miércoles, 9 de septiembre de 2009

Tu cerebro funciona como una ciudad.

La organización de una gran urbe puede parecer caótica, pero de algún modo consigue que cada cosa llegue a donde se necesita y que el conjunto funcione sin incidencias la mayoría de los días. Lo mismo podría decirse de nuestro cerebro, según sugieren el neurobiólogo Mark Changizi y sus colegas en el último número de la revista Complexity. “La selección natural ha guiado la evolución del cerebro de los mamíferos del mismo modo que políticos y empresarios han dado forma a las pequeñas y grandes ciudades”, afirma Changizi. “Ambos necesitan determinada densidad de interconexiones para funcionar correctamente”.

Por ejemplo, si comparamos el cerebro de un perro y el de un humano, vemos que no este último no sólo ha crecido hasta duplicar en tamaño al primero. También ha desarrollado muchas más sinapsis, que conectan a más neuronas entre sí. En términos matemáticos, Changizi ha demostrado que la proporción entre la superficie que ocupan un cerebro o una ciudad y el número de conectores (neuronas y autopistas respectivamente) es sorprendentemente similar. Y que cuando la ciudad o el neocórtex (la zona de la corteza cerebral más “moderna” evolutivamente hablando) crecen, esta escala siempre se mantiene.

Por si esto fuera poco, analizando 60 ciudades norteamericanas Changizi y su equipo descubrieron que el número de autopistas de salida en una metrópolis y el número de sinapsis neuronales del neocórtex son muy parecidas. Prácticamente la única diferencia entre ambas redes de interconexiones, según los científicos, es que las neuronas conducen información, mientras que las autopistas y carreteras transportan personas y materiales.
VIA: MUY INTERESANTE


POSDATA: Es muy original esta hipótesis , siguiéndola podríamos llegar a las siguientes conclusiones
  1. Deberíamos investigar cuáles son los puntos neurálgicos donde se producen los "embotellamientos" diarios en nuestro cerebro porque nos generan una gran pérdida de tiempo y energía , predisponiéndonos de manera negativa para disfrutar del "viaje".
  2. Tendríamos que tener "

    atención plena " en nuestras nuestra forma de conducirnos , respetándonos y respetando a los demás para no producir "dolorosos accidentes".
  3. Es necesario que no nos distraigamos con la contaminación visual y sonora porque ello no nos permite manejarnos con la debida concentración.
  4. Sería conveniente observar cuantas de las cosas que nuestra "ciudad -cerebro" nos ofrece necesitamos , es muy probable que nos demos cuenta que como decía Schumacher "Lo pequeño es hermoso" y que seríamos mucho más felices en una "aldea".
  5. Tendríamos que preocuparnos un poco más por saber quién y como gobierna "nuestra Ciudad" porque si las cosas no están como deseamos ,deberíamos comprometernos a cambiarlas.

Adriana Paoletta

4 comentarios:

lucía// dijo...

me parece curioso el hombre, que está siempre repitiéndose a sí mismo, y no por falta de imaginación sino por una especie de pretensión de perfección divina.
no es de extrañar que, aún sin saberlo, la humanidad construya el espacio "a su imagen y semejanza", ¿no?
se me ocurre que si analizáramos la ciudad subterránea esta sería parecida a nuestras vísceras.
¿y, aventurando locuras, será que las trayectorias aéreas coincidirían con alguna parte de nuestro cuerpo sutil?

Luz del Alma dijo...

Excelente Adri, me encantó!
Que buena metáfora, eso de quién y cómo tiene el control, ni que decir con eso de estar atentos, presentes y comprometernos con lograr lo que queremos.
Abrazo de luz, Mirta

Adriana Paoletta dijo...

Ay Lu!, todo lo que vemos es eso, parte de nuestra disconformidad con perdurable , con lo molesto de la impermanencia y el cambio. Es verdad , tu lectura es magnífica la conquista del espacio o del cielo podría entenderse como la trayectoria de nuestro cuerpo energético más allá de la tierra física y carnal.
Nos vemos pensando en el espacio...
Adri

Adriana Paoletta dijo...

Gracias Mir!
por tu lucidez y por estar siempre atenta en el día a día.
Un abrazo y nos vemos en las prácticas!
Adri