martes, 30 de junio de 2009

El yoga es más efectivo que los fármacos para el insomnio


La ciencia es terminante al delimitar las consecuencias del insomnio: alteración del humor, dificultad para pensar y concentrarse, pérdida de reflejos (y el consiguiente riesgo de accidentes), depresión, cefaleas, dificultades motoras y cognit Añadir imagenivas que ponen en juego la calidad de vida y el funcionamiento social.Esta nota que bajo el título "El yoga es más efectivo que los fármacos para el insomnio" publicada en el diario La Nación nos aclara algunas cosas sobre esta pandemia, el insomnio.

El consenso se resquebraja a la hora de unificar estrategias terapéuticas. De un lado, quienes apelan a la psicofarmacología con su múltiple caudal de opciones (hipnóticos, antidepresivos, relajantes musculares, ansiolíticos), al que se suman opciones más naturales (valeriana, melatonina, tilo, pasiflora). Del otro, quienes defienden las alternativas más naturales: yoga, meditación, técnicas de relajación, dieta, terapia cognitiva, control de estímulos.

En el centro de la escena, los insomnes, inmovilizados por la falta de certezas y sueño.

Recientemente, un equipo de investigadores de la Universidad de Bergen, Noruega, comparó los efectos de un medicamento utilizado con frecuencia por su efecto hipnótico y ansiolítico, con un variado conjunto de opciones no farmacológicas en 46 adultos con insomnio crónico.

Los participantes del estudio designados a la vertiente naturista aprendieron a fijar horarios para acostarse y levantarse, a reconocer los estímulos que retrasan el sueño, como la presencia de la TV o la computadora en el cuarto, y a practicar técnicas de relajación progresiva que ayudan a convocar al sueño.
Con estas medidas lograron reducir las interminables horas que pasaban despiertos con más eficacia que quienes recibieron el psicofármaco durante los seis meses que duró la investigación, según resultados del estudio vertidos en JAMA, publicación oficial de la Asociación Médica Americana, de Estados Unidos.

En busca de quietud mental

Un estudio coordinado por Margarita Blanco, jefa de Medicina del Sueño del Hospital Francés, indagó la relación entre la dieta y el sueño en 400 personas de la ciudad de Buenos Aires. "La mayoría distribuía sus comidas de forma irregular, priorizando la cena sobre el desayuno, y el tiempo entre la cena y la hora de acostarse fue menor a dos horas, factor que no favorece la calidad de sueño", concluyeron los investigadores.

Y proponen "hacer un desayuno importante, un almuerzo normal y una cena liviana, manteniendo un tiempo de dos horas y media hasta la hora de acostarse, para mejorar la calidad de sueño de los insomnes".

Margarita Blanco, también directora de la Red de Medicina del Sueño, agrega que a la buena alimentación hay que sumar organización horaria y otro aspecto habitualmente desconsiderado por la vasta población de insomnes: la necesidad de salir de la carrera existencial contra el tiempo.

"Muchas personas con trastornos del sueño no reconocen los efectos negativos de una vida muy agitada, sin períodos de reposo durante el día y tampoco valoran la importancia de hacer ejercicios de relajación en lugar de actividades excitantes en las últimas horas del día."

La quietud mental es uno de los pilares del buen sueño, y la práctica de yoga es un camino que ayuda a alcanzar la ansiada armonía interior, aliada del sueño. "El primer paso para ganarle al insomnio es cambiar de actitud", recomienda David Lifar, director de la Fundación Indra Devi.

"En lugar de centrar la preocupación en el sueño que se está perdiendo hay que procurar no molestarse ante esta situación, darse un baño de inmersión o una ducha tibia que favorezca la relajación, practicar durante el día ejercicios de respiración, escuchar música relajante, masajear las zonas tensionadas del cuerpo y practicar ejercicios suaves de cuello y hombros o algunas posturas de yoga."

De hecho, la práctica de yoga ha demostrado eficacia en el control del estrés, enemigo público número uno del sueño. Un estudio reciente publicado en el Indian Journal of Phisiology and Pharmacology demostró que en apenas diez días los niveles de ansiedad se reducen considerablemente a través de un programa que incluye la práctica de yoga y meditación.

Otro estudio indagó el efecto de la repetición silenciosa de mantras -palabras o frases con un sentido espiritual- en el control del estrés y concluyó que esta práctica mental, corporal y espiritual es eficaz para reducir el estrés y controlar el insomnio.

David Lifar propone practicar yoga y meditación como caminos que conducen a la paz de la mente, "instrumento de vital importancia para reducir el impacto del estrés" y conciliar el reparador sueño.

Una reestructuración cognitiva

El año último, un panel de expertos convocados por la Academia Americana de Medicina del Sueño y los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos concluyó que la terapia cognitiva-conductual es la primera línea de tratamiento contra el insomnio.

¿En qué consiste? Sencillamente suma a los métodos tradicionales -técnicas de relajación, control de estímulos que atentan contra el sueño- el abecé de la terapia cognitiva:

la reestructuración cognitiva, que reencauza los pensamientos erróneos sobre el sueño, como suponer que tenemos que dormir ocho horas diarias dentro de una franja horaria específica, sin tomar en cuenta el reloj interno subjetivo, que tal vez no responde al común de los mortales y está en la raíz del insomnio.

Por Tesy De Biase
Para LA NACION

lunes, 29 de junio de 2009

Meditación, un aliado contra el estrés




Investigadores norteamericanos y argentinos están develando cómo incide su práctica sobre el funcionamiento cerebral Su ejercicio regular mejora el funcionamiento del sistema inmunológico Ayuda a controlar la presión arterial y a reducir el ritmo cardíaco

La sensación que produce una sesión de meditación, aun como observadora, es la de estar en medio de un oasis. En el mundo, cientos de miles de personas meditan por recomendación médica, mientras la ciencia, a pesar del escepticismo de muchos especialistas, investiga su influencia en el sistema inmunológico.

En la sala del Centro de Actitudes que Sanan, sede local del Center for Attitudinal Healing de San Francisco, Estados Unidos, irrumpe el silencio que pide el doctor Alberto Lóizaga al grupo que los jueves aprende la técnica en encuentros gratuitos. Es el proyecto "Dar alas a las ruedas del alma" para la integración de personas con discapacidades a través de la meditación.

Jóvenes y adultos se acomodan a gusto en confortables sillones o en sillas de ruedas. Algunos se descalzan. Todos cierran los ojos para concentrarse en la voz del doctor Lóizaga, que los guía. Los que quieren, sugiere, pueden repetir mentalmente con cada inspiración y exhalación un sonido que actúa como "calmante" para el cerebro.

Y esto se percibe físicamente. Las líneas de los rostros se suavizan. Las manos pierden de a poco la tensión inicial y se deslizan sin resistencia alguna. Sólo se oyen las respiraciones, que, de pronto, logran un ritmo lento y único. En 45 minutos todos logran desintoxicar mente y cuerpo del trajín diario.

Para la ciencia, la práctica de la meditación reduce el estrés y mejora el sistema inmune. En febrero último, los doctores Jon Kabat-Zinn, de la Universidad de Massachusetts, y Richard Davidson, director del Laboratorio de Neurociencia de los Afectos de la Universidad de Wisconsin, Estados Unidos, publicaron su hallazgo: la práctica regular de meditación controla el estado de ánimo porque fortalece las neuronas de la corteza prefrontal izquierda e inhibe los mensajes de la amígdala cerebral, responsable de la sensación de miedo.

Muchos médicos recomiendan la técnica para prevenir o reducir los dolores de males como el sida o el cáncer y mitigar el desequilibrio que provocan la depresión, el estrés o los trastornos obsesivo-compulsivos como el desorden de déficit atencional con o sin hiperactividad.

"La meditación permite vaciar la mente de pensamientos", dice Lóizaga, médico clínico y psiquiatra que enseña la técnica desde hace 30 años, cuando debió superar un ataque de hipertensión por estrés laboral. "Era jefe de residentes del Hospital de Clínicas y debía decidir quiénes necesitaban riñón artificial o diálisis peritoneal -recuerda-. Me tomé la presión y supe que sufría de lo mismo que mis pacientes."

El cerebro, centro operativo

Estudios realizados con los instrumentos más sofisticados en centros científicos del Reino Unido, la India o Estados Unidos indican que la meditación reduce la actividad eléctrica cerebral y aumenta las ondas alfa.

El doctor Gregg Jacobs, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, halló que luego de los primeros 20 minutos de meditación las ondas beta disminuyen. El lóbulo frontal, que procesa el razonamiento, la planificación y las emociones, y el lóbulo parietal, responsable de la orientación en tiempo y espacio, disminuyen su actividad, al igual que el tálamo, que envía la información sensorial al cerebro. La formación reticular, una red neuronal que transmite estímulos al cerebro, neutraliza sus señales de alerta.

"La persona accede a lo que se denomina un cuarto estado de conciencia, en el que percibe su entorno, pero no reacciona -explica Lóizaga-. Está demostrado que en ese estado se producen cambios biológicos con los que el organismo logra homeostasis." En los asmáticos, por ejemplo, ese equilibrio dilata los bronquios y en los pacientes a punto de entrar en un quirófano mejora el ánimo y los resultados de la cirugía. "Cuando se libera la densidad psíquica se enfrenta cualquier situación -agrega-. O sea que el ánimo influye en la enfermedad."

Según la licenciada Alicia Souto, de la Escuela de Estudios Orientales de la Universidad del Salvador (Usal), en la meditación disminuyen el ritmo cardíaco, la presión arterial y la demanda de oxígeno. Si la práctica es regular, el colesterol baja y las lipoproteinas de alta densidad aumentan, según un estudio que Souto codirigió en 1999 en el Centro de Investigaciones Endocrinológicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Plata y el Conicet.

En el trabajo "Práctica de yoga en personas con diabetes" hallaron que ciertas posturas, prácticas respiratorias y la meditación reducen la glucemia y la frecuencia cardíaca. "En el yoga no se considera posible la meditación sin un soporte psicofísico adecuado, ya que la condición del cuerpo influye en la calidad de la meditación", señala Souto, que divide su año entre la Tecnicatura Universitaria en Yoga de la Usal, la Universidad de Srinakarin, en Tailandia, y el Insituto de Investigación Científica de Lonavla, en la India.

Múltiples experiencias

Luis Santillán, de 32 años, asegura que sintió que le tocaron el muslo de la pierna izquierda pese a una cuadriplejia por un accidente automovilístico. "Como la meditación agudiza la percepción, surge la sensibilidad propioceptiva, que es la memoria que una persona tiene de sus miembros -explica Lóizaga, más tarde, a LA NACION-. Por eso Luis recordó esa sensación."

El licenciado Ciro Gabriel Avruj, en su silla de ruedas a la izquierda de Luis, retruca: "Yo no fui", y todos ríen. Con ellos, la pintora Pilar Benítez Velloso, con agenesia de extremidades, y Martín Veros, de 24 años, que quedó parapléjico tras la operación de un tumor de médula ósea, meditan para mejorar la calidad de vida.

La meditación sumada a la medicina tradicional es parte de la denominada medicina integrativa . Para la Asociación Americana de Medicina Integrativa, "ambas pueden trabajar juntas para lograr soluciones más seguras, rápidas y efectivas con menor costo" para el paciente y el sistema de salud.

Por Fabiola Czubaj
De la Redacción de LA NACION

sábado, 27 de junio de 2009

Las técnicas de meditación y su uso en los niños.Tendencias en U.S.A



La meditación, que cada vez es más común entre los adultos norteamericanos, está penetrando lentamente en las escuelas y los programas infantiles en todo el país. Son muchos los informes de padres que afirman que la práctica tranquili za a sus hijos, les regula el estado de ánimo y favorece su concentración. Incluso, hay quienes sostienen que la meditación es favorable para la ansiedad y el desorden de déficit de atención.

Hoy, los investigadores están más atentos al tema y empiezan a estudiar a grupos de chicos que meditan para determinar de qué manera la práctica puede afectar un cerebro en desarrollo. Si bien los resultados son alentadores, algunos expertos advierten que, hasta que esté más difundida, la meditación no debería verse como una solución mágica para chicos estresados, hiperactivos o que tienen un rendimiento deficiente.

La investigación sobre meditación que se viene realizando en ambientes universitarios y hospitalarios habla de una amplia gama de beneficios para la salud, desde una disminución de la presión sanguínea y el estrés hasta un mejoramiento de la función inmunológica y del estado de ánimo. Pero la investigación se concentró casi exclusivamente en los adultos.

Sin embargo, muchos entusiastas de la meditación sostienen que la práctica podría tener efectos similares en los chicos.

Se están analizando dos tipos principales de meditación para ver qué beneficios pueden ofrecer en contextos escolares: el que aclara la mente, llamado meditación trascendental, y el que aumenta la conciencia del momento presente.
Ambos están destinados a ayudar a los chicos a tranquilizarse en un mundo de días agitados y plagados de actividades. Y ambos deben alterarse si se los quiere aplicar a los chicos. En muchos programas para meditadores jóvenes, la meditación silenciosa y de sentado es muy breve o inexistente, y los juegos y actividades reemplazan a los libros o las charlas a la hora de enseñar a tomar conciencia del momento.

"En este mundo en el que vivimos, todo se mueve muy rápido", dice Susan Kaiser Greenland, fundadora y directora ejecutiva de la Fundación Inner Kids de Los Angeles, que enseña meditación en escuelas y respalda la investigación sobre el tema. "Nadie se toma el tiempo para hablar con estos chicos sobre bajar el ritmo o sobre lo que se están perdiendo".


Elena Conis.
LOS ANGELES TIMES. ESPECIAL

Publicado por la edición digital del Diario Clarín

viernes, 26 de junio de 2009

Las potencialidades del Yoga.

Hay unos 400 millones de practicantes de yoga en todo el mundo. Al menos es lo que asegura la Federación Internacional de Yoga. Y no debe de estar muy alejado de la realidad porque lo que eran unos ejercicios que podían resultar exóticos realizados por unas personas no menos exóticas, ha pasado a convertirse en una actividad que está presente en los gimnasios, clases para la tercera edad, talleres de preparación al parto, centros de salud y un largo etcétera.

"Sólo en Madrid ya hay actualmente más de cien centros de yoga", señala Ramiro Calle, pionero del yoga en España. Por su centro ya han pasado más de 450.000 personas. Se dice pronto esta cifra cuando en los años setenta en España había quien creía que el yoga era el nombre de un nuevo jugador de fútbol, excepto para un grupo de jóvenes ejecutivos con empresas y yates. Carlos Claramunt, formador de profesores de yoga desde hace más de 25 años en Barcelona y Valencia, especializado en Vipassana y técnicas tántricas, recuerda divertido a toda esta gente en bañador y camiseta en un club de Barcelona en la parte alta de la ciudad. Tal vez empezaron a practicarlo por la creciente infl uencia de los Beatles cuando se encontraron con Maharishi Mahesh Yogi en 1967.

A todo eso, ¿qué es el yoga? ¿Una superchería? ¿Una gimnasia? ¿O algo más? Amable Díaz, psicóloga y presidenta de la Asociación Española de Practicantes de Yoga (AEPY), comenta que la palabra yoga viene de la raíz sáncrita yug,que signifi ca yugo.

De alguna manera se trata de poner la mente bajo el yugo del ser, y entonces se produce la unión. ¿La unión con qué? "Mejor experiméntalo", contesta Ramiro Calle. "Vale más un gramo de práctica que toneladas de teoría". La cuestión es qué herramientas se disponen para aproximarse a esta experiencia y si todo el mundo que se acerca al yoga quiere experimentar eso. Las herramientas son el cuerpo y la mente. Las dos, no uno de los dos. "La mera práctica de ejercicio físico mientras la mente permanece en un estado de bloqueo no puede resultar benefi ciosa para el sistema humano considerado en su totalidad. Si no desarrolla una transformación mental positiva, no es yoga", afirma T.K V. Desikachar, director de Krishnamacharya Yoga Mandiram, de India.

¿A qué beneficios puede referirse T.K.V. Desikachar? Amable Díaz comenta que la práctica continua y progresiva del yoga "proporciona mayor vigor, salud, resistencia, vitalidad, equilibrio, serenidad, conciencia y alegría". Haciendo las posturas que se proponen mantiene en forma las articulaciones, a la vez que mejora la flexibilidad y disminuye el riesgo de lesiones

En la Universidad de Benarés hay un departamento donde médicos, fisiólogos y neurólogos investigan los efectos beneficiosos del hatha yoga. Toman datos sobre la frecuencia respiratoria, alteraciones del pulso, resistencia a la fatiga, azúcar y proteínas, el colesterol y los cambios bioquímicos que se producen en la sangre, la orina, el funcionamiento del tiroides, el sistema nervioso….
Y los datos deben ser alentadores porque cada vez hay más centros preventivos que aplican el yoga. No es de extrañar que Ramiro Calle asegure que los estiramientos "inciden benefi ciosamente sobre músculos, nervios, órganos, vísceras y glándulas; pero, eso sí, las posiciones del yoga tienen siempre que ser efectuadas con máxima atención y regulando la respiración para evitar cualquier tipo de lesión. Con los ejercicios de control respiratorio se favorece la acción cardiaca, se tranquiliza el sistema nervioso y se activan las funciones cerebrales"

Como mínimo es un buen preventivo, insiste Amable Díaz. En ese sentido cualquier edad es buena para practicar el yoga. Tanto para niños como para ancianos o mujeres embarazadas. "Pero es necesario que el profesor de yoga tenga una buena formación que sólo se consigue con muchos años de estudio para conocer exactamente qué yoga o postura practicar en cada caso concreto", manifiesta Carlos Claramunt.

Durante el embarazo, por ejemplo, hay posturas que no son recomendables y , en cambio, sí se ha de insistir en otras que vienen muy bien para la preparación al parto y recuperarse después. Incluso se ha ido desarrollando una modalidadconocida como yoga deportivo para complementar la preparación de los deportistas profesionales.


Así que los beneficios son múltiples. También a nivel psicológico, porque una respiración relajada o meditar puede rebajar como mínimo los niveles de ansiedad. En esta situación se produce "una disminución en el consumo de oxígeno, una disminución de la concentración de lactato en sangre (un subproducto del metabolismo aerobio que se ha relacionado con la ansiedad y con ataques de pánico) y una disminución de la tasa cardiaca", comenta Mónica Rodríguez-Zafra, profesora titular del departamento de Psicobiología de la facultad de Psicología de la UNED. Sólo de la meditación "ya se han hecho miles de investigaciones sobre sus efectos fi siológicos y psicológicos en centenares de universidades e institutos de investigación".

En algunos tipos de meditación se pueden producir patrones fi siológicos característicos, como "un estado de relajación del sistema nervioso autónomo al tiempo que también se produce un estado de alta activación del sistema nervioso central".

En 1998, el centro clínico de Alergia y Asma del Norte de Colorado, en Fort Collis, hizo un estudio clínico entre estudiantes universitarios que padecían asma. Durante 16 semanas un grupo de ellos estuvo haciendo una serie de asanas (posturas corporales), pranayama (ejercicios de respiración) y meditación. Según el análisis de los datos, los que practicaron yoga empezaron a usar con menor frecuencia los inhaladores pues estaban más relajados y tenían una actitud positiva.

Los que sufren el síndrome de fibromialgia también se sienten aliviados con la práctica del yoga, según afirma el antiguo director de los servicios de psicología del centro del dolor del departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas, Patrick Randolph: "Los asanas reactivan la circulación en las extremidades, mientras que la relajación reconduce la ansiedad. Resultado: los pacientes se revitalizan".


Por otra parte, James S. Gordon, fundador y director del centro médico Mente-Cuerpo en Washington y profesor del departamento de Medicina Familiar y Psiquiatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Georgetown comenta que seguramente las posturas del yoga activan diferentes partes del cuerpo de manera similar a como la acupuntura estimula los meridianos que recorren el cuerpo. Todos estos estudios tienen sus contrarréplicas, que aseguran que la influencia de la práctica del yoga no es tanta o incluso ninguna.

Para algunos no será ciencia, pero tampoco se puede afirmar que sus efectos beneficiosos sean una ficción. Como mínimo, los supervivientes del maremoto que sacudió las islas Andamán y Nicobar del océano Índico en diciembre del 2004 agradecieron el yoga que les enseñaron para reducir la tristeza, el miedo y la ansiedad. La doctora Shirley Telles y su equipo constataron que los problemas de sueño y ritmos respiratorios se redujeron signifi cativamente tras el programa de yoga.

De hecho, el yoga tiene un poder transformador. Tal vez por eso "antiguamente el yoga era secreto; el único yoga que se iba propagando era el de la ventana, técnicas que se aprendían espiando", comenta Carlos Claramunt. No es extraño que haya tantas yogas Incluso actualmente "el 90% de los verdaderos yoguis no se dejan ver", afirma Ramiro Calle.

Esta diversidad de yogas tiene su lado positivo y negativo. Según Georg Feuerstein, doctor en Filosofía y licenciado en Indología e Historia de la Religión, "en esta ramificada tradición cada persona puede encontrar el enfoque que le convenga, ya que ofrece una gran variedad de niveles interesantes. Por eso un amplio sector de personas de diferentes temperamentos y aptitudes se sienten atraídas por el yoga.

Sin embargo, esta intrínseca versatilidad ha dado también pie a concepciones erróneas y falsas interpretaciones. De ahí que en Occidente el yoga se haya visto frecuentemente reducido a un entrenamiento físico, privado de cualquier alusión a su original propósito espiritual". A lo mejor, por ese propósito original, Marià Corbí, doctor en Filosofía, licenciado en Teología, antiguo profesor de Esade y actualmente director del Centre d´Estudis de les Tradicions Religioses, afirma que más allá de los beneficios físicos, que los hay, "la practica del yoga puede propiciar una libertad interna que se proyecta hacia fuera creando, innovando. En ámbitos empresariales se sabe, y por eso se está empezando a integrar". Claro, eso cuando el yoga es yoga.

Jordi Jarque | 19/04/2008

Nota extraída de La Vanguardia.es

jueves, 25 de junio de 2009

Dolor de espalda.Estudios médicos avalan al Yoga.


El Yoga es sin dudas la disciplina psicofísica más completa para mejorar las patologías de espalda.
¿Cuál es su por qué? . El yoga fue diseñado para ejercitar la espalda, algo que infinidad de técnicas orientales o deportes occidentales no alcanzan a trabajar con tal perfección. Algo que debemos tomar en cuenta al practicar Yoga es mantener en perfecta alineación nuestro eje ( los invito a ver el video "La gravedad: nuestro gurú cósmico"). Nuestra espalda debe combinar fuerza y elasticidad para mantenerse sana: si los ejercicios que realizamos modifican las curvas fisiológicas que mantienen a nuestro eje con igual distribución de las cargas en cada segmento vertebral, seremos sostenidos activamente por la espalda y nuestra postura será liviana,estable y cómoda.

Hace casi 20 años que me especializo en el tratamiento y rehabilitación de patologías asociadas al dolor de espalda como cervicalgias, artrosis de columna, hernias de disco, espondilolistesis,lumbalgias y ciatálgias. Ninguno de mis alumnos ha sido sometido a cirugias de columna a partir de la incorporación del Yoga en su rutina cotidiana.

Los cambios posturales que genera el trabajo sobre los músculos antigravedad,sumado a la fuerza de glúteos, abdominales y elasticidad de la cadena posterior mediante una práctica sistemática de los ejercicios que he rediseñado para la mejora de la biomecánica de la columna,permiten que nuestra espalda sea un verdadero sostén para nuestro Ser.

El Yoga fue diseñado para fortalecer el canal vertebral. A través del sushumna nadi( médula espinal) se despierta la energía vital expresada en 7 estados de conciencia:
  1. Conciencia material o corporal.
  2. Conciencia emotiva o de los vinculos.
  3. Conciencia de mi mismo o poder personal.
  4. Conciencia de los otros o amor y empatía.
  5. Conciencia de nuestra creatividad, comunicación y desarrollo mental.
  6. Conciencia de nuestra mente intuitiva, holística y visionaria.
  7. Conciencia de la Unidad entre todos los aspectos del ser a través de la espiritualidad.
Si trabajo en forma conciente las patologías fisiológicas , se despertarán dichos niveles de conciencia enriqueciendo la vida interior de la persona y uniendo los aspectos escindidos de su organismo vital: su cuerpo y su mente, su espalda y la expresión de su Ser.

Siento una profunda alegría al corrobar que aquellos estudios e investigaciones personales, se estén llevando a cabo por numerosos estudios médicos en importantes Universidades, para validar los efectos terapéuticos del Yoga.

Los invito a participar de nuestros seminarios para el Dolor de Espalda y de las clases de Yoga terapéutico que estamos realizando para mejorar la relación con nuestra espalda.

Los dejo con la lectura de esta interesante nota y no se pierdan los links que avalan dicha investigación.

El yoga lleva tres milenios conjugando ejercicios y respiración para conseguir la perfección espiritual. Un estudio muestra nuevas bondades de esta disciplina: ciertas posturas alivian el dolor de espalda.
Dos de los tratamientos más recomendados para la lumbalgia inespecífica (es decir, la que no se debe a ninguna enfermedad subyacente, sino a un problema muscular, de la columna...) es la terapia conductual y el ejercicio.
Así que a los autores del nuevo estudio, procedentes del Group of Health Cooperative y de la Universidad de Washington (EEUU), les pareció una buena idea aplicar a la lumbalgia una técnica que combine ambas estrategias como es el yoga.

"El yoga puede beneficiar a los pacientes con dolor de espalda simplemente porque supone ejercicio o por sus efectos mentales", comentan los autores en su nuevo trabajo, publicado recientemente en 'Annals of Internal Medicine'.
Hasta el momento la medicina occidental no había estudiado las posibilidades de esta disciplina en la lumbalgia. Esto es lo que llevó a Karen Sherman y a su equipo a investigar las posibilidades del yoga. En concreto, decidieron utilizar el viniyoga, un estilo que hace hincapié en la seguridad de las posturas y que es bastante fácil de aprender.
El instructor diseñó una tabla para pacientes con dolor lumbar que no tenían experiencia previa en esta disciplina: se trataba de 17 posturas simples relativamente sencillas y algunas adaptadas por el instructor.
En cada clase con el maestro yogui -los autores insisten en que es fundamental realizar los ejercicios bajo la supervisión de un profesor-, los pacientes debían realizar entre cinco y 12 de estas posturas, además de ejercicios de respiración al comienzo y al final de la sesión. La mayoría de las posturas no se mantenían, sino que se repetían entre tres y seis veces.

De todos modos, los autores hacen algunas advertencias, "Algunos estilos pueden ser demasiado vigorosos para pacientes con lumbalgia que no están familiarizados con el yoga, mientras que otros estilos pueden necesitar modificar la práctica normal para que sean adecuados para el dolor de espalda", dicen.

"Los médicos deberían animar a sus pacientes a elegir instructores que tengan experiencia con personas con lumbalgia y que les puedan ayudar a manejar las crisis que puedan reducirse como resultado de la actividad física", advierten.
Estos especialistas han examinado a 36 personas con un dolor de espalda que recibieron sesiones de 75 minutos durante 12 semanas. Además, los pacientes tenían que practicar diariamente estos ejercicios en su casa. A modo de comparación, evaluaron también a una treintena de pacientes con lumbalgia que hacían actividad física (ejercicios de aeróbicos, de fortalecimiento y estiramientos) y otros tantos que recibieron un libro con consejos para su lumbalgia.

Tras seguir a todos estos voluntarios durante seis meses, los autores han podido comprobar que "el yoga es un tratamiento eficaz para el dolor de espalda crónico"

Y es que los pacientes del primer grupo experimentaron una importante mejoría de la funcionalidad y en su dolor, en comparación con los que hacían ejercicio o el manual educativo.
Los beneficios se mantenían 14 semanas después de terminar las clases. En las entrevistas al terminar los seis meses de seguimiento, la mayoría de los participantes dijo que seguía practicando sus ejercicios.
Asimismo, un menor número de voluntarios que practicaban yoga consumía medicamentos: sólo el 21%, frente a la mitad de los que hacían ejercicio y el 59% de los que recibieron el manual educativo.
"Los resultados superiores en el grupo de yoga son especialmente destacables debido a los elevados niveles iniciales de actividad de los participantes"
comentan los autores, pues los voluntarios, pese a su dolor de espalda, ya venían practicando unas tres horas semanales de ejercicio(no Yoga).
En cuanto a los motivos de estas bondades, los investigadores recuerdan que "desde un punto de vista físico, la tradición popular propone que el yoga aumenta la flexibilidad y la fuerza, el tono muscular y libera la tensión muscular. Varios estudios han visto que aumenta la flexión de la cadera y la flexibilidad lumbar y de los tendones", dicen.
El enfoque mental del yoga también podría ayudar a la gente a aumentar su concientización acerca de cómo se han estado moviendo y han colocado su cuerpo de modo inapropiado, a relajar sus músculos y a aliviar su estrés mental, tal y como indicaron nuestros pacientes"
Publicado en el diario El mundo de España el 14 de enero de 2006

Adriana Paoletta
Información por clases y Seminarios para el Dolor de Espalda: adrianapaoletta@gmail.com

miércoles, 24 de junio de 2009

La meditación sinónimo de salud.


La meditación se emplea desde hace más de 3.000 años. Durante mucho tiempo se consideraba una práctica reservada a los budistas, a seguidores de filosofías como el zen o incluso a personas con un cierto toque esnob. Sin embargo, la lista de adeptos ha ido creciendo en los países occidentales en los últimos años hasta alcanzar una cifra que ronda los 10 millones en EEUU.

Estas personas, lejos de tratarse de fieles religiosos, son profesionales de todo tipo agobiados por el estrés, pacientes a los que sus médicos recetan unas sesiones de exploración interior para mejorar o prevenir el dolor o individuos interesados en profundizar en sí mismos y aprender a manejar sus emociones. Los estadounidenses pueden acceder a cursos o sesiones de meditación en los colegios, los hospitales, en instituciones oficiales y prisiones. En España existen centros donde se pueden aprender diferentes técnicas, pero está todavía lejos de ser considerada una herramienta terapéutica.

El interés de los científicos por la meditación comenzó hace ya algunos años. En las décadas de los 60 y los 70 se había demostrado que el uso de estas técnicas proporcionaba una extraordinaria concentración. Un profesor de medicina de la Universidad de Harvard (EEUU), Herbert Benson, a través de sus investigaciones llegó a la conclusión de que la práctica milenaria contrarresta los mecanismos cerebrales asociados al estrés.

Sin embargo, el verdadero salto, y sobre todo su divulgación masiva, han llegado de la mano de una colaboración muy peculiar. El decimocuarto Dalai Lama, Tenzin Gyatso, ha puesto a disposición de los neurocientíficos occidentales su cerebro y el de sus monjes. De este modo, los religiosos se han visto con el cráneo repleto de electrodos de los sensibles instrumentos de que se dispone en la actualidad para fotografiar lo que ocurre en sus redes neuronales cuando practican la meditación.

EFECTOS. En esta aventura se embarcaron eminentes investigadores de numerosas instituciones. Uno de los más activos en los últimos años ha sido Richard Davidson de la Universidad de Wisconsin, en EEUU. Sus trabajos no sólo se han hecho famosos por contar con un Nobel de la Paz como sujeto de experimentación, sino porque los resultados aportan datos interesantes y sorprendentes sobre la práctica milenaria. «Nuestros resultados indican que la meditación tiene efectos biológicos. Produce cambios en el cerebro asociados a emociones más positivas y mejoras en la función inmune», dijo a SALUD el investigador. Daniel Goleman, autor de numerosos libros sobre inteligencia emocional y de 'Emociones destructivas' fruto del encuentro del Dalai Lama con los científicos, explicó a este suplemento que «lo importante es que la meditación cambia la base de las emociones» y añadió que los resultados de los experimentos «tienen importantes implicaciones para la gente a la hora de valorar sus beneficios».

Los estudios neuronales demuestran un incremento de actividad en el lóbulo frontal izquierdo, que es la residencia de las emociones positivas. Al mismo tiempo se reduce el funcionamiento de la región derecha. Probablemente se preguntará en qué cambia esta realidad cerebral la vida diaria, pues bien los neurocientíficos han observado que las personas que emplean más la zona izquierda tardan menos tiempo en eliminar las emociones negativas y la tensión que pueden provocar, por ejemplo, un atasco o una discusión con el jefe. Este desequilibrio entre los hemisferios conlleva también una reducción del miedo y la cólera.


Las investigaciones en los monjes budistas con años de experiencia en la meditación indican que éstos tienen una actividad significativamente mayor en el lóbulo izquierdo que las personas que no practican esta técnica. La duda que se planteaba en los estudios con monjes fue si sus cerebros ya eran de partida diferentes y por ello, los hallazgos resultaban tan llamativos. Para resolver el dilema, Davidson y su equipo decidieron investigar con personas de la calle sin experiencia alguna en las técnicas de meditación.

Los resultados confirmaron que no es necesario ser un consumado meditador para disfrutar sus beneficios y que el cerebro de los monjes no era la causa de las observaciones. Los individuos que practicaban regularmente habían desarrollado, al igual que los religiosos, mayor actividad en el lado izquierdo del lóbulo frontal. Sin embargo, las excelencias de la meditación no se quedaron ahí porque los científicos comprobaron también en este grupo de voluntarios que el sistema inmune de aquellos que se habían entregado a la exploración interior era más potente que el de sus compañeros.

Las posibilidades de la meditación están todavía por explorar. Davidson y su equipo tiene en marcha un trabajo con pacientes depresivos, «del que aún no tenemos resultados». Sin embargo, John Teasdale de la Unidad de Ciencias Cognitivas y del Cerebro en Cambridge (Reino Unido) ya dispone de datos. Este investigador ha encontrado que la combinación de meditación introspectiva con terapia cognitiva reduce a la mitad las recaídas de los pacientes depresivos crónicos.

En el Centro Clínico Essen-Mitte, en Alemania, los médicos han empleado durante cinco años un programa de meditación introspectiva antiestrés diseñado por Jon Kabat-Zinn, un investigador de la Universidad de Massachussetts y autor de numerosos libros sobre este tema, en casi 3.000 pacientes con todo tipo de patologías entre las que se incluye el cáncer. La experiencia no se planteó como un ensayo clínico, de modo que no existen datos objetivos de los resultados, pero los facultativos observaron que la mayoría de los individuos experimentaba mejorías significativas en su enfermedad.

Hasta aquí algunos de los potenciales usos terapéuticos o preventivos de la meditación. Sin embargo, tanto el planteamiento budista como el de otras tendencias orientales en las que se emplea regularmente esta práctica va más allá. Su uso está asociado a un cambio de percepción de la realidad y a estimular los procesos de conciencia, algo que también interesa extraordinariamente a los científicos y que Goleman define como «conocimiento» de la existencia.

Uno de los personajes que parece aprovechar este aspecto de la meditación para sus creaciones es David Lynch, el famoso director de la serie Twin Peaks o de películas como Terciopelo azul confiesa que consagra 90 minutos diarios a meditar desde 1973 y según recoge la revista Time añade: «Consigo más ideas en niveles de conciencia más y más profundos y además, tienen más claridad y poder».

Lo que parece evidente es que este tipo de investigaciones se encuadran de lleno en la tendencia actual de lo que se denomina medicina integral o en un contexto más amplio, el estudio de la interacción mente-cuerpo.

Después de siglos de divorcio entre estos dos aspectos que describen al ser humano, «los nuevos datos que proporcionan las neurociencias están matando el dualismo cartesiano», afirma Goleman.

«El cerebro junta las emociones y los pensamientos. Los mismos circuitos que nos permiten pensar, nos permiten sentir», añade.

Aunque explica que

«el Dalai Lama insiste en que los científicos pueden saber todo sobre el cerebro, pero algunos niveles de conciencia no están limitados a este órgano».

Quizá en las próximas décadas la neurociencia tendrá que traspasar los límites del cráneo.


ANGELA BOTO
Via : elmundo.es

martes, 23 de junio de 2009

Diez minutos de meditación diaria pueden cambiarte la vida

Una conversación con el Lama Jamyang Tashi Dorje Rinpoché, por corta que sea, es una pequeña lección de vida. Empezamos hablando de música, de la dificultad de adaptar el lenguaje del mantra a una producción discográfica que esté a la altura de la multinacional Sony BMG, de la necesidad de adaptar estos conocimientos a la mentalidad occidental y vencer la ortodoxia. Acabamos hablando de vida. Según el carismático Lama los cambios deben introducirse siempre de forma paulatina y sin urgencias. "Debemos introducir cambios en la forma de relacionarnos, de pensar y de hablar con la gente. Para ser más felices tenemos que acostumbrarnos a ser más respetuosos con los demás", asegura Rinpoché quien ejerce de cara visible de los Monjes Budistas del Garraf en la presentación de su segundo disco, Live Mantra.(Lo puedes descargar gratuitamente desde el sitio Mininova)

-Desde su nuevo disco promueven los valores de vivir el mantra, un término sánscrito que significa protección de la mente. ¿Podemos aprender a proteger nuestra mente con la música de los Monjes Budistas?
-Primero tenemos que entender qué es la mente, algo que nosotros asociamos al espíritu, no al cerebro. Cuando hablamos de mantra decimos que es una frase mística que significa protección de la mente y que pone en marcha una cantidad de energías que abren determinados universos para la persona que los está recitando. Con esto sería suficiente, pero como nuestra mente está muchas veces dispersa, necesita un soporte, que en este caso es música que te relaja, con un mantra que te aporte esta energía. El resultado es un conjunto beneficioso para la persona que lo está escuchando.

-¿Adaptar la música a las necesidades energéticas y terapéuticas del mantra ha sido el proceso más laborioso a la hora de elaborar este disco?
-El mantra es algo que nosotros practicamos a diario y sólo lo hacemos en el monasterio. Así que una de las condiciones que le pusimos a la compañía es que los mantras se recitasen en nuestro monasterio para que pudieran llevar toda la carga energética pertinente. Una vez registrados estos mantras, se los llevaron al estudio para ponerle música y cuando nos lo volvieron a mostrar, hicimos los cambios que consideramos oportunos para realizar esa adecuación que comentas.

-Y el resultado es…
-Muchos más mantras, con fuerza y poder, y con una música más elaborada que la que había en nuestro primer disco.

-Y eso que el resultado de la primera experiencia resultó un éxito. Creo que recibieron algunos mensajes desde varios puntos del planeta…
-¿Algunos? Muchos, millones. Este ha sido uno de los problemas…

-¿Problema? Explíquese…
-El primer disco generó todo un movimiento mediático que nos ha encontradp un poco desprevenidos. Hemos tenido que introducir muchísimos cambios como páginas web, oficina de prensa, agencias de comunicación, software nuevo, atención a la gente…

-Vaya, que el monasterio Sakya Tashi Ling llegó a saturarse…
-Literalmente. Han aumentado muchísimo las visitas, no sólo en número, sino en exigencia. Personas que llaman con enfermedades mentales, psiquiatras que nos envían a gente para que aprendan meditación…

-¿Con todo este ajetreo sigue haciendo audiencias privadas?
-Sí, por supuesto. Recibo gente todas las tardes, gente que está enferma, empresarios que están en un momento crítico y quieren mi opinión o practicantes budistas de todas partes.

-Más allá de la solicitud de ayuda, ¿se han encontrado con gente que busca aprender la práctica del mantra a consecuencia de esta corriente mediática budista que se ha generado?
-Sin transmisión, en budismo no se puede hacer nada. Pero sí que puede servir como principio para empezar a tirar. Intentamos introducir el mantra en lugares que no se conoce para que la gente se interese. Que la gente sepa que es una vía más a la que acogerse para empezar un cambio. Primero pueden venir a hacer un curso de iniciación de un día y luego llevarse las herramientas a casa para poder practicarlo. Con diez minutos de meditación diaria puede cambiarte la vida. Escuchar mantra te puede aportar beneficios como la relajación o la tranquilidad. Es por eso que hay muchas personas que se ponen el disco en el coche para relajarse o en casa, porque introduce energía positiva. Si luego cada uno tira de este hilo y se involucra con ello, puedes llegar a hacer ese cambio en tu vida.

-¿Cuando cambió la suya?
-A mí me cambió la vida después de contraer una enfermedad tras un viaje a la India. Abandoné todos los negocios que tenía, la carrera de medicina, y empecé a buscar que es lo que me pasaba.

-¿Qué le pasaba?
-Tenía fuertes dolores de cabeza y me mareaba, incluso había llegado a desmayarme en alguna ocasión.

-¿Y nadie sabía el porqué?
-En un principio no. Más tarde contacté con una persona que me orientó, me habló de energías y me expuso una serie de cosas que son las que me llevaron hasta el budismo.

ENTREVISTA AL LAMA JAMYANGH TASHI DORJE RINPOCHÉ publicada en el Diario La Vanguardia

lunes, 22 de junio de 2009

Meditación. Budismo y Neurociencia: La teoría de los Skandas




Durante milenios el pensamiento occidental relegó al budismo a la categoría de la mitología y de las creencias primitivas. El desarrollo de las ciencias durante el siglo XX nos abirió los ojos y hoy día podemos entender cabalmente algunas de sus concepciones epistemológicas para descubrir que el budismo alude a un conjunto de conocimientos que poco a poco han empezado a incorporarse en nuestra cultura cosmopolita. Por Luis Eduardo Bastías Ingeniero Civil Informático Investigador en Ciencia Cognitiva Universidad Canada West luis.bastias.cl

Como es sabido, el Buda histórico, Sidharta Gautama, quien nació aproximadamente el año 563 antes de Cristo, sostenía haber alcanzado un estado de despertar en el que la realidad se manifestaba como ilusoria y conminó a sus seguidores a practicar la forma de meditación que él había desarrollado, la cual incluía, por cierto, una moral. Esa es la razón por la cual el budismo es percibido hoy principalmente como una religión, porque conlleva la práctica moral y el estudio de una ética; sin embargo, en sus orígenes, el budismo fue algo más parecido a lo que hoy denominamos una ciencia, particularmente una ciencia de la mente y de la cognición.
Recientemente, durante la segunda mitad del siglo XX, occidente y, por lo tanto, el mundo global, ha desarrollado una ciencia de la mente radicalmente diferente de la ciencia reduccionista tradicional que nos ha permitido redescubrir las profundas ideas de la ciencia budista.
Se trata de la cibernética y, particularmente, de la línea denominadade segundo orden.

Para quienes se han adentrado en la filosofía budista existe un concepto abstruso, enigmático y polémico, el concepto de shuñata (shunyata), traducido típicamente como vacío o vacuidad .
¿Cómo podemos aproximarnos a un concepto tan importante pero tan escurridizo? Una salida de la que hoy disponemos es la ciencia.

La física moderna, especialmente la mecánica cuántica y la cibernética nos permiten aproximarnos a una comprensión no sólo metafórica sino que plena de esta idea central de las más avanzadas escuelas de filosofía budista.
Según Francisco Varela, la palabra shuñata se empleaba en la antigua India para denotar el vientre preñado de una madre. Nos preguntamos entonces, por qué extraña razón shuñata se traduce tradicionalmente como vacuidad.
Ocurre que el Buda empleó este término para explicar lo siguiente: aquello que tomamos por la realidad, tal como se nos aparece por medio de nuestros limitados sentidos, carece de existencia en sí, su característica es shuña
Al traducir entonces las ideas de Buda a las lenguas europeas se pensó, originalmente, que el budismo era una filosofía nihilista, es decir que negaba la existencia de la realidad, relegando de esta forma casi automáticamente - al budismo a la categoría de mitos y supersticiones primitivas

Esa es sin duda la razón por la que shuñata ha sido traducida desde tiempos muy remotos como vacuidad o vacío, porque se entendía que la filosofía del Buda implicaba la negación de la realidad como entidad robusta y maciza
El desarrollo de las ciencias durante el siglo XX nos ha abierto por fin los ojos y hoy día podemos entender cabalmente esta concepción epistemológica para descubrir que el concepto de shuñata alude a un conocimiento que poco a poco ha empezado a generalizarse en nuestra cultura cosmopolita. Buda sostuvo casi cien años antes de Demócrito una idea similar a su concepción atómica de la realidad, aunque aplicada estrictamente al ámbito antropológico. Esto se debe a una política que el propio Buda expresaba:
el ilumninado conoce muchísimas más cosas de las que enseña, pues sólo enseña aquello que es útil para contribuir al despertar definitivo de sus discípulos, solía decir
La idea de Buda es que el yo, como tal, no existe, ya que aquello que denominamos compulsivamente mi yo está permanentemente cambiando y se trata de un simple concepto que emerge en cinco etapas analíticas que él denominó skandas.
Decía, entonces que el yo, se podía entender como una sucesión de personalidades (vijñana) individuales.
Aquí la idea es muy simple: uno mismo se percata fácilmente que su personalidad va cambiando con el tiempo e, inclusive, muchas veces, hasta se yuxtaponen: mi personalidad como esposo, mi personalidad como hijo, mi personalidad como jefe, entre otras. En efecto, recordemos que la palabra personalidad fue introducida al lenguaje cotidiano por el psicoanálisis. Jung sostenía que la personaera la máscara o careta con que enfrentábamos las diversas situaciones que se nos plantean
En definitiva, a su vez, cada una de estas personalidades yuxtapuestas y cambiantes se componen de múltiples disposiciones emocionales (samskhara), todavía más efímeras, aunque no por eso inofensivas.

Por ejemplo, si veo un hermoso reloj de pared que me gustaría comprar pero lo encuentro muy caro para mi presupuesto, desarrollaré una disposición emocional negativa (consciente o inconciente). Si acumulo muchas de estas emociones negativas, se manifiestan luego como una sintomatología o incluso una patología: estrés.
Así pues, cada una de nuestras múltiples personalidades se puede visualizar como emergiendo de la interrelación entre las efímeras disposiciones emocionales que tenemos durante el transcurso de nuestras vidas.
Pero estas emociones que dan origen a nuestras personalidades no podrían surgir si no tenemos procesos cognitivos que nos permitan construir objetos de pensamiento.

En el ejemplo del reloj estos objetos de pensamiento son el reloj por una parte y el dinero por otra.
En consecuencia, cada disposición emocional involucra a su vez construcciones mentales que el Buda denominó samjñas.
Pero esta cadena continúa, ya que la construcción cognitiva de objetos no es posible evidentemente - sin una percepción sensorial (vedana) previa
.

En el caso del reloj, para poder decir que existe siquiera el reloj es necesario que yo lo haya visto. Si me gustó mucho es posible incluso que haya persuadido al dependiente para que me dejara tocarlo, ya que de esa forma le otorgo más realidad a mi construcción cognitiva, que ahora tiene un apoyo visual y otro kinestésico. Si luego escucho su tic tac, tengo la imagen completa de lo que denomino un objeto real.

El Buda sostenía que esa sensación (visual, auditiva, kinestésica, olfativa o gustativa) de la cual emergía la percepción de un objeto tampoco era el fundamento último de la realidad, que sólo era posible debido a la interacción de realidades físicas incognoscibles pero que existían en la medida que originaban cualquier percepción (rupas). De esta forma el yo aparece como un espejismo de espejismos en cinco niveles sucesivos de propiedades emergentes y, en definitiva, el observador emerge de las observaciones (sañña) que hace.


Autor: Eduardo Bastías

viernes, 19 de junio de 2009

Ramiro Calle. Yoga para niños

¿Te parece difícil que tu hijo o hija consiga mantenerse quieto, callado y concentrado en una de las posiciones del yoga? Seguro que a muchos padres les parecerá casi imposible, pero la verdad es que la práctica del yoga les demostrará que todo es posible. Todo dependerá de la motivación, de la paciencia, persistencia, y del trabajo conjunto entre los padres y el profesor de yoga del niño.

Cuándo mi hijo puede practicar el yoga
Las experiencias del yoga con niños dicen que la mejor edad para que el niño empiece con los ejercicios del yoga es a partir de los 4 años. A esta edad, los niños ya pueden entender perfectamente lo que se puede esperar y lo que se quiere de ellos. Su objetivo esencial es la búsqueda del equilibrio y de la armonía, y el control del sentido de la disciplina. Es una buena base para una vida adulta alegre y saludable.

Beneficios de la práctica del yoga con los niños
El yoga es una practica positiva en la etapa de crecimiento de los niños. A través del yoga, los niños ejercitarán su respiración y aprenderán a relajarse, para hacer frente al estrés, a las situaciones conflictivas, y a la falta de concentración, problemas tan evidentes en la sociedad actual. El yoga les ayudará en su largo camino hacia el dominio físico y psíquico.

1- Desarrollo y destreza de los músculos motores
2- Flexibilidad en las articulaciones
3- Mejoría de los hábitos posturales de la columna vertebral
4- Masaje de los órganos internos
5- Mejoría en los hábitos de la respiración
6- Estimulación de la circulación sanguínea
7- Mejoría de la autoestima
8- Baja en el nivel de estrés infantil
9- Perfeccionamiento de los sentidos
10- Agilidad y entereza
11- Calma y relajamiento
12- Estiramiento
10- Mejor desarrollo de la atención, concentración, memoria e imaginación
11- Harmonización de la personalidad y carácter
12- Oportuna canalización de la energía física
13- Mejor comprensión e interacción con los demás

Recursos y práctica del yoga con niños
Las clases de yoga asocian el trabajo corporal y mental. Tratándose de niños, la motivación es un factor muy importante. Los niños deben sentirse muy a gusto. Deben vestirse con ropas holgadas, ligeras, confortables, y que les permitan hacer cualquier movimiento con comodidad. Las clases deben darse en un ambiente limpio, tranquilo, ventilado, y silencioso. Se puede utilizar colchonetas o alfombrillas apropiadas. Y los niños pueden estar descalzos o con los pies vestidos con calcetines de algodón.

El yoga puede ser practicado a cualquier hora del día, pero el mejor horario para su práctica es por la mañana. Es recomendable que se evite la ingestión de alimentos sólidos dos horas antes de las prácticas.

La respiración del Yoga
La respiración es una parte integral del yoga. El inhalar y exhalar por las narinas es esencial para que el niño pueda estirarse y obtener el equilibrio necesario para empezar a practicar las posturas. Una vez que el grupo controle su respiración, el profesor empezará con las posturas. El sentido de las posturas es, desde los órganos exteriores, ir calmando a los órganos interiores. Con los niños, las posiciones hay que ir practicándolas poco a poco. Lo ideal, al principio, es que aprendan a respirar, relajar, después a concentrar. Para los niños, el yoga debe ser practicado como si se tratara de un juego. No se debe exigirles a que repitan una postura una y otra vez. Eso puede convertirse en algo aburrido. Hay que ir variando las posturas y los movimientos, despacio, y a un ritmo en que los pequeños no pierdan la concentración. Como ya hemos dicho, el ánimo y la motivación son cruciales en este sentido. El respeto, la moderación, y una actitud positiva y alegre, también.

En nuestros talleres de Creatividad, Yoga y Armonización para niños, empleamos el Yoga como disciplina para abordar el conocimientos de nuestro cuerpo, desde el juego, el aprender a relajarnos, a ser fuertes como guerreros, a volar como águilas y a sentir el cuerpo en equilibrio como los árboles de un bosque. Te invitamos a armonizarte jugando, bailando y sintiendo que sos único.

El sábado 27 de Junio de 11 a 12 hs. Taller 3. Sanando la Tierra.En J. B. Justo 4019 2 piso D.

Info:adrianapaoletta@gmail.com

Fuente consultada:
El yoga para niños, de Ramiro A. Calle

jueves, 18 de junio de 2009

Ciencia y meditación, la fuerza de la unión.

Hoy les hago llegar este intersantísimo reportaje a Alan Wallace, espero que les agrade tanto como me agradó a mi:

Tengo 58 años. Nací y vivo en California. Estoy casado y tengo una hijastra. Estoy licenciado en Física, soy doctor en Filosofía de la Ciencia y Estudios Religiosos y fui ordenado monje por el Dalai Lama. La física cuántica y el budismo dicen lo mismo. Soy liberal y budista

A los 20 años me dediqué a viajar por Europa lleno de preguntas existenciales. Tropecé con El libro tibetano de la gran liberación, que trata sobre la naturaleza de la mente, y quedé asombrado.

¿Hasta qué punto?

Estudié el idioma tibetano para poder estudiar budismo, me compré un billete de ida a India y acabé siendo ordenado monje por su santidad el Dalai Lama.

¿Entonces lo de la física vino después?

Tras 14 años viviendo con los tibetanos, estudiando budismo y meditando, decidí integrar esos estudios en la física. El budismo se ocupa del conocimiento de la realidad, no está apegado a creencias religiosas; y para ahondar en la realidad se necesita la física.

Entonces, ¿la física ha completado su visión budista del mundo?

Sí. La fortaleza de la ciencia, con la tecnología y la matemática, no la encuentras en el budismo; pero el budismo tiene un método muy sofisticado para investigar y observar directamente la mente; en eso la ciencia occidental es muy débil.

Las leyes de la física cuántica ya fueron expuestas hace 2.000 años por el budismo.

En 1997 traduje una conversación entre el Dalai Lama y un eminente físico experimental austriaco, Anton Zeilinger, que le explicaba al Dalai Lama que cuando en la física cuántica investigas la naturaleza de una partícula elemental, como un electrón, no la encuentras, está vacía. Es decir, que el electrón sólo existe en relación con el sistema de medición y el observador, no es posible observar un sistema sin perturbarlo.

¿Y qué dijo el Dalai Lama?

"¡Sorprendente!, ¡¿cómo puedes haber llegado a este descubrimiento sin conocer el camino de en medio o su escuela filosófica, el madyamika?!". Zeilinger se quedó atónito y preguntó: "¿Qué es el madyamika?".


Entonces el Dalai Lama explicó que para el budismo el yo, como tal, no existe, ya que aquello que denominamos compulsivamente mi yo está permanentemente cambiando; pero Arya Nagarjuna fue todavía más allá.


¿El fundador de la filosofía madyamika?

Sí, una línea particularmente avanzada dentro del budismo, fundada alrededor del año 200 de la era cristiana, y que sirvió de fundamento filosófico para la principal rama del budismo actual, el mahayana.

¿Cuál fue ese paso más allá?

Pura cuántica: negó la existencia independiente no sólo del yo, el observador, sino también del objeto, el observado; e incluso de la observación misma. El término madyamika deriva directamente del que empleó Nagarjuna para referirse al camino de en medio, aludiendo al espacio entre el nihilismo y el materialismo.

¿Y qué dijo Anton Zeilinger?

"¡Esto es sorprendente!, ¡¿cómo puedes saberlo sin conocer nada de física cuántica?!", e invitó al Dalai lama a su laboratorio en Austria. Allí observé algo muy interesante...

Cuente, cuente...

La tecnología que tenía Anton, los budistas no la tienen; los experimentos que ellos llevan a cabo, los budistas no los hacen. Pero los budistas practican samadhi, que es una alta concentración en un solo punto, un método contemplativo para investigar la mente y los fenómenos objetivos.

¿Y así llegan a la misma visión que los físicos cuánticos?

Exacto, pero los budistas hacen una aplicación práctica: al darte cuenta de que nada existe independientemente, ni los átomos, ni las personas, ni las culturas..., brota naturalmente la compasión.


¿Usted cree?

Mi bienestar está relacionado con tu bienestar; mi sufrimiento, con tu sufrimiento. Pretender buscar mi felicidad y mi seguridad como si yo fuera una isla es una estupidez. De esta sabiduría viene el altruismo, y ahí es donde budismo y ciencia se separan, porque el altruismo no es común en la ciencia.
¿Qué se estudia en su instituto?

La conciencia desde la óptica de la ciencia, el budismo, y la psicología conductual; el conocimiento de la mente, el origen del pensamiento, la naturaleza de la conciencia. Investigamos en temas muy prácticos, por ejemplo, cómo calmar las emociones destructivas: desórdenes hiperactivos y déficit de atención.

Muy comunes.

Junto con un equipo científico de la Universidad de California hicimos un estudio que ha durado siete años sobre cómo cultivar el dominio emocional. Entrenamos con meditaciones budistas esenciales durante 45 horas a maestras de escuela aquejadas de estrés, ansiedad, depresión e insomnio. Los síntomas desaparecieron y cinco meses después seguían sin reaparecer. Otro experimento significativo ha sido el proyecto Shamaka.

¿Eso es un tipo de meditación?

Sí, para obtener mayor concentración. Organizamos un retiro de tres meses con 70 personas neófitas en la materia que meditaron ocho horas diarias y conseguimos un nivel de concentración altísimo, lo que se deriva en efectividad, autoestima y alegría en las tareas: creo que pronto veremos revolucionado el mundo del trabajo.

¿Alguna conclusión?

Ciencia y espiritualidad están dándose la mano, no para convertirse ni para conquistarse, sino para aprender una de otra, y eso no tiene precedentes.


La fuerza de la unión

Su mente racional occidental fue en busca de respuestas existenciales y topó con el budismo y el Dalai Lama, que nos dice:
"Aunque los científicos estudien principalmente la materia, no pueden pasar por alto la conciencia; aunque los especialistas del espíritu se centren en el desarrollo de la mente, no pueden pasar completamente por alto las necesidades físicas"
Así, este hombre se convirtió en un físico budista que ha creado el Instituto de Estudios de la Conciencia, donde se profundiza en la mente humana y sus posibilidades aunando esfuerzos y metodologías de la ciencia y del budismo. Ha participado en el seminario Budismo y ciencia para la paz, organizado por la Fundación Casa del Tibet.

Entrevista realizada por Inma Sanchís

Publicado en el blog Espiritualidad y Política, el 12/11/2008
Fuente: Entrevista de Inma Sanchís a Alan Wallace en La Contra de La Vanguardia.
Sitio web de Alan Wallace .

miércoles, 17 de junio de 2009

"Metta-Bhavana"cultiva pensamientos positivos de Amor y Amistad.

“Bhavana” significa “cultivo” o “desarrollo” y “Metta” quiere decir “amor”, “amistad” o “amor y bondad”. Ésta es una práctica en la que, activamente, cultivamos estados mentales muy positivos hacia otras personas, así como también hacia nosotros mismos.

Esta meditación nos ayuda a traer más armonía a nuestro contacto con los demás, de modo que tengamos menos conflictos, resolvamos dificultades existenciales y profundicemos en nuestras relaciones con la gente que convivimos. Nos ayuda a tener más empatía y a ser más considerados, amables y tolerantes. Asimismo, podemos aprender a apreciar mejor a los demás, concentrándonos en sus cualidades positivas y haciendo menos caso a sus errores.

Además, en esta práctica, cultivamos Metta hacia nosotros mismos, por lo cual, experimentamos menos conflictos internos y aprendemos a apreciarnos mejor.

El Cultivo de las emociones:

La idea de cultivar las emociones puede parecer un poco rara. Por lo regular, nos parece que brotan desde adentro de nosotros sin que nadie las llame. Parecen ir y venir, como el clima. La forma en que acostumbramos referirnos a las emociones sugiere una falta de control. Por ejemplo, nos “enamoramos”, nos “invade” la rabia, nos sentimos “deprimidos” (¿quién ejerce sobre nosotros esa depresión?) o nos sentimos “agobiados” por tanta tensión.

Desde un punto de vista psicológico, las emociones no “simplemente suceden”. Son hábitos que uno crea de manera activa. Parece que tienen vida propia porque no estamos conscientes del momento en que las hemos creado. Si nos hacemos más conscientes de nuestra vida emocional podemos cultivar las emociones que queremos tener (las que nos hagan felices a todos). También, podemos disminuir el surgimiento de las que no queremos (las que nos hacen infelices y provocan conflictos con los demás).

Siempre estamos cultivando emociones. Daré un ejemplo de cómo las generamos de manera inconsciente. Imagina que estás con otras personas y comienzan a hablar de todo lo que está mal en el mundo. Hablan de odio, guerras, intolerancia, maltrato a los niños, contaminación, etc. Conforme avanza la conversación y te vas involucrando más en ella, ¿qué sucede? Es muy probable que te vayas enojando o te deprimas o te sientas superior a otros. Al concentrarte en lo que te hace enojar o te deprime (sin tratar de ver, de un modo creativo, lo que en realidad puedes hacer al respecto) estás cultivando esas emociones.

Imagina lo que pasaría si haces lo mismo con cosas que estimulen el amor y el bienestar. Eso es de lo que se trata la práctica de la Metta.

Formas de Cultivar Metta

Es verdad que no puedes hacer que las emociones surjan; lo que puedes hacer es crear las condiciones para que surjan y ver qué sucede.

Es como sembrar semillas. No puedes hacer que crezca la planta. Lo que sí puedes hacer es procurar que no le falte calor, agua y buena tierra y, además, ser paciente.

Cuando cultivamos sentimientos de amor y bondad nos estamos animando a desear que los demás estén bien. ¿Cómo establecemos las condiciones para hacer eso?

Ejercicio de Atención a las Emociones

Lo primero que hay que hacer es tomar conciencia de cómo nos sentimos en este momento. Esto es básico.

Prueba este ejercicio:

Siéntate en silencio y lleva la atención a tu cuerpo.

Conforme te hagas consciente de cada músculo, relájalo lo mejor que puedas.

Lleva la atención a tu corazón y ve qué emociones están presentes.

Sonríe suavemente y ve lo que pasa.

Recuerda: cualquier emoción que estés sintiendo (buena, mala o neutral) está bien. Puedes trabajar con esas emociones y, de hecho, tendrás que partir de donde estés.

Cuando estés lista, vuelve tranquilamente al mundo exterior.

Sembrar las Semillas de la Emoción

Para que crezcan las semillas de Metta necesitamos tierra y agua. La tierra es nuestra atención consciente. Deberemos mantener las emociones en nuestra atención, para poder cultivar emociones positivas. Al practicar la Atención a la Respiración nos enfocamos en las sensaciones físicas de la respiración. Ahora, en la Metta Bhavana, nos enfocaremos en las emociones.

¿Y cuál será la lluvia? La lluvia son los diversos métodos que podemos dejar caer en corazón para estimular el desarrollo de las semillas de Metta. Hay cuatro métodos que me parecen muy útiles: las palabras, los recuerdos, el cuerpo y la imaginación creativa.

Ya los veremos en su momento. Algunos te funcionarán bien y, quizá, otros no tanto. Es bueno probarlos y ver cuál se ajusta a tu personalidad. Lo importante es que le des su tiempo a cada uno. Igual que las semillas que germinan como respuesta al agua, es posible que tus emociones tarden en comenzar a desenvolverse, como respuesta al método que decidas emplear.

Usar Palabras o Frases

Supongamos que cultivamos Metta hacia nosotros mismos (así es en el Primer estadio).

El método clásico para la práctica de la Metta Bhavana son las frases. Es el que yo más uso. No hay límite para las palabras y frases que puedes emplear. La frase tradicional para el Primer estadio sería: "Que esté bien, que sea feliz, que esté libre de sufrimiento".

Cuando te digas la frase tienes que sentirla en verdad. También, recuerda estar atento a tus emociones. Además de repetir la frase una y otra vez, observa el efecto que tiene sobre tus sentimientos. Esto vale para cualquier palabra o frase que te digas (y puedes usar otras frases).

Deja tiempo entre cada repetición de la frase, de manera que tengas tiempo de absorber su efecto. A menudo yo sincronizo la frase con el ritmo de mi respiración. Digo “que esté bien” en una exhalación. Luego durante la siguiente inhalación y exhalación e inhalación me sintonizo con el corazón para ver qué efecto tuvo. Luego, con la siguiente exhalación, me digo, “que sea feliz. Dos exhalaciones después me digo: “que pueda liberarme del sufrimiento”.

Cuando piensas estas palabras estás siendo activo. Cuando escuchas el efecto que tienen eres receptivo. En esta práctica tienes que ser ambas cosas: activo, para trabajar con tus emociones; y receptivo, para notar el efecto de tus acciones.

Es posible que construyas tu propia frase afirmativa.

Quizás elijas recordarte tus cualidades positivas y regocijarte en tus propios méritos.

Usar Recuerdos

De nuevo, imaginemos que cultivamos Metta hacia nosotros mismos (en el Primer estadio de la práctica).

Recuerda alguna vez en la que te sentiste muy bien contigo mismo. Quizá simplemente estabas de muy buen humor, quién sabe por qué. O acababas de obtener un importante triunfo.

Recuerda cada detalle de esa ocasión. Mientras más vivo sea tu recuerdo, más probable es que revivan las emociones que tuviste aquella vez.

Recuerda qué traías puesto, qué cosas viste, cómo estaba tu cuerpo, qué aromas percibías, qué decían los demás.

Recuerda los detalles: la textura de tu ropa, la brillantez de los colores que veas, los tonos de las voces.

Mientras más vivo sea tu recuerdo, más fácil ser que experimentes de nuevo aquellas emociones.

Usando la Imaginación Creativa

De nuevo, imaginemos que cultivamos Metta hacia nosotros mismos (en el primer estadio de la práctica).

Piensa en una situación que te haría muy feliz. A mí me gusta pensar que estoy practicando buceo libre en el Arrecife Australiano de la Gran Barrera. Es algo que nunca he hecho pero, cuando imagino esa sensación del cuerpo flotando, mientras las cálidas corrientes marinas acarician mi piel y la luz del sol se filtra entre las aguas, sobre los corales de bellas tonalidades y los bancos de peces multicolores que nadan alrededor de mí, me siento muy bien.

Puedes pensar en algo que te daría un verdadero y profundo sentido de alegría y bienestar. Quizá te veas flotando en un gran globo aerostático sobre los Andes, o caminando en la luna, o simplemente acostado en la playa.

Al igual que en el ejercicio de los recuerdos, procura incluir tus sentidos tanto como puedas. Haz que tu imaginación sensorial sea muy viva.

Usar el Cuerpo

Tu postura corporal tiene un gran efecto en la forma en que vives las emociones. Cuando te deprimes, hundes el pecho, tus hombros caen al frente, no te paras derecho y tu barbilla cae hacia el tórax. Cuando tienes esa postura resulta virtualmente imposible que estés de otra manera. Si andas en ese estado de depresión, encorvado y sin esperanzas, es muy difícil que te sientas bien contigo.

En cambio, cuando te paras derecho (y relajado), con el pecho abierto, los hombros hacia atrás y la cabeza erguida, es más probable que te sientas bien contigo. Así es más fácil que te sientas fuerte, capaz y te tengas confianza. Cuando estás enojado, tu cuerpo se tensa, los hombros se crispan y aprietas los puños. Si adoptas esa postura, en verdad comenzarás a sentirte agresivo. Y si relajas la postura cuando te sientes agresivo, notarás que tu ira se suaviza. Es como si nuestro cuerpo tuviera memoria.

Puedes usar estos principios cuando medites. Deja que tu postura te ayude a cultivar Metta, asegurándote de no estar tenso o encorvado. Recuerda cómo se siente cuando tienes confianza, cuando estás feliz y lleno de energía. Deja que tu cuerpo te ayude a entrar en esos estados relajando tus músculos y manteniendo erguida la columna, con el pecho abierto. Imagina a tu cuerpo lleno de energía. Cuando empiezo a contactar con la memoria de mi cuerpo para recordar lo que es sentirse muy bien, por lo regular descubro que comienzo a sentir una potente energía en mis brazos y mis manos.

Sé flexible en tu enfoque

Yo tiendo a usar el método de los recuerdos, el de la imaginación creativa o el de la memoria corporal para contactar con un sentido de bienestar. Entonces, entono la frase tradicional: “Que esté bien, que sea feliz, que me libere de todo sufrimiento”.

Quizá sólo sea una preferencia personal. Prueba distintos métodos y ve cuál te funciona mejor y cuál no.

No todos los métodos son buenos para cualquiera; pruébalos y ve.

Dale a cada método su oportunidad. Ten cuidado de no querer pasar de uno a otro apresuradamente, sin haberles permitido demostrar su funcionamiento.

Recuerda que, con cualquier método, ante todo debes enfocarte en tus emociones.

Un esbozo de la Metta Bhavana

En la práctica de la Metta Bhavana cultivamos amor incondicional, amistad, bondad. El objetivo es llegar a ser como una fogata emocional: un destello fijo de calor emotivo que abrace a todos los seres sensibles que podamos concebir. Es una meta al alcance de cualquier ser humano. Eso sí, se requiere tiempo y un esfuerzo constante.

La meditación se hace en cinco estadios. Cultivamos Metta hacia:

Nosotros mismos.

Un buen amigo.

Una persona “neutral”, es decir, alguien por quien no sentimos nada en especial.

Una persona “difícil”, o sea, alguien con quien tenemos conflictos o sentimientos de animosidad.

Todos los seres sensibles (es decir, todos los seres que puedan sentir placer o dolor).

Iremos viendo esos estadios uno por uno. Te sugerimos practicar cada estadio durante un tiempo antes de pasar al que sigue.

Te invitamos a meditar hoy a las 19 hs en Jemco.Perón 940 3er piso. Tel 1558002600

Via: www.budistas.blogspot.com