martes, 11 de marzo de 2008

Yoga. ¿Cómo perfeccionar nuestras asanas?



Perfeccionar una postura puede llevar mucho tiempo.El punto de partida es reconocer y aceptar el estado actual del cuerpo,pues así se podrá observar cuales son las dificultades que se interponen a nuestro progreso., ser consciente de los obstáculos y vivenciarlos en profundidad es lo que te permitirá vencerlos.Los obstáculos son tensiones y bloqueos que limitan la movilidad corporal.

Algunas tensiones han ido cristalizándose durante años y no se pueden borrar de un plumazo, el tiempo es necesario pues hay que llegar a la raíz. Por consiguiente no se trata de eliminar el obstáculo sino de reconocerlo y comprender sus circunstancias.

Encuentra la tensión,observa dónde está localizada, cuán profunda es y hasta dónde se extiende, qué limitación produce, dónde esta su origen, qué molestia causa,experimenta la incomodidad, síguela hasta su raíz y súbitamente comprobarás que algo cambia.

La distensión ha comenzado y va aumentando ya estás en el camino correcto...
Puedes ayudarte,respirando conscientemente .
Baña mentalmente con la inspiración los músculos tensos, aportándoles oxígeno , energía y vitalidad.
Observa como la expiración disuelve la dureza, la rigidez y la molestia.

El desarrollo de una asana conlleva expandir nuestros límites en el espacio , día a día. Es una experiencia lenta y gradual.
Estirar un músculo es más fácil si éste está relajado,y que la relajación implica la ausencia del esfuerzo.Debes explorar y expandir tus límites físicos,para ello tienes que proceder cuidadosamente,tratando con cariño tu cuerpo.




No lo violentes ni abuses de él, durante la estancia en la ásana, puedes intercalar períodos de pasividad con otros de intensificación y estiramiento gradual.
En la fase pasiva, toma conciencia de todo el cuerpo, saboreando la respiración ,la relajación y la firmeza.Cuando sientas que el cuerpo está bien relajado será el momento de intensificar la postura.
Ayúdate con la expiración, ya que cuando sale el aire el cuerpo se relaja y resulta mas fácil estirarlo o comprimirlo.
En ciertas asanas puede resultar más eficaz el acentuarlas con una respiración toráxica/clavicular que alargue la columna vertebral.

En la fase pasiva permanece relajado evitando perder terreno en la postura.
En el transcurso de unas pocas respiraciones habrás conseguido progresar sin esfuerzo y molestia. Cuando encuentres un nuevo tope que parezca imposible de sobrepasar,intercala otra fase pasiva aumentando tu conciencia corporal.
Date tiempo ,deja hacer , que la postura trabaje por sí misma.

Adriana Paoletta

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