lunes, 28 de julio de 2008

Historias de Vida: Yoga y bienestar psíquico


Comencé a practicar Yoga hace 2 años y medio. Los cambios que produjo la práctica de yoga en mi vida los experimento primero a nivel físico. Además de tonificar los distintos grupos musculares, mediante la realización de asanas tan significativas y estilizadas, mejoré ante todo mi actitud postural, que ahora es más erguida.

Estos ejercicios han ido trascendiendo al plano mental. Fui tomando otra conciencia del tiempo, desacelerando y disminuyendo mi ansiedad, lo que me permite valorar y disfrutar el momento presente sin autoexigencias.

Me resulta muy beneficioso experimentar la relajación, al final de la clases, siento mi cuerpo como flotando en el espacio. Es una sensación de bienestar y tranquilidad que no lograría el efecto de un calmante.

Al comenzar la relajación, me encanta cómo Adriana nos va conduciendo con sus palabras, basadas en un sabiduría milenaria, de experimentación sobre el cuerpo y el alma humana, que es el Yoga. No hace mucho dijiste ,que nos dejemos guiar por nuestro espíritu , actuando en consecuencia.Lo estoy comprobando, siento que todo retorna a mí, generando un estado de felicidad interior que en el pasado no pude experimentar

Además, me gusta practicar las visualizaciones, tengo facilidad para imaginar, los paisajes y las situaciones armoniosas, y luego volver a la realidad, con una actitud positiva.Destaco el profesionalismo de Adriana, su interés, dedicación y su contención hacia nosotros.

En cuanto a mi, por la metodología de tus clases, el Yoga incide favorablemente en mi bienestar psíquico.Esta integración físico-espiritual, me conecta profundamnete con mi propia esencia y serena mi espíritu.

Fanny Wickler 19.3.38

Fanny es una alegre rosarina, cultísima, que ama el arte, el piano y el canto.Transmite esa presencia melodiosa con su voz y su presencia.La ví rejuvenecer en su postura corporal que ahora es erguida y saludable. Su esmero en las clases, su asombro ante nuevas experiencias interiores hacen brillar en ella la actitud de una niña siempre fresca ante la vida. Su dulzura habla de las virtudes perdurables que los años hacen florecer, en una familia que hace honor a sus valores.

Gracias Fanny por compartir tu historia con nosotros!

2 comentarios:

el escríba dijo...

solo paso para darte un agradable saludo

Anónimo dijo...

Muchas gracias amigo
Adriana