viernes, 4 de marzo de 2011

Cuidarnos...


A cuidar se aprende. Se aprende de nuestros padres, que nos han protegido y provisto de todo los necesario, para nuestro desarrollo como personas.

El cuidar es una virtud ética que debería ser cultivada y desarrollada, por todos los agentes de salud, médicos, psicólogos, enfermeras, terapéutas corporales, etc.


En el ámbito de la ética occidental históricamente no ha sido un valor dominante. Históricamente,en las sociedades patriarcales, el cuidar fue, y en muchos sitios lo sigue siendo, una tarea relegada a las mujeres y, por lo tanto, definida, tanto social como económicamente, como algo no importante.

Del cuidado de los niños, de los enfermos, de los viejos, de los pobres, se encargaban las mujeres.

El cuidar refleja ,como una persona piensa sobre otra o como se siente comprometida con ella y le responde. Hablando en términos generales, este cuidar es una respuesta emocional que conlleva una preocupación por el otro, y da importancia a la relación, al afecto, a la franqueza y a la atención a las necesidades de la persona a la que se cuida.

Creo que cuidar es una forma de amar.Dar amor ,es observar aquello que el otro más necesita y brindárselo aunque ello implique un sacrificio de mi tiempo, de mis recursos materiales y tranquilidad emocional.


El cuidar es una acción de extrema madurez en el amor y en toda relación afectiva, ya que requiere el prestar atención, a la reales necesidades de los otros, escuchando atentamente qué necesita, cómo se siente y cómo puedo aportarle aquello que falta.

A veces cuidar, es escuchar atentamente, en silencio, es abrazar desde la compasión a alguien que llora desconsoladamente, a veces cuidar es alertar de un peligro,sostener la mano de quien sufre en silencio y no puede expresarlo, poner los límites en una relación, para preservar nuestros espacios interiores.



Aquellos que cuidan, deben cuidarse, regenerar su energía, refrescar sus hábitos , para descansar de la acción del dar y dejarse cuidar por los demás.

Este delicado equilibrio , es esencial para sostener en el tiempo una actitud comprometida con quien necesita ser cuidado. Los niños, los enfermos y los mayores, son las etapas de la vida , en las que más se nos pide de nuestro amor responsable.

Convirtámonos en una comunidad que escuche las reales necesidades de sus personas.

Aprendamos a cuidarnos entre todos.

Adriana Paoletta

1 comentario:

Maxiavida dijo...

Me ha encantado, gracias por compartir esta reflexión.