sábado, 28 de noviembre de 2009

Cómo utilizar la meditación para sanar el cuerpo y la mente


Muchos médicos saben que todos disponemos, en nuestro interior, de energías curativas capaces de desempeñar un papel decisivo en la lucha contra la enfermedad. Algunos de mis pacientes que padecían enfermedades me enseñaron que esta energía curativa puede ser muy sutil, pero que es sumamente poderosa.
Estoy convencida de que todos podemos aprovechar los poderes curativos que tenemos en nuestro interior. Quizá la verdadera medicina holística consista en esto, en movilizar todo nuestro organismo, incluida la mente y el espíritu.
Por ejemplo, en su excelente libro Head First: The Biology of Hope and the Healing Power of the Human Spirit (La mente primero: La biología de la esperanza y el poder curativo del espíritu), Norman Cousins expone un trabajo muy documentado que ha ayudado a desarrollar la psiconeuroinmunología, una nueva área de la investigación médica que estudia el modo en que las emociones afectan el sistema inmunológico. Además, un grupo de investigadores de la Universidad de Harvard ha descubierto que ciertos tipos de meditación prolongan la vida de las personas de edad.
En un estudio publicado en The Lancet, la prestigiosa revista médica británica, un grupo de investigadores informó de que una combinación de dieta, ejercicio y técnicas de reducción del estrés podía invertir el proceso de obstrucción arterial en las enfermedades coronarias. Los cambios en la dieta y el ejercicio, por sí solos, no producen este efecto. De hecho, las técnicas de reducción del estrés constituyen un factor necesario y mucho más importante de lo que los médicos habían creído en un principio.
Como comenta el doctor Dean Ornish, coordinador del estudio, «Este descubrimiento sugiere que las recomendaciones tradicionales [...] pueden ser suficientes para prevenir las dolencias cardíacas, pero no para invertir su proceso>>.
La relajación, la visualización, la meditación y la regresión pueden utilizarse para eliminar, de manera holística, el estrés, las tensiones, los miedos y las fobias.
Yo enseño unas técnicas de meditación que mis pacientes pueden incorporar de inmediato en su rutina diaria y utilizar el resto de su vida. Estas técnicas ayudan, por ejemplo, a eliminar el insomnio, controlar el peso, dejar de fumar, reducir el estrés, reforzar el sistema inmunitario, combatir las infecciones y dolencias crónicas y regulares la presión arterial. Los beneficios sobre la salud parecen infinitos.
Estoy convencida de que la práctica regular de la meditación constituye una herramienta de un valor incalculable para el mantenimiento y la recuperación de la salud. La razón es que las energías mentales y espirituales influyen, sin duda alguna, en las reacciones físicas y químicas del cuerpo. Nos encontramos ante un contexto nuevo que nos permite replantearnos el cuidado de la salud y utilizar las técnicas que liberan nuestras energías curativas.

Bibliografía Meditación. Brian L. Weiss

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias Adri. por enseñarnos a confiar en nosotros y en nuestro cuerpo. Reencontrarnos con esa sabiduría pérdida.
Abrazos de Luz.
Gra.

alma dijo...

Y aún utilizando nuestras energías internas hay tanto por explorar...