domingo, 24 de febrero de 2008

Niños índigo, ¿ será necesaria una nueva pedagogía?



El tema de los niños índigo ha llamado mi atención desde que tuve a mis hijos mellizos. Desde la década del 80, la parapsícologa Ann Tappe ha elaborado la teoría sobre la llegada al mundo de estos niños con aura color añil o índigo, que según su teoría cambiarán el mundo.Para consultar el tema lo pueden hacer por internet a cualquiera de los sitios que promueven dicha teoría.

Como profesional y como mámá he sabido comprender que a los niños hay que guiarlos sin afectar su esencia temperamental, ni sus gustos o preferencias que irán marcando el camino personal de su vocación en el mundo.



Debemos partir de la base de que los niños no saben más que los adultos, ni tienen una moralidad o espiritualidad superior, ya que las funciones cognitivas, la moralidad y posteriormente la espiritualidad se desarrollan en estadios superiores a medida que la evolución del niño en unión con sus padres y la sociedad se lo van facilitando.

La inteligencia y la espiritualidad no son genéticamnete heredadas sino que deben desarrollarse con mucho esfuerzo, disciplina, humildad y amor por la verdad y el conocimiento.

Por ello no creo en ningún tipo de nuevas razas, como se plantéa en la teoría de Tappe acerca de la raza índigo, ni en las escuelas especiales para niños espirituales o artísticos. Creo que DEBEMOS TOMAR MÁS PROTAGONISMO EN LA EDUCACIÓN DE NUESTROS HIJOS Y NO RESPONSABILIZAR A LA SOCIEDAD O A LA ESCUELA DE SU CONDUCTA.Y esto implica estar con nuestros hijos, dialogar, entrar en contacto con su mundo interior, respetándo sus deseos pero guiándolos a través de normas claras y límtes de contención para que su desarrollo esté protejido, y algún día puedan ser realmente libres y maduros.

El desarrollo espiritual de cada niño está en relación con la espiritualidad de los padres y cuán profunda sea su materialización en actos de amor, los valores humanos florecerán en nuestros hijos.

Creo que el primer templo espiritual es nuestro hogar, porque alli se crean los principios que regirán en nuestra vida íntima y nuestra vida con el mundo que nos rodea.

Ayudaremos a mejorar el mundo nutriendo, educando y amando a nuetrso hijos incondicionalmente, entendiendo que la tarea de ser padres es la más difícil por ser la más importante.

Adriana Paoletta

1 comentario:

Malala dijo...

Excelente post. Estoy totalmente de acuerdo: nada tan realista y al mismo tiempo elevado como ver que todo depende de nosotros y la presencia y el amor que pongamos en nuestra vida.
Un niño es lo más delicado que he visto en mi vida. Hay que tener tanto cuidado con los gestos y las palabras! Todo los impresiona definitivamente.

Saludos,
Malala.