miércoles, 2 de febrero de 2011

Encontrar la salida en nuestro laberinto

¿Repetiré que no hay una puerta cerrada, anadiré que no hay una cerradura?Jorge Luis Borges, La casa de Asterión.
Damos vueltas y vueltas por largos y sinuosos laberintos. El símbolo de nuestra mente es un gran laberinto interior, perfectamente creado desde el condicionamiento de sentirnos prisioneros.

Entre sentimientos de desolación, tristeza y soledad, nos agazapamos en las más oscuras sombras. Tan solo el rayo del amor, como el sol que a veces enceguece, puede hacer que esa ceguera se convierta en resplandor. Cuando seguimos buscando la salida, a nuestra desesperación, ese rayo implacable y protector, ilumina los ángulos más temibles de tu sombra.

Y allí te ves a ti mismo, a ti misma, escondiéndote temblorosamente , del mismo miedo.

¿Qué esconde nuestro miedo?. La inacción, la cobardía, la pereza, la falta de amor, la desesperación...profundiza mirando tu propio miedo y ponte de pie frente a él.

A tu alrededor, hay muchas habitaciones con puertas entreabiertas. Mira en cada uno de ellas y observa quién habita cada habitación. Reconoce la habitación en la que mora la ira, la desesperación, la falta de sentido...habitaciones y pasillos interminables que están ahí , usurpando el espacio infinito de tu mente.

No temas. Recorre este laberinto sabiendo que eres su dueño, aunque ya no lo recuerdes.

Percibe cómo las puertas se abren sin necesidad de ser forzadas. No hay cerraduras que oculten lo que tanto temes.

Camina seguramente por los pasillos infinitos de tu laberinto y encuentra la salida , ya que tu mismo, tu misma lo has creado.

Libera al esclavo inconsciente y débil que habita allí dentro ... VIVE, como amo , dentro de tu mente.

¨La casa es del tamaño del mundo; mejor dicho, es el mundo. Sin embargo, a fuerza de fatigar patios con un aljibe y polvorientas galerías de piedra gris he alcanzado la calle y he visto el templo de las Hachas y el mar. Esto no lo entendí hasta que una visión de la noche me reveló que también son catorce [son infinitos] los mares y los templos. Todo está muchas veces, catorce veces, pero dos cosas hay en el mundo que parecen estar una sola vez: arriba, el intrincado Sol; abajo, Asterión. Quizá yo he creado las estrellas y el Sol y la enorme casa, pero ya no me acuerdo¨.
Adriana Paoletta

Meditación inspirada por Jorge Luis Borges, La casa de Asterión.

3 comentarios:

Emma dijo...

bellísimo

olga dijo...

Muy hermoso. Gracias, olga

Anónimo dijo...

Muy hermosos. Gracias, olga