domingo, 8 de agosto de 2010

El Yoga como herramienta para la voluntad




No se puede negar que de entrada, el rostro de la mexicana Adriana Macías es muy atractivo. Sus ojos oscuros transmiten una mirada afable y serena. El escote, lleno, es audaz. Un aire de ligera coquetería cimbra cada uno de sus gestos. Pero sus pies, y especialmente los dedos, son los que más llaman la atención de su conjunto.

Por supuesto, una cosa es que ella simplemente camine, y otra, observar con atención el movimiento de sus pies cuando está sentada. Con el derecho se toma la barbilla y fija su mirada en su interlocutor, dándole un semblante reflexivo. En el anular brilla un anillo de matrimonio. Los dedos del pie izquierdo, que está libre, se ven tan elásticos y prensiles como los de una mano.

Y es que no tienen la apariencia rígida y casi inmóvil que usualmente se observan en los dedos de tales extremidades. Los tendones están ejercitados para que cada dedo tenga autonomía, y son tan diestros que están capacitados para escribir -con hermosa caligrafía– , teclear en computador, agarrar, y hasta maquillar hábilmente el rostro de Adriana. No extrañaría que si quisiera, también lanzara unas terribles bofetadas–patadas con ellos.

Adriana nació sin brazos en Guadalajara y sus padres no supieron por qué. Eso no fue obstáculo para que fuera a la escuela, iniciara la universidad y se graduara como abogada. Después finalizaría un posgrado en administración de recursos humanos. Pero lo que más le gustaba era compartir su experiencia de vida, y para tal fin, recorre Latinoamérica impartiendo conferencias de motivación y autoayuda.


“No se trata de mostrarme como la desvalida que se ha superado, sino de imbuirle confianza a las personas para que supere sus propios problemas. Todos en algún momento nos quejamos, pero existen algunos como yo, que con nuestras limitaciones podemos ver el otro lado del sol”, relata.

Su humor es envidiable y su sonrisa está a flor de piel. Tiene dos años de casada con su esposo Juan Medina, y desde ya planea su embarazo. ¿Brazos ortopédicos? bien, gracias. Dice que ya no los necesita.

En una rápida visita a la ciudad, Adriana promocionó su ciclo de conferencias ‘Un aplauso a la vida’, que dictará en el teatro Amira de la rosa el 30 de septiembre. En su itinerario está Medellín y Bogotá. La conferencista llega al país a través de la organización Conexión Global.

Adriana, libros y yoga

La conferencista, de 30 años, tiene una impresionante flexibilidad con sus piernas, la cual ha desarrollado mediante la práctica de yoga. Sin embargo confiesa que no le gusta mucho el ejercicio, pero el Yoga es otra cosa le permite acceder a una energía renovable al ejercitarse diariamente.Hasta su instructora de yoga admira su tenacidad y advierte a las demás alumnas que no traten de llegar a la misma flexibilidad de Adriana durante las sesiones.Además de componer sus conferencias, ha escrito dos libros: ‘Abrazar el éxito’, en el cual narra su vida y su convivencia con jóvenes con problemas de drogadicción. ‘La fuerza de un guerrero’ es un libro de autoayuda pero en tono de aventuras épicas: un grupo de guerreros que tienen diferentes limitaciones físicas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que maravilla de fotos!