sábado, 18 de diciembre de 2010

Una lámpara para nosotros mismos

Son tiempos extraordinarios para el buscador espiritual. Las librerías están repletas de textos de las prácticas místicas cristianas, sufíes, hindues etc. Hay distintos puntos de vista,dentro de cada escuela, a veces contradictorios , que nos llevan a plantearnos dilemas dentro de la vida espiritual. ¿En qué hay que creer?

De entrada en nuestro entusiasmo por la práctica ,tenemos la tendencia a tomar todo lo que oímos y leemos como proveniente de un libro sagrado. A veces, esa actitud se vuelve aún más fuerte ,cuando nos unimos a una comunidad o seguimos a un maestro. Pero en realidad, todas las enseñanzas de los libros, los mapas y las creencias tienen poco que ver con la sabiduría y la compasión. Para dar vida a la práctica espiritual, debemos descubrir dentro de nosotros, el camino, que nos haga cada día más conscientes y compasivos.

Nuestra liberación y felicidad surgen de nuestro profundo conocimiento, nuestra vida espiritual se vuelve sólida, cuando nos comunicamos con nuestra propia realización de la verdad.

Los tiempos modernos, tienen cierto paralelismo con el clima espiritual de la India Antigua(no hemos avanzado tanto en la espiritualidad). En la época de Buda, los relatos históricos hablan de muchos otros maestros, yoguis, sabios, y lideres que ofrecían la enseñanza de diferentes prácticas espirituales. Como en nuestra época, la gente que vivía en tiempos del Buda ,se confundía al tener contacto con muchos de estos maestros. Cuando nos enfrentamos con una variedad de enseñanzas y prácticas espirituales debemos mantener un genuino sentido de investigación .

¿Cuál es el efecto de esta enseñanza y práctica en mí mismo y en los demás? ¿Cómo funciona? ¿Cuál es mi relación con ella? ¿Estoy atrapado, asustado, confuso? ¿Me lleva a una mayor comprensión , amor, compasión y en definitiva a mayor paz o libertad? La respuesta está, en si podemos o no curar las heridas de nuestro corazón,es poder como decía Buda ,ser capaces de ser una lámpara para nosotros mismos.

Adriana Paoletta

Basado en las enseñanzas de Jack Kornfield.

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