lunes, 16 de junio de 2008

Efectos del Hatha-Yoga sobre la salud


Este artículo expone algunas de las investigaciones científicas llevadas a cabo para demostrar los beneficios de los ejercicios del sistema Hatha-Yoga en el funcionamiento del organismo y por consiguiente su aplicación para el tratamiento de diversos padecimientos, para distintas edades. También se ofrecen algunas consideraciones sobre las principales limitaciones de dichas investigaciones.

En la cultura occidental hay un acercamiento progresivo a la medicina tradicional India, la cual está encaminada funda-mentalmente a la promoción de la salud, siendo el Yoga uno de sus principales exponentes.

El Yoga es un método de autorre-gulación conciente que conduce a una integración armónica de los aspectos físicos, mentales y espirituales de la personalidad humana. Es, además, una filosofía de la vida y una disciplina de autoperfeccionamiento que posibilita el desarrollo de la relación armónica del hombre con el medio que lo rodea.

Sin embargo, en Occidente, frecuentemente se identifican con la práctica de ejercicios Hatha-Yoga, modalidad preparatoria que consiste en un conjunto de posturas, ejercicios respiratorios o pranayamas, de limpieza, de concentración y de meditación en los que trabajan al unísono el cuerpo y la mente. Éstos han ganado adeptos gracias a sus valores preventivos y curativos para diversos padecimientos.

En nuestro país, desde hace ya algunos años, se han venido practicando ejercicios Hatha-Yoga y cada vez, gozan de mayor popularidad. No obstante, su empleo pudiera tener un mayor alcance en la medida que se extienda a programas de intervención comunitaria, en la búsqueda no sólo de prevención y curación, sino también de promoción de salud.

En el presente artículo nos proponemos mostrar algunas de las investigaciones científicas que demuestran el beneficio para la salud de los ejercicios Hatha-Yoga, que esperamos resulten de utilidad para los especialistas interesados en estas prácticas.

Modificaciones producidas en el organismo como resultado de la práctica de técnicas Yoga:



En investigaciones realizadas durante la ejecución del Kapalabhati (KB) técnica de limpieza del tracto respiratorio se encontraron variaciones significativas en la intensidad y distribución de los procesos de inhibición y excitación del cerebro, mediante el EEG.1 Hubo un incremento relativo de la actividad de las ondas alfas, teta y Beta 1, estas 2 últimas principalmente en la región occipital.2 De forma similar con el Santhi Kriya ejercicio de respiración y relajación, se obtuvo un incremento de la actividad alfacerebral a nivel occipital y prefrontal de ambos hemisferios.3

Por otro lado, el KB promueve los mecanismos de descarboxilación y oxidación en el cerebro y otros órganos del cuerpo, lo cual se expresa en el decrecimiento de los niveles de urea en sangre, el incremento de la creatinina y la tiroxina. Se observan, además, modificaciones en la respuesta metabólica cerebral mientras se realiza la meditación Yoga. Hay una alteración importante en la proporción de glucosa, con un ligero incremento en el área frontal y una reducción más pronunciada en la occipital.

Durante la práctica de un tipo de pranayama respiración rítmica controlada concientemente en que se midieron los potenciales evocados auditivos de latencia media, se encontró un incremento de la amplitud y la disminución de la latencia de la onda Na, sin embargo, la onda Pa no se modificó. La causa de esto puede deberse a una alteración generalizada en el proceso de información a nivel tálamo!cortical primario mientras se realiza el ejercicio.6

La mayor parte de los hallazgos, sin embargo, se refieren a los cambios en la respuesta cardiovascular y respiratoria. Por ejemplo, el Jalandharabandha un ejercicio de bloqueo de la laringe, que actúa como facilitador de apnea (Kumbhaka) incrementa el número de vasodilataciones y acorta la latencia de éstas, así como la duración y amplitud de las reacciones vasomotoras, sin que cambie la posición del máximo y el mínimo, en contraste con lo que ocurre con la apnea sola. En sentido general, las personas entrenadas en Hatha-Yoga incrementan la estabilidad del sistema vasomotor, con una latencia más corta y un retorno más rápido a niveles básicos de dicha respuesta, así como también elevan la presión respiratoria y el tiempo de su retención.



También se ha observado un aumento de la actividad del sistema nervioso simpático durante la práctica de la Vrikshasana postura Yoga de equilibrio en posición de pie! incrementándose los minutos de ventilación, la frecuencia respiratoria, la eliminación de dióxido de carbono, el consumo de oxígeno, la frecuencia cardíaca y el pulso.11 Mientras que la actividad del sistema nervioso simpático se inhibe con la savasana o postura de relajación, que disminuye los niveles de presión sanguínea diastólica y sistólica.12-16 Incluso se aprecian reacciones diferentes en el tiempo de ejecución de un mismo ejercicio, como ocurre, por ejemplo, en el Ujjayi pranayama un tipo de respiración extremadamente lenta que incluye retención de la respiración en cada ciclo respiratorio en el que hay un incremento significativo del consumo de oxígeno cuando la retención de la respiración (kumbhaka) es corta y un decrecimiento considerable en éste durante el período de kumbhaka prolongado.17

Algunas técnicas de control de la respiración Yoga conducen a un aumento de la temperatura de la piel y oral. Esto es posible porque incrementan la respuesta cardíaca, el tiempo en que decrece el flujo sanguíneo renal y hepático, así como el flujo sanguíneo a nivel cerebral y de los vasos periféricos.

En el funcionamiento del sistema óseo-muscular, se aprecian modificaciones significativas. La capacidad anaeróbica se incrementa, al aumentar los niveles de LDH lípidos de alta densidad enzima utilizada durante el ejercicio para proveer de energía para la contracción muscular y por tanto uno de los medidores de la capacidad física. Las prácticas permiten, además, el aumento de la fuerza de las manos y el restablecimiento en las contracturas de las articulaciones mediante posturas como la Pachimottanasana y la Ustrasana.

Las personas entrenadas en técnicas Yoga incrementan sus habilidades en el control muscular general que comprende la relajación y la contracción. Igualmente son capaces de ejercer control, de manera selectiva, de grupos de músculos. Por ejemplo, en una investigación realizada se pudo comprobar que los sujetos podían lograr, incluso reducir la presión anal voluntariamente, lo cual se midió mediante la electromiografía y la manometría. Esta disminución se debió a una relajación activa del esfínter anal externo y pudiera tener importantes implicaciones clínicas en personas con trastornos en la defecación.

La ejecución de ejercicios Yoga, como se ha podido apreciar, proporcionan una serie de transformaciones y beneficios en el funcionamiento de todo el cuerpo. Asimismo permiten el mejoramiento de las funciones psíquicas tanto cognitivas como afectivas y el control voluntario de las funciones habitualmente involuntarias.

Las diferentes técnicas de Pranayama producen un incremento significativo no sólo en la capacidad física del individuo sino también en la percepción por parte de éste de su capacidad tanto física como mental. Las prácticas Yoga, en sentido general conducen a un significativo aumento del cociente de ejecución, de memoria, el índice de fatiga y la capacidad vital, una reducción del tiempo de reacción visual y auditivo, así como a una mejora del estado de ánimo, la disminución de la tensión emocional, la depresión, la ansiedad, la irritabilidad y la fatigabilidad.

Hasta aquí hemos abordado una serie de investigaciones científicas, que tienen como objetivo esclarecer los cambios que tienen lugar como resultado de las prácticas Hatha-Yoga en diferentes órganos, sistemas y niveles de regulación, expresado por los cambios fisiológicos y bioquímicos registrados, así como las respuestas manifestadas verbalmente.

Fuente:http://www.medicosdescalzos.es/index.php?option=com_content&task=view&id=363&Itemid=120

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