lunes, 31 de marzo de 2008

Yoga y DEPORTE



Diversos estados emocionales permiten a un mismo atleta ganar o perder. Los beneficios de controlar y adaptar las emociones del individuo son cruciales. Un deportista rinde más con un estado espiritual o emocional equilibrado mientras que en casi todos los casos cuando existen conflictos graves, el equipo o el atleta no logra resultados positivos.

El Yoga aplicado al deporte posibilita que cada equipo o deportista individual, según sea el caso, pueda trabajar estos estados con un profesor de Yoga especialmente capacitado en su disciplina deportiva. Antes y después del entrenamiento o la competencia, los deportistas realizan una hora de práctica de Yoga a través de un sistema de posturas.

Pero, ¿cómo es que el trabajar con las posturas del cuerpo puede modificar nuestro estado de conciencia? Los grandes maestros de Yoga han hablado desde hace miles de años de una triple composición del ser humano. Según esta antigua sabiduría, contamos con un cuerpo físico, compuesto de materia grosera, un cuerpo sutil, compuesto de energía, y un cuerpo causal o espiritual. De todos ellos, el que podemos ver y sobre el que podemos trabajar fácilmente es el cuerpo físico. Pero dada la unidad del ser humano, toda acción que se ejerza -para bien o para mal- en este plano, va a repercutir en el cuerpo energético, que es el terreno de la mente.

De esta manera se trabaja en la actitud interior que es la que posibilita los cambios. Así es posible trabajar sobre el impacto negativo de una derrota, y una vez que el jugador logra entrenarse para perder, se dice que está preparado para ganar.

Cada profesor de Yoga adaptará una rutina para cada caso específico, ya que no será lo mismo trabajar con un deportista individual, como el tenista, que con un equipo de fútbol.Uno de los grandes aportes que ha hecho el Yoga es comprender la importancia y utilidad de controlar la respiración. El acceso a los estados mentales se realiza, en efecto, mediante técnicas respiratorias.

Así como existe un precalentamiento físico que prepara los músculos y articulaciones, existe una especie de precalentamiento mental, que afina la actitud y el tono emocional del deportista.

En la primera parte de la sesión se trabaja sobre la flexibilidad, potenciando todo el rango articular del cuerpo. Aquí se deja de lado el tradicional método de stretching o estiramiento por considerárselo contraproducente. Se elongan los músculos en forma lineal sin trabajarlos en todo su radio operativo, y sin hacer trabajar la articulación en su totalidad y en todas sus formas. La flexibilidad trabaja la articulación ampliando su radio de operación y haciendo un trabajo lateral y de rotación muy positivo.

Luego del deporte, el atleta tiene una sesión post-competitiva cuyo objetivo es la recuperación: relajarse física y emocionalmente. Se practican técnicas para restablecer la calma tanto después del entrenamiento como de una competencia. Ellas se basan en la relajación por tensión y relajación inducida o relajación cognitiva conductual.

En las sesiones individuales con deportistas trabajo con especial incapié en el alivio del dolor a través del masaje, la acupuntura con agujas y acupuntura electrónica. Estas técnicas benefician el rendimiento deportivo evitando futuras lesiones debidas a una incorrecta biomecánica del movimiento o a la tensión excesiva de los músculos.

La incorporación del Yoga al deporte no sólo ha beneficiado a los atletas en el aspecto competitivo. Muchos de ellos han encontrado en esta práctica un complemento de hondo beneficio para su vida en general.

Adriana Paoletta

1 comentario:

Anónimo dijo...

hola yo buscaba como elongar los espinales!!!
ah yo no ago yoga pero ago meditacion!