martes, 15 de febrero de 2011

Nuestras plegarias en el Arco Iris. Un viaje de sanación 2.

Viajar es buscar en el camino, un puente , una ruta , hacia un nuevo universo. Un viaje es la metáfora de nuestra búsqueda, por ello nuestros destinos al viajar, expresan claramente nuestra forma de creer, nuestros deseos y también qué nos guía , en nuestro cotidiano vivir.

Cuando emprendemos un viaje de sanación, algo se tranforma en nuestra fe, que se pregunta en cada tramo del camino , si el lugar al que vamos , es más importante que nuestro ir hacia él.

Mientras viajo , observo los signos a mi alrededor, abriendo mis sentidos , a todo aquello que responda a mi búsqueda interior. Si estoy presente, todo a mi alrededor florece , como un mensaje abierto de corazón a corazón.

Y conforme a cómo esa fe, se va nutriendo y abriendo, como un diáfano cielo de verano, los rayos multicolores te atraviesan como mensajeros de LUZ.

Luz viviente que nos guía, en la oscuridad, luz poderosa que se abre paso en la razón, para envolver sus dudas, luz de amor que sana tu dolor , cuando las puertas parecen cerradas a la esperanza.


Luz que se descompone en 7 colores para anunciar que tu conciencia es integral, trascendente y compleja.


Luz que es arco iris , como un puente entre el cielo y la tierra, revelando el vínculo olvidado entre Dios y los hombres.
En la Antigua Grecia, Iris era la mensajera de los dioses, por ello el arco iris lleva su nombre.
En India y Mesopotamia, los siste colores del arco iris, son la representación de los siete cielos. En China es la unión del yin y el yang, signo de armonía y fecundidad. Según el budismo tibetano nubes y arco iris simbolizan el Samboghakaya (los cuerpos de arrobamiento espiritual y su resolución en lluvia, el Nirmanakaya, ( cuerpo de transformación).
En la tradición cristiana, es la expresión de una nueva alianza entre Dios y los hombres, de un nuevo comienzo de la vida, protegida por la benevolencia divina.
Este cielo de arco iris, se nos regaló , cuando llegó mi hermana Romina a Pinamar. Mientras los cuatro dormían exhaustos, del viaje, bajo los pinos, el cielo se tiñó de color.
Quizás en este arco iris, están nuestras plegarias, todas las oraciones de amor, sanación y esperanza que todos ustedes encendieron en el cielo, para que todo el dolor pase y Dios nos sane.
Sigamos elevando nuestras plegarias , para que en cada rincón del mundo, un arco iris, nos revele el poder de nuestra fe.
Adriana Paoletta.