jueves, 11 de junio de 2009

Ragas, meditación y virtuosismo indio en el caos de Buenos Aires



La mayor exponente femenina en el arte del Sitar, un instrumento de cuerdas indio, está de visita en la Argentina. El 20 de junio se despide con un concierto en el Auditorio Centro Armenio.
Por: Horacio Bilbao

IMPROVISACION. Entrevista con Krishna Chakravarty, una celebridad del Sitar. Por Horacio Bilbao

Decana de la Facultad de Música de la Universidad Hindú de Benares, India, la Dra. Krishna Chakravarty es una de las pocas sitaristas reconocidas a nivel mundial. Comenzó sus estudios de sitar con su padre y desde 1971 es discípula del célebre maestro Ravi Shankar, famoso por tener entre sus alumnos a Sir Jehudi Menuhin y a George Harrison, entre otros. Esta es la segunda vez que Chakravarty visita la Argentina, (la primera fue en 1995). Conocida por su total dedicación a la música, su estilo es un delicado balance de sutileza y velocidad.
Buena música, buenos ragas y buena práctica. Así resume la india Krishna Chakravarty su triunfal carrera con el Sitar, un instrumento de cuerdas tradicional que la tiene a ella como la única mujer en el podio de los virtuosos. De visita en la Argentina, reverenciada por todo un séquito de estudiantes de música y cultura india que no para de crecer, Chakravarty ya dio un recital en Buenos Aires otro en Córdoba, una clínica en Villa General Belgrano y ahora vuelve a la capital para cerrar su visita con un show en el Auditorio Centro Armenio, el próximo 20 de junio. Promesa de buenos ragas.

En la música clásica de la India (también de Pakistán y Bangladesh), los raga son esquemas melódicos de improvisación, basados en una colección de notas y patrones rítmicos característicos. "Nuestra música no se escribe, no tiene partituras, podemos usar grabaciones y tal vez un par de pautas, pero no hay pentagramas", explicó Chakravarty. Otro dato a tener en cuenta es que los raga se identifican con los estados ánimo, por lo que tiene mucho que ver lo que transmite el público. "Es tradición que el músico perciba en el momento qué raga debe tocar", deslizó Chakravarty.

Y lo que transmite el público es el crecimiento de la movida india en la Argentina. Practicas de meditación, yoga, y música tradicional indostánica van ganando espacio en nuestro país. "Hace unos años apenas tenía un par de alumnos de sitar, hoy suman una treintena", cuenta Ariel Chab-Tarab quien estudió en la India con la Dra. Chakravarty, y ahora da clases en Buenos Aires y en Córdoba. Ariel, que tiene entre sus alumnos a Dolores Barreiro, Matías Camisani y Roberto Pettinato entre otros, es también la cara visible de Sargam, la escuela de música de la India en Buenos Aires. Fueron ellos junto a la Embajada India en la Argentina, quienes auspiciaron la visita de Chakravarty por segunda vez a nuestro país.

Ella no toca otro instrumento que no sea el Sitar, que lleva 20 cuerdas y está construido con una calabaza seca y un diapasón hueco en el cual se atan veinte trastes curvos móviles. Según Tarab, eso tiene sus razones. "Cuando llevás 15 años tocando, ellos te dicen que recién empezás". ¿Por qué es tan difícil para una mujer convertirse en referente de este instrumento, que casi siempre es tocado por hombres? Para Chakravarty la razón es social, no cultural. Por cuestiones laborales o familiares, en India son muy pocas las mujeres que pueden dedicarle tanto tiempo a la música. Y ella toca desde los seis años.

Entre los asistentes a los conciertos de esta discípula del mítico Ravi Shankar hay muchos estudiantes de música. "Tratándose de música clásica, viene la gente que tiene esta formación", dice Chakravarty. Y agrega: "A veces dudamos sobre la recepción que nuestra música tendrá sobre audiencias jóvenes pero vemos que la entienden y que la reciben muy bien. Todos la adoran". Melodías para escapar del ruido cotidiano y sumergirse en las alegrías y tristezas de las cuerdas. En India o acá.

1 comentario:

Malala dijo...

Divina! Vamos a verla? Es medio caro me parece. Averiguo!

besos miles Reina!

que tengas lindo día!!!