martes, 10 de marzo de 2009

Buenos Aires es un imán para los guías espirituales del nuevo milenio



La foto de John, Paul, George y Ringo vestidos de blanco, con guirnaldas de flores al cuello y sentados a sus pies, en febrero de 1968, le permitieron al Maharishi Mahesh Yogi conquistar Occidente desde el Himalaya. Entonces, millones peregrinaron a la India para aprender, como lo habían hecho los Beatles, las técnicas de meditación trascendental del gurú de barba blanca y melena al viento.

Pero en los últimos años eso se revirtió. Ya no son los fieles los que van a los lugares sagrados: son los nuevos gurúes quienes viajan para encontrar seguidores y cosechar adeptos. La nueva generación de gurúes vive de gira por el mundo, y la Argentina es uno de sus destinos.

El año último visitaron el país Sri Sri Ravi Shankar, el gurú de los empresarios; Isha, la gurú cool de los famosos, y Chamalú Chamán, el gurú latinoamericano. Se espera que llegue Amrita, "la santa de los abrazos".

Cada uno de estos guías espirituales desarrolló su propio sistema de creencias, técnicas, métodos o filosofía, que comparten en cursos semanales que cuestan 290 pesos o más a cada participante, o en multitudinarias capacitaciones gratuitas.

Los valores de la cultura de la antigua India están presentes en la mayoría de las enseñanzas de estos maestros, aunque redefinidas a partir de conceptos actuales y occidentales, como el estrés. La mayoría viste de blanco, excepto Isha, que lleva el negro de pies a cabeza y asegura que su método no tiene nada que ver con el yoga.

Los nuevos maestros se definen como "arreligiosos". "De nuestros cursos participan desde rabinos y sacerdotes hasta ateos. No importa la religión, no tiene que ver con eso", explicó a LA NACION Francisco Moreno Ocampo, instructor de la fundación El arte de vivir, de Ravi Shankar.

Sri Sri Ravi Shankar llegó al país por primera vez hace poco más de diez años y las publicidades con su rostro beatífico inundaron Buenos Aires. No pasó mucho hasta que a este indio que cada año participa como consejero del World Economic Forum y del Banco Mundial se lo identificara como "el gurú de los empresarios".

Su doctrina hace énfasis en cómo el modo en que respiramos afecta la forma en que vivimos. "Si estamos contentos, respiramos de una forma; si estamos nerviosos, de otra, y si estamos descansados, de otra. El ritmo de la respiración tiene que ver con nuestras emociones. Los cursos proveen una técnica práctica para sentirse mejor", explica Moreno Ocampo.

Da fe de eso Agustina Sauco, una licenciada en administración de empresas de 32 años que trabaja en una firma de energía y conoció al maestro en Ushuaia: "Estar con él te carga de energía. Desde que comencé a practicar las técnicas de respiración mi vida se volvió más interesante.

Trabajo en empresas

Muchos empresarios creyeron que esas enseñanzas serían muy útiles para ellos y para quienes trabajan en sus compañías. Citibank, Banco Galicia, Telefónica, Coca-Cola y Banco Hipotecario, entre otras, contrataron a la fundación El arte de vivir para capacitar a su personal.

Se espera que el maestro indio vuelva a pasar por Buenos Aires en mayo y que tome parte de un encuentro con empresarios. "El año pasado participaron 10.000 personas de los cursos. Estimamos que este año vamos a duplicar ese número, porque la crisis aumenta mucho el estrés y ya estamos recibiendo muchas más consultas", explicó.

Esta australiana de 47 años es la oveja negra de los gurúes. No viste de blanco, no practica yoga y suele estar rodeada de actores y personajes de fama diversa. "Soy una mujer normal y moderna. Algunos leen mis libros y piensan que me siento en la punta del Himalaya... Pero no: soy una persona normal que superó o alcanzó lo que la mayoría quiere", se definió Isha en una entrevista con LA NACION.

Aquí, algunos de sus seguidores y promotores son Graciela Borges, Raúl Taibo, Osvaldo Laport, Reina Reech y Carolina Fal, entre otros.

Una gurú en las cárceles

La gurú, que pasa buena parte de sus días en la sede que tiene a 100 km. de Punta del Este, también llevó su método a las cárceles bonaerenses. "Se ha demostrado que el sistema Isha mejora la conducta de los presos; por eso, actualmente en todas las cárceles provinciales se dan sus cursos", explicó Maitreya, su asistente personal.

"Nosotros mostramos herramientas que actúan sobre los hemisferios cerebrales y producen un nivel de coherencia que hace que el nivel de relajación del cuerpo sea tal que elimina el estrés del sistema nervioso. A nivel mental desaparecen todas esas grabaciones que se formaron como limitaciones. La persona tiene oportunidad de llenar ese espacio con amor y con una experiencia de paz. Desde allí ocurre la expansión de la conciencia que cambia nuestra vida", explicó Isha a LA NACION durante una visita a una cárcel de Ezeiza.

David Bueno, un empresario gráfico de 47 años, jura que Isha marcó un antes y un después en su vida: "Antes era adicto a las peleas y conflictos, quería siempre tener la razón. Hoy disfruto de la gente que me rodea, de las diferencias, de la diversidad".

En la sede de la Asociación Amrita Argentina, en Belgrano, el doctor Domar Sing Madariya ultima los detalles para que en su gira por el Cono Sur la mujer que le cambió la vida de una conferencia en el Centro Municipal de Exposiciones. Es Amrita, "la santa de los abrazos". No es un eufemismo: la rutina de esta gurú incluye abrazar una por una a las miles de personas que concurren a verla. Dicen sus seguidores que esto le demanda unas diez horas, y que lo hace todos los días.

"Desde que era niña y vivía con una familia humilde en el sur de la India, Amma (como la llaman cariñosamente) descubrió que cuando ella abrazaba a otra persona ocurría un milagro. Esa es su enseñanza. No se basa en una filosofía o un sistema de creencias, sino en el amor", explica Domar. En septiembre, cuando visitó Chile, unas 55.000 personas fueron a verla.

"Hay mucho interés de los argentinos para conocerla en persona", opinó Domar. Una italiana que vive hace 45 años en la Argentina, Eda Dofini, fue a verla a Chile, y confió a LA NACION: "Sentí muchas cosas. Es una mujer muy especial, que te sana el alma con sólo abrazarte y mirarte. Fue tan especial que aún me emociona".

Hubo otros antes que ellos. Como Luis Espinosa, Chamalú Chamán, el gurú nacido en Bolivia, nieto de quechuas, creador en su país, México, Colombia y Uruguay de Komunidades Janajpacha, en las que no existen la propiedad privada ni las adicciones, se imparte una educación alternativa y se busca el autoconocimiento. O Sri Manju Pattabhi Jois, que llegó a Buenos Aires en noviembre de 2007 con el Ashtanga Vinyasa, un estilo de yoga focalizado en la sincronización entre la respiración y el movimiento.

FUENTE:DIARIO LA NACION

Postdata:

Habrá que distinguir las voces de los ecos. Esto es, reconocer en los verdaderos líderes espirituales a los maestros. De la forma en la que nos acerquemos a estos novedosos" líderes espirituales" hará que la nuestra sea una búsqueda seria y conciente y no simplemente una opción consumista más (ahora espiritual) para relajarnos temporalmete y expiar algunas culpas.

Desde mi mirada personal, la espiritualidad es una expresión cuádruple, que nace de nuestro cuerpo , serena la mente,las emociones y luego se apropia del mundo para sembrar en él la paz, la compasión, la tolerancia, la generosidad y el compromiso con el otro.

La espiritualidad, no pasa por rebelarse contra lo conocido, sino de REVELAR cómo lo conocido nos afecta y lograr una respuesta amorosa a aquello que tanto nos cuesta aceptar: nuestros condicionamientos. En caso contrario, no nos estaremos liberando, sino simplemente cambiando de Amo.

Adriana Paoletta

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