sábado, 2 de enero de 2010

Aseguran que la meditación puede resultar tan efectiva para la depresión como los fármacos

Un estudio realizado por la Universidad de Exeter (Reino Unido) mantiene que meditar puede resultar tan efectivo o más que medicarse para hacer frente a la depresión. Basado en técnicas de meditación budista, el tratamiento utilizado, bautizado como "terapia cognitiva basada en la plena consciencia", propone una alternativa natural a los antidepresivos químicos.

El profesor Willem Kuyken, director de la investigación que publica ahora la revista "Journal of Consulting and Clinical Psychology", explicó que la meditación propone a los pacientes centrarse en su existencia presente, en vez de obsesionarse con el pasado y el futuro. Kuyken señaló que los antidepresivos "funcionan mientras se toman y son muy eficaces a la hora de reducir los síntomas de la depresión", pero "cuando la gente deja de tomarlos se es extremadamente vulnerable a una eventual recaída".

Para desarrollar este estudio se escogió a dos grupos de personas con un largo historial depresivo, a uno de los cuales se trató con los medicamentos habituales y al otro con la terapia Zen. Ambos tratamientos se prolongaron durante ocho semanas, tras las cuales se dejó pasar un periodo de 15 meses al término del cual se constató que el 60% de quienes se trataron con antidepresivos había recaído, frente al 47% de recaídas entre quienes habían meditado, según detalló Kuyken.

Esta terapia propone un "enfoque diferente" y "enseña a la gente habilidades prácticas", apuntó el investigador.

"Lo que hemos demostrado con este estudio es que, cuando los pacientes se esfuerzan, estas habilidades de meditación les ayudan a mantenerse en buenas condiciones", aseguró Kuyken. Se trata "de una opción viable para buena parte de las personas con esta enfermedad" y abre una vía mucho menos costosa para los servicios sanitarios, que podrían rebajar su factura farmacéutica y tratar a más pacientes, detalló el profesor.

Postdata:
Ayer en la playa dialogábamos con mi cuñada psicóloga acerca de los efectos de la meditación. El tema de debate se centraba en las técnicas basadas en el budismo, siendo estas a veces demasiado exóticas, para aquellos occidentales hiper realistas o cientificistas,así como el temor de ser arrancados de su mundo local. Me preguntaba cómo podía sintetizar mi credo católico, con el budismo y la filosofía Yoga.

Es muy simple, le respondí :- simplemente estudio y practico.

Después de una serie de argumentos didácticos acerca de las ideas centrales del camino del Buda, se acercó su hija de de 8 años y me pidió que le enseñara algunas posturas de Yoga . De pronto todo el clima de la playa al atardecer se había transformado en un presente aún más maravilloso, nuestro cuerpo bailaba con el viento en silencio. Mis hijos me siguieron en una serie de vinyasas y junto a nosotros coincidentemente un surfista practicaba al unísono su serie de Yoga antes de entrar al mar.

Cada vez más a menudo el mundo se abre infinitamente ante mis ojos, la realidad se transforma sin que yo tenga que pelear por transformarla. Simplemente escucho, y me deleito con lo que pasa a mi alrededor. Por cierto, lo más importante para mí a lo largo de la vida, fue crear esta armonía entre mi mundo interno y externo y aposté mi tiempo y mi esfuerzo por trabajar cotidianamente para madurar en esta percepción extraordinaria de amor hacia lo creado.

-Tía, podemos hacer Yoga todos los días...por que me encanta!, fueron las palabras de mi sobrina, que se acerca todos los veranos a mi y compartimos entre tantas otras cosas, un espacio de unión entre el cuerpo y el alma. Sé que siempre lo recordará, ya que lo que aprendemos por el cuerpo, no se borra jamás.

Namasté!

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Una amiga me dijo con respecto al Maestro que sigue mi marido... Deben ser buenas esas enseñanzas porque Gustavo combió mucho y para Bien. Creo que si la practica nos transforma en mejores personas, esa practica es buena...
El Dharma nos protege y conduce...
Gracias Adri. Gra

Claudia dijo...

Que lindo!, a mi me encanta hacer yoga con mis ahijaditos tambien... ellos traen tanta frescura, tanta alegria a la practica. Cuando mi ahijadito tenia 5 o 6 lo invite a hacer yoga conmigo y enseguida el empezo a hacer de profesor... me explico la pose del "mosquito" que viene con ruido de zumbido y todo... son tan preciosos!

Mar dijo...

Que linda reflexión y conexión Adri.

Sabes? Hay en PNL una técnica llamada Anclaje; si uno quiere retener un Momentum de expansión para ser rememorado en futuras ocasiones que requieran de esa fuerza emocional se realiza un gesto físico suave para repetirlo cuando lo necesitemos. Si queremos anclar un estado corporal especialmente valioso se hace con sensaciones más potentes como pisar césped húmedo, meter los pies en la orilla de olas frescas o caminar sobre carbones el anclaje es mucho más profundo "ya que lo que aprendemos por el cuerpo no se borra jamás".
Un abrazo

Adriana Paoletta dijo...

Es así Gra, el camino interno debe volvernos mejores sino será otro elemento más de la cadena de consumo.Un adorno más para nuestro ego.

Un abrazo y gracias por comentar siempre
adri

Adriana Paoletta dijo...

Amo las propiedades terapéuticas del asana del mosquito. Viva por tus ahijados, Clau!!!!
abrazos de sol
adri

Adriana Paoletta dijo...

Así es Mar, aquello que se graba desde los sentidos en conexión directa con tu emoción y tu mente, puede transformar el más pesado y abstruso de los hábitos en una herramienta de libertad!

Abrazos de sol
adri