miércoles, 19 de enero de 2011

La personalidad y el Ser.

Personalidad viene de persona, vocablo latino que quiere decir máscara. Y ya sabemos que toda máscara esconde un rostro original. En el teatro griego las máscaras eran muy apreciadas por qué hacían dos funciones principales. Una, la de amplificar la voz pues la máscara era una caja de resonancia. Otra, la de dar forma definida a la expresión para que los espectadores lejanos pudieran captar esa expresión. Por supuesto que cuando se acababa la función las máscaras se dejaban en el baúl hasta la próxima función.


Esta imagen es muy útil para entender la diferencia entre la personalidad y la esencia. La personalidad, y por extensión el ego, es la que da forma a la expresión del ser, que amplifica su expresión, que la ajusta al mundo. Pero está claro que esa forma no es propiamente lo que somos, aunque habríamos de decir también que la forma es un reflejo, o recuerda a la esencia.

Cuando un niño es pequeño se muestra de forma instintiva y natural, es polimorfo, potencialmente puede ser muchas cosas pues no tiene todavía una estructura definida. Entre los 4 y los 6 años bajo la influencia del medio, de los padres y la sociedad, el niño comienza a estructurar una personalidad que le permite sobrevivir. Dar forma a sus sueños, relacionándose con sus pares y aprendiendo a dar y recibir.

Si esa forma que estructura es frágil o inadecuada sufrirá porque le aplastará el mundo, pero si hay demasiada estructura, demasiada defensa conquistará el mundo pero aplastará lo sutil y el alma se secará. No habrá oídos para el mundo interno sólo para los reclamos externos. En ese equilibrio nos movemos todavía de adultos.

Si bien ese carácter fue una defensa en su momento ante la carencia, la falta de reconocimiento y de amor, más tarde se vuelve en contra nuestro.

La luna llena nos acompaña. En esta clase de Arte Terapia, investigamos el mundo simbólico de las cartas del Tarot Junguiano. En este viaje de individuación, los niños pudieron expresar sus preferencias y temores , llevados por los símbolos, que connotan múltiples imágenes internas. El símbolo le permite al niño, establecer una unión con los contrarios, en apariencia, divorciados. Y esta reconciliación opera en el psiquismo, dando paso, a todas las voces que tenemos dentro.

Tendríamos que percibir el carácter como un sedimento con múltiples capas de vivencia, carencias, fijaciones, deseos, compensanciones, etc. Por eso decimos que la identidad es una síntesis de muchas expresiones que viven en mí. Lo que uno cree que es, es la suma tanto de la visión que uno tiene de sí mismo como de la visión de los otros sobre nosotros.

Los arcanos del Tarot, expresan este misterio de nuestra personalidad.

Como expresó mi hijo Joaquín, de 12 años, "en nosotros hay dos rostros que luchan entre sí" . No tenemos un solo rostro, la lucha es permanente y a través del arte, convocamos estas máscaras , para que salgan al escenario, dancen, se reconcilien y nos cuenten sus historias, para que podamos entender un poco más, este misterio , llamado "yo mismo".

Adriana Paoletta


2 comentarios:

maeglin dijo...

Me gusta mucho el nuevo diseño de tu blog porque ahora lo leo muchisimo mejor que antes. La verdad es que me interesaban bastante los contenidos pero la forma de visulizarlo me hacia no prestarles toda la atención que se merecían. Esta muy claro que la letra entra por la vista y que las imágenes son el mejor acompañamiento de un buen texto escrito. Ahora es todo mucho más cómodo y natural tal y como es natural lo que haces.
Muchas gracias por todo y espero leer muchas cosas.

Adriana Paoletta dijo...

Gracias Juan Carlos por tus palabras. Me alegra saber que ahora puedes leer mejor los artículos. Te felicito por tu blog que por cierto leeré con
atención '.

Abrazos cósmicos