domingo, 4 de abril de 2010

Muere para llegar a ser más viviente


Únicamente creen en lo divino
aquellos que también lo son.

Friedrich Hölderlin

Cuántas veces me siento perdida sin entender, como pasó con los discípulos de Jesús, después de la crucifixión, que el camino interior es duro y cada vez más profundo.

Cómo me cuesta reconocer el rostro de lo divino mientras camino y percibo en las manos del mundo, a este Jesús que nos pide morir en cada acto egoísta para ser más vivientes, como lo expresa la poesía de Höldering.

En el camino a Emaús se les aparece Cristo, pero aunque lo veían, algo les impedía reconocerle. ¿Por qué no reconocen su rostro después de haberlo seguido por tres años? ¿Por qué no reconocen sus palabras después de haberlo oído predicar?. Necesitamos tan poco para ser plenos, pero sin embargo nos alejamos constamente de esa plenitud detrás de la conquista de aquello que poco a poco irá anestesiando nuestra mirada, irá anulando nuestra intuición, irá cerrando nuestros oídos, para ya no comprender.

Emaús es la metáfora de nuestro viaje por la vida, es la desilusión que a veces tenemos con nuestros padres, maestros , hijos, esposos, compañeros, cuando no podemos ver en ellos la expresión de lo perfecto, que sólo contenta a nuestro yo hambriento de ideales, a ese yo que es tan pobre que demanda de los demás imagenes completas de un proceso que aún no ha concluido.

Emáus es la falta de fe que me asola cuando tropiezo con un obstáculo , es la ceguera que no me permite apreciar la vida como don irrepetible, sagrado y único para desafiar a la muerte. A esa muerte que nos llama a silenciar al amor cuando lo que se me pide es entrega, a esa muerte que no me permite alegrarme cuando este instante es el que vive en mí y no otro que es pasado, a esta muerte que me lleva por el camino de la conquista permanente a poseer los objetos que el mundo cree necesarios y a morir a mi ser colapsado por tanto miedo a no tener.

Quizás pueda ayunar de la abundancia excesiva que todos tenemos, no sólo de alimentos sino de estímulos visuales, auditivos, táctiles, sonoros, que no me permiten sentir.

Doy a mi corazón, la oportunidad de estar presente, de simplificar mis necesidades materiales, de suavizar los estímulos , de observar los rostros de mis seres queridos, entrando en sintonía con sus almas.

Medito en silencio. Leo algunos textos sagrados. Me alejo un poco de lo secular y abrazo lo sagrado en mí .

Celebra estas Pascuas con la conciencia de la Unidad, entre tu frágil corazón y el corazón Divino, permitiendo que la resurrección encienda la fe mientras caminas preguntándote hacia dónde ir.

Celebra en comunidad sabiéndote parte del mundo.

Adriana Paoletta

11 comentarios:

Nora dijo...

Un camino por momentos tan claro, tan sencillo, tan obvio y en otros tan difícil, tan confuso...
Y aquí estamos tratando de elegir acertadamente...
Feliz Resurrección!
Nora

Adriana Paoletta dijo...

Gracias querida Nora, de tu mano muy felíz caminaré mientras comparto unos bellos instantes a tu lado

un abrazo
adri

Rodolfo Pardo dijo...

Felices Pascuas Adri, me encanto tu entrada del Viernes Santo. Que jesus ilumine tu camino y el de toda tu familia.
Beso grande

Rodi

Luz del Alma dijo...

Gracias Adri, elijo ésto:
"Medito en silencio. Leo algunos textos sagrados. Me alejo un poco de lo secular y abrazo lo sagrado en mí"
Un fuerte abrazo de luz y Feliz Pascua de Resurrección!
Mirta

Adriana Paoletta dijo...

Hola Rodi! gracias por tu paso por aquí es una alegría tenerte y compartir nuestro sentir.

abrazos radiantes

Adriana Paoletta dijo...

Sin dudas elegís la práctica, aquello realizable y concreto que transformará nuestros actos en actos del corazón.

abrazos pacíficos

Lucas dijo...

Siempre es bonito leer tus notas, pero esta en especial es más que provechosa.

Los discípulos de Emaús y no descubir a Dios en los demás.
La duda de por qué no lo conocieron después de haber pasado tanto tiempo con él.
Las ventanas de nuestro corazón, cerradas con cadena y candados, para no ver en la gente que nos rodea el brillo de la divinidad, a pesar de prometernos día a día ser un poquito mejores.
Encontrar siempre una escusa para seguir cerrando, para continuar desconociendo.

Y por otro lado abriendo las ventanas a aquello que nos llena de nada.
Y creer que SOLAMENTE el ayuno es de carne los viernes de Pascua ...

Cuánta enseñanza tiene esta nota Adriana, cuánta!!!!

Gracias más que nunca!!

Adriana Paoletta dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Adriana Paoletta dijo...

Ay qué pena me da que se hayan perdido en la red invisible!!!! a ver si podés al menos repetirlos por favor querida Gra!!!! que te extraÑaba tanto.

abrazos radiantes llenos de gozo

Anónimo dijo...

Querida Adri, no sé que lío me mandaré ya q te he escrito, en especial en estos días de Pascuas, donde todo era muy nutritivo ... y no aparecen mis textos. (aunq no importa éso)
Me sigo preguntando en este camino de Emáus, cuánto nos falta para entender que Somos Uno, con Dios, con El,...
Gracias por darnos tanto.
Te quiero mucho.
Graciela

Adriana Paoletta dijo...

Querido Lucas:

la felicidad es mía y la gratitud por tus palabras que hacen esta labor más fructífera y alegre. Sabiendo que las palabras son un despertador de nuestra conciencia y mientras somos tocados por ellas vamos reconociendo su resonancia EN nuestras vidas!

Abrazos de luz
adri