pensamiento religioso oriental para los públicos occidentales, se refería a esta " situación como a la identificación con el ego encapsulado en la piel. Nunca podemos experimentar con los cinco sentidos comunes lo que esta sucediendo acá ahora , los acontecimientos presentes en nuestro entorno inmediato. No podemos ver los acontecimientos de los cuales nos separa una montaña, oír conversaciones en una ciudad lejana o percibir la suavidad de la piel del cordero sin tocarla.


En los estados de conciencia no comunes, estas limitaciones parecen no tener vigencia. Cuando entramos en el ámbito transpersonal podemos experimentar histórica o geográficamente acontecimientos remotos de manera tan vivida como si estuvieran sucediendo aquí y ahora. Podemos participar en secuencias que implican a nuestros antepasados, a nuestros predecesores animales o incluso a personas de otros siglos y otras culturas que no tienen ninguna relación ancestral con nosotros.


Puede parecer que se disuelven nuestros limites y podemos identificarnos con otra gente, grupos de personas o toda la humanidad. En realidad podemos sentir que nos hemos convertido en cosas que comunmente percibimos como objetos exteriores a nosotros, como otra gente, animales o árboles. En los estados transpersonales pueden presentarse experiencias muy exactas y realistas de identificación con diversas formas de vida e incluso procesos inorgánicos como los acontecimientos subatómicos descriptos en la física cuántica.


Pero el contenido de las experiencias transpersonales no se limita al mundo de cosas que existen en nuestra realidad cotidiana. Incluye elementos que la cultura occidental no acepta como objetivamente reales: podemos encontrar deidades, demonios, guías del espíritu, habitantes de otros universos o figuras mitológicas, todos los cuales nos parecen tan reales como lo que solemos encontrar en la vida cotidiana. Así, en el estado transpersonal, no diferenciamos entre el mundo de la "realidad consensual" o el mundo cotidiano, convencional, y el ámbito mitológico de las formas arquetípicas. La discusión que acabamos de presentar puede parecer absurda a un lector escéptico educado en la tradición de la ciencia occidental.


¿Por que son importantes tales experiencias, y de que manera son relevantes para el problema de la emergencia espiritual? El hecho de que los fenómenos transpersonales parezcan reales y convincentes no significa que se los deba tomar en serio. Nuestro cerebro tiene una fantástica capacidad para almacenar con detalle fotográfico todo cuanto hemos oído, leído o visto en libros y películas y en la televisión. ¿Por que no podría ser posible que sencillamente armemos a partir de ese material increíblemente rico innumerables secuencias imaginarias sin un significado y una relevancia más profundos? ¿No es perder el tiempo darles tanta atención a estos fenómenos?

Este punto de vista, por lógico que pueda parecer, no pasa la prueba de la evidencia existente.

Los investigadores que han estudiado seriamente las experiencias transpersonales han llegado a la conclusión de que se trata de fenómenos notables que ponen en duda la base misma de la tradicional cosmovisión occidental. Las experiencias transpersonales no pueden explicarse como producto de procesos neurofisiológicos dentro del sistema científico tradicional, que sostiene que la conciencia reside únicamente en el órgano dentro del cráneo.

El principal motivo para esta conclusión es la frecuente observación de que en las experiencias de esta clase podemos, sin la mediación de los sentidos, conectarnos con fuentes de información sobre el universo que están fuera del alcance definido convencionalmente de la psiquis individual. Las experiencias que implican a nuestros antepasados y acontecimientos de la historia de nuestra raza, episodios de la vida de otras culturas y secuencias que tienen la calidad de recuerdos de otras vidas, a menudo implican detalles muy específicos y exactos sobre las costumbres, las armas, los rituales y la arquitectura de estructuras sociales y periodos históricos a los cuales nunca hemos estado expuestos personalmente.


Las experiencias de identificación con diversos animales o con nuestros antepasados animales pueden tener como resultado extraordinarias percepciones relativas a la psicología, los instintos, los hábitos y el apareamiento animales. A menudo puede surgir información nueva fascinante de experiencias que implican a plantas o procesos inorgánicos. Tal información típicamente esta mucho mas allá del nivel de conocimientos de la persona que la recibe.


Sin embargo, la evidencia más convincente de la autenticidad de los fenómenos transpersonales procede del estudio de las experiencias fuera del cuerpo, durante las cuales se siente que la propia conciencia se ha separado del cuerpo y puede trasladarse hacia sucesos que están ocurriendo en lugares remotos y observarlos. La exactitud de las observaciones hechas en estados fuera del cuerpo se ha visto corroborada en forma reiterada por los investigadores que estudian las experiencias próximas a la muerte, que a menudo implican fenómenos fuera del cuerpo.

Lo más sorprendente es que aun las experiencias transpersonales que implican entidades y ámbitos que no son objetivamente reales según la cosmovisión occidental pueden transmitir información absolutamente nueva. Por ejemplo, en los estados no ordinarios, mucha gente ha encontrado deidades y ámbitos mitológicos específicos de culturas sobre las cuales no poseen ningún conocimiento personal. Detalles exactos de tales experiencias han sido verificados por la investigación de la mitología correspondiente a esas sociedades. (Fueron tales observaciones, como notamos anteriormente, las que condujeron a Jung al descubrimiento del inconsciente colectivo.)

Si bien escapa al alcance de este ensayo entrar en detalladas discusiones de la evidencia y dar ejemplos específicos, esperamos que este breve panorama haya logrado demostrar que las experiencias transpersonales, que tienen un rol critico en las emergencias espirituales, son acontecimientos extraordinarios que merecen estudio serio. (Aquellos que estén específicamente interesados en esta investigación pueden hallar mayor información en las obras de Stanislav Grof Beyond the Brain [Mas allá del cerebro] y The Adventure of Self Discovery (La aventura del autodescubrimiento) Seria un grave error desatender esos estados de la mente como productos irrelevantes o insignificantes de la patología del cerebro.


Más importante desde un punto de vista practico que la autenticidad de la información recibida en los estados transpersonales es su notable potencial terapéutico y transformador. Muchas dificultades emocionales y psicológicas tienen como origen recuerdos reprimidos y olvidados de acontecimientos traumáticos de la historia de vida. Sin embargo, parecen surgir otras complicaciones de la información inquietante o amenazante que esta debajo del umbral de la conciencia en los ámbitos perinatal y transpersonal. Se incluyen acá recuerdos traumáticos del nacimiento y lo que parecen ser "vidas asadas" identificación con animales heridos, arquetipos demoníacos y muchos otros fenómenos. Cuando por medio de las diversas técnicas permitimos que surja a la conciencia ese material para poder experimentarlo y examinarlo plenamente, pierde el poder perturbador que de lo contrario puede ejercer en nuestra vida, y se pueden curar de manera completa problemas crónicos psicológicos e incluso físicos cuyos orígenes eran previamente desconocidos.


Del mismo modo, experiencias profundamente positivas y liberadoras, tales como la recuperación de felices recuerdos intrauterinos o sensaciones de unidad con la naturaleza, con otra gente y con lo divino, poseen un impacto curativo notablemente directo.


Algunas de las variedades mas importantes de "emergencia espiritual" son: Crisis chamánica, el despertar de Kundalini, episodios de conciencia unitiva, renovación psicológica por el retorno al centro, las crisis de la apertura psíquica, experiencias cercanas a la muerte, etc..

A menudo nos dan mayor sensación de bienestar, una perspectiva más clara de las dificultades corrientes y un mayor sentido de propósito y dirección en la vida. Estas posibilidades extraordinarias nos impulsan a tratar las emergencias espirituales con gran respeto y a cooperar plenamente en la realización de su potencial curativo y transformador.


Autor: Stanislav Grof


Esta nota está dedicada a Anabel y Mario que han comenzado su búsqueda interior a través del profundo y fascinante camino del Yoga. A ellos con todo mi amor.

10 comentarios:

Nora dijo...

Bonita nota Adriana!!
Un fuerte abrazo!!
Nora

Adriana Paoletta dijo...

Gracias Nora por visitarme, es una alegría poder compartir mis experiencias y conocimientos acerca de este tema tan vital y complejo, como le despertar del espíritu.

Un abrazo
Adriana

maalexandra dijo...

siempre he querido hacer yoga.
tal vez me ayudaria a dejar los vicios.

abrazos.

Adriana Paoletta dijo...

Nuestros vicios, Alexandra, son expresiones deseperadas,de deseos que nunca tienen satisfacción a largo plazo. Solo el encuentro con nuestro Ser Real nos dará la verdadera llave para calmar nuestra búsqueda insaciable hacia afuera.
Hoy es una buena oportunidad para que te comprometas a estar mejor, Ale!Gracias por escribir!
Un abrazo de luz
Adriana

Malala Giambelluca dijo...

Adri querida, ¿un don es una condena? Qué dificil ver tanto!
Como dice el Indio: "los ojos ciegos bien abiertos".

Emocionante tu nota.

Me estremecí.

Cariños infinitos
Mala.

alma dijo...

El cuerpo cuenta una historia...

Adriana Paoletta dijo...

Si Mali; el despertar espiritual a veces puede ser perturbador, puede estar precedido por situaciones traumáticas, por la iniciación en las drogas con un fin de unidad ,(química), con una relación amorosa que despierta en nosotros una capacidad de amor insospechada. Los caminos del espíritu son sinuosos y a veces nos llevan a experimentar lo que los místicos llaman " la noche oscura del alma". Por ello como maestros debemos conocer estos mapas interiores, para traer de vuelta a casa a nuestro espíritu desconsolado.

Un abrazo
Adriana

Adriana Paoletta dijo...

Hola Alma! Nuestro cuerpo es el libro en donde narramos la historia que vivimos. Podemos leer en el todo lo que hemos experimentado y podemos escribir todo lo que nos gustaría vivir en ele futuro.

gracias por estar aquí
Adriana

Malala Giambelluca dijo...

qué amorosa respuesta!
Gracias a Dios siempre ha sido más real el don que su condena!Siempre vuelvo a casa.Y la casa es cada vez más grande!
Qué alegrón!
Gracias por todo,
Mala.

Anónimo dijo...

si yoga es un arte, cuzl es la obra de un artista yoguico? gracias!!!!