lunes, 15 de diciembre de 2008

La práctica espiritual en la vida cotidiana

Así como es necesario desentumecer e ilustrar la mente con información proveniente de los diversos campos de la existencia, resulta más vital, aún, dar vida a lo recibido. Es decir, hacerlo propio y, por lo tanto, útil. Ocurre en todos los ordenes de la vida y más en el caso de la evolución consciente o espiritualidad aplicada, que esta apropiación de lo escuchado, leido, e incluso, comprendido, sólo puede hacerse mediante la experimentación personal. Hacer del conocimiento, sabiduría ó lo que llaman los budistas, salir de la ignorancia. Esto, nos lo han repetido a lo largo de toda la historia, sabios e iluminados, avatares, gurues y sacerdotes, recordándonos, así, la importancia de practicar la teoría para disfrutar de la plenitud de nuestra propia identidad sagrada. En los momentos puente entre la Psicología Humanista y la Transpersonal surgió la famosa metáfora de "no confundir el mapa con el territorio", ya que conocerse el mapa de un país a la perfección, no representa haber estado allí físicamente, sino tan sólo con el pensamiento. No podremos -por mucho que hayamos estudiado el mapa en profundidad- discutir sobre un detalle de la zona con alguien que viva alli, si ni siquiera hemos puesto un pie en el lugar. Sí, podemos dar información mental a otra persona que tampoco haya pisado ese lugar. A ambos, nos faltará el viaje.

Wilber nos dice a este respecto: "Cada nuevo paso en el proceso de expansión de la conciencia, tiene un precio". El precio es, logicamente, la práctica. Continúa exhortándonos, no obstante, a que comencemos por algún lado, porque aunque la práctica para entrar en los estadíos sutiles de la conciencia requiera como poco de cinco a seis años, nos recuerda: "¿Cómo puede comerse un elefante?. Un bocado detrás de otro".

¿Qué es la práctica?

Ken Wilber que practica habitualmente y desde hace muchos años meditación Vipassana, Tantra, Yoga y Budista, que se pierde por la montañas en retiros de meses de duración, resulta un ejemplo claro de la coherencia de lo que opina. Recomienda comenzar con veinte minutos de cualquier método que nos aquiete la mente, de forma díaria. La simple práctica de la observación de la respiración valdrá para comenzar. Otros métodos pueden ser la contemplación, la reflexión sobre un determinado aspecto del Ser o del personaje, la repetición de un mantra, como OM, u otro, o uno personal, como en la MT, las sadhanas budistas o las oraciones cristianas.

Es importante entender que la práctica del camino espiritual no se reduce tan sólo a la meditación, sino que, como Wilber nos ilustra con el ejemplo de su propia práctica y como el Yoga nos ha enseñado a través de los numerosos gurúes que lo transmiten, se trata de un conjunto de ejercicios dirigidos al

nivel físico:


a) Alimentación sana
b) Desintoxicación, higiene y evacuación díaria
c) Ejercicio regular (Asanas, paseos, gimnasia, tai-chi, chi-king y muchos
otros estilos)
d) Respiración consciente
e) Postura correcta

nivel emocional:

a) Reconocimiento de los sentimientos
b) Aceptación
c) Expresión

nivel mental:

a) Limpieza y aquietamiento de los pensamientos
b) Direccionalidad consciente de la mente (Planificación, Visualización)

Dimensión espiritual:

a) Meditación

Hoy en día, en lo que se ha dado en llamar Wilber IV y V (aunque en el V introduce, aún más información sobre los niveles con la Espiral Dinámica) , Ken Wilber nos trae a la conciencia lo que ya Michael Murphy y George Leonard, introducían en los años 80. Es el concepto de PTI ó Práctica Integral Transformadora. Se trata de poner en práctica la conciencia en todas las dimensiones de nuestro Ser y no sólo en el ámbito del Yo, sino también aplicada a la cultura y a la naturaleza. Esta idea armoniza, excepcionalmente, con la visión Wilberiana de ejercitar las olas de la existencia de forma "omnicuadrante" (4 cuadrantes: el yo interno, el externo y el nosotros interno -como la cultura-y el externo -como la naturaleza ó humanidad) y "omninivel" (físico, emocional, mental y espiritual).

Por lo que vemos, la práctica es la teoría aplicada en todos los planos de la experiencia humana. Marc Alain Descamps nos diría: tanto en el vertical, como en el horizontal. Wilber: de forma omnicuadrante y multinivel como ya hemos visto, o como en Wilber V: AQAL. Cuando hacemos esto, abrimos la puerta a la espiritualidad que no es ni más, ni menos que la alineación y, por ende, armonización de los planos materiales y espirituales. Se trata del viaje más interesante que jamás ser humano pueda emprender. El viaje nos permite terminar viviendo no del Espíritu -gracias a alguna "experiencia cumbre" de vez en cuando-, sino en el Espíritu -experiencias meseta-, lo cual significará que habitualmente, casi todo el tiempo, nos encontramos en la Conciencia. Si esto ocurre, cuando meditemos, podremos acceder a "momentos de Ser el Espíritu", no sólo de vivir en El. Entonces la "práctica" pasará a formar un gozo permanente y no un esfuerzo o un atajo "para". Entonces, meditaremos porque estamos iluminados y no para iluminarnos.

Raquel Torrent
Psicóloga Colegiada
Terapeuta Integral/Transpesonal

Posdata:

El Yoga nos enseña a SER en múltiples dimensiones , de allí su riqueza.Por ello sepamos acercarnos a nuestr@ maestr@ de Yoga observando siempre, si su viaje es real y profundo, si ha tocado las tierras por las que pretende llevarnos, si ha llorado de esfuerzo al conquistar una cima, si ha asistido en el camino a algún enfermo que demoró su ruta o si cómodamente viajó en su auto o de mochilero, observando el paisaje sin involucrarse con él.

Namasté!
Adriana

2 comentarios:

Surya dijo...

Hola Adriana:
Yo también te deseo lo mejor porque eres un encanto de persona.
Yo estoy un poquito triste, son fechas un poco especiales y quizas este año aún lo son más.
Gracias por estar ahí.
Besitos

Adriana Paoletta dijo...

Espero poder brindarte una chispita de amor y esperanza aunque estemos lejos. Que tengas mucha Paz ppara afrontar los momentos difíciles.
Un abrazo cálido
Adri