domingo, 8 de noviembre de 2009

La meditación en nuestra vida.


Me levanto cada mañana entre las 5.30 y 6 AM. El motivo?. Cada vez siento más energía en mi cuerpo y en mi mente. Soy una persona sumamente activa, trabajadora e intelectual, mi sensibilidad hace que esté atenta a todas las necesidades de los que me rodean. Desayuno, enciendo mi vela con la intención de aportarle Luz a mi nuevo día y simplemente me siento en silencio a contemplar mi interior. Hace 23 años que practico Yoga y Meditación y jamás abandoné esta forma de vida desde mi adolescencia, que me ha ayudado a soportar grandes sufrimientos, atender enfermos en mi propia casa, criar a mis hijos, amar a mi marido y formar una familia desde hace 20 años y estudiar varias carreras a la vez. Si observo ahora mismo mi mente tan solo siento una consonancia delicada entre el cuerpo que crece, flexible, divertido, abierto a la creatividad, la mente tranquila , paciente, activa, pensante y buscadora, junto al espiritu siempre dulce, sensible ante las lágrimas y buscador del infinito.

Tengo todo el amor que supe sembrar en cada día,de mi marido, mis hijos, mis padres, hermanos, sobrinos, cuñados,amigos, alumnos, como una extensa red de luz que hace que cada mañana sea maravillosa. Pero mi gran compromiso comienza aquí, MI FELICIDAD debe ser compartida con todos ustedes y con todos los seres sintientes que habitamos esta tierra, sabiendo que sólo se alcanza a través del cultivo de la virtud y la ATENTA contemplación de Dios en nuestro corazón.

Por eso medita cada mañana y antes de dormir, para permitir que brille la intensa LUZ de tu silencio interior,la semilla de esta felicidad que nos pertenece desde siempre.

Adriana Paoletta


Cerca de 10 millones de occidentales practican ya la meditación trascendental.
Si todavía queda algún escéptico que no termina de creerse que la meditación puede obrar 'milagros' por su salud mental y física, que lea atentamente este artículo. Una nueva investigación, la primera que analiza dos trabajos en los que se ha estudiado cómo repercuten las terapias no farmacológicas en la tensión arterial elevada en la mortalidad de los afectados, determina que esta práctica milenaria no sólo reduce el estrés sino que, además, prolonga la vida de los hipertensos.

Desde que en la década de los 60 y los 70 esta forma de relajación, de la que ya hay más de 10 millones de adeptos en los países occidentales, acaparara la atención de los científicos, las evidencias sobre su potencial preventivo y curativo se acumulan.

El último grano de arena lo acaba de poner un grupo de investigadores de las universidades de Harvard, Iowa y Maharishi (todas en EEUU) en la última edición de la revista 'American Journal of Cardiology.'
«Nuestro trabajo demuestra que los programas de meditación trascendental reducen los factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular y de otras patologías crónicas, como la presión arterial elevada, la aterosclerosis, el tabaquismo, el estrés psicológico y las hormonas del estrés»
, afirma Robert Schneider, autor principal de la investigación.

Avalan sus palabras los datos encontrados en un total de 202 hombres y mujeres, de una media de edad de 72 años con hipertensión moderada, que recibieron un seguimiento de ocho años como media (el máximo tiempo de estudio fue de cerca de 19 años) durante el cual murieron 101 individuos.

Todos los participantes fueron divididos en varios grupos. Mientras que unos realizaron meditación trascendental, otros se sometieron a distintos métodos de relajación. Los datos muestran que los que siguieron la técnica milenaria tenían un 23% menos de mortalidad por todas las causas que el resto de participantes. Y, concretamente, esta disminución fue del 30% en el caso de la mortandad por enfermedad cardiovascular y de hasta un 49% por cáncer. Para los propios autores de la investigación, «al comparar la eficacia y la utilidad de las distintas intervenciones para la hipertensión es significativo observar la cifra de efectos adversos asociados a los antihipertensivos». Sin embargo, y tal y como se señala en el estudio, la meditación no posee ningún efecto secundario.

«Trabajos previos ya han demostrado los beneficios psicológicos y físicos y la mejor calidad de vida de esta forma de relajación en adultos y, de forma específica, en personas mayores. Estos estudios y el nuestro sustentan la teoría de que existe un mecanismo de acción que hace que sus efectos integren la mente con la salud del organismo», recuerdan.

Relajarse a través de la meditación y reducir así el estrés y la ansiedad es una práctica que está ganando adeptos en los países occidentales. En España existen ya varios centros donde se puede aprender la técnica, aunque todavía hoy no está considerada como un arma terapéutica por muchos especialistas.

Kelsang Tharpa, maestro principal del centro budista Vajrayana de Madrid, explica las razones por las cuales la meditación tiene efectos beneficiosos sobre la salud. «Hay distintas formas de practicarla; nosotros, por ejemplo, realizamos la nueva tradición budista Kadampa, que también es trascendental y persigue encontrar un estado de paz interior con el que se logra reducir el estrés y la ansiedad».

La principal característica de esta tradición es que combina el estudio y la meditación con un enfoque eminentemente práctico, para resolver las dificultades de la vida diaria y poder alcanzar con el tiempo grandes realizaciones espirituales, según sus seguidores.


El maestro de Madrid argumenta que «se trata de transformar los pensamientos negativos en positivos. De esta forma aprendemos a aceptar la vida como es y a armonizarnos con ella. Este estado de tranquilidad que se logra es el que reduce la enfermedad psicológica y, por lo tanto, acaba también cuidando la salud del cuerpo».

La 'fe' en esta forma de relajación ha aumentado entre los españoles. «Yo sí que noto que cada vez hay más adeptos. Desde hace 10 años, el número de personas que practica nuestro método y otros se ha elevado. Acabamos de abrir otro centro y ya se nos ha quedado pequeño», bromea Kelsang Tharpa.

Uno de los aspectos positivos que tiene la meditación es que para que resulte efectiva no hace falta invertir mucho tiempo en ella. Bastan cinco o diez minutos diarios para obtener sus beneficios. Otras claves para , poder practicarla es encontrar un elemento único en el que centrar la atención éste suele ser la respiración. Cuando el practicante se concentra en esta función, el pensamiento se hace más tranquilo y aparece la relajación.

También es imprescindible buscar un lugar sin ruido, un ambiente adecuado y utilizar una postura cómoda. Escuchar música suave de fondo y cerrar los ojos son otros elementos que pueden ayudar a practicar la técnica milenaria de forma correcta.

PATRICIA MATEY

1 comentario:

Anónimo dijo...

El mejor remedio para estos tiempos modernos. Desde luego , después tener buenos pensamientos, coherencia entre estos, lo q decimos y lo q hacemos. Gracias por permitirnos compartir estos espacios. Muchas bendiciones. Gra.