lunes, 25 de abril de 2011

La inteligencia corporal.

La Inteligencia Corporal Cinestésica es la habilidad para usar los movimientos del cuerpo como medio de auto-expresión.
Esto envuelve un gran sentido de coordinación y tiempo. Incluye el uso de las manos para crear y manipular objetos físicos.

Se relaciona con la posibilidad que tiene el individuo para controlar sus movimientos y manejar objetos.
Involucra la destreza psicomotriz:
• Controla los movimientos del cuerpo de segmentos gruesos y finos
• Controla movimientos del cuerpo (forma secuencias)


Capacidades Implicadas

Capacidad para realizar actividades que requieren fuerza, rapidez, flexibilidad, coordinación óculo manual y equilibrio.

Habilidades

Utilizar las manos para crear o hacer reparaciones, expresarse a través del cuerpo.

La inteligencia corporal cinestésica es la capacidad de unir el cuerpo y la mente para lograr el perfeccionamiento del desempeño físico. Comienza con el control de los movimientos automáticos y voluntarios y avanza hacia el empleo del cuerpo de manera altamente diferenciada y competente.

Howard Gardner, dentro de su Teoría de las Inteligencias Múltiples, pone el dedo en la llaga al mencionar que el tipo de enseñanza tradicional tiene la tendencia de separar la mente del cuerpo, alejándose del ideal griego que decía: “mente sana en cuerpo sano”, donde la mente debe ser entrenada para utilizar el cuerpo y el cuerpo debe ser entrenado para responder expresivamente a las órdenes de la mente.

Este tipo de inteligencia corporal-cinestésica incluye la capacidad de unir el cuerpo y la mente para lograr el perfeccionamiento del desempeño físico.

Cualquier puesta en escena requiere un agudo sentido del ritmo y una transformación de la intención en acción. Las habilidades en este campo comienzan con el control de los movimientos automáticos y voluntarios y poco a poco logran un desempeño ágil, armónico y competente. Podemos ver una inteligencia altamente desarrollada en el trabajo de los actores, atletas y bailarines.

También existe la habilidad cinestésica expresada en movimientos pequeños, por lo que podemos admirar esta capacidad en personas que se dedican a la joyería, mecánicos o que se dedican al cultivo de distintas artesanías y trabajos manuales.

Especialmente al inicio de la infancia por medio de las experiencias sensoriomotoras experimentamos la vida e iniciamos la exploración del mundo que nos rodea, por eso podemos considerar que esta inteligencia corporalcinestésica pone la base del conocimiento.


La pedagogía, que postula aprendizajes integrales, cada vez apoya menos un aprendizaje pasivo y abstracto durante los años iniciales de la escuela. Propone que la educación física sea un elemento primordial y fundamental para todas las áreas, sobre todo porque las actividades sensoriomotoras contribuyen a un aprendizaje más estimulante, dinámico y significativo.
Será cuestión de escuchar más el desarrollo de nuestra inteligencia corporal, para enriquecer nuestro conocimiento del mundo y poder vincularnos con él, de manera más sensible.

Adriana Paoletta