martes, 7 de septiembre de 2010

El estrés la variable no ponderada.


Póngase cómodo e intente relajarse un momento. Inhale profundamente. Y exhale despacio. No hay ninguna prisa. ¿De qué humor se despierta por las mañanas? ¿Qué tal le van sus relaciones personales y profesionales? ¿Cómo se encuentra cuando regresa del trabajo? Ahora eche un vistazo a su rutina laboral. Cuando está en la oficina, ¿qué emociones, sentimientos y estados de ánimo prevalecen más en su interior? ¿El malestar o el bienestar? ¿El miedo o la confianza? ¿La tristeza o la alegría? ¿El conflicto o la paz? Sea sincero consigo mismo. ¿Cómo se siente con respecto a su vida?

Aunque en un primer momento le cueste creer, es posible llevar una vida equilibrada y más feliz sin renunciar a su carrera profesional. Eso sí, para lograrlo, el mayor esfuerzo debe venir de su parte. Dado que en un primer momento no puede cambiar sus circunstancias, sí puede modificar su actitud y su manera de interpretarlas. Por el camino igual tendrá que eliminar ciertos hábitos nocivos, como el exceso de alcohol, tabaco, victimismo, negatividad, estrés, teléfono móvil e Internet. E incluir otros más beneficiosos para su salud, lo que seguramente pase por mejorar su alimentación, beber más agua, hacer ejercicio, practicar la respiración consciente, aprender a pensar en positivo y equilibrar la vida personal con la laboral.

En definitiva, de lo que se trata es de responsabilizarse de su bienestar. Al fin y al cabo, es su vida, y si no apuesta por ella, nadie lo hará. Es cuestión de priorizar qué es lo que usted considera más importante. Como dijo el filósofo Buda (560-480 antes de Cristo):

"Lo que más me sorprende de la humanidad son los hombres que pierden la salud para juntar dinero y luego pierden el dinero para recuperar la salud"
Y lo cierto es que, 2.500 años más tarde, cada vez más ejecutivos están apostando por sí mismos, adentrándose en una práctica oriental totalmente aceptada e integrada en la sociedad occidental: el yoga.
"El yoga es una técnica que concibe al ser humano como una unidad, donde el cuerpo y la mente están estrechamente relacionados", explica Víctor Ángel, director de Inner Sense, que ofrece servicios de bienestar y gestión personal para el mundo de la empresa. "Por medio de una serie de posturas corporales y su correspondiente técnica de respiración, el yoga nos ayuda a serenar nuestra mente y a relajar nuestro cuerpo", añade este experto, que también es profesor de esta disciplina en el Máster de Desarrollo Personal y Liderazgo de la Universidad de Barcelona.

Entre los principales efectos positivos del yoga destaca "el aumento de nuestra energía vital y de nuestra capacidad para concentrarnos; el refuerzo de nuestro sistema inmunológico; la reducción de estrés y ansiedad; el contacto con nuestro cuerpo y la comprensión de cuáles son sus funciones y necesidades; la mejora de la circulación sanguínea, de los órganos y tejidos internos; el aprender a respirar de forma correcta y natural; así como el incremento de la flexibilidad y movilidad de las articulaciones, que contribuye a eliminar progresivamente contracturas musculares y dolores crónicos", señala.

"Aunque estos beneficios se notan a partir de la primera clase, esta práctica requiere una voluntad y un compromiso inicial importante". Lo recomendable es practicar yoga "un par de veces por semana", apunta Ángel. Entre sus clientes destaca la escuela de negocios EADA, que desde hace más de un año incluye el yoga en algunos programas formativos para altos directivos. Desde que se sabe que las hermanas Koplowitz lo practican, cada vez más ejecutivos están siguiendo sus pasos. "El yoga nos sirve para promover el autoconocimiento de los profesionales, lo que siempre es un buen complemento para su formación", sostiene Enric Bernal, director de Corporate Education de EADA.

Y lo cierto es que lo dice por experiencia. "A mí me está ayudando mucho a ser dueño de mis pensamientos, a vivir más en el momento presente y, por supuesto, a sentirme más en paz y vivir más feliz", afirma Bernal. "Gracias a la práctica regular del yoga, ya no me estreso en el trabajo y rindo más y mejor", añade. Según la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, que el pasado mes de marzo lanzó una campaña de prevención laboral desde Bruselas, "el estrés es el segundo problema de salud relacionado con el trabajo y ya afecta al 25% de los empleados". Y no sólo eso. "El estrés es también la causa que hay detrás del 55% de los días de trabajo perdidos por bajas laborales".

Otra profesional que habla por experiencia es la ex ejecutiva de publicidad y marketing Maite Crespo, fundadora y directora de TodoYoga, que ofrece cursos personalizados de yoga para empresas. "El yoga cambió mi manera de relacionarme con las cosas que me iban pasando, que poco a poco dejaron de afectarme tanto", explica. "Me di cuenta de que cada uno de nosotros, a través de lo que piensa, fabrica lo que siente y experimenta dentro". Y en el mundo de la empresa, "el yoga permite que los trabajadores estén mejor consigo mismos y, por tanto, que su rendimiento sea mayor y más sostenible", subraya Crespo. Y concluye: "El yoga es una técnica que no sólo nos equilibra, sino que nos previene de desequilibrarnos".

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