jueves, 10 de febrero de 2011

Relajarnos para encontrar la sabiduría. De Retiro en Pinamar


El descanso en nuestro SER, nos aparta del ruido del pensamiento para entender de manera simple y reveladora el sentido de nuestras vidas, en cada paso que damos.


Caminar en silencio nos devuelve esa conexión perdida con nuestro adentro. En quietud silenciosa, el silencio nos habla.
Cuando la mente cesa en su afán de controlar y acallar al SER, la quietud me muestra la maravilla de la existencia pacífica, sin nombres , sin fronteras , entre el que observa y lo observado.


Puedo contemplar claramente , como todo el dolor que traigo grabado en mi cuerpo, en mi mente y mi alma, se disuelve, como la espuma en el mar.


Y si entiendo, desde la experiencia corporal , que la existencia graba sus impresiones en mi, también comprenderé que el karma, la intención de mis actos, guiará mis pasos hacia el futuro, lleno de frutos alegres, maduros y transformadores.


Es necesario que me retire , de la exigencia de un mundo que me pide algo que no podré entregarle: una fortaleza construida en la eterna juventud, una vida sin sentido trascendente, el éxito aparente , en la posesión de las cosas y las personas, un mundo sin dolor , un ser humano autosuficiente.


Me retiro para poder compartir con los más chicos, el asombro frente a la naturaleza y su lenguaje lleno de color. Me retiro para encontrar esa espontaneidad que me anima a soltar mi potencial.

Y entender que juntos podemos aprender a revelar esas preguntas que a veces nos inquietan y sin saberlo no podemos responder.


Me retiro para hallar mi propio manantial, en donde todo se tranforma en alegría, creatividad ilimitada, perdón y aceptación, amor y libertad.

Y sin quererlo, el silencio me acerca un suave murmullo...y de a poco comprendo hacia dónde voy, para qué estoy aquí, con quién deseo caminar, para disfrutar del sentido de mi vida.

Adriana Paoletta