domingo, 6 de septiembre de 2009

Cuando la razón nos aleja de la sanación.


Ayer al concluir mis seminarios de Perfeccionamiento de Yoga y mis clases, fuimos con mi familia a misa. Mis hijos ya están por tomar su primera comunión. La misa de niños es un canto de alabanzas perpetuo en la alegría de un dios social y comunitario.Ricos , pobres, discapacitados, enfermos, intelectuales , simples de espíritu se convocan en un día a cantar a Dios su alabanza.

Como sabrán a través de estas páginas virtuales me han reconocido como una persona ligada al pensamiento humanístico, artístico e intelectual, a la búsqueda espiritual desde muy pequeña y al encuentro con la validez científica y objetiva de todas las observaciones de la realidad.
¿Pero hasta dónde llega la razón? ¿Cuándo la razón se vuelve un arma que destruye nuestra inocente felicidad o un camino de sanación?.

Justamente el jueves y el viernes atendiendo en clases individuales de Yoga terapéutico, dos alumnos de profesiones que tienen que ver con la ciencia , uno médico cirujano y otra , química, sostenían que aquello que nos cura y no viene de la ciencia es más poderoso, ya que transforma nuestra manera de ver la realidad. Hablabamos sobre el Yoga y su efecto sobre el ser y los cambios increíbles que habían producido en sus realidades. Uno de ellos me trajo cenizas(vibhuti) del Sai Baba y nos ungimos el entrecejo, con tanta devoción como si comulgaramos. Y a continuación le pregunté...y si las analizaramos?... No Adri, me dijo, es más importante el efecto que han producido en mí a través de la fe que lo que contengan en realidad.

Entonces, ayer entré así en el templo, con esos chicos que cantaban y alababan a un dios, que caminó descalzo entre los hombres. Simplemente mi mente se vació de todo límite, de toda culpa, de toda razón que separa, para sentir como siempre sentí a Dios entre los hombres, ese silencio hermanado y alegre, tan vivo y sanador.

Y en esa misa me sentí como en meditación, cuando meditamos todos juntos liberando el miedo y llamando al Amor.

Un abrazo de luz para todos!

5 comentarios:

Lucíaaa dijo...

Bendita luz en la misa, junto a todos .. el Amor. También en el vibhuti. Qué belleza q hombres de ciencia sean puentes. Gracias por compartirnos esos momentos. Abrazos en la luz. Gra Bahia Bca.

Deprisa dijo...

Yo hace tiempo que perdí la capacidad de obviar a mi razón y creer sin más por el mero hecho de creer.

Lo único que ahora busco es seguir viviendo y haciendo lo que el cuerpo me pide que generalmente suele ser aprovechar el tiempo porque nunca vuelve.

Hace tiempo que no piso una iglesia, lo confieso. Y desde entonces creo que tengo la mente mucho más abierta que cuando me decían "arderás en las llamas del infierno si pecas".

Sin embargo el yoga es otra cuestión, no he tenido la oportunidad de practicarlo a fondo pero con una sesión me bastó para sentirme "liberado" de todo. Creo que volveré algún día.

Adriana Paoletta dijo...

Creo Gra, que todos los niveles en nuestra conciencia se hermanan cuando alcanzamos la madurez.
Un abrazo de luz
Adri

Adriana Paoletta dijo...

Hola deprisa:
Gracias por tu parecer ,tu comentarios me encantan. Es duro enfrentarse a las contradicciones de la Iglesia y continuar una búsqueda interior a través de ella. Increíblemente,alguien muy lejano a esta institución, fue el que me mostró lo siguiente: Cristo construyó la Iglesia sobre Pedro sabiendo que lo iba a negar tres veces en pocas horas. Esa conciencia de lo imperfecto y de las carencias humanas es lo que me permite comprender a Dios entre los hombres y acercarme y aceptar otras búsquedas espirituales.

Un abrazo de luz
Adriana

Lucas dijo...

Mi formación cristiana me ha llevado a cuestinar más de una vez continuar por el sendero del yoga ... Con el tiempo, y buscando dejar de lado los "pre-juicios" de UNO Y OTRO extremo, voy tratando de darme cuenta que ambos son senderos que no corren en dirección opuesta.

Si el yoga es un camino de experimentación personal (como lo demuestra este blog día a día), intento dejar de lado esos PRE conceptos sobre la incompatibilidad de ambos senderos, y buscar que mi corazón una lo que mi mente -a veces- intenta separar.

Y para ello, humildemente creo, que el esfuerzo debe plantearse desde adentro; sea cuando mi mente me dice "arderás en el infierno" o cuando me grita "esas doctrinas permieron al ser tan cerradas".

El ardiente deseo de liberación y el amor en el corazón, creo que son las claves ...