viernes, 31 de julio de 2009

Equilibra tus emociones con Nadi Sodhana Pranayama.



(Para escuchar el video, baja el volumen del canal de televisión en el extremo superior derecho del blog. Gracias !)
Nâdîsodhana es, junto con ujjayi y kapalabhati, la técnica de prânâyâma más clásica y difundida.

El objeto de este ejercicio es “limpiar” o “purificar” los canales de energía sutil (nâdî), “equilibrando” de esta forma la circulación de prâna y apana en el cuerpo. Una vez equilibrados prâna y apana, la energía sutil penetra en sushumna, el nâdî central.

La respiración se efectúa alternando los flujos de inspiración y espiración entre las dos fosas nasales con ayuda de prâna mudra.

TEXTOS CLÁSICOS

En la postura padmasana, el yogui debe inspirar (puraka) a través de la ventana nasal izquierda (candra, ida) y, tras contener la respiración (kumbhaka) tanto como sea posible, ha de espirar (rechaka) por la ventana nasal derecha (sûrya, pingala). A continuación se debe inspirar por pingala, practicar kumbhaka como antes, y espirar por ida. Después de rechaka se debe efectuar (siempre) puraka por la misma ventana nasal; kumbhaka debe mantenerse el máximo posible (hasta que el cuerpo empieza a transpirar o se pone a temblar); (después de kumbhaka) se ha de espirar lentamente (si se hace rápidamente se reduce la energía del cuerpo). Si se inspira prâna a través de ida, se debe espirar a través de pingala; a continuación, se inspira (nuevo prâna) por pingala y se espira por ida, siempre después de haber contenido la respiración (kumbhaka) el máximo tiempo posible. El yogui que se perfeccione con la práctica de yama y practique esta respiración alternada (nâdîsodhana) purificará todos sus nâdi en tres meses (Hathayogapradipika, 2.7-10).

Sahita—kumbhaka puede ser de dos clases: sagarbha y nirgarbha (con sonido y sin sonido). Sagarbha es el kum efectuado mientras se repite el bîja—mantra, y nirgarbha el que se hace sin esa repetición. Primero te diré el sagarbha. Sentado en la postura sukhasana, de frente al este o al norte, debe comtemplarse Brahma lleno de rajas, con un color rojo como la sangre, bajo la forma de la letra sánscrita “a”. El sabio practicante debe inspirar por ida repitiendo la letra “a” (de “aum”, u “om”) dieciséis veces. Justamente, al finalizar la inspiración y antes de la retención, se debe adoptar uddiyanabandha. Retener el aire mientras se repite sesenta y cuatro veces la letra “u” y se contempla a Hari, de color negro y cualidad sattva. Espirar a continuación por pingala, repitiendo makara (la letra sánscrita “m”) treinta y dos veces, contemplando ahora a Shiva de color blanco y cualidad tamas. Después, inspirar a través de pingala, retener con kumbhaka y espirar a través de ida, tal como se ha mostrado anteriormente, alternando la respiración por ambas fosas nasales. Practicar de este modo una y otra vez, alternando los orificios nasales. Al completar la inspiración tapar ambas fosas nasales; la derecha con el pulgar y la izquierda con el anular y el meñique, sin emplear en ningún caso el índice ni el dedo medio. Las fosas nasales se mantendrán tapadas mientras dure el kumbhaka. El nirgarbha se realiza sin repetir el bîja—mantra (Gherandasamhita, 5.47-54)

TÉCNICA I

— Espirar profundamente y prepararse para taponar las fosas nasales con prâna mudra.

— Taponar la fosa nasal derecha (pingala) y efectuar una inspiración completa a través de la fosa nasal izquierda (ida), lo más profunda posible y con control de la cintura abdominal.

— Detener la respiración dos o tres segundos con los pulmones llenos de aire (antara kumbhaka) y las dos fosas nasales taponadas con prâna mudra.

— Mantener tapada la fosa nasal izquierda (ida) y espirar lenta y profundamente todo el aire de los pulmones por la fosa nasal derecha (pingala).

— Permanecer con la respiración suspendida, sin aire en los pulmones (bhaya kumbhaka), dos o tres segundos.

— Taponar la fosa nasal izquierda (ida) y efectuar una inspiración completa a través de la fosa nasal derecha (pingala), lo más profunda posible y con control de la cintura abdominal.

— Detener la respiración dos o tres segundos con los pulmones llenos de aire (antara kumbhaka) y las dos fosas nasales taponadas con prâna mudra.

— Mantener tapada la fosa nasal derecha (pingala) y espirar lenta y profundamente todo el aire de los pulmones por la fosa nasal izquierda (ida).

— Permanecer con la respiración suspendida, sin aire en los pulmones (bhaya kumbhaka), dos o tres segundos.

— Empezar de nuevo y repetir todo el proceso anterior varias veces más por cada fosa nasal.

— Hacer coincidir la espiración final por la fosa nasal izquierda.

— El ritmo de la respiración se debe ajustar a 1:0:2:0.



TéCNICA II

— Espirar profundamente y prepararse para taponar las fosas nasales con prâna mudra.

— Taponar la fosa nasal derecha (pingala) y efectuar una inspiración completa a través de la fosa nasal izquierda (ida), lo más profunda posible y con control de la cintura abdominal.

— Tragar saliva, adoptar los tres bandhas (jalandhara, uddhiyana y mula) y detener la respiración con los pulmones llenos de aire (antara kumbhaka) y las dos fosas nasales taponadas con prâna mudra durante el mayor tiempo posible, mientras resulte cómodo.

— Mantener tapada la fosa nasal izquierda (ida), aflojar los bandhas y espirar lenta y profundamente todo el aire de los pulmones por la fosa nasal derecha (pingala).

— Permanecer con la respiración suspendida, sin aire en los pulmones (bhaya kumbhaka), mientras resulte cómodo.

— Taponar la fosa nasal izquierda (ida) y efectuar una inspiración completa a través de la fosa nasal derecha (pingala), lo más profunda posible y con control de la cintura abdominal.

— Tragar saliva, adoptar los tres bandhas (jalandhara, uddhiyana y mula) y detener la respiración con los pulmones llenos de aire (antara kumbhaka) y las dos fosas nasales taponadas con prâna mudra durante el mayor tiempo posible, mientras resulte cómodo.

— Mantener tapada la fosa nasal derecha (pingala), aflojar los bandhas y espirar lenta y profundamente todo el aire de los pulmones por la fosa nasal izquierda (ida).

— Permanecer con la respiración suspendida, sin aire en los pulmones (bhaya kumbhaka), mientras resulte cómodo.

— Si es preciso, descansar permitiendo que la respiración se mantenga libre hasta que se recupere el aliento y los latidos del corazón.

— Empezar de nuevo y repetir todo el proceso anterior varias veces más (el mismo número de veces por cada fosa nasal).

— El ritmo de la respiración se debe ajustar a 1:4:2:1.


kumb (1)


kumb (1)

TÉCNICA III

Igual que la técnica anterior pero utilizando prâna mudra con las dos manos. Cuando una mano no se utiliza para taponar la fosa nasal contraria, permanece descansando sobre la rodilla.

— Espirar profundamente y prepararse para taponar la fosa nasal derecha con la mano izquierda en prâna mudra.

— Taponar la fosa nasal derecha (pingala) con la mano izquierda y efectuar una inspiración completa a través de la fosa nasal izquierda (ida), lo más profunda posible y con control de la cintura abdominal.

— Tragar saliva, adoptar los tres bandhas (jalandhara, uddhiyana y mula) y detener la respiración con los pulmones llenos de aire (antara kumbhaka) y las dos fosas nasales destapadas durante el mayor tiempo posible, mientras resulte cómodo.

— Taponar la fosa nasal izquierda (ida) con la mano derecha, aflojar los bandhas y espirar lenta y profundamente todo el aire de los pulmones por la fosa nasal derecha (pingala).

— Mantener taponada la fosa nasal izquierda (ida) con la mano derecha y efectuar una inspiración completa a través de la fosa nasal derecha (pingala), lo más profunda posible y con control de la cintura abdominal.

— Tragar saliva, adoptar los tres bandhas (jalandhara, uddhiyana y mula) y detener la respiración con los pulmones llenos de aire (antara kumbhaka) y las dos fosas nasales destapadas durante el mayor tiempo posible, mientras resulte cómodo.

— Taponar la fosa nasal derecha (pingala) con la mano izquierda, aflojar los bandhas y espirar lenta y profundamente todo el aire de los pulmones por la fosa nasal izquierda (ida).

— Mantener taponada la fosa nasal derecha (pingala) con la mano izquierda y volver a inspirar por la izquierda como al principio, continuando así de forma ininterrumpida, mientras resulte cómodo.

— El ritmo de la respiración se debe ajustar a 1:4:2:0.




La respiración (del griego psyche: aliento, alma) es la única función fisiológica que, además de ser involuntaria o mecánica (es una actividad refleja), también puede ser controlada conscientemente. En la práctica del Yoga este control se denomina Pranayama, un vocablo que deriva del sánscrito Prana (pra=primera unidad, na=energía) y Yama: (controlar y extender, manifestación o expansión). Dice el Hatha Yoga Pradipika que "cuando el aliento va y viene, la mente está inquieta, pero cuando el aliento se calma, también se calma la mente".

La respiración consciente o Pranayama es, pues, una de las claves del Yoga, que considera que la respiración es la puerta de acceso a la purificación del cuerpo y la mente. El Hatha Yoga Pradipika la incluye en su segundo libro mientras que, en el Yoga se los Ocho pasos (Ashtanga Yoga), el maestro Patanjali sitúa al Pranayama, el arte de la respiración consciente, en el cuarto paso hacia la purificación del cuerpo y de la mente.

Normalmente el ser humano respira sin esfuerzo aparente unas 18 veces al minuto, 1.080 veces a la hora, 25.920 veces al día. En Yoga se considera que el aire es la energía vital, es decir, la vía primaria por donde fluye el prana, de tal forma que el control de la respiración es inseparable del movimiento, quietud o desarrollo de las posturas (asanas). Según el maestro B.K.S. Iyengar "sólo gracias a una respiración adecuada, las asanas se llenan de inteligencia".

Pranayama y emociones

En Yoga el control del sistema respiratorio facilita la revitalización del cuerpo gracias al aumento de la capacidad pulmonar y a la oxigenación del torrente sanguíneo. Pero, además, el Pranayama, que significa respirar con el todo, favorece la atención, la concentración, la serenidad y el equilibrio físico y mental. Existe una relación entre el control de la respiración y el de las emociones (la ansiedad está relacionada con la respiración torácica), de tal forma que un cambio en el proceso respiratorio también permite interrumpir o controlar patrones de respuesta emocional no deseados.

Se diferencian tres tipos de respiración:

  • Baja o abdominal (la más común): durante la inspiración el diafragma baja para que el aire entre en los pulmones; el abdomen se hincha y masajea las vísceras, bazo, estómago y páncreas favoreciendo su funcionamiento. En la espiración el diafragma sube y el estómago desciende hundiéndose. La respiración baja o abdominal es relajante pero si se realiza de forma continua provocará una excesiva distensión de los músculos abdominales y el encorvamiento de la espalda (mala postura). Según el maestro Iyengar, la respiración comienza en la base del diafragma ibidem, cerca de la cintura pélvica. Esta acción (como cuando se habla o se canta correctamente) relaja la parte torácica, el cuello y la cara haciendo que los músculos de la caja torácica y del cuello aflojen los faciales y éstos, a su vez, los de los órganos de percepción (ojos, oídos, nariz, lengua y piel).
  • Media, intercostal o torácica: es una respiración incompleta que se lleva a cabo con los músculos de las costillas que expanden la caja torácica.
  • Alta o clavicular: es el tipo de respiraciónmás superficial. Requiere un máximo esfuerzo para obtener muy poco aire. Durante la inspiración los hombros y las clavículas se levantan mientras se contrae el abdomen.
  • Respiración completa o profunda: es la que normalmente se utiliza en las clases de Yoga (sumatoria de las tres anteriores). Primero se llenan las partes inferior, media y alta de los pulmones y, al exhalar, el aire se elimina en orden inverso (como al llenar un vaso de agua). El pecho y los hombros deben quedar inmóviles y pasivos durante todo el proceso. Solamente las costillas se expanden, durante la inhalación, y se contraen durante la exhalación, como un fuelle.

Pranayama y asanas

La atención en el flujo respiratorio en las asanas es la clave de la práctica de Yoga y favorece la limpieza de los nadis (canales energéticos). Según el profesor Van Lysebeth, autor de Mi primera sesión de Yoga y Pranayama, en cada inhalación se ingresa al cuerpo un 80% de nitrógeno, un 20% de oxígeno y un 0,4% de dióxido de carbono. El ser humano sólo puede tomar el 1% del oxígeno y el resto lo devuelve a la atmósfera. En la inhalación ingresa oxígeno (cuanto más prolongada sea, mayor cantidad del vital elemento será incorporada) y en la exhalación salen dióxido de carbono y el oxígeno no utilizado. En cuanto al prana, que es la energía cósmica, sigue caminos paralelos a los de la respiración: al inhalar ingresa y al exhalar se distribuye.

En la ejecución de las asanas la respiración es siempre lo más lenta y profunda posible, y es el indicador de si es preciso estirar o flexionar y poco más o, si por el contrario, hay que soltar y aflojar. En general la inspiración (purvaka) se realiza en asanas de apertura, extensiones o elevaciones de brazos mientras que la espiración (recaka) acompaña a los movimientos de recogida y flexiones.

Todo el proceso se realiza por la nariz para poder filtrar el aire (y sus bacterias) a través de la vellosidad de las narinas y adecuar la temperatura del aire a la del cuerpo. También se inhala por la nariz para absorber la máxima cantidad de prana y dirigirlo al sistema nervioso central y al cerebro.

jueves, 30 de julio de 2009

Yoga y BIENESTAR

El médico Felipe García dice que su vida actual es la mejor demostración de que se puede ganar la batalla al estrés. Uno de sus pacientes, aquejado por un cansancio crónico, quedó tan complacido de su método, que lo animó a crear un instituto para el cuidado y tratamiento de este mal. Ahora Madrid cuenta con un lugar en donde se lucha contra el estrés. Mucho de lo que se sabe sobre este padecimiento tiene que ver con los hábitos y rutinas de las personas sometidas al vertiginoso ritmo de las ciudades. Puede resultar gracioso, pero el solo hecho de buscar tiempo para tomar una siesta y no encontrarlo, a pesar de tener varias horas disponibles al mediodía, podría provocar estrés.

Kasia Walarowska, esposa de García Espada, dice que el yoga, la meditación y la medicina tradicional china también pueden mejorar a una persona afectada por este mal. Por eso, al crear el Centro de Equilibrio y Salud Shen pensaron en tener todas esas opciones en la mano, para beneficio de sus pacientes, ya que España es el país europeo en el que más personas declaran haber confiado la cura de sus males a médicos que practican la medicina alternativa.

Los regentes del instituto Shen, ubicado en la calle Recoletos 4, tienen 15 años de experiencia con la medicina tradicional china. Los dos ostentan licenciaturas en esta materia. Felipe García incluso ha realizado prácticas en China y varios posgrados.

«La idea fue crear un concepto de salud y bienestar. Todas las terapias son concebidas como servicios. Además, queremos que las personas se activen a su propio ritmo de vida», explica Felipe García. Por ejemplo, en este centro hay alternativas interesantes como la implantación de salas de siesta y menús supervisados por especialistas, para generar menos tensión sobre todo en ejecutivos que tienen jornadas de trabajo intelectual.

«Las personas necesitan una visión global de su vida. No sólo de sus problemas, sino de los aspectos buenos. Otro problema es que al verse afectados por el cansancio o el estrés, intentan varias terapias y no son constantes. Estas cosas son las que queremos que tengan presentes quienes vienen a visitarnos para buscar nuestra ayuda», comenta Kasia Walarowska.

En una primera entrevista, los médicos de este centro diagnostican la clase de problema que enfrenta el paciente. Luego se decide el tipo de terapia que se aplicará, el paciente incluso puede sugerir la técnica que más le convenga, tanto por la cuestión de tiempo como por el coste. El tratamiento puede incluir desde la acupuntura hasta una relajante siesta.

«Incluimos una sala para siesta, en la que se puede aprovechar el mediodía para descansar. Hay una iluminación tenue, se pone música suave y se encienden inciensos», explica Kasia Walarowska.

Antonia León es la encargada de realizar el shiatsu, un masaje de origen terapéutico, creado por el japonés Tokujito Namicosi. «Aprendí del maestro Shigueru Onoda, cuando vino aquí en 1993. Es una terapia en la que los pulgares presionan los músculos y la piel con movimientos circulares. Creo que es una técnica seria que ha ayudado a varias personas», comenta. Además, explica que en 1956 los resultados terapéuticos de esta técnica fueron reconocidos oficialmente por los ministerios de Sanidad y de Educación de Japón.

La medicina tradicional china tiene varios adeptos. La acupuntura es la más solicitada, ya que a través de pinchazos de agujas estériles y muy finas en la piel se trata de regular el sistema energético y mejorar, de esta forma, el sistema energético y la salud. Una variante es la auriculoterapia, que es la práctica de la acupuntura en determinados puntos de la oreja. La tradición oriental explica que en la oreja se reflejan todos los órganos del cuerpo.

En el Instituto Shen también se utiliza la moxibustión, que trata de equilibrar las energías por medio de la aplicación de calor en puntos específicos del cuerpo. Es una de las técnicas más antiguas, que es practicada en varios países orientales. Otra modalidad es la fitoterapia, que es el consumo de plantas chinas en infusiones.

Una de las innovaciones que tiene Shen es el tratamiento de modulación fisiológica celular, que consiste en la exposición del cuerpo a una máquina que ayuda a rejuvenecer las células, con tecnología de frecuencias específicas, que puede quitar estrías y celulitis, así como arrugas en el rostro.


UNA TERAPIA PARA DESCONECTARSE DEL MUNDO

Kasia Walarowska explica que sólo empezó a practicar yoga desde que conoció a su esposo, Felipe García. Ahora confiesa que lo hace regularmente y se ha dado cuenta del cambio en su vida, ya que puede meditar y hacer las cosas con mayor conciencia.

El yoga es una práctica que tuvo sus inicios en la India. Hay varios estudios que indican que está presente en esa cultura al menos desde el año 3000 a.C.

En esencia, el yoga es un tipo de meditación que se realiza con ejercicios físicos que constan de posturas complicadas de la espalda, piernas y brazos. Su desarrollo tiene varias vertientes o modalidades. Etimológicamente, una de las interpretaciones de la palabra yoga, es absorberse en meditación.

Felipe García es el maestro de yoga en el centro Shen. Se encarga de impartir las clases de hatha yoga, que es la práctica de posturas específicas del cuerpo, con el que se benefician los músculos, se relajan los nervios comprimidos por malas posturas durante la vida diaria, y también se mejora la circulación.

El hatha yoga está orientado básicamente a la relajación y hay posturas básicas como la conocida «flor de loto» (con el que se le suele representar a Buda), y el «saludo al sol».

Existe otra clase: el kundalini yoga, que es una práctica más intensa, en la que se combinan varios mantras (repeticiones incesantes de un sonido) y otras técnicas de respiración. El kundalini yoga fue introducido con mucho éxito en Occidente gracias al maestro Yogi Bhajan, en la década de 1970.

«El yoga es una manera de desconectarse del mundo. Notas desde la primera sesión la calma, la tranquilidad. Uno aprende a conocer el cuerpo y éste cada vez se vuelve más flexible. Además, se equilibran nuestras energías», agrega Felipe García.

VIA EL MUNDO.ES

miércoles, 29 de julio de 2009

¿Cómo creamos nuestro karma?


Para poder comprender nuestra vida es necesario que comprendamos la naturaleza de la mente, ya que es precisamente ahi donde se origina todo lo que somos y todo que hacemos.
Aunque todo lo que seamos sea una expresión de nuestra mente en contadas ocasiones nos tomamos el tiempo necesario para cear un espacio de silencio en el que podamos investigar su funcionamiento.
Cuando aquietamos la mente y observamos nuestra experiencia nos damos cuenta de que la mente es un proceso en continuo cambio.
La mente pasa por todos los estados, el odio y el amor ,el deseo,la concentración y desconcentración etc.
Cuando comenzamos a observar con atención la mente y las fuerzas que la condicionan, descubrimos que hay ciertas pautas que no hacen sino aumentar nuestro sufrimiento nuestro dolor nuestra opresión y nuestra limitación.

Mientras permanezcamos a merced de nuestros pensamientos y de nuestas emociones, mientras sigamos experimentando atracción por esto y rechazo por aquello, mientas sigamos juzgando comparando y evaluando es decir mientras permanezcamos sumidos en el torbellino de la acción y reacción será muy dificil que podamos lograr una perpectiva que nos permita reflexionar con claridad y profundizar nuestra sabiduria .
Es decir que el primer paso que debemos dar en el camino de la comprensión es el de tratar de que nuestra mente se sosiegue y se centre.

La meditación nos permite adiestrar la mente , sosegarla y tornarla progresivamente mas atenta y concentrada.

De esa manera podremos observar más profundamente nuestra experiencia, siendo conscientes en todo momento tanto de aquello que está ocurriendo como de la relación que establecemos con dicha experiencia.
Es entonces cuando en lugar de perdernos en nuestras fantasias, ideas ,pensamientos e interpretaciones nos asentamos realmente en el presente.

Una de las leyes principales de las que empezamos a ser conscientes en ese momento es la ley de karma ,la ley que afirma que nuestras acciones no tienen lugar en el vacío y que toda acción tiene sus consecuencia.
Cuando realmente investiguemos la naturaleza de nuestra experiencia comenzaremos a darnos cuenta de que el karma no es un comcepto abstracto o una teoria mas o menos interesante , nos percataremos de la forma en que incide en nuestra vida.

En la meditación nos resultará evidente que el estado de nuestra mente determina el modo en que experimentamos cada situación . Este hecho que suele denominarse karma presente o inmediato supone el resultado o el efecto que nuestro estado mental tienen sobre la cualidad del momento presente.
Pero la ley de karma también puede ser experimentada de oto modo. Cuando meditamos, resulta evidente que la mente conserva las impresiones de todas las acciones que hemos realizado en el pasado .En la medida en que nuestra mente va aquietándose la impronta de todas esas actividades se manifiesta con gran fuerza y urgencia pareciendo en ocasiones como si estuvieramos contemplando un espejo en el que se reflejan la totalidad de nuetro ser.

Si podemos afrontar estos recuerdos placenteros o dolorosos de una manera amable y ecuánime el hecho de experimentar las consecuencias karmicas derivadas de nuestras acciones pasadas puede convertirse en una experiencia profundamente trasformadora .

El karma manifiesta en que forma nuestras emociones y nuestros estados de ánimo condicionan nuestra experiencia presente.
Podemos darnos cuenta ya sea durante nuestras meditaciones o en aquellas ocasiones en las que nuestra mente permanezca tranquila y silenciosa , de la acción del karma en la medida en que vayamos reexperimentando vividamente las acciones del pasado. No se trata de analizarlas sino de reexperimentarlas.
Es asi como podemos comprender la relación existente entre nuestro karma y cierto conjuntos de hábitos ya sean positivos o negativos.Porque cada una de las acciones de nuestro cuerpo, de nuestra palabra o de nuestra mente refuerza la tendencia a repetir una determinada acción.
Muchos confunden karma con destino.Nada mas lejos, está el concepto del karma del de destino .Cuando comprendemos en profundidad que cada acción conlleva sus propias consecuencias nos sentimos compelidos a asumir la reponsabilidad de nuestras acciones y del modo en que vivimos nuestra vida. Comenzamos a reflexionar en serio sobre el lugar al que nos conducen nuestras acciones y nos preguntamos si este es realmente el sitio al que deseamos ir.

martes, 28 de julio de 2009

El deseo y la generosidad.


¿Qué es lo que anhelamos?. El deseo puede ser definido como el hambre de sensaciones placenteras,éstas pueden ser imágenes ,sonidos,aromas,sabores,sensaciones físicas o estados mentales placenteros pero en el fondo lo único que perseguimos en realidad es la sensación de plenitud.
El problema estriba en que a pesar de que consigamos experimentar una cierta satisfacción esta no suele perdurar mucho tiempo. Así damos infinidad de vueltas tratando de conseguir una satisfacción permanente en fenómenos que por su misma naturaleza son impermanentes .
Buscamos plenitud en los placeres sensoriales porque nos parece que es el lugar mas adecuado para encontrarla y porque además es el sitio donde todas las personas lo buscan.
En la medida que la intensidad del deseo y del anhelo va disminuyendo y dejamos de ser meros juguetes de las pulsiones de una mente que desea, experimentamos una paz más y más profunda.
Esta paz no debe tener como meta abandonar el mundo, sino que debe abrir un espacio vital en el que podremos movernos con mas energía e integridad.Ese espacio es la generosidad.
Entonces la generosidad se convierte en expresión espontánea, de nuestra comprensión, de nuestra energia, nuestras posesiones nuestra bondad, nuestra atención y nuestro amor .
La practica de la generosidad aparte de ser un fundamento extraordinario sobre el que asentar nuestras relaciones con los demás , nos ayuda también a percibir con mayor claridad las motivaciones que los apegos sutiles que subyacen en nuestra conducta .
Muchas veces nos encontraremos dando algo, frustrados por no recibir un agradecimiento acorde con lo que hemos dado, esa fricción entre nuestras expectativas y la realidad nos hace descubrir ese apego subyacente que existen en ciertos actos supuestamente generosos
Al final de su vida Aldous Huxley afirmó que había llegado a la conclusión de que la práctica espiritual más elevada consiste en aprender a ser más amable con los demás.La práctica de la amabilidad estriba en aprender a abrirnos a los demás en lugar de cerrarnos a ellos.
La amabilidad derriba las barreras que hemos erigido dentro de nosotros y los demás .Y, cuando esta actitud es manifiesta ,dejamos de preocuparnos exclusivamente por nuestros propios intereses y el circulo de nuestro amor se agranda hasta llegar a englobarlo todo.
La preocupación por el bienestar de los demás nos pemite asi salir del aislamiento y de la prisión de nuestro ego y expresar y cultivar directamente la libertad.
Es muy importante, no obstante no tener una idea demasiado concreta de como deben ser las cosas porque si ciertamente desarrollamos una actitud interna amororosa y campasiva no habrá necesidad alguna de esperar a que ocurran situaciones especialmente gratificantes para nuestro ego
Hay muchas ocasiones a lo largo de nuestra vida cotidiana en las que podemos expresar esta cualidad,nuestros vecinos o relaciones; especialmente aquellas con las que mas nos cuesta ser generoso .De este modo,la amabilidad o METTA se convierte en un poderoso acicate para profundizar nuesta comprensión y practicar una actitud armónica que consiste fundamentalmente en no dañar a los demás ni a nosotros mismos .

Te esperamos a meditar el miércoles a las 19 hs en Jemco. Perón 940 3er piso.
Informes:adripaoletta@gmail

lunes, 27 de julio de 2009

Tangka: Macrocosmos, microcosmos y Mandala

Los tangkas son pinturas tibetanas destinadas a plasmar la doctrina budista. Pueden simbolizar para quienes pintan o meditan sobre ellos Al Buda en nosotros, bajo diferentes aspectos. También es una ayuda en la meditación. Mediante la concentración en la imagen y los detalles del mandala, observando desde el centro a la periferia realizamos un recorrido circular y centrífugo siguiendo los niveles de nuestra mente en estado de concentración y meditación.
Es una especie de templo nómade transportado por los monjes tibetanos es su peregrinación por el Tibet. La palabra “gar” que originalmente significaba campamento nómada es hoy un sinónimo de corriente de monasterio. En esos viajes los monjes llevaban consigo todo lo necesario para practicar la religión, como altares e imágenes transportables ,que servían de sustitutos de los murales en los templos. Con la construcción de los monasterios se continuaron pintando para ser colgados en los templos.

Habitualmente se pintan sobre lienzo, a veces sobre seda. Se ribetean con brocados de diferentes colores y un recuadro que enmarca al buda como portal hacia otra dimensión.
El arte del tangka es un ritual religioso y una práctica espiritual.Las principales influencias de la pintura Tangka tiene su origen en India , China, Nepal, Cachemira, Persia y Khotan.

El objetivo primordial de la iconografía del Mahayana era preservar cuidadosamente su doctrina de la interrelación de todos los fenómenos, y aludir a la subyacente e impenetrable realidad a la que todo fenómeno es inherente. La formulación más sucinta del dharma es la Rueda de la Vida, en la que los doce eslabones de la cadena del condicionamiento circundan a los seis campos de la existencia. Al ponerse en movimiento, gira alrededor de las tres fuerzas del samsara: ignorancia, deseo y odio -simbolizadas por el cerdo, el gallo y la serpiente-, los impulsos emocionales básicos que nos mantienen aferrados al universo fenoménico e insatisfactorio. Toda esta apariencia ilusoria está bajo el nefasto control del amo de la ilusión, Mahakala, el Señor del Tiempo (Tanka tibetano).
La jerarquía cósmica se expresaba por medio de mandalas geométricos que representaban los distintos niveles de consciencia profundizando hacia el interior de la materia a través de una serie de densidades en progresivo aumento. Estos mandalas se utilizaban en ejercicios de meditación y de visualización para facilitar el viaje de retorno desde la grosera materia hasta la infinitud del vacío. Se realizan modelos tridimensionales de la jerarquía cósmica -normalmente suelen ser representaciones del monte Meru, el centro y ápice del universo budista que, o bien sirven como ofrendas para el templo, o, en algunos casos, constituyen el templo en sí mismo, como sucede en Borobodur, el santuario budista más grande del mundo. En la cultura tibetana, los mandalas se realizan con arena coloreada que representa el Universo que será purificado cada nuevo año. Siguiendo la analogía con el proceso cósmico, el esfuerzo creativo de varias semanas queda destruido durante el rito, que sólo dura unas horas.

Escucha el mantra de las cien sílabas a Vajrasattva.

Te esperamos el miércoles en Jemco ,a las 19 hs en nuestras Prácticas de Meditacion. Nos iniciaremos en la meditación con Tangkas budistas. Perón 940 tercer piso.

Informes:adripaoletta@gmail.com

domingo, 26 de julio de 2009

El límite.Por Gabo Caldirola.




Someternos a los límites es crucial para que se manifieste la disolución de los mismos. Todo arte está restringido a un marco, que en apariencia nos delimita y contrae. Sin este "sabernos circunscriptos" , a una idea , a un espacio- tiempo , a un cuerpo con fronteras, a un ser con identidad , no podremos arriesgarnos a dar el salto hacia hacia la experiencia integradora de "sabernos ilimitados". Y aunque fugaz y esquiva, esta experiencia de unidad nos guiará apasionadamente hacia la búsqueda de lo ilimitado desde los pequeños bordes de nuestro ser.

En este increíble post, Gabo nos sumerge en la experiencia ilimitada , escondida en nuestro "mat" de Yoga.
Adriana


Es esencial entender que el principio básico de toda libertad espiritual, de toda libertad respecto de lo que es menos que el hombre, significa antes que nada sumisión a lo que es más que el hombre. Y esta sumisión comienza con el reconocimiento de nuestra propia limitación.

Thomas Merton


Cuando compré mi primera colchoneta (mat), mi práctica de yoga obtuvo un espacio en mi medio cotidiano. Sólo pude hacer un hueco en mis actividades habituales para incorporar la práctica de asanas cuando tuve un mat en el que practicar. Es curioso cómo la presencia de un rectángulo de goma puede ocupar un espacio que, sin su solicitud, no parece vacante. A diferencia de un espejo, que hace parecer más grande una habitación (¿al aludir el espacio en nosotros mismos?) con un efecto de ampliación hacia fuera (como un eco), el mat irrumpe en la sala desde adentro y, como rasgando el espacio, descubriendo una grieta, fija sus límites, corriendo de lugar lo que hay a su alrededor. Y la manera en que se suele asumir ese espacio inaugurado con violencia es acatando, según el beneficio de la obediencia, la imposición de sus límites. Así es cómo el mat pasa a ser, para el practicante de yoga, un equivalente del cuadrilátero (ring) para el boxeador.

La disciplina del cuerpo parecería necesitar, para su ejercicio, no sólo la comodidad de la goma sino además la delimitación de un espacio (separado, visualmente también, del suelo) que marca, notablemente, las posibilidades motrices del cuerpo: la referencia de un par de lados opuestos indica el plano sagital (que divide el cuerpo en mitad derecha y mitad izquierda), el otro par de lados opuestos funciona como referencia del plano frontal (que divide el cuerpo en mitad anterior y mitad posterior), y la proyección de su perímetro nos permite imaginar el plano transversal (que divide el cuerpo en mitad superior y mitad inferior). Podemos pensar el mat, entonces, no como un rectángulo sino más bien como un cubo virtual.

En el Bhagavad-gītā se especifica el método de meditación que debe seguir el yogui: “en un lugar libre de impurezas, ni muy alto ni muy bajo, aparéjese su asiento mullido con hierba kusha, cubierta de tela y una piel negra de antílope” (VI,11). Ahora bien, la delimitación del espacio para la práctica de yoga implicada en este dispositivo rudimentario (precursor del zabutón utilizado en el zazen), que en el contexto hinduista del yoga tradicional implicaba una localización de la hierofanía (el término lo acuña Mircea Eliade para indicar la transfiguración de un espacio profano en sagrado), hoy, en el contexto de la práctica espiritual secularizada y, sobre todo, de las técnicas especializadas de la espiritualidad (pienso en Iyengar por ejemplo), puede ser pensada en términos de una tecnología de la experiencia.

El mat es un producto diseñado de acuerdo a las necesidades de un yoga estereotipado y, como tal, es una herramienta muy efectiva para el desarrollo de las prácticas de ese yoga. Una vez que nos habituamos a la medida del mat, cuando reconocemos sus dimensiones, podemos hacer uso de ese espacio libremente (me animo a anticipar: el acatamiento a un límite es condición de la liberación, con la aclaración de que la manera de atenerse a la limitación tiene que implicar conciencia).



En los Yoga sūtra, texto fundacional del yoga que practicamos hoy en día, Patanjali muestra cómo se suceden, tras el dominio del cuerpo (con las asanas), el control del Prana (pranayamas) y el control de los sentidos (pratyahara) los estados de dharana (fijación de la atención en un solo objeto), dhyana (meditación) y samadhi (concentración de la mente o “absorción” de la conciencia en un solo objeto). Estos últimos tres estados constituyen samyama. Haciendo un seguimiento de este concepto podemos entender cómo se da, en este esquema escalonado de Patanjali, la trayectoria que, para nosotros, parte de nuestro cuerpo en el mat, para llegar a la realización de la unión (yoga) en el samadhi.

(III, 21) Ejerciendo samyama en la forma del cuerpo y suspendiendo la receptividad de la forma, sin contacto entre el ojo y la luz, el yogui puede volverse invisible.

(III,43) Por samyama en relación al cuerpo y el espacio (akasha), y fusionando la mente con la suavidad del algodón, existe atravesar el espacio.

(III,53) A través de samyama en el momento y su orden de sucesión, nace el conocimiento de la realidad fundamental.

Me gustaría volver al mat. Parece ser que, con el ejercicio de samyama (que ahora, muy libremente, voy a resumir como conciencia) sobre un objeto, este puede ser trascendido. Y también parece ser que los primeros objetos que hay que trascender son aquellos que existen en una dimensión espacio-temporal.

Si es cierto que la conciencia del cuerpo es condición necesaria para trascenderlo, entonces podemos ver cómo el perfeccionamiento de nuestros métodos, inseparable del perfeccionamiento de nuestra tecnología, no sólo puede volvernos buenos gimnastas del yoga, sino que además puede servirnos de trampolín hacia la experiencia mística. Con el reconocimiento (consciente) de nuestro cuerpo y del espacio que ocupa, delimitado por las dimensiones del mat, que contribuye al control (consciente) ejercitado en asanas, pranayama y pratyahara, podemos volvernos invisibles, según Patanjali. Y como no es posible la conciencia física sin la atención (conciente) en el momento presente (anoto la fórmula: aquí y ahora), no sólo vamos a trascender el espacio sino también el tiempo, realizando “el conocimiento de la realidad fundamental”.

La repetición de ciertas prácticas, algunos hábitos, pueden funcionar en nuestra vida como un mat, dándonos un marco al cual circunscribirnos y que funcione como foco de atención, para poder desarrollar, desde su interior, la experiencia humana más profunda.

Quiero cerrar el post con una cita de uno de los autores más brillantes de nuestra época, el cineasta Alexandr Sokurov. Aplicando este concepto de restricción al arte, analiza los íconos del cristianismo ortodoxo ruso: “La pintura religiosa de íconos en Rusia representa el ideal de cómo esta norma opera sobre el autor; los más grandes resultados artísticos surgían de una miríada de limitaciones a las cuales debían someterse los pintores de íconos. No se podían realizar cientos de obras, si no se era capaz de realizar solamente dos. Y sólo en el ámbito de estas únicas dos se podía plasmar el rostro, la composición, la luz. En este caso, ¿en dónde obtiene el autor la capacidad necesaria? En sí mismo. Él mismo está listo, dispuesto a buscarla dentro de sí. Esta es la condición ideal. Y así, la obra de arte vive eternamente” (Las ranas, 2006).


Fotos de Eadweard Muybridge

Via: Entrada sin puerta

sábado, 25 de julio de 2009

En busca del movimiento perdido


Primero moverse, luego estirarse y después relajar. Hacerlo en el gimnasio es lo común; en casa, un poco menos. Pero parar el trabajo en la oficina para realizar una rutina de ejercicios coordinados no es justamente lo más frecuente.

No hay quien no comprenda que las computadoras, como sinónimo de trabajo sedentario, rígido y sin moverse, impusieron un estilo de vida poco saludable que hay que contrarrestar con ejercicio. Lo cual corre, por supuesto, por cuenta de cada uno, fuera de las horas de trabajo, y todos saben lo que cuesta. Las empresas no suelen compensar ese movimiento perdido, o al menos no es la tendencia dominante.

En las dos últimas décadas casi se universalizaron los dolores de espalda. Tanto que la gente se los toma (equivocadamente) como algo "natural".

Suelen iniciarse con contracturas, que dificultan la circulación sanguínea y van minando a mediano plazo la forma natural de la columna vertebral. Si se sostienen en el tiempo y no se tratan, el resultado son las enfermedades degenerativas de la columna (artrosis, hernias de disco).

Hoy son el primer problema de salud laboral en la Unión Europea, donde hacen perder 19 millones de días de trabajo anuales, y algunos traumatólogos estiman que afectan a más del 70% de los argentinos. Lo que no se sabe es cuál será la incidencia de artritis de columna dentro de unas décadas, cuando la generación de los "nativos digitales" se comience a jubilar. Pero todo parece indicar que va en aumento.

"El 80 por ciento de los dolores de espalda tienen su causa en que el sistema muscular se encuentra hipertónico, y en un 20 por ciento de los casos se pudo emitir un diagnóstico patológico", argumenta la profesora Ulla Hofmann, especialista en Prevención y Rehabilitación Deportiva de la Universidad de Heigelberg (Alemania) y autora en la Argentina de un programa de ejercicios físicos para aplicar en el ámbito laboral que funciona desde hace una década.

De un total de 4.500 trabajadores, Hofmann comprobó que el 85% manifestó haber sufrido dolor de espalda. El 86% de ellos no realizaba actividad física; sólo un 14% lo hacía.

"Pero el trabajo necesario para tener una espalda sana -advierte- no está relacionado con cualquier tipo de ejercicio físico: solo un 30 por ciento de los que hacían actividad física realizaban un programa de estiramiento y fortalecimiento muscular".

A bailar entre las máquinas

Primero moverse, entonces, luego estirarse y después relajar, todo en quince minutos: esta es la secuencia base ideada por Hofmann, que realiza su trabajo con el personal de las empresas y en horarios de trabajo.

"La actividad puede realizarse desde los puestos de trabajo o en espacios destinados para usos múltiples en las empresas -describe-. Cualquier vestimenta es adecuada, ya que los ejercicios son suaves."

A los oficinistas les hace mover todo el cuerpo. Pero en una planta industrial, donde los operarios están habituados a movimientos repetidos de los brazos, habrá que centrarse en ejercitar los hombros, los brazos, los antebrazos y las manos, y los ejercicios de piernas deberán estar destinados a activar la circulación sanguínea, explica Hofmann, quien cuenta además con un posgrado de Ergonomía en la Universidad Favaloro.

Quienes levantan cargas pesadas poseen un mayor grado de riesgo y deben fortalecer más la columna vertebral y las piernas, además de recibir instrucciones para no lesionarse la espalda:

"Los ejercicios están debidamente combinados con una respiración pausada, para regenerar el cuerpo activando la circulación, y devolviéndole la vitalidad necesaria para seguir adelante relajados y con los sentidos renovados".

Las "pausas activas de movimiento" son una selección de ejercicios, programados de acuerdo con la cantidad y las preferencias de quienes vayan a realizarlos, y que se llevan a cabo durante al menos 15 minutos, coordinados por un profesor especialista.

Poniendo el puesto de trabajo a punto

No siempre sucede, pero para mantener una postura saludable, el puesto de trabajo siempre tiene que estar adaptado a la medida del empleado, y no al revés.

Hofmann aconseja sentarse siempre cerca de la superficie de trabajo, y colocarse justo enfrente del monitor de la computadora. Con el centro de la pantalla a nivel del mentón, hay que sentarse en el fondo de la silla, apoyándose en el respaldo y con la espalda recta.

Si ambas plantas de los pies no llegan a estar apoyadas sobre el piso, se deberá usar un apoyapiés.


Entre el muslo y la pierna debe quedar formado un ángulo de 90º, al igual que entre el brazo y el antebrazo.

Hay que dejar unos 15 centímetros entre el teclado y el borde de la mesa, para apoyar las muñecas.

Sostener el auricular entre la cabeza y el hombro para sujetar el teléfono es un hábito muy cruel con las vértebras cervicales.

Pasar mucho tiempo sin moverse (sentado o parado) afecta, además, la circulación sanguínea de las piernas.

Hofmann, por supuesto, insiste en el movimiento y los ejercicios: "Para que el cuerpo esté libre de tensiones es necesario realizar ejercicios de movilización y estiramiento. Los ejercicios facilitan eficazmente la relajación física y psíquica, lo que constituye un medio de lucha contra el cansancio, la tensión y el estrés. Crean una conciencia del cuidado de uno mismo."

Marcelo Rodríguez

Tres ejercicios para hacer en el trabajo

De pie, con los pies separados en un ancho de cadera y los hombros relajados, se inspira profundamente y luego se estira el cuerpo levantando los brazos. Luego se mantiene la posición unos segundos y se exhala aflojando el cuerpo. Esto se repite 4 veces.

En posición sentada, con la espalda erguida y los hombros relajados, se estira el brazo derecho hacia adelante. Con la mano izquierda, tomarse los dedos y llevarlos hacia atrás.

El estiramiento se sostiene durante 30 segundos y se repite con el otro brazo, sentado sobre una silla, con la espalda erguida y los hombros relajados. Se sostiene el brazo derecho extendido con la mano izquierda y se presiona el codo hacia el cuerpo. Se sostiene el estiramiento 30 segundos y se repite luego con el otro brazo.

FUENTE DIARIO LA NACION

Foto: Via flickr.Iris Cogolludo