sábado, 30 de octubre de 2010

¿Cómo entender la enfermedad?


La enfermedad arraiga en el ser tan hondo como la muerte y no se la puede eliminar con con unas cuantas manipulaciones incongruentes y funcionales. Si el hombre comprendiera la grandeza y dignidad de la enfermedad y la muerte, vería lo ridículo del empeño de combatirla con sus fuerzas. Naturalmente, de semejante desengaño, puede uno protegerse por el procedimiento de reducir la enfermedad y la muerte a simples funciones y así poder seguir creyendo en la propia grandeza y poder.

De "La enfermedad como camino".
Hace 20 años , cuando me acerqué a investigar desde el Yoga y las Medicinas Orientales, el tema apasionanate de la enfermedad, pasó por mis manos un libro muy esclarecedor, La enfermedad como camino.

Ya en aquel entonces mi rumbo como terapeuta integral se estaba perfilando. Me llegaban mis primeros alumnos con Parkinson, Alzheimer, hernias de disco, depresiones ,trastornos de ansiedad,problemas de infertilidad, asma, artrosis, artritis reumatoidea etc. Recuerdo a cada uno de mis alumnos , no por sus enfermedades (aunque muchos se asombran de mi memoria, para con sus síntomas) sino por la relación que tenían con su cuerpo, su mente y su alma. Esa relación, es la que intento transmitir en cada una una de mis sesiones terapéuticas: comenzar a habitarnos, a entendernos y abrir el diálogo entre el cuerpo, la mente y el alma.

Mi práctica de Yoga se inició a los 18 aÑos por recomendación de mi traumatólogo, por mi escoliosis y mis dolores crónicos de columna, al iniciar la universidad. Recuerdo que al realizar mi primera clase de yoga, sentí que había llegado a mi cuerpo, por primera vez. Si, ya que me había instalado en mi mente , disociándome del dolor, de las tensiones, de mi postura corporal, de mis emociones . Algo no funcionaba bien y el cuerpo me lo manifestaba. Mi mente estaba atemorizada , estaba creciendo e independizándome.

Para esa misma época ,el hermano de una querida amiga , se quitaba la vida. Este hecho trágico, me produjo un intenso dolor, una rabia y una impotencia incontrolable. Sin ser consciente de ello , se comenzaron a producir ataques de pánico, un miedo tremendo a la muerte. Eramos novios en aquel momento, con mi marido y él supo como contenerme, aunque nada se sabía, acerca de esta patología. Lo único que sé, es que en los años que siguieron, mi relación con mi Ser se transformó. Comencé a leer mi realidad interna, sumergiéndome en todos los mensajes, esos síntomas que emergían, como la voz de mis sentimientos, de mis temores trascendentes.

Por supuesto todos estos síntomas , ya no están. Al abrir mi corazón, mi mente y mi alma a escucharlos y tratar de entender su alerta, se disolvieron. Y en su lugar, una nueva manera de verme, sentirme y pensar la realidad , se hizo carne en mí. Y me dediqué a esta vocación, que hoy profeso ,con tanta pasión.

El síntoma, no es un hecho aislado en el individuo, está entretejido con los lazos afectivos, nuestra forma de movernos en el mundo y conforma una red, junto a nuestra manera de interpretar la realidad.

La sanación llega cuando le abro la puerta al dolor, lo invito a sentarse y lo miro a los ojos compasivamente. Y pregunto ¿ por qué sufres?.

En ese diálogo sincero y valiente contigo mismo ,podrá estar su sanación.

Adriana Paoletta

2 comentarios:

Marian dijo...

Ese libro me gustó muchisimo!
si queres mirá el último post, que es un cartel en un consultorio, cuando lo lei, me acorde inmediatamente de ese libro

Adriana Paoletta dijo...

gracias Marian! Allí estaré. abrazos radiantes!

adriana