viernes, 22 de enero de 2010

Hijos del amor


No puedo creer lo que tengo ante mis ojos. Ser madre es un asombro permanente. Tener este tiempo para mi familia es un don infinito que no cambio por nada. Cuando sembramos una semilla es maravilloso ver el primer brote verde asomando entre la tierra. Sentir como nuestros hijos adquieren su libertad y autonomía convirtiéndose en seres únicos e irrepetibles es algo que roza el milagro. Todavía recuerdo mi asombro cuando en mi panza se movían estos mellizos inquietos, dejando a mi mente turbada ante la presencia de lo viviente dentro mío.

¿Cómo podemos despertar a este movimiento incesante, al crecimiento de nuestros hijos, sin perder sus huellas en la niebla de la prisa?. Esos instantes de calor,de abrazos compartidos, de aromas mezclados entre azúcar, leche y pañales ya no volverán. Pero están en mi, como un secreto bien guardado, que aguarda la pregunta: -¿cómo eramos mami, cuando eramos chicos?.
-Traviesos, juguetones, risueños, divertidos, llenos de energía, revoltosos, malcriados, comilones, preguntones, cariñosos ,saltarines...

Y ahora veo cómo esa niñez se va diluyendo suavemente, aunque nuestro deseo, es mantener viva la inocencia que anida en lo mágico de las cosas invisibles, de las historias y los mitos fantásticos. Aunque el mundo quiera hacerlos precoces, en casa, alimentamos como nunca el respeto por la niñez , esa etapa tan breve en nuestra vida, pero llena de algo que sembrará la esencia eterna de nuestro ser. Algo con sabor a chocolate, algo que te hará reír , algo como un abrazo de amor, algo que te apenará y te hará llorar, algo que te moverá a crear, algo que te hará danzar entre las olas, algo que te hará creer en dios, aunque a veces lo sientas lejano...


Sé que muchas cosas faltarán y que esta niñez pasará, pero creo que hemos disfrutado más que nada en el mundo, lo divertido, difícil y maravilloso de ser padres. Gabriel y Joaquín, llevarán en su cuerpo,el aroma de "algo" imborrable. Ellos son los hijos del amor...

Adriana

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias pOr compartir estas vivencias tan sublimes.,..
Mi hija tiene 17, ya asoma a ser una mujer, pero a pesar que la adolescencia es complicada, observo que todo esas semillas que fuimos plantando su papá y yo, están brotando, su tiera es fértil...y sIgamos sembrando, Adri en niños que crezcan para formar un mundo mucho MAS SANO.
ABRAZOS MATERNALES...
GRA

sati dijo...

Adri, hermosas tus palabras, bellos tus hijos " gerreros de la luz", es maravilloso ver como crecen rodeados de tanto amor y de tantas posibilidades para llevar una vida plena.. de corazon gracias por compartir tus vivencias.
Besos a los cuatro!!!Tami

Adriana Paoletta dijo...

gracias Gra`!por tus abrazos maternales y por esa tierra fértil que nos das!

adri

Adriana Paoletta dijo...

A vos adorable Tami... cuándo vendrán tus pollitos_? Serán unos amores como ustedes dos...
abrazos de mar para vos y Gus
adri