miércoles, 31 de diciembre de 2008

Felíz Año Nuevo para Todos!!!!!!!


Terminar el año con una sonrisa de agradecimiento es lo mejor que podemos sentir. Siento que el tiempo vuela como les pasa a todos, y por eso esta urgencia espontánea de compartir con ustedes esta alegría por todo aquello que representó este año que se va.
A mis alumnos, que están siempre atentos a su trabajo físico, mental y espiritual, que jamás claudican en su práctica, que vuelan con su imaginación hacia las zonas más bellas del Ser, a mis pacientes de masoterapia y acupuntura que se acercaron con sus dolores y que supieron reestablecer el delicado equilibrio entre lo que pensamos , hacemos y somos para mejorar nuestro SENTIR... quiero darles las gracias por permitirme ser parte de sus Vidas.
Mi trabajo es una proyección de mi Ser y por ello es que Los quiero a todos como parte de mi familia Espiritual.

Les deseo a mis alumnos más pequeños y a los que estar por nacer que nos ayuden a los adultos a ser más tiernos, sensibles y podamos protegerlos siendo padres para que crezcan sin miedos y con AMOR.

A mis alumnos mayores que me enseñan el camino de la sabiduría, les deseo toda la salud para que puedan disfrutar de su libertad, de sus nietos e hijos, de su expresión para que puedan contarnos acerca de esta etapa fundamental que es el Atardecer de la Vida.

A mis alumnos más jóvenes, que con su fuerza, idealismo y creatividad me estimulan siempre más y más, les deseo perseverancia para poder sostener el esfuerzo de toda tarea, paciencia para soportar las frustraciones, Amor para condimentar los días y Luz para saber hacia dónde caminar.

A mis alumnos de mediana edad( saben que esta etapa empieza a los cuarenta?) les deseo Paz para poder disfrutar de los logros de la Vida, Claridad para poder avanzar por el camino que siempre desearon, Amor para expresar toda nuestra ternura, pasión y devoción, Espiritualidad para trascender lo visible y acercarnos a vivir lo INVISIBLE...compartir, crear, amar, integrar,perdonar,creer, salvar,consolar,descansar.

A mis alumnos del Blog les deseo Creatividad para poder seguir escribiendo, Amor para compartir nuestros conocimientos y Paz para que todos podamos crecer en ARMONIA.

Gracias por estar PRESENTES y FELIZ AÑO NUEVO PARA TODOS!!!!!!!!!!

Un abrazo de LUZ!
Adriana

domingo, 28 de diciembre de 2008

Yoga para calmar a los presos

Andrew Walker
BBC, Johannesburgo

Presos en la Prisión de Máxima Seguridad de Groenpunt
El programa de yoga consiste en siete clases para aprender las posiciones básicas.
Los reclusos de la Prisión de Máxima Seguridad de Groenpunt, en la provincia del Estado Libre, son algunos de los más violentos de Sudáfrica.

Han cometido asesinatos, violaciones, han abusado a menores o traficado drogas. Muchos son VIH positivos y es muy probable que mueran en prisión.

Dentro de la cárcel el ambiente es de frustración y la violencia es pan de todos los días.

Pero esta situación ha ido mejorando lentamente gracias a la implementación de un nuevo programa de clases de yoga que les enseña a los presos a encontrar la calma y a considerar sus vidas desde una óptica más positiva, aunque no tengan la oportunidad de recuperar su libertad.

Sonrisas

Desde el palco de un viejo ring de boxeo, Ansuya Khoosal les enseña a los prisioneros una serie de posiciones de yoga y ejercicios de respiración.

"Respiro... y dejo salir el aire", repite.

Mientras escuchan la suave voz de Ansuya, los presos mantienen los ojos cerrados.

Ansuya Khoosal
Ansuya dice notar un cambio en la actitud de los presos que toman las clases.
Parecen estar en paz ellos mismos.

"No veo ninguna sonrisa", dice Ansuya hasta que finalmente los ve sonreír.

De pie, vestidos de color naranja brillante, comienzan a estirarse.

Hay quienes se toman la tarea muy en serio, para otros no es más que una broma, pero lo cierto es que las clases son muy populares.

La sesión es la última de un programa de siete para aprender las posiciones básicas del yoga y las técnicas de respiración creadas por el maestro Sri Sri Ravi Shankar.

La organización encargada de la enseñanza, "El arte de vivir", confía en que los presos puedan asimilar lo aprendido y ponerlo en práctica en sus celdas.

Ellos no pueden dar clases todas las semanas, pero ya han identificado a varios entusiastas para alentar a los demás a continuar con el trabajo que la organización ha iniciado.

La historia de Maxwell

Maxwell Buthelezi
Maxwell pertenecía a una banda que robaba a mano armada.
Maxwell Buthelezi tiene 24 años y cumple una condena de por vida.

Me cuenta que cuando fue a la universidad se juntó con personas con las que no debía.

Mientras otros se dedicaban al estudio, él y sus amigos robaban a mano armada, vestidos con falsos uniformes de policía.

Con el paso del tiempo se fue involucrando más y más en una pandilla.

Hasta que un día, él y sus amigos robaron el cargamento de un barco que sabían que contenía drogas.

La policía los estaba esperando.

Maxwell sospechaba que los había vendido uno de los miembros de la pandilla, y en medio de la trifulca con la policía, lo mataron.

"Mi familia está muy avergonzada", me dice.

Anita Hanekom
Este programa me ha ayudado a controlar la rabia
Maxwell Buthelezi, presidiario
El recién ha cumplido dos años del mínimo de 20 que debe pasar en prisión

En su tarjeta de identificación dice que debe cumplir cadena perpetua, y que sólo puede quedar en libertad si así lo decide el Departamento de Correcciones.

"Este programa me ha ayudado a controlar la rabia", me dice.

"Justo el otro día, estaba hablando por teléfono y alguien me estaba molestando. Normalmente, eso hubiese dado pie a una pelea, pero esta vez me detuve a pensar".

"Le dije: 'escúchame hermano, ¿qué es lo que quieres?'".

"Esa noche, cuando regresé a mi celda, me sentí feliz, porque sabía que había resuelto la situación de manera correcta".

Escepticismo

Ansuya dice haber notado un cambio en los prisioneros en los siete días que estuvo allí.

"Cuando llegamos, nos miraban con desconfianza".

La primera vez que escuché hablar de esto pensé: '¿para qué puede servir?' Pero ahora sí he visto que puede funcionar
Anita Hanekom, directora de Servicios Sociales
Pensaban que se trataba de algo indio y nos interrumpían constantemente, pero al final, sentí que no lo estaban haciendo sólo para obtener un certificado".

La técnica de yoga que enseña Ansuya ayuda a controlar las emociones, me dice.

"Cuando estamos enojados respiramos de una cierta manera, y cuando estamos tristes de otra".

Pero los presos no fueron los únicos escépticos.

"La primera vez que escuché hablar de esto pensé: '¿para qué puede servir?'", me dijo Anita Hanekom, directora de los Servicios Sociales de la prisión.

"Pero ahora sí he visto que puede funcionar", agregó.

Ahora, el Departamento de Servicios Correccionales que maneja las prisiones de Sudáfrica quiere implementar el programa en otras prisiones.

Posdata:

Los alcances de la aplicación de las técnicas yóguicas no tienen fin. Hoy se abre un camino experimental en varios sectores de la sociedad que nos permitirá a los docentes verificar a nivel estadístico los beneficios incalculables que el Yoga nos propone desde hace miles de años.

Namasté!

Gracias Andrés por compartir esta información.Visita:Humanismo y Conectividad

martes, 23 de diciembre de 2008

Jesús de Nazareth


El jueves pasado mis hijos se confesaron por primera vez en su primer año de catequesis. A través de ellos hemos vuelto a saborear el acercarnos inocentemente a Dios, a su silencio en medio de la iglesia vacía en donde la presencia inmanente de lo divino se siente detrás de nuestros pasos, a sus canciones y villancicos que celebran con alegría el encuentro con la Vida en comunidad.

Mi transitar por el catolicismo es un camino de dudas , éxtasis, alejamientos, retiros espirituales, grupos de acción católica, rebeldías nitzcheanas ( por mi formación en Filosofía y Letras ),acercamiento desde el otro lado de la orilla de Oriente, desde las prácticas del Yoga,en donde me reencontré nuevamente a través de mi formación como Instructora de Yoga en la Universidad del Salvador, bajo la mirada del gran filósofo y místico jesuita Ismael Quiles , con la confluencia entre Hinduísmo y el Cristianismo.

Desde una mirada intelectual siempre me cuestioné e investigué en las raíces profundas de cada religión, ya que en ellas está la semilla de Dios en la tierra.

Con el nacimiento de mis hijos me dí cuenta que el crecimiento en la vida espiritual, debe tener un marco de referencia exotérico(como lo define Wilber), ya que el encuentro con lo divino debe ser guiado desde niños, para que el camino de dudas, sufrimientos, enfermedades, desamores, no nos dejen con la sensación de desamparo, vacío moral y ético que padece gran parte de la Post- Modernidad. El encuentro con nuestro SER REAL nace de la fe en que hay algo más allá de nosotros.

Mi deseo para esta Navidad es que recuperemos la inocencia de poder sentir que el mundo es un lugar de luces y sombras ,entre las cuales nos movemos a veces sin cesar.
Esa inocencia nos permitirá reconocer en los ojos del otro,
el diferente, el que sufre, el que llora, el que calla, el que está solo,
el que ayuda en silencio, el que muere acompañado por alguien,
el que nace en los brazos de sus padres, el que agrede sin saber que se daña así mismo,
el que envidia no reconociendo su propio potencial, el que lucha por tener más y más,
sin comprender que su mayor riqueza está en su interior,
el que enseña, el que recoge la basura todas las noches,
el que trabaja sin descanso no pudiendo disfrutar de su familia( porque no tiene elección),el que lucha y reza en medio de la enfermedad,
el que ama PARA SIEMPRE siempre más...

A todas esas miradas inocentes ....Felíz Navidad!

Un abrazo de luz para todos

Adriana

Gracias Carolina por guiar con tu dulzura a mis hijos por el camino de Jesús.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Ayurveda."La vida humana es una gota de agua que rueda inestable"

Tenía 5 años cuando enfermó de malaria. Sufría mucho, entre otras cosas porque no podía salir a jugar ni ver a sus amigos. Un día el padre le comentó que cerca de allí había un árbol sanador, un tamarindo, y allá fueron una mañana. "Prendimos sahumerios y oramos. El tamarindo es un árbol de follaje tupido y de su interior salían murmullos y chillidos, y eso inspìraba temor a mucha gente; aunque seguramente eran monos. Además, a su alrededor, algunos aldeanos enterraban a sus muertos por el carácter milagroso del árbol. Pero yo no tenía miedo y sí la certeza de que el tamarindo me curaría, porque allí estaba Dios. Y así fue. Me curé y pude volver a jugar y ver a mis amigos", recuerda Domar Singh Madariya, médico e introductor de la medicina ayurvédica en la Argentina.

"Es que en la India todo son formas de Dios. El dicho que sostiene que Dios está en todas partes, en la India es una realidad evidente. Cuando uno observa la actitud generosa y agradecida de animales y plantas, de la naturaleza en general, comprende que en todo anida la divinidad. Piense en todo lo que nos da una planta o un animal doméstico con un mínimo de cuidado. Actitud que deberíamos imitar porque también somos parte de la naturaleza y en nosotros anida la divinidad", reflexiona.

Domar Singh Madariya tiene dos doctorados, uno en medicina ayurvédica del Hospital Ayurvédico de Dharma y otro como médico clínico y reumatólogo de la Universidad de Buenos Aires. Nació en la India central hace 50 años, y además es licenciado en Filosofía y en Yoga. Llegó a la Argentina en 1972 donde fundó, 10 años más tarde, el Centro Argentino de Ayurveda.

"La tradición dice que el ayurveda nació hace 5000 años, pero los registros sitúan su aparición hace unos 3500. Desde un principio fue una disciplina revolucionaria, tenía las 8 especialidades principales de la medicina actual, entre ellas la cirugía, que a su vez tenía 3 niveles: alta, baja y estética. Esta última alcanzó un gran perfeccionamiento y era muy utilizada para mejorar mutilaciones en lisiados de guerra, soldados rasos y reyes y terratenientes, e incluso en leprosos restablecidos. Pero con la difusión del budismo, que predicaba la no violencia y veía en las operaciones quirúrgicas una agresión al cuerpo humano, se prohibió la cirugía y sólo se la autorizó en problemas menores como extirpar pequeños tumores, drenajes, etcétera. ¿Sabe quiénes eran los cirujanos encargados de estas operaciones?

¿Quiénes eran?

?Los zapateros, posiblemente por su habilidad por cortar el cuero. Prestigio que conservan en el mundo actual, porque en algunas regiones de la India existe la tradición de que cuando nace un chico hay que buscar a la mujer de un zapatero para que corte el cordón umbilical. De todos modos, el ayurveda conoció tiempos difíciles cuando la India fue invadida en el año 600 por mongoles y turcos que destruyeron el país, cerraron sus universidades y mataron a profesores y alumnos, y obligaron a otros a dividirse en pequeños grupos y refugiarse en la selva. Sólo a principios del siglo XX se volvió a la enseñanza del ayurveda en las universidades.

¿Qué propone el ayurveda?

Sostiene que todo en el cosmos está compuesto por 5 elementos: espacio, aire, tierra, fuego y agua; también nosotros, los seres humanos. El espacio es el elemento común a todos, el más importante, el que permite el desarrollo de los otros elementos, porque sin él no podríamos vivir. Piense en los espacios intercelulares, interatómicos, intermusculares, etcétera. Sin espacios seríamos una piedra, un diamante, algo sin vida. Pero en la composición los elementos se dan en distintas proporciones, y el ayurveda distingue 3 tipos de seres humanos: vata, pitta y kapha. En vata predomina el aire; en pitta, el fuego y el agua; en kapha, el agua y la tierra. Cuando los elementos que nos componen están en equilibrio estamos sanos; en cambio, cuando se produce un desequilibrio, nos enfermamos. La tarea del médico ayurvédico es volver a restablecer el equilibrio.

¿En qué consiste el tratamiento?

?El ayurveda es un sistema holístico donde todo lo que cura forma parte de él. No sólo fármacos, sino también régimen de vida, alimentación, meditación, respiración, eliminación de toxinas por medio de PanchaKarma, que incluye masajes, inhalaciones, baños y que actúa sobre la inteligencia biológica del cuerpo. Es muy importante lo psicológico en la cura ayurvédica, en la intención para levantar el espíritu. Cuando se curó mi enfermedad, la malaria, hubo una gran fe de mi parte, un convencimiento de que el tamarindo me iba a sanar. Si no hubiese sido así, no me habría curado. Si tomo una medicina y estoy convencido de que me va a mejorar, seguro me va a sanar.

¿Algo para recordar?

?En la India hay unas plantas que, a la manera de camalotes, flotan a la deriva por los ríos. Tienen grandes hojas que son impermeables y cuando una gota de agua cae sobre la superficie de la hoja, ésta no la absorbe y la gota va rodando inestable, transformada en una perla, en una esfera de agua. Un antiguo poema indio rescata este hecho y dice que la vida humana es como una gota de agua que rueda inestable sobre la superficie de la hoja del camalote.

Luis Aubele
Domingo 21 de diciembre de 2008 | Publicado en edición impresa Diario La Nación

Para saber más:http://yogaymedicinaoriental.blogspot.com/search?q=medicina+ayurveda

La educación integral al servicio del crecimiento del alma.Síntesis de las enseñanzas de Aurobindo



Este post está dedicado a mis hijos mellizos, a mi marido que vela por una educación integral dentro de la familia y no sólo dentro del marco institucional. A mi familia, la célula original, que dará paso a la transformación en el mundo. A mis maestros, a la educación pública que todavía conservamos en la Argentina a pesar, de tantas dificultades, pero que es una oportunidad para los que menos tienen. A mis padres por enseñarme el placer del conocimiento, a mis venerados ancianos (inmigrantes)que sin educación formal nos dieron la posibilidad de educarnos y aprender. A mis alumnos que siempre despiertan a mis preguntas y sienten este mismo amor por el conocimiento.Al pequeño Luchi que se va con su familia al interior a crear una escuela integral. A Daniel Ferro que me inspiró con su infinita inteligencia integral a escribir este blog del que disfruto enormente . A todos ... GRACIAS por permitir que este espíritu vuele ...

Originalmente poeta y político, no filósofo, Sri Aurobindo dedicó 45 de sus 78 años de vida a la práctica del yoga y concibió una filosofía de afirmación completa, afirmando la realidad del mundo desde el punto de vista supremo y el valor de la acción sociopolítica desde el punto de
vista espiritual. (Chaudhuri, 1972). Tenía plena conciencia de la importancia de las
variaciones en el concepto de hombre, de su vida y destino, de la nación y de la humanidad y
de la vida del género humano, que aparecen reflejadas en las respectivas filosofías de la
educación, y concibió su plan de educación integral enraigado en el “alma en desarrollo de la
India
, al servicio de sus necesidades futuras, de la grandeza de su autocreación venidera, de su
espíritu eterno” (Sri Aurobindo en Sen, 1952, pág. 3).


La India, según Sri Aurobindo (1990,pág. 15), siempre ha visto en el ser humano un alma, una porción de la Divinidad envuelta en la mente y el cuerpo, una manifestación consciente en la Naturaleza del ser y el espíritu universales.
En su filosofía de la educación (ibíd., pág. 9), Sri Aurobindo sostenía el principio
básico, pero comúnmente olvidado, de que “es el espíritu, la cuestión viva y palpitante de que tenemos que ocuparnos, y no se trata, pues, de escoger entre el modernismo y la antigüedad, sino entre una civilización importada y las posibilidades mayores de la mente y la naturaleza indias; no entre el presente y el pasado, sino entre el presente y el futuro”. De acuerdo con Sri Aurobindo, al concebir una educación verdadera y viva, hay que tener en cuenta tres cosas:
el ser humano, el individuo en lo que tiene de común con los demás y en su singularidad, la nación o pueblo y la humanidad universal.

A tenor de ello, Aurobindo concebía la educación como un instrumento para que el
espíritu actuara verdaderamente en la mente y el cuerpo de cada cual y de la nación. Concibió
una educación que, en el caso del individuo, tuviese por objeto central el crecimiento del alma y de sus potencias y posibilidades, y que en el caso de la nación, tuviese por primer objetivo la conservación, el fortalecimiento y el enriquecimiento del alma–nación y de su dharma (virtud), y que alzase a ambos, individuo y nación, a las potencias de la vida y a la mente y el alma ascendentes de la humanidad.
En ningún momento perderá de vista el objeto principal del hombre, el despertar y el desarrollo de su ser espiritual (ibíd., pág. 16). Es éste el concepto que inspira la educación integral verdadera y viva.
La integralidad de la educación se concibe como un proceso de crecimiento orgánico y el modo en que se pueden desarrollar e integrar las distintas facultades dependerá de la inclinación, el ritmo de progresión y la ley de desarrollo de cada niño, de su Swabhava (disposición intrínseca) y Swadharma (naturaleza interior). No se concibe la educación integral como yuxtaposición de una serie de materias ni tan siquiera como yuxtaposición de una variedad de facultades. La idea es dar facilidades para diversas facultades y materias y distintas combinaciones de búsquedas de conocimiento, poder, armonía y destreza en obras.
Estas facultades se proporcionan de manera tal que puedan ser utilizadas por cada alumno y
por el profesor con el fin de que se pueda alentar un proceso natural de desarrollo armonioso.
Antahkarna (mente): el instrumento del educador :Según Sri Aurobindo, la mente, o antahkarna, compuesta de cuatro capas, es el instrumento
del educador.

El depósito de impresiones mentales anteriores, la citta, o almacén de la memoria, que debemos diferenciar del acto específico de la memoria, es el cimiento sobre el que descansan las demás capas. La memoria pasiva o citta no necesita adiestramiento, es automática y por naturaleza suficiente para su tarea; ni el más leve objeto de conocimiento que penetra en su campo de aplicación deja de ser aprehendido, colocado e impecablemente conservado en ese admirable receptáculo. Es la memoria activa, una función más elevada pero desarrollada con menos perfección, la que necesita mejora.

La Manas, o mente propiamente dicha, el sexto sentido de la psicología india, es la segunda capa. Tiene por función recibir las imágenes de las cosas traducidas en vista, oído, olfato, gusto y tacto, los cinco sentidos, y traducirlas de nuevo a pensamientos-sensaciones. Por lo tanto, para que no se atrofien ni dañen por falta de uso es crucial emplear correctamente los seis sentidos, adiestrados por el propio niño bajo la dirección del maestro, hasta lograr la exactitud precisa y la sensibilidad fina y sutil de la que son capaces. Además, sea cual sea la asistencia que puedan proporcionar los órganos de acción, debe emplearse a fondo. La mano,por ejemplo, ha de adiestrarse para reproducir lo que el ojo ve y lo que la mente percibe. El
habla, hasta conseguir una expresión perfecta del conocimiento que posee toda la antahkarna.

El verdadero instrumento de la reflexión, la tercera capa, es el intelecto o buddhi.
Ordena y dispone del conocimiento adquirido por las demás partes de la máquina. Por lejos, la parte más importante de las tres mencionadas hasta ahora para la educación, Sri Aurobindo considera que el intelecto está compuesto de distintos grupos de funciones, divisibles en dos clases principales, las funciones y facultades de la mano derecha y las funciones y facultades de la mano izquierda (por sus consecuencias en el contexto de la especialización hemisférica y la educación, ver Raina, 1979).
Las facultades de la mano derecha son globales, creativas y sintéticas; las de la mano izquierda, críticas y analíticas. A la mano derecha pertenecen el juicio, la imaginación, la memoria, la observación; a la izquierda, la comparación y el razonamiento. Las facultades críticas distinguen, comparan, clasifican, generalizan, deducen, infieren y concluyen; son las partes que componen la razón lógica.

Las facultades de la mano derecha engloban,
ordenan, juzgan por derecho propio, captan, retienen y manipulan. La mente de la mano derecha es la dueña del conocimiento, la de la mano izquierda su sirviente. La mano izquierda sólo toca el cuerpo del conocimiento, la mano derecha penetra en su alma. La mano izquierda se limita a la verdad establecida, la mano derecha capta lo que aún es difícil de aprehender y de establecer. Ambas son esenciales para la plenitud de la razón humana.
Estas importantes funciones de la máquina deben ser llevadas a su capacidad de trabajo más elevada y refinada para que la educación del niño no sea imperfecta y unilateral (Aurobindo, 1990, pág. 24).

Sri Aurobindo añade que existe otra capa más de facultades que, aun sin haberse desarrollado completamente en el hombre, está alcanzando gradualmente un desarrollo más amplio y una evolución más perfecta.

Conocemos los poderes característicos de este estrato superior del conocimiento principalmente a través de los fenómenos de la genialidad: el discernimiento fuera de lo normal, la percepción intuitiva de la verdad, la inspiración plena del habla, la visión directa del conocimiento hasta el punto de que a menudo constituye una revelación, convirtiendo al sujeto en profeta de la verdad. Estos poderes son poco comunes en su desarrollo más elevado, aunque muchos los poseen de manera imperfecta o a rachas. La razón crítica de la humanidad aún desconfía grandemente de ellos debido a una mezcla de error, capricho y una imaginación sesgada que obstruye y distorsiona su funcionamiento perfecto. Sin embargo, está claro que la humanidad no podría haber alcanzado su estadio actual de no haber sido por la ayuda de estas facultades.
Es una cuestión a la que los educadores todavía no se han enfrentado: qué hacer con este elemento grandioso y desconcertante, el elemento de genialidad en el alumno. El mero instructor hace todo lo posible por desalentar y reprimir el genio; el maestro más liberal lo acoge de buen grado (ibíd., pág. 25).

M.K. Raina (India)
Para leer el texto completo:
http://www.ibe.unesco.org/fileadmin/user_upload/archive/publications/ThinkersPdf/aurobins.pdf

sábado, 20 de diciembre de 2008

Nueva terapia contra la depresión

Según un estudio basado en técnicas de meditación budista, esta práctica puede resultar tan o más efectiva que medicarse para hacer frente a la depresión.

El tratamiento resultante del estudio realizado por la Universidad de Exeter, en el Reino Unido, ha sido bautizado como ‘terapia cognitiva basada en la plena consciencia’ (MBCT por sus siglas en inglés) y propone una alternativa natural a los antidepresivos químicos.“Con la meditación, los pacientes se centran en su existencia presente, en lugar de obsesionarse con el pasado y el futuro”, comentó el profesor Willem Kuyken, director del estudio publicado en ‘Journal of Consulting and Clinical Psychology’. Para el mismo, se eligieron dos grupos de personas con un largo historial depresivo, uno de los cuales se trató con los medicamentos habituales y al otro con la terapia zen.

Ambos tratamientos se extendieron durante ocho semanas, tras las cuales se dejó pasar un periodo de 15 meses al término del cual se constató que un 60% de quienes se trataron con antidepresivos habían recaído, frente a un 47% de recaídas entre quienes habían meditado.

Según Kuyken, los antidepresivos ‘funcionan mientras se toman y son muy eficaces a la hora de reducir los síntomas de la depresión’, pero agergó que ‘cuando la gente deja de tomarlos se es extremadamente vulnerable a una eventual recaída’. ‘La terapia MBCT propone un enfoque diferente; enseña a la gente habilidades prácticas. Lo que hemos demostrado con este estudio es que, cuando los pacientes se esfuerzan, estas habilidades de meditación les ayudan a mantenerse en buenas condiciones’, comentó. Se trata ‘de una opción viable para buena parte de las personas con esta enfermedad’ agergó Kuyken. Además es una opción mucho más barata para los servicios sanitarios.

Crédito: Redacción
Mundo52 » Sentirse Bien

viernes, 19 de diciembre de 2008

El secreto del Zen, Alan Watts .Selección




El Zen ha sido resumido como:

Una transmisión especial de iluminación fuera de las Escrituras;
No depender de palabras y letras;
Apuntar directamente al alma del hombre;
Ver dentro de la propia naturaleza de uno mismo.

Pero si se nos dice que la verdad del Zen es evidente, que está delante de nuestros ojos en todos los momentos del día, esto no habrá de llevarnos muy lejos. No parece que los acontecimientos del día tengan algo de notable; no parece que haya nada en eso de vestirse, comer la comida o lavarse las manos que pueda indicar la presencia del Nirvana o el estado de Buda. Sin embargo cuando un monje le preguntó al maestro Chao~chou "Qué es el Tao?", él le contestó: "La vida común es el Tao mismo". El monje volvió a preguntar: "Cómo podemos ponernos de acuerdo con él?" (o sea, "Cómo podemos ponernos en armonía y unidad con él?"). Chao~chou contestó: "Si tratas de ponerte de acuerdo con él, te apartarás de él"; pues la vida, tomada como la serie común de acontecimientos diarios variados, es algo esencialmente evasivo e indefinible; jamás permanece igual ni por un momento; nunca podemos hacer que se quede quieta para analizarla y definirla. Si tratamos de pensar sobre la rapidez con que pasa el tiempo o cambian las cosas, la mente se nos transforma en un torbellino.

Mientras más nos esforcemos por aferrar el momento, de apoderarnos de una sensación placentera o de definir algo en forma tal que resulte satisfactorio en cualquier momento para todos, más evasivo resulta. Se ha dicho que definir es matar, y que si el viento se detuviera por un segundo para que pudiéramos apoderarnos de él, dejaría de ser viento. La misma cosa ocurre con la vida. Las cosas y los acontecimientos están moviéndose y cambiando perpetuamente; no podemos apoderarnos del momento presente y obligarlo a que se quede con nosotros; no podemos traer de vuelta el tiempo pasado, ni conservar para siempre una sensación pasajera.

Cuando tratamos de hacerlo, todo lo que conseguimos es un recuerdo muerto; la realidad no está allí, y no puede derivarse de ello satisfacción alguna. Si repentinamente nos damos cuenta de que somos felices, mientras más tratemos de pensar en algún medio para conservar nuestra felicidad, más rápidamente se nos escapará. Tratamos de definir la felicidad con el fin de poder saber cómo hallarla cuando nos sintamos desgraciados. Un hombre piensa: "Soy feliz ahora por poder permanecer en este lugar. Por lo tanto la felicidad, para mí, es venir y quedarme en este lugar". Y la próxima vez que se sienta desgraciado tratará de aplicar esta definición; irá de nuevo a ese lugar, y descubrirá que no lo hace feliz. Sólo existirá el recuerdo muerto de la felicidad, y la definición ya no sirve. La felicidad es algo así como los pájaros azules de Maeterlink: si se trata de capturarlos pierden su color; es algo así como tratar de encerrar agua dentro de las manos: mientras más fuerte se apriete, más rápidamente se desliza entre los dedos. Por ello, cuando a un maestro Zen se le preguntó: "Qué es el tao?", respondió de inmediato: "Sigue andando!", pues solamente podemos enterder la vida andando a la par con ella; mediante una completa afirmación y aceptación de sus mágicas transformaciones e interminables cambios. Es gracias a esta aceptación que el discípulo Zen se siente invadido por una gran admiración, pues todas las cosas se renuevan permanentemente. El comienzo del universo se produce ahora, pues todas las cosas se están creando en este momento, y el fin del universo es ahora, pues todas las cosas están muriendo en este momento.

Se define en ocasiones al Zen como "ir rectamente hacia delante", o "ir derecho adelante", pues el Zen significa moverse con la vida sin tratar de detener e interrumpir su flujo. Es un conocimiento inmediato de las cosas mientras viven y mueren, que se diferencia de la simple comprensión de las ideas y sentimientos acerca de las cosas, que son símbolos muertos de una realidad viva. Por ello el maestro Takuan dice en relación con el arte de la esgrima (Kendo) --arte fuertemente influenciado por los principios del Zen:

Esto --lo que podría denominarse una actitud mental de "no interferencia"-- constituye el elemento más vital del arte de la esgrima, como asimismo del Zen. Si queda lugar para que quepa aunque sea un pelo entre dos acciones, esto es interrupción.

Con esto quería decir que el contacto entre un acontecimiento y la reacción ante el mismo no debiera de ser roto por el pensamiento discursivo, pues, continúa diciendo:

Cuando se golpean las manos, el sonido se produce sin pensarlo ni por un instante. El sonido no espera ni piensa antes de salir. No existe interrupción; un movimiento sigue al otro sin ser interrumpido por la mente consciente. Si se siente molesto y medita sobre qué hacer, frente al adversario que está a punto de derribarlo, usted le da lugar, es decir, una feliz oportunidad para su mortífero golpe. Deje que su defensa siga al ataque sin la menor interrupción, y no habrá entonces dos movimientos separados conocidos como ataque y defensa.

De ahí que si "ataque" representa al mundo exterior, o la vida, y "defensa" la reacción de uno ante la vida, debe aceptarse que esto significa que la distinción entre "yo" y "la vida" queda destruida; el egoismo desaparece cuando el contacto entre los dos es tan inmediato que se mueven juntos, manteniendo el mismo ritmo. Dice más adelante Takuan:

[...] En el Zen, y en la esgrima también, se da gran valor a una mente no vacilante, no interrupción, no lejanía. También se alude en el Zen a un relámpago, o a las chispas que se producen con el impacto de dos piedras. Si esto se comprende dándole el sentido de rapidez, se comete una lastimosa equivocación. La idea es demostrar la contigüidad de la acción, un movimiento ininterrumpido de energía vital. Cada vez que se permita una interrupción por parte de algo que no esté en relación vital con la ocasión, puede estar seguro de que habrá de perder su propia posición. Esto, por supuesto, no quiere expresar el deseo de que las cosas se hagan imprudentemente o en el menor tiempo posible. Si usted albergara este deseo, su sola presencia habría de constituir una interrupción.

Esto es en muchos sentidos similar al arte de escuchar música; si uno se detiene a considerar sus reacciones intelectuales o emotivas ante una sinfonía que se está ejecutando, a analizar la construcción de un acorde o detenerse en una frase determinada, se pierde la melodía. Para escuchar la sinfonía completa uno debe concentrarse en el flujo de las notas y las armonías mientras se va produciendo, manteniendo la mente sujeta continuamente al mismo ritmo. Reflexionar sobre lo que ha ocurrido, pensar sobre lo que habrá de venir, o analizar el efecto que tiene sobre nosotros, equivale a interrumpir la sinfonía y dejar escapar la realidad. Toda la atención debe ser dirigida hacia la sinfonía, olvidándonos de nosotros mismos; si se hace conscientemente la tentativa de concentrarnos sobre la sinfonía, la mente se desvía por causa del pensamiento de que estamos tratando de concentrarnos, y fue por esta razón que Chao~chou le dijo al monje que si trataba de armonizarse con el Tao, se apartaría de él. Por lo tanto el Zen hizo más que limitarse a decirle al hombre que escuchara la sinfonía sin ponerse a pensar sobre las reacciones que en él provocaba; !pues hasta el simple hecho de decirle a alguien que no piense sobre sus reacciones independientes, ya significa hacerlo pensar que no piense en ellas! Por lo tanto el Zen adoptó el método positivo de destacar la sinfonía de la vida en sí misma. [...]

Conocer la naturaleza de Buda significaba conocer la vida, aparte de las "interrupciones", la principal de las cuales era el concepto del yo como entidad diferenciada de la vida, ocupada enteramente en sus propias reacciones privadas frente a la realidad como algo distinto de la realidad misma. [...] Pero mientras los filósofos del Mahayana se entretenían intelectualmente con estas cosas, interesándose en las ideas antes que en las realidades, el Zen iba más allá de todo pensamiento discursivo. Cuando se le preguntaba sobre los misterios ultérrimos del Budismo, respondía [el Buda]: "El árbol de ciprés en el patio"; "El bosquecillo de bambú al pie de la colina"; "La basura seca en el rastrillo". !Cualquier cosa que saque a la mente de las abstracciones de la vida!

... La vida Zen no se mueve dentro de carriles; es la libertad del espíritu, libre de las trabas de las circunstancias externas y las ilusiones internas. Su naturaleza íntima es de tan especial carácter que no puede ser descrita en palabras, y lo que más puede acercarnos a ella es la analogía. Es como el viento que se mueve sobre la superficie de la tierra, sin detenerse jamás en ningún lugar determinado, no apegándose nunca a ningún objeto particular, adaptándose siempre a los progresos y retrocesos de la tierra. Si tales analogía dan la impresión de un soñoliento laissez faire , es necesario recordar que el Zen no siempre es una suave brisa, como el Taoísmo decadende; con bastante frecuencia es una ráfaga violenta que barre implacablemente todo lo que encuentra a su paso, un ventarrón de hielo que penetra hasta el corazón de todo y lo atraviesa de lado a lado. La libertad y pobreza del Zen es abandonar todo y "seguir adelante", pues esto es lo que la vida misma hace, y el Zen es la religión de la vida.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Mudras, el universo espiritual en tus manos



Se considera que las mudras son de dos clases, estáticas y dinámicas.
La primera, más antigua, es de tiempos pre-budistas y se relaciona a aspectos metafísicos de ceremonias secretas. Pertenecen principalmente a ritos del Budismo Tántrico Tibetano, el Budismo Chino conocido como Chen-Yen y el Budismo Japonés. En este caso, las mudras junto a los mandalas, los mantras y las asanas, se utilizan para que los Tres Misterios (espíritu, habla y cuerpo) se armonizen y ayuden a la iluminación. Los mandalas se refieren a fuerzas invisibles del universo, los mantras a las fuerzas del sonido y las asanas a las fuerzas del cuerpo, quedando para las mudras las fuerzas que se originan y convocan con los gestos de las manos.

Las mudras dinámicas se hallan principalmente en las danzas, siendo utilizadas tanto en el Budismo como en el Hinduísmo en general, y son muy conocidas como hecho distintito del arte indio en general.

Clasificación y función de los dedos

Por esas razones los dedos se relacionan con los elementos del universo y tienen una función. La siguiente referencia debe ser tomada como tal, es decir, sólo una referencia, ya que hay distintas versiones sobre la naturaleza y función de cada dedo:

1. Meñique (Tierra) se relaciona al primer chakra y simboliza vitalidad y seguridad interior.
2. Anular (Agua): se relaciona al segundo chakra y simboliza las emociones.
3. Medio (Fuego): se relaciona al tercer chakra y simboliza la responsabilidad.
4. Índice (Aire): se relaciona al cuarto chakra y simboliza compasión y armonía.
5. Pulgar (Cielo, o Éter o Prana): se relaciona con el quinto chakra y simboliza creatividad y comunicación.
Observemos muy detalladamente que el sistema cuenta de derecha a izquierda y de abajo arriba (si tomamos la mano derecha) y de izquierda a derecha si lo hacemos sobre la mano izquierda. El hecho de que parta de la tierra y culmine en el Prana o Cielo –según las traducciones-, también representa el sentido ascensional que plantean las filosofías de la India, exceptuando claro está la escuela materialista (Charvaka).

Tipos de Mudras

A continuación, algunas de las mudras más conocidas:

1. Dharmachakra mudra (La Rueda del Dharma)
Los dedos índice y pulgar de cada mano se tocan en sus pulpas, el resto de los dedos permanecen semiabiertos y extendidos, el meditante sentado en una posición cómoda (generalmente en la Postura del Loto), es tal vez la imagen más conocida de la reflexión filosófica india.
Los dedos que realizan el círculo simbolizan la Rueda del Dharma.
Los tres dedos extendidos de la mano derecha simbolizan los Tres Vehículos de las enseñanzas del Buddha: el dedo medio “oír” las enseñanzas, el anular la “solitaria” realización, el meñique la “enseñanza” en sí misma.
Los tres dedos extendidos de la mano izquierda simbolizan las Tres Joyas: el Buddha, el Dharma, y la Sangha o comunidad filosófica/religiosa, respectivamente.

2. Bhumisparsha mudra (Tocar la Tierra)
También se la conoce como la mudra “testigo de la Tierra”. La mano derecha se extiende hacia la tierra mientras la izquierda permanece sobre la pierna, sentado el meditante en la Postura del Loto o alguna similar. Simboliza la unión del método con la sabiduría, la realización de las verdades últimas de la existencia./

3. Dhyana mudra (Mudra de la Meditación)
Como su nombre lo indica, simboliza la actitud fundamental de la filosofía india: la meditación para obtener la liberación del sufrimiento. Se realiza con la mano derecha apoyada en la palma de la mano izquierda, los pulgares tocándose entre sí, las manos apoyadas en el regazo de la persona, siempre en la Postura del Loto o alguna similar. Concentra las fuerzas que constituyen la meditación.

Hay que señalar que las mudras son muchas, se ha señalado únicamente tres muy caras a la filosofía india. No se trata meramente de un gesto formal sino de una realización ritual que conlleva una realidad profunda.

Daniel López Salort

miércoles, 17 de diciembre de 2008

El viento del Budismo..Genjo-koan .Dogen (1200-1253)




Cuando todos los dharmas son Buda-dharma, hay iluminación y engaño, vida y muerte, budas y criaturas. Cuando los diez mil dharmas carecen del yo, no hay engaño, ni iluminación, ni budas, ni criaturas, ni vida ni muerte. El camino de Buda trasciende la existencia y la no existencia, y por ello hay vida y muerte, engaño e iluminación, criaturas y budas.

Sin embargo, las flores caen, causando apego, y la mala yerba crece, suscitando odio.

Cargar con el yo y realizar los diez mil dharmas, es engaño. El que los diez mil dharmas avanzan y realizan el yo, es iluminación.

Son los budas quienes iluminan el engaño.Son las criaturas quienes se engañan en la iluminación.

Además, hay quienes están iluminados por encima de la iluminación, y hay quienes se engañan dentro del engaño.

Cuando los budas son verdaderamente budas, no necesariamente saben que son budas. Sin embargo, uno mismo es el Buda realizado y avanza más en la realización de Buda.

Al ver formas con mente-y-cuerpo entero, al oír sonidos con mente-y-cuerpo entero, uno los entiende íntimamente. Pero a diferencia del espejo con reflejos y del agua bajo la luna, cuando un lado está iluminado, el otro es oscuro.

Estudiar el Camino de Buda es estudiar a sí mismo. Estudiar a sí mismo es olvidarse de sí mismo. Olvidarse de sí mismo es ser iluminado por los diez mil dharmas. Ser iluminado por los diez mil dharmas es estar libre del cuerpo-mente de uno mismo y de los de otros. No queda rastro de iluminación, y esta iluminación sin rastro sigue para siempre.

Cuando al principio uno aspira al dharma, se encuentra lejos de la morada dhármica; pero al transmitirse el darma cabalmente a sí mismo, uno es, al instante, su yo original.

Al viajar en un barco, si uno observa la costa, puede suponer que la costa se desplaza. Pero, observando el barco directamente, uno sabe que es el barco que se desplaza. Si uno examina los diez mil dharmas con su mente-cuerpo engañado, supondrá que su mente y la naturaleza son permanentes. Pero si uno practica íntimamente y regresa al verdadero yo, le será claro que los diez mil dharmas carecen de un yo.

La leña se hace ceniza y no vuelve a ser leña otra vez. Pero no debes suponer que la ceniza es después y la leña antes. Debemos darnos cuenta que la leña se encuentra en el estado de ser leña, y que tiene su antes y su después. No obstante, a pesar de este pasado y futuro, su presente es independiente de ambos. La ceniza se encuentra en el estado de ser ceniza y tiene su antes y su después. Del mismo modo que la leña no se hace leña otra vez después de hacerse ceniza, después de la muerte uno no vuelve a la vida de nuevo. Por tanto, el que la vida no se convierte en la muerte es un hecho absoluto del Buda-dharma. Por esta razón, la vida se llama lo no nacido. El que la muerte no se convierte en la vida es la vuelta que el Buda da a la rueda dhármica confirmada. Así, la muerte se llama lo no extinguido. La vida es un período por sí misma y la muerte es un período por sí misma. Son, por ejemplo, como el invierno y la primavera. No pensamos que el invierno se convierte en la primavera, ni decimos que la primavera se convierte en el verano.

Realizar la iluminación es como la luna que se refleja en el agua. La luna no se moja ni el agua se perturba. Aunque su luz es extensa y fuerte, la luna se refleja hasta en un charco de una pulgada de ancho. Toda la luna y todo el cielo se reflejan en una gota de rocío en el pasto, en una gota de agua. La iluminación no perturba a la persona, así como la luna no perturba el agua. Una persona no obstaculiza la iluminación, así como una gota de rocío no obstaculiza la luna en el cielo. El grosor de la gota es la altura de la luna. En cuanto a la duración del reflejo, debes examinar la vastedad o la pequeñez del agua, y debes discernir la brillantez o la obscuridad de la luna celeste.

Cuando el dharma no llena nuestro cuerpo-y-mente, creemos tener suficiente. Cuando el dharma llena nuestro cuerpo-y-mente, nos damos cuenta que algo hace falta. Por ejemplo, cuando miramos en las cuatro direcciones desde un barco en el océano donde no avistamos tierra, el mar se ve circular y nada más. No son aparentes otros aspectos. Sin embargo, este océano no es redondo ni cuadrado, la variedad de sus cualidades es infinita. Es como un palacio, como una joya. Parece ser circular según el alcance de nuestros ojos en ese momento. También son así los diez mil dharmas. Aunque la vida secular y la vida religiosa tienen muchos aspectos, sólo reconocemos y entendemos lo que puede alcanzar el poder de nuestra vista penetrante. Para poder apreciar los diez mil dharmas, debemos saber que, aunque a veces parecen redondas o cuadradas, las demás cualidades de los océanos y las montañas son de una variedad infinita, además de que en todas partes existen otros universos. Es así, no sólo en nuestro derredor, sino también aquí mismo, aun en una gota de agua.

Cuando un pez nada en el océano, el agua es ilimitada, por muy lejos que nade. Cuando una ave vuela por el cielo, el aire es ilimitado, por muy lejos que vuele. Sin embargo, desde el inicio no ha habido pez o ave alguna que haya dejado su elemento. Cuando la necesidad es grande, el elemento se aprovecha en grande. Cuando la necesidad es reducida, el elemento se aprovecha de manera reducida. Por esto, ninguna creatura desaprovecha su totalidad. Dondequiera que se ponga, no deja de cubrir el terreno. Si una ave abandona el aire, morir en seguida. Si un pez abandona el agua, morir en seguida. Que se sepa, pues, que el agua es vida, que el aire es vida. El ave es vida y el pez es vida. Vida es el ave y vida es el pez. Más allá de estas implicaciones y ramificaciones, no hay otras.

Ahora bien, si una ave o un pez tratan de llegar al límite de su elemento antes de moverse en él, esta ave o este pez no hallarán su camino ni su lugar. Al realizar tal lugar, la vida cotidiana es la realización de la realidad absoluta (genjokoan). Como el lugar y el camino no son grandes ni pequeños, ni sujeto ni objeto, y como no existían antes ni est n sólo apareciendo ahora, por tanto, existen así. Entonces, si uno practica y realiza el Camino de Buda, al alcanzar un dharma, completa un dharma. Al salir uno al encuentro de una acción, practica una acción.

Ya que el lugar es aquí y el Camino conduce a todas partes, no son conocibles los límites de lo conocible simplemente porque nuestro conocimiento aparece, y practica, junto con la perfección absoluta del Buda-dharma. No practiques pensando que la realización debe pasar a ser el objeto de tu conocimiento y opinión y que debe captarse conceptualmente. Si bien su logro se manifiesta simultáneamente, uno no contacta necesariamente su naturaleza íntima. Algunos la contactarán y otros no.

El sacerdote Pao-ch'e de Ma-ku shan se abanicaba. Un monje se le acercó y le preguntó: "Señor, la naturaleza del viento es permanente y no hay lugar a donde no llegue. Entonces, ¿por qué sigue usted abanicándose?" El maestro le contestó: "Aunque tú entiendes que la naturaleza del viento es permanente, no entiendes qué significa eso de su llegada a todas partes." El monje luego le preguntó: "¿Qué es el significado de su llegada a todas partes?" El maestro sólo se abanicó. El monje hizo una reverencia de profundo respeto.

Esta es la experiencia iluminada del Buda-dharma y de la vía vital de su correcta transmisión. Quienes dicen que no debemos usar un abanico porque el viento es permanente, por lo que debemos conocer la existencia del viento sin usar un abanico, no conocen la permanencia ni la naturaleza del viento.

Por estar el viento presente eternamente, el viento del budismo actualiza el oro de la tierra y madura el queso del largo río.


Adriana

Namasté

lunes, 15 de diciembre de 2008

La práctica espiritual en la vida cotidiana

Así como es necesario desentumecer e ilustrar la mente con información proveniente de los diversos campos de la existencia, resulta más vital, aún, dar vida a lo recibido. Es decir, hacerlo propio y, por lo tanto, útil. Ocurre en todos los ordenes de la vida y más en el caso de la evolución consciente o espiritualidad aplicada, que esta apropiación de lo escuchado, leido, e incluso, comprendido, sólo puede hacerse mediante la experimentación personal. Hacer del conocimiento, sabiduría ó lo que llaman los budistas, salir de la ignorancia. Esto, nos lo han repetido a lo largo de toda la historia, sabios e iluminados, avatares, gurues y sacerdotes, recordándonos, así, la importancia de practicar la teoría para disfrutar de la plenitud de nuestra propia identidad sagrada. En los momentos puente entre la Psicología Humanista y la Transpersonal surgió la famosa metáfora de "no confundir el mapa con el territorio", ya que conocerse el mapa de un país a la perfección, no representa haber estado allí físicamente, sino tan sólo con el pensamiento. No podremos -por mucho que hayamos estudiado el mapa en profundidad- discutir sobre un detalle de la zona con alguien que viva alli, si ni siquiera hemos puesto un pie en el lugar. Sí, podemos dar información mental a otra persona que tampoco haya pisado ese lugar. A ambos, nos faltará el viaje.

Wilber nos dice a este respecto: "Cada nuevo paso en el proceso de expansión de la conciencia, tiene un precio". El precio es, logicamente, la práctica. Continúa exhortándonos, no obstante, a que comencemos por algún lado, porque aunque la práctica para entrar en los estadíos sutiles de la conciencia requiera como poco de cinco a seis años, nos recuerda: "¿Cómo puede comerse un elefante?. Un bocado detrás de otro".

¿Qué es la práctica?

Ken Wilber que practica habitualmente y desde hace muchos años meditación Vipassana, Tantra, Yoga y Budista, que se pierde por la montañas en retiros de meses de duración, resulta un ejemplo claro de la coherencia de lo que opina. Recomienda comenzar con veinte minutos de cualquier método que nos aquiete la mente, de forma díaria. La simple práctica de la observación de la respiración valdrá para comenzar. Otros métodos pueden ser la contemplación, la reflexión sobre un determinado aspecto del Ser o del personaje, la repetición de un mantra, como OM, u otro, o uno personal, como en la MT, las sadhanas budistas o las oraciones cristianas.

Es importante entender que la práctica del camino espiritual no se reduce tan sólo a la meditación, sino que, como Wilber nos ilustra con el ejemplo de su propia práctica y como el Yoga nos ha enseñado a través de los numerosos gurúes que lo transmiten, se trata de un conjunto de ejercicios dirigidos al

nivel físico:


a) Alimentación sana
b) Desintoxicación, higiene y evacuación díaria
c) Ejercicio regular (Asanas, paseos, gimnasia, tai-chi, chi-king y muchos
otros estilos)
d) Respiración consciente
e) Postura correcta

nivel emocional:

a) Reconocimiento de los sentimientos
b) Aceptación
c) Expresión

nivel mental:

a) Limpieza y aquietamiento de los pensamientos
b) Direccionalidad consciente de la mente (Planificación, Visualización)

Dimensión espiritual:

a) Meditación

Hoy en día, en lo que se ha dado en llamar Wilber IV y V (aunque en el V introduce, aún más información sobre los niveles con la Espiral Dinámica) , Ken Wilber nos trae a la conciencia lo que ya Michael Murphy y George Leonard, introducían en los años 80. Es el concepto de PTI ó Práctica Integral Transformadora. Se trata de poner en práctica la conciencia en todas las dimensiones de nuestro Ser y no sólo en el ámbito del Yo, sino también aplicada a la cultura y a la naturaleza. Esta idea armoniza, excepcionalmente, con la visión Wilberiana de ejercitar las olas de la existencia de forma "omnicuadrante" (4 cuadrantes: el yo interno, el externo y el nosotros interno -como la cultura-y el externo -como la naturaleza ó humanidad) y "omninivel" (físico, emocional, mental y espiritual).

Por lo que vemos, la práctica es la teoría aplicada en todos los planos de la experiencia humana. Marc Alain Descamps nos diría: tanto en el vertical, como en el horizontal. Wilber: de forma omnicuadrante y multinivel como ya hemos visto, o como en Wilber V: AQAL. Cuando hacemos esto, abrimos la puerta a la espiritualidad que no es ni más, ni menos que la alineación y, por ende, armonización de los planos materiales y espirituales. Se trata del viaje más interesante que jamás ser humano pueda emprender. El viaje nos permite terminar viviendo no del Espíritu -gracias a alguna "experiencia cumbre" de vez en cuando-, sino en el Espíritu -experiencias meseta-, lo cual significará que habitualmente, casi todo el tiempo, nos encontramos en la Conciencia. Si esto ocurre, cuando meditemos, podremos acceder a "momentos de Ser el Espíritu", no sólo de vivir en El. Entonces la "práctica" pasará a formar un gozo permanente y no un esfuerzo o un atajo "para". Entonces, meditaremos porque estamos iluminados y no para iluminarnos.

Raquel Torrent
Psicóloga Colegiada
Terapeuta Integral/Transpesonal

Posdata:

El Yoga nos enseña a SER en múltiples dimensiones , de allí su riqueza.Por ello sepamos acercarnos a nuestr@ maestr@ de Yoga observando siempre, si su viaje es real y profundo, si ha tocado las tierras por las que pretende llevarnos, si ha llorado de esfuerzo al conquistar una cima, si ha asistido en el camino a algún enfermo que demoró su ruta o si cómodamente viajó en su auto o de mochilero, observando el paisaje sin involucrarse con él.

Namasté!
Adriana

domingo, 14 de diciembre de 2008

Mantra para vencer a la muerte. Mantras de sanación


Shiva Mahamrityunjaya Mantra
Mrityunjaya Mantra - Nina Hagen



Una leyenda relata la historia de cómo Shivá protegió a Markandeya de las garras de la muerte (Yama):

Mrikandu Munivar y su esposa Marudmati adoraban a Shivá y le pedían la bendición de tener un hijo. Como resultado se les dio a elegir entre tener un hijo muy dotado pero de corta vida en la Tierra, o un hijo de poca inteligencia pero de larga vida. Mrikandu Munivar eligió lo primero y fue bendecido con su hijo Markandeya, un hijo ejemplar, destinado a morir a los 16 años de edad.

Markandeya creció como un gran devoto de Shivá y el día de su muerte anunciada siguió su adoración a Shivá en su forma de shivá-lingam (el falo de Shivá). Los monstruosos yamadutas (mensajeros de Yama, el dios de la muerte) no fueron capaces de arrastrar el alma, debido a su gran devoción y su adoración continua a Shivá. Yama entonces vino en persona para tomar la vida de Markandeya y lanzó su lazo alrededor del cuello del joven santo. Por accidente del destino, la horca cayó alrededor del lingam, entonces emergió de la piedra el propio dios Shivá arrebatado de furia, que atacó inmediatamente a Yama por su acto de agresión.

Después de derrotar a Yama en batalla hasta el punto de la muerte, Shivá entonces lo revivió, bajo la condición de que el devoto joven pudiera ser inmortal. Por esta leyenda, a Shivá se le conoce también como Kala Kalaya (el que mata a la muerte).

La oración Maha Mrityunjaya Stotra (gran oración de victoria a la muerte) también se le atribuye a Markandeya,[3] y esta leyenda de Shivá conquistando a la muerte está inscrita en metal y adorada en Tirukkadavur (en Tamil Nadú, India).[4]

Una historia similar se presenta en el Narasimha Purana, aunque en esta versión Markandeya fue rescatado por el dios Vishnú después de que él recita el Mrityunjaya Stotra (la oración [stuti] para vencer [yaia] a la muerte [mritiu].[5]



Bhagavata Purana

En el canto 12 del Bhagavata Purana se cuenta otra historia relacionada con la larga vida de Markandeya: el sabio habría sobrevivido a la destrucción del universo previo (que en el hinduismo es un acontecimiento cíclico que sucede cada varios miles de millones de años).

Cuando el agua que existe en el fondo de este universo empezó a subir y alcanzó la Tierra, Markandeya le rezó al dios Vishnú para que lo rescatara. Vishnú apareció en la forma de un bebé flotando sobre una hoja de una planta. Le declaró al sabio que él era el Tiempo y la Muerte. Le pidió al sabio que entrara en su boca y se salvara del diluvio universal. El sabio entró en la boca del bebé, pero dentro de Vishnú vio el cosmos entero, con todos los dioses y semidioses. Cuando muchísimo tiempo después el sabio emergió de la boca, el bebé Vishnú todavía flotaba sentado en su hoja.

Esta leyenda está dedicada a mi maestro Miguel Angel que nos enseñó este mantra maravilloso para vencer a la muerte. Mi regalo para todos mis alumnos y lectores es que lo canten y lo enseñen a los enfermos ya que se dice tiene un infinito poder, como toda oración rezada con la FE del Corazón.

Namasté!
Adriana

viernes, 12 de diciembre de 2008

Bután, un país en donde la riqueza no se mide en dinero, sino en Felicidad

En Bután, una pequeña y montañosa nación budista del sur de Asia, localizada en la cordillera del Himalaya entre India y China, con unos 2 millones de habitantes, la felicidad es la riqueza que se mide. En efecto, se trata de un país, en donde la riqueza no es medida por las pertenencias o el oro que una persona pueda tener, sino más bien por el grado de felicidad de la misma.

De hecho, en este país, el Producto Interno Bruto (PIB) que se maneja en todos los países de manera internacional, es reemplazado por la Felicidad Nacional Bruta (FNB). Y es que hace varios años, el rey de Bhután, Jigme Singye Wangchuck, comenzó a aplicar esta idea que ya está en funcionamiento, y de la cual han creado una comisión nacional para cuantificar la Felicidad Bruta del País.

Karma Tshiteem, encargado de la Comisión que maneja las estadísticas de la Felicidad de la Nación, dice que la Felicidad Nacional Bruta se medirá en los siguientes factores: bienestar psicológico, salud, educación, buen gobierno, vitalidad de la comunidad y diversidad ecológica; esto, luego de hacer una entrevista a más de mil personas obteniendo resultados en común que avalen su idea.

Ahora bien, los primeros estudios arrojan que casi un 68% de los Bhutaneses no se siente “feliz” teniendo en cuenta los factores anteriores, cosa que denigra las mismas estadísticas.

Para los próximos años se espera que tengan lugar cambios gubernamentales con el fin de potenciar y aumentar la Felicidad Nacional Bruta. No obstante, su política ha dado frutos entre los butaneses, que, pese a su precariedad económica, son, según un estudio de la británica Universidad de Leicester, el octavo pueblo más feliz del mundo por delante de Estados Unidos.

De hecho Bután ha sido el primer país del mundo que prohíbe totalmente la venta de tabaco y donde toda actividad en ese sentido es sancionada. En Bután no está permitido fumar en público en ningún lugar del país. En Bután, todas las personas que sean sorprendidas vendiendo tabaco deben pagar una multa de 225 dólares.

El reino de Bután siempre tuvo un concepto especial de la era moderna. El ingreso de visitantes extranjeros al país no fue autorizado hasta la década de los ‘70. En la actualidad deben pagar 200 dólares por cada día pasado en Bután, obligatoriamente en el marco de viajes organizados y el turismo sigue siendo muy restringido. La televisión llegó hace sólo cinco años a este país rural, cuya economía depende fundamentalmente de la agricultura.

Desde hace varios años, Bután decretaba varios días ‘sin tabaco‘ y las comunidades locales otorgaban medallas a las personas que habían registrado éxitos en el combate contra el tabaquismo. Las medidas radicales contra el tabaquismo fueron apoyadas activamente por la Organización Mundial de la Salud (OMS), según la cual el tabaco es la segunda causa de mortalidad en el mundo.

Así mismo en el año 2007 el país comenzó a tener elecciones. La inexperiencia democrática de los butaneses hizo que en abril de 2007 el Gobierno organizara un masivo simulacro electoral en el que los candidatos eran estudiantes de institutos y representaban a partidos ficticios con nombres de dragón y programas imaginarios. Estas elecciones, que contaron con 42 observadores internacionales, son la culminación de una transición “feliz” propugnada por el rey Wangchuck, quien, tras dar su visto bueno a una propuesta de Constitución, abdicó en diciembre de 2006 a favor de su hijo Jigme Khesar.

Es importante destacar que Bután no tuvo teléfono ni moneda hasta 1960 y que Internet y la TV llegaron en 1999.

Tras la formación del nuevo Gobierno, el rey mantendrá su rol como jefe de Estado y, según la Constitución, sólo podrá ser destronado con el voto de al menos dos tercios de la cámara. El ritmo de los cambios ha asustado a parte de los habitantes del país, conocido como el último Shangri-La, que vivió hasta hace poco en un ambiente medieval. Durante su reinado, el rey Wangchuk se embarcó en una rápida modernización que desembocó en la legalización de la televisión e Internet (1999) y, más tarde, de la libertad de prensa, en parte para favorecer la cultura democrática que se estaba promoviendo.

Llena de retos, esta democracia recién nacida comparte sin embargo rasgos de otras más veteranas, como las inevitables anécdotas de la jornada electoral: la más sonada la protagonizó Tshewang Dema, una mujer de 65 años que caminó 600 kilómetros durante catorce días para poder depositar su papeleta: “Me mareo en los coches, y como no quería perder mi voto, caminé“, declaró Dema al rotativo “Bhutan Times“.

Bután cuenta con una población de poco más de 2 millones de habitantes, distribuidos en 47.000 km2 de territorio. La esperanza de vida promedio es de 61 años. Existen 20 médicos cada 100.000 personas, según un estudio de los años 90. Sólo el 58% de la población tiene acceso directo a agua potable.

Fuentes: BBC, Wikipedia, y Publico.es

Vía:Humanismo y conectividad


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