jueves, 2 de septiembre de 2010

Los científicos avalan los efectos de la meditación contra el estrés


Artistas, empresarios, periodistas y personas de distintos ámbitos reconocen a la meditación como una práctica que ofrece un sinnúmero de ventajas, sobre todo para reducir el estrés y aquietar la mente. Desde lo científico sobran las evidencias sobre sus efectos en la conciencia y en la atención. De esto dan cuenta los más de 1800 trabajos publicados en PubMed, una de las bases de datos más respetadas dentro de la comunidad científica. Incluso algunos grupos proponen que si el 1% de la población mundial meditaran todos juntos, dos veces al día, se reducirían las conductas violentas.

   Entre otros, un trabajo publicado en el Proceedings of the National Academy of Science —realizado por investigadores de la Universidad de Wisconsin en Estados Unidos— se centró en el estudio comparativo de la actividad cerebral de personas que habían realizado meditación en prolongados períodos de tiempo con otros que no lo habían hecho. El análisis de los encefalogramas mostró que la actividad cerebral en ambos grupos era diferente.

   Otro trabajo publicado por el grupo de R. Davidson en PLOS Biology revela que la práctica de la meditación afecta la capacidad de atención en estado de vigilia.

Tras realizar una serie de ejercicios, los autores del trabajo observaron que los meditadores tienen una mayor capacidad para discriminar entre dos objetos que son expuestos en un muy breve lapso del tiempo.

De acuerdo con los investigadores, los meditadores tenían esa habilidad dado que la energía del cerebro estaba concentrada en la atención focal y no tanto en pensamientos discursivos o en emociones.

   Asimismo la revista PLOS One publicó en 2008 los resultados de un trabajo realizado en el campo de la biología molecular donde se evaluó la respuesta de relajación, que es la opuesta a la respuesta de estrés, por medio de análisis de genómica funcional en muestras de sangre.

Lo novedoso del estudio fue el concepto de estudiar a la respuesta de relajación por sí misma, ya que siempre se la contemplaba como un fenómeno que se origina luego de un episodio de estrés.

Los investigadores descubrieron que los meditadores poseían un perfil de expresión genética característico en la sangre que permitía diferenciarlos de lo no-meditadores o de las personas que habían participado de un curso de meditación breve (8 semanas)

   Tanto en éste como en los otros estudios se concluyó que el tiempo dedicado a la meditación correlacionaba de manera positiva con los efectos que se estudiaban. En otras palabras, los efectos de la meditación son acumulativos, esto es, que es necesario realizar una práctica constante para ver sus resultados.

Fue importante detectar que los efectos derivados de la meditación se manifiestan también en el estado de vigilia, o sea cuando no se está meditando, por lo que se concluyó que la meditación posee efectos directos sobre las actividades que se desarrollan diariamente.

Aporte para la paz

Una de las iniciativas que ha fomentado el avance del estudio científico de la meditación proviene del Instituto Mente y Vida, con sede en Estados Unidos. Este instituto promueve la colaboración entre científicos y destacadas figuras del budismo que tienen como objetivo ampliar la comprensión del conocimiento a fin de generar un aporte no sólo para el avance de las ciencias sino del desarrollo humano en todas las dimensiones de la vida humana.

Para el médico psiquiatra Claudio Naranjo, investigador de la Universidad de Berkeley (Estados Unidos) y fundador del Instituto de Psicoterapia Integradora, la meditación puede servir "para que el mundo científico pueda distinguir entre la ciencia y el cientificismo dogmático", y la considera de gran relevancia en el campo de la educación tales como "la paz interior, la atención a las propias vivencias y otras que favorecen no sólo la salud mental, sino también el desarrollo interior de las personas, más allá de sus capacidades de producción".

   "Hay en cada persona una falta de paz, y esa falta de quietud y de estar en paz consigo mismo y con la vida no es algo irrelevante a la paz del mundo. Entonces la quietud es una practica meditativa que tiene muchas formas, está en muchas tradiciones como el hinduismo, el budismo, el taoísmo y sufismo, entre otras", indicó Naranjo. Y agregó que la quietud —que es un aspecto de la meditación— cura automatismos del pensamiento y de la actitud.

   "Estamos siempre en movimiento, estamos haciendo siempre esto, siempre haciendo aquello, y no nos damos cuenta de nuestra compulsión del hacer, de movernos, de la compulsión de querer llenar el vacío de nuestro ser con algo, con el próximo movimiento, con el próximo proyecto, con el próximo logro, con el próximo pensamiento", destacó el médico psiquiatra Claudio Naranjo.

"Es como una invitación a dejarse llevar por algo desconocido, invitar a que entre en funciones una parte de nuestra mente que puede entrar a sustituir el pequeño Yo cotidiano", agregó.

  Finalmente abogó por una "ciencia menos arrogante en su denigración de lo que no se comprende o aún no ha sido comprendido" y destacó que para la ciencia sería útil comenzar a mostrar una apertura hacia todas las ideas que provienen de otros campos del conocimiento.

"Cualquiera puede hacerlo"

"La meditación l tiene una base filosófica en cuanto a sus raíces pero la puede utilizar cualquier persona. A través de esta experiencia el ser humano puede tener la posibilidad de enriquecer su vida, incrementando la creatividad y la armonía que luego irradia a su entorno", afirma Manuel Reyes Moreno, instructor y miembro de la Asociación Argentina de Meditación Trascendental.

   En Occidente la vida diaria está cargada de obligaciones y muchas veces se hace difícil parar para reflexionar. Según postula Reyes Moreno, la meditación trascendental resulta un método sencillo y fácil que permite acceder a experiencias profundas sin que hagan falta abandonar las creencias individuales ni las actividades cotidianas.

Maharishi

El responsable de traer la meditación trascendental a Occidente fue Maharishi Mahesh Yogi, un erudito hindú que proponía estas técnicas para la prevención de la violencia, los comportamientos antisociales y como una herramienta educativa orientada a crear ambientes felices, armoniosos y enfocados al aprendizaje. Entre los seguidores de Maharishi se encontraban Los Beatles. Cuando Maharishi llegó a Occidente, a fines de los ’50, lo primero que propuso es que se investigue todo lo relativo a sus teorías. Así fue como la investigación científica terminó demostrando sus beneficios.

   Los estudios científicos prueban que meditando se reduce el funcionamiento del corazón (las pulsaciones disminuyen de 80 por minuto, a 70 y 75), al desacelerarse el corazón también lo hacen el cuerpo y la mente. Ese estado de quietud, de armonía, inmediatamente produce un efecto opuesto a lo que genera el estrés. De hecho se utiliza la técnica en distintos problemas de salud, incluso en cáncer, con muy buenos resultados.

Reyes Moreno, quien fue discípulo de Maharishi, asegura que la meditación trascendental es un procedimiento único, natural y sin esfuerzo. "La persona puede meditar en cualquier lugar, sólo necesita de un espacio para sentarse cómodamente y cerrar los ojos", dice. Y agrega: "para alcanzar la experiencia de la trascendencia no tiene que tratar de lograr nada y no es necesario que intervenga la respiración. Recomiendo hacerlo diariamente, 20 minutos por la mañana y por la tarde".

   "Hemos perdido el rumbo como seres humanos. La investigación científica nos está dando la razón de que es posible encontrar la solución, para eso es necesario que el 1% de la población mundial medite en conjunto dos veces al día. De esa forma podemos cambiar la realidad colectiva", afirma finalmente.

VIA DIARIO LA CAPITAL

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