lunes, 6 de octubre de 2008

Física del átomo y Filosofías de la India



Es sabido que la física cuántica (o física del átomo) ha producido en el siglo XX una de las revoluciones más poderosas en la historia del conocimiento humano: el descubrimiento de que la materia no existe. O, al menos, no existe en los términos y condiciones en que habitualmente se la consideraba. Pero, si esto es asombroso, no le va a la zaga el hecho de que ésas son las afirmaciones que desde siempre se han realizado en buena parte de las filosofías de la India.

La cuestión nace desde los paradigmas del holograma. ¿En qué consiste un holograma? Es un método fotográfico sin lente que registra los patrones de interferencia de un rayo láser dividido sobre una placa fotográfica transparente. Pero lo más terrible del holograma estriba en que si se corta un fragmento y se lo ilumina con el rayo láser, el objeto será visible en su totalidad sólo con pérdida de nitidez cuanto más pequeño sea el fragmento. Que es lo mismo que decir que la parte es el todo, que el Uno revela el Todo, que el microcosmos es sólo la manifestación del macrocosmos. Que es lo mismo que viene diciendo la mística de todos los tiempos y todas las culturas.

Leamos a Arthur Koestler recapitulando los análisis y experimentos de Erwin Schrödinger (Premio Nobel de Física con Heisemberg, 1931):

“Los intereses de Schrödinger estaban divididos entre la física y la filosofía, lo que quizás explique que él pudiese vislumbrar las implicaciones místicas de la equivalencia materia-onda, expresada en su ecuación, con más claridad que sus colegas; y él tuvo el coraje de exponerlas pública e inequívocamente en sus conferencias y en sus libros” (Arthur Koestler: Física, Filosofía y Misticismo).

Schrödinger habla de la no existencia del átomo como realidad última de lo existente. Expresa que la partícula elemental no es un “individuo”, carece de mismidad, no puede ser identificada. Es sólo una definición “instrumental”, pero no “real”, lo que se olvida con frecuencia, el átomo es “pura forma”.

Escribe Koestler: “Schrödinger el físico fue el principal responsable de la demolición del concepto de materia (aunque modestamente le otorgara la prioridad a De Broglie y Heisemberg); Schrödinger el filósofo sintió terror y alborozo ante lo que había hecho. Las partículas elementales, los presuntos ´ladrillos´ del universo, habían perdido su identidad, no consistían en materia alguna sino que eran forma pura, en otras palabras, esos ladrillos eran un espejismo, una ilusión, el velo de Maya. El próximo paso casi obligatoriamente lo condujo a contemplar la supuesta separación individual de las mentes como igualmente ilusoria (…) No había conflcito interior entre Schrödinger el físico y Schrödinger el metafísico. Ambos aspectos de su pensamiento eran interdependientes y complementarios”.

Y por último, leamos al propio Schrödinger:

“Desde las grandes Upanishads la ecuación Athman = Brahman (el yo personal es igual al yo omnipresente, que es eterno y todo lo abarca) fue considerada en el pensamiento hindú como representativa de la quintaesencia de la penetración más profunda de los acontecimientos del mundo (…) Sólo hay una cosa y lo que parece una pluralidad es meramente una serie de aspectos diversos de lo mismo, producida por un engaño (el Maya hindú)” (Erwin Schrödinger: What is life?)

Y en otro de sus libros:

“En lo que a mí respecta, todo esto es maya, si bien un maya muy interesante y muy ceñido a un orden” (Erwin Schrödinger: Mind and Matter).

Toda la Física Cuántica es hoy con frecuencia llamada la Mística del Átomo.


Vía : Dharma Blog.Daniel López Salort

4 comentarios:

Andres dijo...

Querida Adriana,
Siguendo con tu búsqueda por relacionar la cuantica con el misticismo hindú, en el Bhagavat Gita se afirma que: “todo lo que nace, animado o inanimado, proviene de la unión del campo y el conocedor de ese campo” (13:26)

Eso es la cuántica, es decir, el estudio de la naturaleza en la que sujeto y objeto no pueden ser separados. Si quiero observar, interactúo, y por lo tanto altero y modifico. La dualidad entre el subjeto y lo observado de diluye al punto de conformar un sistema que no se puede separar. Lo otro y el uno unidos en una metarealidad más allá de la objetivación egocéntrica.

Un tema por demás fascinante y que desde la física me condujo a todo esto...

Espero que estes muy bien, muchos saludos.
Andres

Adriana Paoletta dijo...

Ándrés :
es un honor que hayas visitado mi blog.
Realmente tus palabras tienen un peso específico muy grande.
Es real todo lo que decís y lo mas notable es que como vos mismo autoreferencias "desde la física me condujo a todo esto..." la ciencia a puesto un ojo nuevamente en la espiritualidad al cruzarse los caminos
Gracias por tu esclarecedora participación
Adriana

Anónimo dijo...

Es muy bueno este post, ya que queda absolutamente claro que es la ilusión la que sustenta nuestra forma de vida.
Felcitaciones por tu blog.
Jimena

Marco Aurelio dijo...

Hola, quisiera saber si hay algun libro que trate este tema de la Fisica y la Filosofia Hindu???, si alguien puede recomerdar o tiene una copia electronica se lo agradecería.

Atte,

Marco A.