jueves, 7 de abril de 2011

Vivencia y transformación en el primer Congreso de Yoga y Medicina Oriental


Las experiencias de Retiros abiertos , bajo el encuadre formal de un Congreso, nos dieron la posibilidad , de sustentar las teorías expuestas, del Yoga Terapéutico y las Medicinas de Oriente,en un contexto ideal ,en donde , conocimiento y práctica ,se dieran la mano.
Porque el hecho es que llega un momento en que todas las creencias mentales -precisamente por el hecho de ser mentales y no supramentales o espirituales- pierden su fuerza, pierden su poder sobre la conciencia y comienzan a palidecer porque, a fin de cuentas (por más que uno crea en el Espíritu como «red-de-la-vida», o como un cuerpo recorrido por la energía sutil del chi, por ejemplo), uno no deja de sentirse como un ego separado, aislado y lleno de miedos. Es entonces cuando va tornándose dolorosamente evidente que, si bien la mera creencia puede proporcionar algún sentido orientador, no comporta, no obstante, la menor transformación verdadera.

De esta manera, nuestra propuesta está basada en la unión de las teorías orientales ,con su práctica transformadora, que revelan ,en la inmediatez de la experiencia grupal, aquello que formalmente estamos transmitiendo.

Una experiencia auténticamente humana y espiritual, debe comportar, el ajuste de lo mental, a lo emocional, al registro y desarrollo del cuerpo , plataforma de la evolución de todo el espectro de la conciencia, que culmina , en la expansión ,hacia una vida atravesada por el espíritu.


Un grupo ,es la expresión humana, de esas barreras,que erigimos entre teoría y práctica, entre cuerpo y mente, entre sentir y pensar, entre el yo y el otro; pero un grupo en retiro, representa también la oportunidad viva, de entender, nuestras dificultades, al verlas reflejadas en los otros, en sus voces, en sus búsquedas, encuentros y distancias.

Cada vez que nos retiramos, de lo cotidiano y rutinario, emergen en nosotros cualidades adormecidas, por la fuerza de los hábitos, que lesionan, la posibilidad de transformarnos, valientemente, en quienes queremos llegar a SER.

Caminar por la playa, sentir el sol acariciando la piel, rozar con los pies la frescura burbujeante del mar, abrir el corazón en silencio, es detener el mundo, para que le Silencio nos hable.

Reencontrarnos ,con la esencia desnuda del goce. De todo aquello, que experimento en este instante, sin necesidad de poseer ,nada más , que esta experiencia auténticamente viva ,que ahora me atraviesa.

Sabernos todos, parte una misma tierra, que nos sostiene y nutre, dándonos sus frutos.

Intentando compartir ,nuestras soledades, en un abrazo, en el silencio del caminar juntos, en la fuerza de meditar en la conciencia infinita, de sabernos libres y eternos. Eso nos salva, nos sana , nos reconforta.

Cuando la vida nos golpea con su impermanencia, su fragilidad, con su caos y deseo...

Tu cuerpo contempla, en el horizonte lejano , de un antiguo territorio, la morada de la fuerza luminosa del amor.

Un amor ,que armoniza nuestros movimientos, alegrándonos con su energía viviente, presente en cada respiración y en la conciencia despierta, unida a lo creado.
Y mientras trazas, en color , el sueño dormido de tu propia liberación, el lenguaje del arte , te conquista, para transmitirte, el poder de entender los latidos de tu corazón.

Y contemplas aquello ,que ignoras poseer, y te preguntas ¿cuándo será el momento, de ser feliz, pleno y creativo?. ¿Cuándo llegará ese instante en que me complete en el amor, en mi saber, en mi vocación, en mi rumbo incierto?.


Aquí comienza tu búsqueda y tu reencuentro, ahora , en el silencio de tu propia Voz, enmudecida por la mente.

Escucha...desciende...e inclínate ante tu propio corazón.

Adriana Paoletta

Gracias a mi Maestra y compañera, Alejandra Maratea y a cada uno de estos seres maravillosos, por compartir este viaje de transformación interior .

Namasté!

1 comentario:

Susana Valer dijo...

Adri!!! estaba esperando recibir esta publicación. Gracias!!! Sólo leerla me ilumina.No llego a imaginar, pero si a sentir, cómo estaría si hubiese podido ser parte del grupo. Lo que siento es un camino sin límites en el que si nos animamos podemos seguir hasta SER. Hace rato que mi cuerpo pide,a gritos,Yoga Terapéutico más otras prácticas. Hay cuestiones por las que por ahora no puedo y no sé más adelante.Ya lo hablaremos.
Un beso muy grande para vos, otro para tu hermana Romina y lo mejor para todos, Susana Valer