viernes, 29 de julio de 2011

En los brazos de la sensación.


Mi cuerpo es el que me sostiene, me da identidad, sensación y felicidad. Todo lo que soy , está mediado por su presencia, por su manera de intervenir en las sensaciones que recibo, como respuesta a lo que me suceda.


Quienes trabajamos con lo terapéutico, debemos atender y escuchar las sutiles o desmesuradas mensajeras del cuerpo : las sensaciones.


Esas sensaciones han armado un circuito de felicidad, de incomodidad, de dolor, de tensión o aislamiento en nuestros patrones corporales y es por ello que permanentemente , debemos revisar esta respuesta primitiva ,para mejorar el vínculo con nosotros mismos y el mundo que nos rodea.


Las asanas de yoga realizadas en forma individual y silenciosa ,me ayudan a contactar con mi propio espectro de sensaciones; sutiles vibraciones cuando quiero estirarme y no puedo, calor cuando realizo un equilibrio que demanda de mi concentración, placer cuando descubro que puedo algo inimaginable, tensión cuando se cierran las puertas de una articulación.

Las asanas asistidas con un compañero o yoga en duplas, me permite entender mi relación con el cuerpo del otro.

Cómo me relaciono con quien tengo a mi lado:
  • Soy receptivo/me tenso/me cierro/ disfruto
  • Sostengo/soy sostenido/
  • Espero/recibo/doy/voy en busca de...
  • Encuentro/comparto/me siento aislado/frustrado/solo

En los brazos de la sensación puedo aprender mucho de mi relación con mi cuerpo...por ello...

siente...

déjate llevar en sus brazos...

Adriana Paoletta