lunes, 12 de abril de 2010

Una terapia para el alma


Ayer por la noche vi la mitad de un film que siempre quiero ver completo ¨Mas allá de los sueÑos", pero por alguna razón nunca he podido. Justamente trata el tema de la reencarnación. Les dejo este video de Youtube para que se sumerjan en este viaje controversial y misterioso junto a esta nota más que interesante sobre Vidas pasadas.


Abrazos radiantes


Adriana


La Terapia de Vidas Pasadas trabaja con la hipótesis de la reencarnación, cada vez más aceptada en el ámbito científico como explicación válida a un sinnúmero de fenómenos.


La Terapia de Vidas Pasadas o Terapia de Regresión en los últimos años, y a nivel mundial, ha cobrado mayor auge debido a varios factores, uno de ellos es la necesidad cada vez más creciente que tiene un individuo, cuando está padeciendo una determinada enfermedad, ya sea física o emocional, de poder encontrar un verdadero alivio a su problemática o un tratamiento eficaz a su patología, a la vez que se descubre siendo responsable de su capacidad de recuperación y sanación.


El sujeto que consulta deja de ser “paciente” pasivo, comienza a tomar plena conciencia del potencial que su cuerpo físico tiene para restablecer el equilibrio y el buen funcionamiento de cada órgano y sistema, y de las habilidades innatas que posee su mente para colocarse al servicio de su plena salud. Otro factor es la cada vez más amplia necesidad de encontrar respuestas a muchos interrogantes que hacen a nuestra vida diaria y que tienen un valor trascendente para cada uno de nosotros, como por ejemplo, el por qué o para qué de aquellas situaciones que podemos atravesar como la pérdida de un ser querido, desavenencias económicas que se perpetúan en el tiempo, relaciones amorosas en las que se repite un mismo patrón de conducta o de elección de pareja que nos genera sufrimiento, fobias específicas que impiden desarrollarnos plenamente a nivel social y laboral, enfermedades físicas que limitan nuestras relaciones familiares y sociales y que no nos permiten entender “!¿por qué a mí tuvo que pasarme esto?!” , y una pregunta que, en ocasiones se oculta tras una profunda e insondable sensación de angustia, que nos grita en silencio: “¡¿cuál es el sentido que tiene mi vida?!”.


La Terapia de Vidas Pasadas trabaja ahondando en aquellas experiencias del pasado que aún siguen despiertas en nuestra vida de hoy, aunque no queramos y aunque a menudo, no lo sepamos, generando trastornos a nivel físico, emocional y espiritual. Y cuando mencionamos pasado nos referimos a experiencias vivenciadas hace meses o décadas atrás, también a los primeros instantes de vida, el momento del nacimiento, la vida intrauterina y lo acaecido en un tiempo previo, en vidas anteriores.

Ni los profesionales que trabajan con TVP ni el paciente tienen la necesidad de aceptar esta idea de que una esencia individual, alma o espíritu, abandone un cuerpo al morir y que pueda tomar otro nuevo en una próxima existencia (es decir, la idea de la reencarnación). Los efectos terapéuticos se producen más allá de la aceptación o no de esta idea. Aunque no podemos ignorar que “hasta hoy”, la ciencia, no ha encontrado una mejor explicación a los efectos sanadores que posee esta técnica de trabajo, que no sea la posibilidad de que una conciencia individual trascienda el cuerpo físico y vuelva a tomar otro en una próxima vida.

Toda idea nueva, lo sabemos por la historia de la ciencia, en sus comienzos es ferozmente rechazada; tenemos los claros ejemplos de Giordano Bruno que fue quemado en la hoguera por sostener que la tierra giraba alrededor del sol; Alexander Fleming tuvo que esperar casi 20 años para que la penicilina fuera aceptada como medicamento eficaz contra toda una serie enorme de bacterias, y la lista sigue.

Lo mismo sucede con la idea de la reencarnación. Esta concepción no tuvo mejor suerte que los grandes descubrimientos de la historia del conocimiento.

A menudo solemos considerar, cuando escuchamos hablar o leemos acerca de la reencarnación, que es una creencia propia de los países de Oriente, sin embargo, varios historiadores sostienen que se ha originado en los pueblos celtas (que ocupaban en tiempos prehistóricos, varios países indoeuropeos), y que fue a través de ellos que se abrió camino hacia el Este, dando origen al hinduismo y budismo.

Si nos dirigimos más atrás en el tiempo, encontramos descubrimientos arqueológicos de la Nueva Edad de Piedra (10.000 a 5.000 a. de C.), que nos revelan que en aquella época enterraban los cuerpos de los fallecidos en posición fetal, para facilitar así, el próximo nacimiento.

Muy probablemente la idea de la reencarnación sea tan antigua y tenga tantos años como los de la aparición del hombre en la Tierra. Esta idea considera que una esencia de cada persona (llamémosla conciencia, alma, espíritu, energía, etc.) sobrevive a la muerte del cuerpo físico, y además, tiene la posibilidad de volver a tomar otros cuerpos humanos, en existencias futuras.

Puede resultar interesante que tomemos conocimiento de que los primeros cristianos, es decir, aquellos que siguieron las enseñanzas de Cristo después de su muerte, consideraban como verdadera la idea de la reencarnación. Les comento brevemente un hecho histórico que avala lo que acabamos de mencionar.

Cerca del año 300 d. C. las enseñanzas y opiniones sobre la Reencarnación que dejaron los primeros padres de la iglesia cristiana y neoplatónicos, no eran del agrado de Constantino, emperador de Roma, quien habría influido para que no quedara rastro de esa verdad en las copias de los Evangelios. Cuentan los historiadores que posiblemente haya sido Elena, la madre de Constantino, quien ordenó revisar la Biblia y sacar de ella los textos y referencias que se encontraran e hiciesen alusión a la reencarnación, y su hijo, Constantino, del Nuevo Testamento. Así el emperador, legaliza la religión cristiana y la instituye como religión oficial del imperio.

Cerca del año 500 d. C. (529), el emperador Justiniano I decreta el cierre de las escuelas filosóficas de Atenas y ordena clausurar la academia que había fundado Platón, 860 años antes; escuelas que enseñaban la supervivencia del alma y su vuelta a la vida en otro cuerpo.

A su vez el emperador Justiniano I quiso que el concepto fuera eliminado y para lograrlo manipuló un Concilio, el II Concilio de Constantinopla, realizado en el año 553 d. C. Encarceló al Papa en Roma y pasó él a presidirlo, en lugar de hacerlo este Papa llamado Virgilio. Hizo desaparecer así todo indicio acerca de esta posible idea.

Nos preguntaremos ¿por qué se eliminaron todas las referencias acerca de la reencarnación?

Muy probablemente el concepto de la reencarnación amenazaba la estabilidad del imperio. Si los ciudadanos hubieran sabido que tenían otra oportunidad de vida, el miedo a la muerte quizá hubiera sido mucho menor, entonces podrían haberse mostrado menos obedientes y respetuosos de la dura ley que impartía el emperador. Además, el poder supremo de un emperador se ve debilitado al pensar que quizá haya sido un mendigo en su vida anterior, o que quizá lo sea en la próxima…

La concepción de la reencarnación, en los últimos años, cada vez cobra mayor importancia porque ya no se la considera una simple “creencia”, sino que se la está evaluando como una posible hipótesis válida, dentro del ámbito científico, para explicar una serie de fenómenos que, hasta ahora, no tenían ninguna explicación coherente; como por ejemplo los fenómenos de recuerdos espontáneos de existencias anteriores o recuerdos de vidas pasadas a través de la Terapia Regresiva, las experiencias cercanas a la muerte, ciertos trastornos de personalidad (*), experiencias psíquicas anómalas, etc.

¿Por qué puede resultar de importancia esta hipótesis?

Considero que para los profesionales de la salud, la recuperación del bienestar psíquico y físico de un sinnúmero de personas se está poniendo en juego, simplemente si nos permitimos o no dar lugar en nuestra tarea cotidiana, a esta hipótesis de trabajo, si realizamos las indicaciones más acertadas para que todo aquel que consulta, pueda ser conducido hacia la plena recuperación de su salud.

Y para todos, esta concepción nos permite comenzar a perder ese tan arraigado miedo a la muerte, cuando comprendemos que simplemente se trata de un cambio de estado, es concretamente entrar en una dimensión diferente. Hemos vivido antes y volveremos a vivir, con otro cuerpo, y muy posiblemente nos encontraremos con muchos seres con los que hoy compartimos nuestra existencia y con quienes ya han abandonado este mundo.

El objetivo primordial del alma en cada experiencia de vida, al tomar un cuerpo u otro como valioso instrumento de trabajo y que, se desprende del material clínico que ofrece cada paciente en regresión, es que pueda ir desarrollando sentimientos cada vez más fraternos, de tolerancia, de perdón, de compasión, es decir, poder evolucionar.

Resulta muy interesante aquello que manifiesta Stanislav Grof, uno de los primeros profesionales que ha trabajado dentro del marco de la Psicología Transpersonal, validando terapéuticamente experiencias y vivencias de vidas pasadas. Dice:

…la doctrina de la reencarnación no constituye una mera creencia sino que supone, por el contrario, el resultado de tratar de encontrar un marco conceptual adecuado en el que encuadrar observaciones y experiencias muy concretas y específicas relacionadas con vidas anteriores.” (2)

Esta hipótesis nos permite comprender lo muchas veces “inconcebible”, como mencionábamos al comienzo, la pérdida de un ser querido, cuando apenas está comenzando a vivir y un montón de experiencias dolorosas por las que podemos atravesar en nuestra vida actual. Empezamos a tener en claro cuáles son las cuestiones más importantes, qué es aquello valioso en verdad y a lo que podemos invertir nuestro tiempo, ganas y nuestros mejores sentimientos.

La ciencia hoy está aceptando una nueva forma de evaluar los fenómenos a estudiar, tomando como válida esta milenaria idea de la reencarnación.

Lic. Claudia Sirito

Psicóloga Clínica

Magister en Psiconeuroinmunoendocrinología

Especialista en Terapia de Vidas Pasadas

M.N.: 20.898

M.P.: 60.641

E-mail: terapiaregresiva@tutopia.com

Web: www.terapiaregresiva.com.ar

(1) Como el diagnóstico de “Posesión”, como lo clasifica el Manual de Psiquiatría más utilizado en los países de Europa: CIE-10

(2) Stanislav Grof, en “La Mente Holotrópica”, Cap. VIII.

S. Grof fue jefe de investigación psiquiátrica en Praga y Maryland. Ha ocupado la cátedra de psiquiatría de la Universidad John Hopkins. Autor de numerosos libros y trabajos de investigación.

PUBLICADO EN ADN

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