lunes, 18 de mayo de 2009

Obstáculos para meditar.Kunzig Shamar Rinpoche



El primer obstáculo es la agitación. ¿Por qué ocurre la agitación? Viene de un apego ordinario a esta vida. Nacemos con un cuerpo humano, nos apegamos y preocupamos por él de forma natural. Es el hábito del apego el que nos hace empezar a preocuparnos por él. Sin embargo, en esta vida humana no hay nada que realmente se pueda lograr definitivamente. Una vez muertos, nuestros gustos y aversiones dejan de existir. Acordándose de esto ya no hay motivo para el apego o para estar tan irritado con lo que ocurre. Por lo tanto, el remedio es contemplar la impermanencia...

Podemos contemplar la impermanencia tanto durante la meditación como durante la vida cotidiana. Esto puede hacerse a un nivel común meditando en la impermanencia del mundo y en los seres que viven en él. Para meditar en la impermanencia del mundo podemos pensar en cómo cambia el mundo a lo largo del tiempo. Pasan los años, y cada año consta de distintas estaciones: invierno, primavera, verano y otoño. Las estaciones están compuestas de meses. Los meses están compuestos de días. Los días de horas. Las horas constan de minutos. Los minutos constan de segundos, y así sucesivamente. El mundo cambia cada instante.

También podemos meditar en la impermanencia de los seres que viven en este mundo. Y aquí podemos pensar que nosotros y todos los seres constantemente envejecemos, y todos vamos a morir. Primero viene la niñez, después la vida adulta, después la vejez y por último la muerte. De momento, nadie ha podido escaparse de la muerte.

Igualmente se puede contemplar la impermanencia a un nivel más sutil. Si consideramos la materia física vemos que está compuesta por partículas diminutas o átomos. Éstas partículas nunca siguen siendo las mismas sino que están en continuo movimiento. Al cambiar todo el tiempo, las partículas cesan cada instante para producir nuevas partículas con otras combinaciones. La materia es nueva en cada instante porque sus partículas han cambiado en relación al instante anterior.

El significado de Shamatha es la concentración. El resultado de shamatha es producir calma mental. Aunque concentrarse en la impermanencia no es la principal práctica de shamatha, el hecho de hacerlo también resulta en calma mental.

En nuestra vida cotidiana, podemos contemplar la impermanencia para reducir nuestro apego a través de entrenarnos a considerar la impermanencia en cada situación. Pase lo que pase, no nos sentimos heridos ni consideramos las cosas sensacionales. No importa el problema que se presente, contemplar la impermanencia va a ayudarnos. De lo contrario, cuando aparecen obstáculos repentinamente te vas a ver conmocionado. El problema en sí puede que no cambie, pero entender la impermanencia va a suavizar tu reacción hacia el mismo.

Cuando nos sentimos arrepentidos y culpables deberíamos darnos cuenta que no tiene sentido puesto que el pasado ya se ha ido. Por mucho que reflexionemos sobre ello no podemos cambiarlo. Por lo tanto, deberíamos simplemente dejar que pase y olvidarnos de ello.
La mejor forma de superar la pesadez mental y física es desarrollar una confianza sólida en las cualidades de las Tres Joyas. Contemplar las cualidades superiores del Buda. Considerar las cualidades de las enseñanzas que nos llevan a la realización, los métodos profundos. Las enseñanzas son verdaderas; funcionan realmente. Por último, consideramos las cualidades de los practicantes, la sangha. En este caso, la sangha no se refiere a los monjes o practicantes laicos ordinarios, sino a aquellos practicantes que han alcanzado cierto nivel de realización. A través de desarrollar confianza en las Tres Joyas podemos superar el obstáculo de la pesadez.

El próximo obstáculo era la opacidad o falta de claridad. La forma de trabajar con ello es refrescarse a uno mismo a través de la estimulación y la motivación. Cuando un general se prepara para la guerra, comienza por aumentar la moral de su gente. Si los soldados dudan pueden bloquearse por el miedo. Pero si están motivados pueden ser muy valientes y luchar eficazmente. La opacidad es un enemigo muy sutil que surge en la meditación, por lo que tienes que motivarte a ti mismo para vencerlo.

El remedio para la duda es la simple concentración. Al principio es mejor no seguir las propias dudas y simplemente seguir practicando. Otra forma de eliminar las dudas es utilizar la lógica. Por ejemplo, si dudamos de que exista realmente un camino a la iluminación, deberíamos preguntarnos ¿en qué consiste este camino?. Es el camino para disipar la ignorancia. Pero ¿qué es la ignorancia?. La ignorancia es producto de la mente y está causado por el apego a un yo. Si continúas analizando de esta manera puedes ir clarificando las dudas y finalmente eliminarlas. Precisamente éste es el propósito del estudio. No todo el mundo tiene tiempo para estudiar, pero aquellos que han estudiado mucho pueden ayudar a otros explicándoles las cosas de forma sencilla.
Para el problema de desear dañar a otros deberías contemplar la bondad, que se puede hacer de dos formas. Una forma es mirar la verdadera naturaleza de la bondad. La bondad no es algo sólido. Y aunque en esencia carece de realidad, el sentimiento de bondad se manifiesta. Otra forma es generando bondad, primero hacia los seres que nos gustan, como padres, hijos o amigos. Y gradualmente lo vamos extendiendo cada vez a más seres. Este tipo de meditaciones en la bondad son prácticas muy poderosas. Llevarlas a cabo puede tener incluso un efecto en los demás. Si un practicante medita sólo en una cueva puede llegar a influir en los seres que viven en esa área. La gente y incluso los animales pueden de forma natural empezar a sentir bondad también.

El apego o el tener muchos anhelos puede remediarse considerando los problemas que conlleva tener riquezas y posesiones al contemplar la causa y el efecto. Si estás apegado a tus posesiones, tienes que invertir mucho esfuerzo en preservarlas. Cuando te das cuenta de todo el esfuerzo que conlleva, tu avidez va a decrecer de forma natural. Otro método es contemplar el sentimiento de contentamiento, entender cuanta libertad se tiene cuando estás satisfecho con lo que tienes.

El siguiente obstáculo es el sopor. Puede ayudarnos el imaginar una luz como el cielo rojo del atardecer otoñal. Una luz clara, tenue y roja. No ayuda el hecho de imaginar una luz intensa como la luz del sol.

De hecho, una vez tienes el hábito de meditar y se ha convertido en algo completamente natural, todos estos obstáculos y problemas dejarán de perturbarte puesto que la meditación forma parte de ti. Cuando la mente alcanza este nivel, el cuerpo también se ve afectado.

Todas las energías del cuerpo se calman y te sientes muy cómodo meditando. Normalmente pensamos que el cuerpo controla la mente, pero a nivel profundo, es la mente la que controla al cuerpo. Por lo tanto, cuando la meditación se ha hecho natural, la mente calmada adquiere el control del sistema y prepara al cuerpo apto para meditar.

Para desarrollar la meditación de forma natural necesitamos dos cualidades: presencia y remembranza. La presencia es la consciencia de lo que ocurre en la mente sin perder nada. A través de esta presencia cuando uno se da cuenta de un problema en la meditación, como la agitación, entonces uno tiene que acordarse del remedio a aplicar. La presencia y la remembranza siempre van unidas; son fundamentales para hacer que la meditación sea parte de uno mismo. Cuando seáis expertos en meditación entenderéis como trabajan juntas.

Generalmente, todos los obstáculos entran en dos categorías: agitación y opacidad. Hay algunos consejos generales que pueden resultar útiles para protegerse de estos dos obstáculos. Evitar tener adicciones como fumar, beber, etc. Evitar comer demasiado ya que hace incrementar la opacidad. La gente que trabaja por supuesto que tiene que comer, pero siendo consciente de lo que se come. Serios practicantes que están sentados por largos periodos de tiempo no necesitan comer mucho. Por este motivo en tiempos del Buda, los monjes no comían después de la 1 p.m. Ésto va a hacer que la práctica shamatha sea más eficaz y ayuda a la mente. A este nivel, el saltarse la cena no va a afectar al sueño. Normalmente los monjes tienen prohibido beber alcohol, pero los practicantes de viphashyana se les aconseja beber un poco, por supuesto sin embriagarse. La práctica de Vipashyana hace desarrollar mucha energía, y esa energía causa insomnio, cosa que no ocurre en otras prácticas. Otro consejo es dormir a una hora razonable: acostarse después de las diez de la noche y levantarse a las cinco. Si te duermes después de medianoche, aunque duermas ocho horas no te van a beneficiar de la misma manera. De forma que es más aconsejable acostarse antes de medianoche.

2 comentarios:

gabo dijo...

Un texto exquisito, muchas gracias!

Pedro dijo...

Tus ampios consejos me son de mucha utilidad en mi práctica diaria.
Muchas gracias por tomarte la molestia.

Un beso.