jueves, 3 de junio de 2010

La coraza



En un gran templo de la antigua capital de Tailandia,Sukotai, se alzaba desde tiempos antiguos una enorme estatua de Buda. Aunque no era una de las más bellas y refinadas obras de arte budista tailandés , se había mantenido durante 500 años y se había convertido en objeto de veneración por su incuestionable longevidad. Este Buda había sido testigo de violentas tormentas, cambios de gobierno y ejércitos invasores , pero había resistido.

Llegó un momento , sin embargo . en que los monjes que cuidaban el templo advirtieron que la estatua había empezado a agrietarse y que pronto iba a necesitar una reparación y pintada a nuevo.

Tras un período de inusitado calor y sequía una de las grietas se hizo tan ancha que a un monje curioso se le ocurrió tomar una linterna para investigar que había allí dentro.Lo que apareció de golpe al iluminar la grieta fue el destello brillante del oro..En el interior de aquella sencilla estatua descubrieron entonces los monjes una de las imágenes de Buda más grandes y luminosas que se han creado en el sureste asiático. Ahora ya despojado de la capa de arcilla , el Buda dorado atrae a multitudes de peregrinos devotos de todas partes de Tailandia.

Los monjes creen que esta deslumbrante obra de arte fue cubierta con yeso y arcilla para protegerla durante las épocas de conflictos y disturbios.

De un modo muy parecido , cada uno de nosotros ha tenido que hacer frente a situaciones amenazantes que nos han llevado a cubrir nuestra nobleza,nuestro interior luminoso y puro.

Al igual que la gente de Sakorati había olvidado al Buda de oro también nosotros hemos olvidado nuestra naturaleza escencial. La mayor parte del tiempo actuamos desde la capa protectora. Tú y los otros actúan desde esa capa dura e impermeable.

El principal objetivo de la psicología budista es ayudarnos a ver debajo de esta armadura y destapar nuestra bondad original. El primer principio de la psicología budista podría enunciarse como

Ve la nobleza y la belleza interior de todos los seres humanos

2 comentarios:

Juan dijo...

Una de las historias más curiosas de Tailandia, casi que parece un cuento :)

Un saludo desde Bangkok

susana dijo...

Hola Adri,es una hermosa historia llena de amor y con muchas ganas de darnos una mano. Creo que la compartimos quienes deseamos crecer.
Ayer escuché esta definición a un músico de Arbolito; libertad es ser uno mismo sin miedo ni culpa. Sacarnos la coraza y las máscaras,me parece,ayuda a ser quien soy.
Gracias,un abrazo muy fuerte,Susana