miércoles, 25 de agosto de 2010

Tus hijos .No permitas que los domine el estrés


La ansiedad de entrar a la escuela, las tareas, el cambio de casa o colegio, conocer a nuevos chicos, y hasta las peleas entre los padres, pueden transformar a los niños en víctimas del estrés.
Un estudio en 10 mil niños del Departamento de Psicología de Niños y Adolecentes en King’s College en Londres, publicado por el British Medical Journal, concluyó que los pequeños enfrentan mayores crisis de estrés por la escuela que sus compañeros mayores y, como consecuencia de esto, corren más riesgo de desarrollar una enfermedad mental.
El estrés puede llevar a los niños a padecer depresión, ansiedad, miedos, aislamiento, dificultades en la adaptación, problemas de conducta, déficit de atención, conductas regresivas (por ejemplo volver a chuparse el dedo), somatizaciones (dolores corporales sin que exista alguna causa), trastornos del sueño, en la alimentación y en lel lenguaje.

Una buena alternativa contra el estrés en los pequeños es el yoga para niños, una disciplina que puede resultar de ayuda para crear un bienestar saludable tanto físico, como mental y espiritual.
“El yoga no es para nada competitivo, es compartir un arte que puede ayudar en el despertar de las personas, en su crecimiento y en su salud... esta atmósfera sustanciosa alienta a los niños a relajarse y divertirse”, explica Karime Hermoso, maestra certificada por la Yoga Alliance desde 2008.

El yoga para niños se desarrolla en un ambiente divertido y de apoyo, con beneficios altamente requeridos por ellos, añade.

“No sólo desarrollan habilidades como fortaleza, flexibilidad, equilibrio, oxigenación, mejor digestión para sus cuerpos en desarrollo, sino también su concentración, su apreciación, su enfoque, su confianza, su autoestima y hasta su capacidad intelectual, con una sensación de bienestar y paz interior”, asegura Hermoso.



Los beneficios:
Lo que hace al yoga diferente de todas las
demás actividades es que los niños aprenden cómo conocerse y escucharse, así como también a los demás.
“Con dinámicas como canciones, historias, juegos y posturas, los niños aprenden en un ambiente multisensorial explorando la kinestesia (sensibilidad el movimiento) y una expresión creativa”, añade Hermoso.

Los niños a menudo encuentran difícil hablar con sus padres, aún cuando más los necesitan, y los padres ocupados también pueden encontrarse desconectados de los demás.

El yoga en familia alienta el dialogo y la discusión. Además esa conversación que se construye y esas líneas de comunicación que se fortalecen, durarán a lo largo de sus años de adolescencia y adultez, concluye la especialista.

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