jueves, 31 de diciembre de 2009

Ritual para recibir el Nuevo Año

Hablamos de balance cuando termina un nuevo año, miramos atrás y nos preguntamos si estamos satisfechos con nuestra vida, con lo que plasmamos en la realidad, las relaciones que florecieron sin pensarlo, los esfuerzos que cultivamos para obtener un logro, la dedicación de todos los días por aquello que más amamos y no tanto.

Hace muchos años que en la cena de año nuevo realizo el mismo ritual, que he trasladado al ciclo de fin de clases con mis alumnos. Sólo necesitas papel, lápiz y una vela de color.

Escribe tus propósitos para el 2010 , en orden de prioridades. Intenta visualizar con todo tu corazón, tu mente y tu alma aquellos proyectos, ideas creativas, sentimientos, viajes o relaciones que quieras desarrollar , mejorar o concretar en tu nuevo comienzo.

Escribe como si meditaras en cada punto, como si tu vida fuese un lienzo en blanco sobre el cual comienzas a dar tus primeras pinceladas. Abre tu mente a lo nuevo y atrévete a desear aquello que no te permitiste nunca. Recuerda buscar en tu mente lo esencial para tu vida y con tu corazón escribe sólo aquello que coincida con tu ser interno y que beneficie al resto de los que te rodean por añadidura.

Crea con magia y encanto tus sueños permitiendo que cada palabra resuene en ti como ciertas y posibles. Imagina visualmente el cumplimiento de tus propósitos. Deja entrar en tu cuerpo esas nuevas sensaciones que hoy te atreves a sentir.

Cuando estés en tu cena enciende tu vela junto al papel de tus propósitos y al llegar el nuevo ciclo apágala con todo tu corazón entregando en ese hálito tu fuerza hacia toda la humanidad, para que el dolor del mundo cese y todos los sueños de amor, de justicia, de trabajo y paz se materialicen en nuestro mundo .

Guarda tus propósitos en un libro y reléelos a lo largo del año para recordarte hacia dónde debes ir.

Feliz Año Nuevo para todos mis lectores. Los aprecio de todo corazón y les doy las gracias por su compañia a lo largo de estos dos años.

Shanti en tu corazón!
Adriana

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Yoga en el mar


Hoy al levantamos muy temprano con mi marido, nos internamos a caminar por la playa silenciosa. Pinanar es nuestro lugar en el mundo, aquí pasamos todos los veranos, meses inolvidables en contacto con la naturaleza, el viento, el bosque, la playa y el mar. Caminar con el sol recién asomado y reflejándose en el mar es una delicia para nuestro cuerpo. El clamor del mar, de este océano Atlántico vigoroso y de olas imponenetes , nos devuelve la energía para empezar el año, limpios de todo lo antiguo. Mojarnos los pies en la orilla, mientras caminamos playas que no tienen fin. Este ritual de la mañana nos abre al nuevo día con energía y alegría.

Preferimos caminar en silencio para poder respirar mejor. Me alegra ver a muchos jóvenes practicando Yoga en la playa. Mientras camino observo y siento. Las chicas practican el saludo al sol, otros la serie primera de Ashtanga Yoga. Las veo arquearse con su columna en deseje que sé que les producirá pinzamientos nerviosos en sus vértebras. Pero forma parte de su práctica y de la ausencia de corrección de sus maestros, que sin saberlo por su exceso de flexibilidad creen que sus alumnos son como ellos.

El Principio fundamental del Yoga es preservar la columna vertebral para que la energía fluya a través del sushumna nadi y penetre en los chakras, para abrirnos a diferentes estados de conciencia. A veces queriendo imitar las asanas del libro, nos olvidamos de alinear nuestras vértebras perjudicando el Hilo de Brahma , el Brahma sutra.

Cuida tu columna ,ya que es la protagonista de tu práctica y te sentirás alineado desde el centro de tu Ser con todo el universo.

Namasté!

lunes, 28 de diciembre de 2009

La naturaleza del miedo según Krishnamurti





Es por el contraste con la atención que se descubre nuestro apego a las interferencias del ego. Ver, en el mejor sentido de la palabra, es liberarse de ello. Este ver pone en juego una acción que ya no se fundamenta en la sola punzante repetición del pensamiento. Esta manera soberana de ir en cada instante a lo más verdadero, no exige - paradójicamente - ni esfuerzo ni voluntad. Ello se cumple de hecho en el olvido del yo, "en el olvido de las palabras". Es a la concentración - percibida aquí como el estrechamiento del campo de la consciencia con fines egocéntricos - lo que el diseño libre es al diseño impuesto:

"Cuando pones realmente atención, no hay una acción fundamentada en la memoria. En cambio, si te concentras, tú haces un esfuerzo, actuando siempre a partir de la memoria, como un tocadiscos repetitivo"

Donde la concentración cierra, la atención abre. La una empobrece, la otra acrecienta. La una quiere circunscribir, la otra busca comprender. La una filtra el mundo a imagen de la persona, la otra no tiene más objeto que su despliegue impersonal. Para Krishnamurti, ver es percibir en el espacio de un instante la verdad de un evento:

"El acto de ver es instantáneo, no es "yo aprenderé a ver". Si tú dices "yo aprenderé", tú ya has introducido el tiempo".

Para que esto pueda surgir, uno no se ejercita. La lucidez no podría ser el fruto de un procedimiento habitual:

"Estar lúcido, observar simplemente tus pensamientos, saber simplemente lo que piensas y sientes, sin condenación, sin defensa, sin justificación. En la lucidez no hay un llegar a ser, sino simplemente observación, una observación silenciosa."

¿Quién podría no hacer oídos sordos a lo más viviente, a lo más verdadero de sí mismo? ¿Quién podría conocerse en la forma más simple y completa?

"Debes tener la capacidad de explorar, no aquella capacidad que se adquiere con el tiempo como el aprendizaje de una técnica, sino esa capacidad que brota cuando estás verdadera y profundamente comprometido, porque descubrir es una cuestión de vida o muerte..."

Quien está atento es como un aprendiz, más allá de toda medida. Es el alumno de la realidad en estado de escucha extrema. Presto a esa "no-saciedad de lo esencial" que evoca Simone Weil. Plenitud fundamentalmente desinteresada - se piensa en el "sin finalidad y sin provecho" del budismo zen o en "la acción sin fruto" predicada por el Bhagavad Guita - tan presente a su objeto que no hay lugar en ella para
un sujeto.

"Ve lo que se produce cuando se observa con todo el ser, con la totalidad de la energía. Verás que en esa intensidad no existe el observador; no hay más que atención. Es la inatención la que separa al observador de la cosa observada."

En Krishnamurti, todo cuestionamiento brota de una lucidez constante de un hecho (estamos atados a las cosas, somos violentos, envidiosos, temerosos, etc.) y no de una idea. Y para comprender este hecho, es necesario observarlo de frente, sin demora ni rodeos, concederle una atención total e instantánea, fuera de toda esa red de fugas y evasiones que hemos tejido:

"Sólo se puede enfrentar un hecho en el presente. Si no se le permite estar presente, porque se huye de él, no se podrá reencontrarlo jamás."

Así - y esto cada uno puede verificarlo - huir del temor no hace más que acrecentarlo. Al contrario, quien está plenamente presente, cara a cara con lo inmediato, no conoce el temor, "Si te entregas a tu propia presencia, no hay lugar para el temor". Este sólo puede surgir cuando interviene el pensamiento. La verdadera inteligencia, según Krishnamurti, no es más que la total liberación del temor.

"Mientras no se esté liberado del temor, se pueden escalar las más altas montañas, inventar toda clase de dioses, igual se vive en las tinieblas."

Uno recuerda la frase apaciguadora que lanza Jesús a los apóstoles sobre el Monte Tabor: "¡ No tengáis miedo !" (Mateo 17, 7). A quien le interroga: "¿ Podré ser liberado del temor ?”, Krishnamurti responde:

"Tú eres el temor; tú y el temor no sois dos cosas separadas. La separación no es más que el temor mismo. Cuando veas que tú eres el temor, que tú y él no son dos cosas distintas, el temor desaparece. Entonces, ya no son necesarias las fórmulas y las creencias, porque no se vive sino con lo que es, y con la verdad de lo que es."

Cambio total, reversión, reflexión. ¿Por qué tengo miedo? Porque el miedo es parte integrante de mí. Si yo soy el miedo, ningún otro yo podría actuar sobre él, negarlo, rehusarlo, reprimirlo, combatirlo... Yo no puedo más que observar, sin proyectos ni prejuicios. "La atención misma que se concede a un problema - insiste Krishnamurti - es la energía que lo resuelve", La intensidad de la observación, anulando la distancia entre
el miedo y el yo, pone fin en el acto a la dualidad. Dicho de otra manera, la energía, concentrada por entero en la observación, deja de nutrir la influencia del miedo. Nace otro movimiento, un no -movimiento por el cual el observador no se experimenta ya como separado de lo observado. A los ojos de aquel que ve, la impresión que nos hace el mundo no es diferente del peregrinaje al interior de sí.

Para Krishnamurti, mientras no tratemos de ver más allá del yo, no podremos encontrar aquello que no tiene principio ni fin.

domingo, 27 de diciembre de 2009

El Zen me ha encontrado: testimonio de un monje cisterciense sobre su experiencia en un monasterio zen japonés.





Bernard-Joseph Samain, ocso
Abbaye N.-D. D'Orval
Collectanea Cisterciensia 62 (2000) 287-290


Hace dos años tuve la oportunidad de ser acogido durante unas semanas en la vida cotidiana de los monasterios zen en Japón. Esto ocurría en el marco de los Intercambios espirituales que desde hace unos veinte años se vienen realizando en Europa y Japón. Monjes cristianos y budistas se ofrecen una mutua hospitalidad dentro del ámbito de sus vidas. La originalidad de estos encuentros reside en esta convicción ¡sea zen... sea cristiana!: lo más importante no es la discusión teológica, sino conocerse, respetarse, acogerse en el ambiente real de la vida ordinaria de cada día y en la experiencia espiritual que lo anima.
La invitación para participar en este intercambio espiritual fue para mí totalmente inesperada. En abril de 98, y después de algunas vacilaciones, me atreví a abrirme a la aventura que se me proponía, aceptando "salir" sin saber dónde me iba a llevar. Se imponía un primer paso: adquirir un cojín y comenzar a ejercitarme cada día en "sentarme", inmóvil, en la posición tan característica de los monjes zen; durante cinco, diez minutos... y, progresivamente, hasta media hora o tres cuartos. Entrar en el juego del encuentro y de la hospitalidad que se ofrecía, exigía de mi parte una preparación y entrenar mi cuerpo para que fuese capaz de participar, tanto como me fuera posible, en este ejercicio clave en un monasterio zen.


No voy a contar aquí los altibajos de mi aprendizaje. Intentaré decir sencillamente alguna cosa de lo que esta práctica ha aportado y modificado en mí. En un palabra, la práctica de sentarse (en japonés se dice "zazen", el "zen sentado") me ha dado un silencio del cuerpo mayor de lo que yo conocía hasta entonces. Y si ahora quiero ser fiel a esta práctica, es porque va calando en mí este silencio, un silencio que se enraíza en mi cuerpo y trae un fruto de unificación a toda mi vida.

El pasaje bíblico que el zen ha reavivado más en mí es sin duda el texto de la carta a los Hebreos (10, 5-10): "Al entrar en este mundo dice Cristo: Me has formado un cuerpo... Entonces yo dije: Aquí vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad". Escucho como un eco las palabras de poeta Mandelstam:

De un cuerpo se me ha hecho don
¿Qué hacer de este bien?,
¿qué hacer de este cuerpo tan único y tan mío?

"Sentarme, simplemente sentarme", en la acogida de mi cuerpo, este cuerpo que yo recibo, como un don. Por él me convierto "corporalmente" en hermano de Jesús: no "pienso" en él, le alcanzo por dentro, por la actitud interior, intentando estar con él, y como él, silencioso ante el misterio de mi ser, el misterio de la Vida, ante el Misterio.


Quisiera mostrar un poco los diferentes componentes de esta práctica corporal y espiritual, fruto de mi encuentro "intra-religioso". Por medio de este adjetivo (inventado por R. Panikkar), quiero decir que llevo en mí, en mi cuerpo, el encuentro zen y el cristianismo. El trabajo del diálogo se lleva a cabo dentro de mí, y en cierta manera en mi ignorancia, después a destiempo) fuera de tiempo) compruebo los beneficios. ¿Qué pasa cuando "me siento", cuando me ejercito en permanecer sentado? ¿Qué frutos se dan en mi cuerpo, en mi vida? ¿Qué actitud espiritual se refuerza?


Practicar el zazen, es ejercitarse en vivir una postura, un gesto global del cuerpo y de todo el ser. Inten-taré aquí caracterizarlo en sucesivas pinceladas:

• Una postura de simplicidad, o de humildad: permanezco en el suelo, por tierra, como un niño, aco-giendo la gracia primera de estar allí, viviendo, respirando.

• Una postura de parada: renuncio moverme, inquietarme, hacer. Delimito, con una clausura temporal un espacio, durante el cual no haré nada, no tengo nada que hacer, resisto a toda tentativa de inva-sión en este espacio de libertad. Y detengo la "locomotora interior".


• Una postura de abandono: me dejo llevar de todo mi peso, me apoyo en el suelo, me desato, abro la mano, dejo caer, suelto recuerdos y pensamientos, proyectos y disgustos, todo lo que me ata, me ocupa, me estorba y parlotea en mí.

• Una postura de acogida de todo lo real que me rodea: permanezco con los ojos abiertos, los oídos abiertos, las palmas abiertas, los hombros y el cuerpo abiertos (sin recovecos, ni cierres: recogerse no es aislarse o perder el contacto con el entorno).

• Una postura de atención y de vigilancia: dejo mi cuerpo erguirse desde dentro, dejarse suscitar del interior y buscar la verticalidad. Y estar dispuesto, presente aquí y ahora, acogiendo el instante pre-sente, acogiendo todo lo que se presenta, abriéndose, ofreciéndose en presente a lo que se presenta en él.


• Una postura de reposo, de "vacación", de "tiempo libre": como María (la hermana de Marta), que se está "sentada", que simplemente escucha, que no se agita, ni se pierde en la multiplicidad de tareas, permanece centrada en lo único necesario. A San Bernardo el gustaba comentar esta escena, en uno de sus sermones se encuentran estas palabras: "Hermano, te conviene permanecer sentado, como María". ¿Confesaré que he recibido esta exhortación de su parte como un estímulo personal para investirme en esta práctica de la sentada? Lo que aprendí de mis hermanos monjes zen toca mi vida cisterciense y se integra en este impulso que me habita. Lo que he escuchado de mis padres cistercienses: "En todas la cosas, he buscado la quietud", y se encuentra en consonancia con los consejos llegados de Oriente. Lo expresaría con estas palabra del poeta Guillevic: "Aprende a no hacer nada / Vivir la nada" o aún, "Estar, simplemente estar".
En este reposo del cuerpo, me dejo llevar por el ritmo de la respiración, por el soplo que mi cuerpo suelta sin cesar para recibirlo de nuevo, adherirse así al gran ritmo del viviente, recibiendo la vida para devolverla: "Padre en tus manos pongo mi aliento)".

Comulgando misteriosamente en la Fuente de mi ser, aprendo a vivir en comunión con todo buscador de Dios. "El desconocido / Es nuestro domicilio", decía Guillivic. Nuestro domicilio para todos nosotros, humanos. Porque, primero este "desconocido" fue el domicilio de Jesús, permaneciendo en él en la oscuri-dad de la fe.

Poco a poco, compruebo que crece en mí una doble unificación. Primero en mi vida personal: lo que afecta al cuerpo durante la sentada repercute en todos los gestos, en todos los tiempos, sea sentado en el oficio, de pie, andando, cantando, o escuchando una conferencia... Es mi forma de ser, de estar presente con mi cuerpo la que se encuentra modificada.


Crece también una unidad con los seres humanos, todos, sea cual sea su religión, su cultura, etc. El zazen, esta práctica corporal extensamente practicada, pacientemente reflexionada y puesta a punto a lo largo de los siglos en el mundo del extremo-oriente, representa un regalo para el hombre. Para todos nosotros que tenemos un cuerpo en común, vivimos en un cuerpo, un cuerpo habitado por un deseo de oración, un cuerpo que busca volverse oración. Trabajar para hacer que mi cuerpo esté disponible en la oración, me hace más solidario con el deseo de crecimiento espiritual que traspasa toda la humanidad.

Me gustaría terminar dejando resonar la voz de Etty Hillesum:

Después de la guerra, quiero recorrer los diferentes países de tu mundo, Dios mío, siento en mí esta necesidad de franquear todas la fronteras y descubrir el fondo común de todas las creaturas, tan diferentes y tan opuestas entre sí. Querría hablar de este fondo común con una vocecita dulce, pero incansable y persuasiva. Dame las palabras y la fuerza. (Diario, 24, septiembre, 1942).

Escucho el eco de la voz del Concilio y su preocupación por examinar "ante todo, aquello que es común a los hombres y conduce a la mutua solidaridad".

Via: espiritualidad cisterciense




sábado, 26 de diciembre de 2009

Pensamientos que curan

Los científicos comienzan a dar la razón a los budistas: nuestra mente sí influye en el cuerpo. Pacientes con cáncer y enfermedades crónicas aprenden a pensar y sentir de otra manera.
Programas de meditación



Dharamsala, una ciudad al norte de la India, es considerada por los tibetanos su segundo hogar. Tras la persecución china, un gran número de pobladores del Tíbet encontraron en este rincón de la cordillera de los Himalayas, un lugar tranquilo para vivir gracias a la condescendencia y protección del gobierno hindú.

En Dharamsala está ubicada la residencia de Tenzin Gyatso, el decimocuarto Dalai Lama, y desde 1987 el líder religioso abre las puertas de su hogar para albergar a destacados científicos y discutir con ellos posibles puntos de encuentro entre la milenaria tradición budista y los más recientes avances de la ciencia.

Como lo recuerda Sharon Begley, editora de la revista Newsweek en su libro Entrena tu mente, cambia tu cerebro (Editorial Norma 2008), la pregunta que ocupó la atención del Dalai Lama y su selecto grupo de invitados en 2004 fue la misma pregunta que ha atormentado a filósofos, médicos y hombres de ciencia por siglos: ¿Cuál es el poder de la mente para cambiar el cerebro?

Fred Gage, del Instituto Salk de la Jolla, California; Michael Meaney, de la Universidad de McGill de Montreal; Helen Neville, de la Universidad de Oregon, y Phillip Shaver de la Universidad de California, todos neurocientíficos que han desarrollado investigaciones en torno a la capacidad del cerebro para transformarse a lo largo de la vida (neuroplasticidad), examinaron desde su perspectiva una creencia que ha acompañado a los budistas por más de 2.500 años: la mente es una fuerza capaz de influir en el mundo físico, en nuestro cuerpo.

“Hay muchos paralelos evidentes entre los hallazgos neurocientíficos y la literatura budista”, resumió Francisca Cho, experta en budismo de la Universidad de George Washington y entrevistada por Begley, “el budismo es una historia en la que sentimos dolor y sufrimiento y tenemos el poder para cambiar eso. Los hallazgos científicos sobre la neuroplasticidad suponen un paralelo con la narrativa budista de la iluminación, porque muestran que aunque tenemos formas muy arraigadas de pensar y que el cerebro está parcialmente predeterminado, también tenemos la posibilidad de cambiar”.

  • Pablo Correa | EL ESPECTADOR

jueves, 24 de diciembre de 2009

El primer pesebre de Navidad.


“Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento. Dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento…” Lucas: Cap. 2; vers. 6 y 7.

Cuenta la historia que el pesebre como lo conocemos hoy día fue creado por San Francisco de Asís en 1223, en el bosque de Greccio,con hombres y animales vivos.Francisco era famoso por la vida que llevaba, hablaba del evangelio con tanto entusiasmo que la gente y hasta los animales lo escuchaban atentos. En el año 1219, luego de haber formado una nueva congregación religiosa basada en la pobreza absoluta, partió a Oriente y pudo visitar los lugares donde estuvo Jesús.
El recuerdo más intenso de aquel viaje fue la gruta de Belén, donde el Señor quiso nacer en la pobreza más grande. Un día, un hombre rico, llamado Juan le preguntó a Francisco qué debía hacer para imitar a Jesús. Francisco le dijo que se preparara para la Navidad, y así este hombre hizo construir un establo y ordenó que llevaran heno, un buey y un asno. Así la noche de Navidad de 1223, muchos pastores y gente pobre fueron a la gruta que Juan había preparado para Francisco.

Allí, con el permiso del Papa, Francisco celebró misa. La emoción fue tal que Francisco se sintió él mismo un niño y comenzó a balbucear como uno de ellos. Entonces pudo verse dentro del pesebre un niño hermosísimo dormido, al que Francisco, sosteniéndolo en sus brazos, intentaba despertar de su sueño.

Entre testigos del milagro muchas eran personas dignas de fe y así se divulgó la noticia por todo el mundo. De aquel milagro, muchos obtuvieron beneficios espirituales y corporales: algunos se convirtieron, otros utilizaron el heno del pesebre y lo utilizaron como medicina para curar enfermedades y una mujer con los dolores de una parto difícil encontró fuerza y nació un niño y fue fiesta en toda la casa.

El símbolo del pesebre es para mí un llamado a la humildad, a servir, como Dios se entrega con simpleza en cada encarnación, un llamado a ser familia para criar al niÑo Dios en nuestro hogar.
Que Dios hecho niño encarne en esta noche buena y pueda devolvernos la Fe, el Amor y la Justicia para que todos los niÑos del mundo puedan nacer en un mundo que los contenga y les brinde pan, educación, salud y apoyo espiritual.

Felíz Navidad y que Dios se vuelva niño en tu corazón

Adriana





martes, 22 de diciembre de 2009

Bendecir nuestros alimentos para esta Navidad


Cada mediodía y cada anochecer nos reunimos con nuestra familia alrededor de la mesa para compartir nuestro día. Realmente es un momento único donde nos miramos a los ojos, nos reímos de nosotros mismos , compartimos el día que pasó con sus anécdotas, discutimos con humor acerca de nuestro errores,reflexionamos sobre ciertos temas que nos preocupan y saboreamos esa unión que se hace presente, desde que nuestros padres nos enseñaron a detener el mundo del trabajo y sentarnos todos juntos alrededor de la mesa.

Mi padre ,de familia italiana ,nos reunía para dialogar, mientras disfrutábamos de los manjares que mi madre preparaba con tanto esmero, y la música clásica invadía esos almuerzos, largos y comentados en donde siempre estaba mi abuelo napolitano aportando su romanticismo y su ternura , al aconsejarnos frente a las encrucijadas que la vida nos planteaba. Nos preguntamos siempre cómo enseñar a nuestros hijos un camino de felicidad y la respuesta que me surge es el lugar común que nos señalaron los inmigrantes: tu acción es el ejemplo.

Es verdad que aprendemos sólo de ver a otros hacer, sentir, disfrutar, esmerarse, amar, trabajar,cuidar y sólo compartiendo en familia es que podemos entregarnos a los grandes desafíos de la vida. Sólo madurando nos damos cuenta que el yo que construimos con tanta rebeldía, es una suma de pequeños momentos compartidos día a día, con la constancia de quien espera ver crecer una semilla más tarde, convertida en un árbol que recién de mucho tiempo puede refrescarte con su sombra.

Sé que nuestros hijos no se olvidarán jamás de este ritual, y detendrán el mundo a su alrededor para celebrar estar vivos, unidos en el amor que es luz y sombra, ambivalencia perpetua que siempre busca su cauce, en el abrazo amoroso y el perdón por nuestros errores. En nosotros como hijos y como padres están presentes todas las mesas servidas con tanto trabajo , dedicación y entrega. Por ello cuando bendecimos la mesa, vemos detrás de la ventana la frondosa copa del tilo que plantó mi suegro, un gallego de pura cepa, que sembró de joven los castaños en su casa natal y que hoy dan sombra a sus sobrinos en España.

Hoy Ramón ya no está, pero esa ramita sin hojas que plantó hace tiempo, hoy nos refresca con su sombra y desprende el aroma dulce del tilo en nuestro hogar. Bendecir nuestra mesa es celebrar con gratitud el regalo de estar vivos. Sabemos que nuestros hijos seguirán esta tradición nacida del amor, por ello hoy quiero regalarles en vísperas de la Navidad la bendición de la mesa de mi hijo Gabriel:

Te pedimos ,Dios, que bendigas estos alimentos y las manos que los preparon
para que puedan alimentarnos no sólo física sino espiritualmente.

Te pedimos por aquellos que están enfermos, por los que no tienen comida y techo.
Brindales la protección del sufrimiento.

Danos la capacidad para valorar todo lo que tenemos y te pedimos perdón por no darnos cuenta de ello cada día.

Te damos las gracias por la alegría y la unión de nuestra familia y te pedimos que vuelvas concientes a todas las personas del valor del amor.

Amén

lunes, 21 de diciembre de 2009

Lectura corporal. Las contracturas que nos hablan del estrés.

Aprender a leer nuestro cuerpo y el cuerpo de nuestros alumnos es el principal objetivo de las medicinas blandas de Oriente. A medida que nos relacionamos con el ambiente , la medicina oriental nos alerta acerca de los fallos de adaptación de nuestro organismo a los cambios bruscos del clima, a desequilibrios posturales, relaciones interpersonales desarmónicas, mala alimentación , respiración incorrecta y movimientos desbalanceados de nuestro cuerpo. Hoy en día llamamos a este desequilibrio distress (estrés).

La lectura corporal es la herramienta más poderosa de la medicina oriental para observar el desequilibrio de nuestra energía vital y el método de diagnóstico olvidado en la medicina alopática. Por ello cuando un alumno nuevo me consulta, esta eficaz herramienta de diagnosis me entrega información a través del tono de su voz, de lo que dice y deja de decir , cómo son sus movimientos... relajados o tensos, cómo es su relación con el entorno y consigo mismo.

La forma de prevenir la enfermedad es educar desde niños a nuestros hijos en la escucha atenta de su cuerpo. Por ello en mi trabajo terapéutico con niños , jóvenes y adultos ,aplico diversas técnicas para enseñar con sencillez a estar presentes en las elecciones que realicemos a la hora de vivir plenamente y preparar a nuestro organismo a una buena adaptación a sus requerimientos internos, en relación a las demandas del medio . Que mi cuerpo no se sienta aturdido con dobles mensajes como: para ser feliz y deshinibido emocionalmente en una fiesta ,me debo estimular con alcohol, para descansar a mi cuerpo, primero lo extenúo con horas de deporte ,sin prepararme previamente para el esfuerzo , no reparo mis fuerzas con una siesta o me someto a trasnoches reiteradas que afectan mi biorritmo , carezco de momentos de silencio o acercamientos a afectivos que nutran mi corazón, trabajo sin darme momentos de descanso y ocio verdadero.

Por ello la lectura corporal es la herramienta más poderosa para determinar los sutiles estancamientos de la energía de nuestros órganos que se manifiestan en tensiones musculares o contracturas en las líneas de meridianos o nadis. Mis alumnos se sorprenden cuando ante un dolor en el masaje de la mano les consulto : cómo te sientes con tus intestinos?; o ante un dolor externo de rodilla y cuádriceps les pregunto ,si están con trastornos estomacales .Me miran con asombro, pensando en que les he leído la mente.

El estudio de diversos abordajes en el tratamiento de la tensión muscular nos dará la armonía y el equilibrio para alcanzar día a día el don preciado de la salud.Por eso... a estar alertas a nuestras contracturas que no sólo expresan tensiones mecánicas, sino desordenes primarios de nuestra energía interior.

Adriana Paoletta

Traumatólogos y kinesiólogos explican que aumentan las consultas y que cada vez más jóvenes realizan consultas.

La sala de espera donde atiende el traumatólogo Jorge Romanelli ofrece testimonios de lo más variados: dolores en la cervical, problemas de columna, contracturas en la espalda, en la cadera, entre otros. El especialista recibe a lanacion.com y comenta que, por contracturas, atiende pacientes de entre 18 y 80 años.

"Cada vez se suman más jóvenes, por el trabajo sedentario y las malas posturas", comenta. Y agrega que el estrés está entre las principales causas de dolores en espalda, cintura y cuello entre quienes ya cumplieron los 30 y están en plena actividad laboral.

El doctor en kinesiología y fisiatría Norberto Furman, se explaya en el origen de las contracturas según las edades. "En la gente joven, lo más común son los excesos en las actividades deportivas. Entre los adultos, aparecen las malas posturas, la falta de gimnasia y el estrés. Ya en la tercera edad, el desgaste en las articulaciones (artrosis) y las hernias de disco suelen ser mayoría entre las causas", explica a lanacion.com.

Este especialista, que entre sus pacientes cuenta a estrellas del espectáculo, se detiene en el estrés y lo denomina "asesino silencioso". Agrega: "Da vueltas en nuestro cuerpo y en algún lado choca. En este sentido, la columna y los músculos son órganos de descarga".

Según dijo, los problemas en el cuello y la columna cervical son los que más inconvenientes pueden causar, ya que alteran la circulación y el flujo de sangre hacia el cerebro. Esto puede provocar mareos, dolores de cabeza, zumbido en los oídos, nublado de vista, decaimiento, opresión de pecho, taquicardia, disminución de la memoria, adormecimiento de las manos por la noche, etc. Una serie de síntomas que las personas suelen confundir con otras patologías, pero que pueden tener su raíz en la falta de relajación muscular.

VIA LA NACION

jueves, 17 de diciembre de 2009

El camino de las virtudes: la Templanza, σωφροσύνη (sōphrosynē)



Hablar del camino de las virtudes hoy en día es una forma que tengo para recuperar el espacio perdido de los valores espirituales. A lo largo de este año en las prácticas de meditación,hemos cultivado la claridad de la mente, para desarrollar el florecimiento de las virtudes. Ayer en nuestra despedida de meditación surgió el trabajo de la Templanza. Realmente sabemos cómo cultivarla?

Desde la antigüedad, con Platón, se enumeran cuatro virtudes cardinales: templanza, fortaleza, prudencia y justicia. La justicia es la firme disposición a reconocer a cada cual lo que le corresponde. Otras virtudes afines son la adoración (a Dios), la piedad, el respeto, la obediencia y la gratitud.

El centro de la ética socrática es el concepto de areté, virtud, esto es, la disposición última y radical del hombre, aquello para lo cual ha nacido propiamente, y esta virtud es ciencia. El hombre malo lo es por ignorancia; el que no sigue el bien es porque no lo conoce, por eso la virtud, dice, se puede enseñar (ética intelectualista) y lo necesario es que cada cual conozca su areté. Este es, señala, el sentido del imperativo socrático: conócete a ti mismo. Por eso es un imperativo moral, para que el hombre tome posesión de sí mismo, sea dueño de sí, por el saber.

La prudencia consiste en elegir correctamente los medios hacia el fin último y obrar correctamente en cada caso particular. Afines a la prudencia son la reflexión, la claridad y la seguridad.

La fortaleza o valentía es la disposición a sobrellevar males y no retroceder ni ante la muerte en atención a fines elevados. Virtudes afines son la paciencia, la confianza en uno mismo, la tenacidad y la constancia.

La Templanza (Sophrosyne en Griego) es la práctica de la moderación. Era una de las cuatro virtudes "cardinales", tenidas por vitales en la cultura helénica. Es una de las Cuatro Virtudes Cardinales consideradas centrales en el comportamiento cristiano y es un importante pilar de los códigos morales del resto de las religiones mundiales. Atraviesa su cultivo todo el Budismo.

La templanza es la disposición a contener el placer sensitivo dentro de los límites de la razón. Especies de la templanza son: la moderación en el comer, la sobriedad en la bebida y la castidad en el plano sexual. También emparentadas con la templanza están el dominio de sí mismo, la humildad, la mansedumbre que refrena la ira, la clemencia en el castigar y la modestia en el aparecer exterior.

Clasicamente, la templanza era definida como el gobierno de los apetitos naturales por los placeres de los sentidos, dentro de los límites de la razón. No hay virtud posible sin la capacidad de controlarse a uno mismo, si a la virtud se le opone algún deseo; es por éso que se denominan "cardinales", donde "cardinales" significan "pivotales" o "fundamentales".

Las virtudes de la abstinencia, castidad y modestia son consideradas subclases de la virtud de la templanza, al gobernar la práctica de la comida y de la bebida, de la actividad sexual y la restricción de la vanidad.

Por lo que respecta a la teología cristiana, la palabra templanza traduce en algunos casos la palabra griega engkrateia, que significa auto-control o disciplina. Se considera Fruto del Espíritu Santo, es decir, muestra palpable de la influencia del Espíritu Santo en la vida del creyente. Con eso no se quiere decir que toda persona disciplinada es un creyente o que está necesariamente influido por la acción del Espíritu. Más bien, quiere decir que el creyente que continuamente vuelca su vida en Dios, será influenciado por el Espíritu Santo de ésta manera.


La Sophrosyne (σωφροσύνη) griega es un término filosófico griego, que etimológicamente significa cordura moral y por consiguiente, auto-control o moderación guiada por un auténtico auto-conocimiento.

Los griegos mantenían el ideal de sophrosyne, que significa prudencia y moderación, pero su significado último es complejo, tan importante para los antiguos, es complicado trasladarlo a época contemporánea. Quizá lo resumen mejor las dos frases del Oráculo de Delfos, "Μηδὲν ἄγαν" ("Nada en demasía") y γνῶθι σεαυτόν ("Conócete a mismo").

El término sugiere una vida larga y feliz en la que las propias necesidades filosóficas están satisfechas, similar a la idea de iluminación a través de un armonioso vivir. Es un ideal clásico casi perdido, pero recientemente está gozando otra vez de favor, gracias al énfasis que pone en que los individuos vivan dentro de los límites de la razón y de la naturaleza. Tal cosa se lleva a cabo a través de sabiduría práctica y auto-conocimiento. Abundan los paralelismos con el pensamiento oriental, en el Hinduísmo, Budismo y Taoísmo.

La palabra se encuentra en los escritos de la Grecia Antigua, especialmente en el diálogo platoniano "Cármides", donde refiere a la evitación de los excesos en la vida diaria. Este término en el uso de Platón está conectado con el pitagórico "harmonía".

En Teología Cristiana, especialmente en la forma greco-patrística, la palabra sophrosyne ha venido a significar pureza, integridad y virginidad.

Hypatia de Alejandria es contemplada como un ejemplo de sophrosyne. Su biógrafa Marie Dzielsky apunta que Hypatia permaneció virgen durante toda su vida

Ejemplos de este término a menudo aparecen en la literatura griega también. Es buena idea observar el personaje de Deianeira en "Las Traquínias" de Sófocles. Aquiles en "La Ilíada" cuando Agamenón se lleva a Briseis o Edipo en "Edipo Rey" son ejemplos de personajes sin sophrosyne. El "Symposium" de Platón puede ser subtitulado con precisión "Acerca de la Sophrosyne," y el personaje de Socrates es la sophrosyne ejemplificada.

Ser moderados o sobrios según Juan Pablo II

Cuando hablamos de las virtudes -no sólo de estas cardinales, sino de todas o de cualquiera de las virtudes-, debemos tener siempre ante los ojos al hombre real, al hombre concreto. La virtud no es algo abstracto, distanciado de la vida, sino que, por el contrario, tiene "raíces" profundas en la vida misma, brota de ella y la configura. La virtud incide en la vida del hombre, en sus acciones y en su comportamiento. De lo que se deduce que, en todas estas reflexiones nuestras, no hablamos tanto de la virtud cuanto del hombre que vive y actúa "virtuosamente"; hablamos del hombre prudente, justo, valiente, y por fin, hoy precisamente, hablamos del hombre "moderado" (o también "sobrio").

Añadamos en seguida que todos estos atributos o, más bien, actitudes del hombre, provienen de cada una de las virtudes cardinales y están relacionadas mutuamente. Por tanto, no se puede ser hombre verdaderamente prudente, ni auténticamente justo, ni realmente fuerte, si no se posee asimismo la virtud de la templanza. Se puede decir que esta virtud condiciona indirectamente a todas las otras virtudes; pero se debe decir también que todas las otras virtudes son indispensables para que el hombre pueda ser "moderado" (o "sobrio").

El dominio de sí mismo

El mismo término «templanza» parece referirse en cierto modo a lo que está "fuera del hombre". En efecto, decimos que es moderado el que no abusa de la comida, de la bebida o de los placeres; el que no toma bebidas alcohólicas inmoderadamente, no enajena la propia conciencia por el uso de estupefacientes, etc. Pero esta referencia a elementos externos al hombre tiene la base dentro del hombre. Es como si en cada uno de nosotros existiera un "yo superior" y un "yo inferior". En nuestro "yo inferior" viene expresado nuestro "cuerpo" y todo lo que le pertenece: necesidades, deseos y pasiones, sobre todo las de naturaleza sensual. La virtud de la templanza garantiza a cada hombre el dominio del "yo superior" sobre el "yo inferior".

¿Supone acaso dicha virtud humillación de nuestro cuerpo? ¿O quizá va en menoscabo del mismo? Al contrario, este dominio da mayor valor al cuerpo. La virtud de la templanza hace que el cuerpo y nuestros sentidos encuentren el puesto exacto que les corresponde en nuestro ser humano. El hombre moderado es el que es dueño de sí. Aquel en el que las pasiones no predominan sobre la razón, la voluntad e incluso el "corazón". ¡El hombre que sabe dominarse a sí mismo! Si esto es así, nos damos cuenta fácilmente del valor tan fundamental y radical que tiene la virtud de la templanza. Esta resulta nada menos que indispensable para que el hombre "sea" plenamente hombre. Basta ver a alguien que ha llegado a ser "víctima" de las pasiones que lo arrastran, renunciando por sí mismo al uso de la razón (como, por ejemplo, el uso del alcohol o las drogas que nublan la conciencia), y comprobamos claramente que "ser hombre" quiere decir respetar la propia dignidad y, por ello y además de otras cosas, dejarse guiar por la virtud de la templanza.

Dedicado a Maju que vino desde el Sur y nos acompanó en el cultivo de esta necesaria virtud.

Adriana Paoletta

martes, 15 de diciembre de 2009

Krishnamurti la Naturaleza de la Mente. La Importancia de la Atención.


Adriana PaolettaYoga,aprender por el cuerpo

Krishnamurti responde a las preguntas del físico Dr. David Bohm, del biólogo Rupert Sheldrake y del psiquiatra John Hidley acerca de temas esenciales acerca de la mente humana.

Krishnamurti nació en la India en 1895 y murió en 1986. A los 13 años lo tomó bajo su protección la Sociedad Teosófica, le consideraba que él era el vehículo para el “instructor del mundo”, cuyo advenimiento habían estado proclamando. Krishnamurti. Emergió como un maestro inflexible e inclasificable.

Sus pláticas y escritos no tenían conexión con ninguna religión específica y no pertenecían ni a Occidente ni a Oriente, sino que eran para todo el mundo. Repudiando firmemente la imagen mesiánica, en 1929 disuelve de forma tajante la vasta y caudalosa organización que se había construido en torno a él y declaró que la verdad era una tierra sin senderos a la cual resulta imposible aproximarse mediante ninguna religión filosófica o secta convencional.

Por el resto de su vida rechazó insistentemente la condición de gurú que otros trataban de imponerle y negando él mismo su autoridad, no queriendo discípulos y hablando siempre como un individuo habla a otro. El núcleo de sus enseñanzas estaba la comprensión de que los cambios fundamentales de la sociedad podían tener lugar sólo con la transformación de la conciencia individual: acentuaba constantemente la necesidad del conocimiento propio y la captación de las influencias restrictivas y separatistas originadas en los condicionamientos religiosos y nacionalistas.

Krishnamurti señalaba la urgente necesidad de una apertura para este vasto espacio en el cerebro que contiene en sí una energía inimaginable. Krishnamurti siguió hablando hasta su muerte a los 90 años. Sus pláticas, diálogos, diarios están reunidos en más de 60 volúmenes. Cada libro se centra sobre alguna cuestión que tenga particular importancia y urgencia en nuestras vidas cotidianas…

Todas sus charlas desarrollaban esencialmente un tema primordial: la verdad puede ser descubierta por cualquiera de nosotros, sin la ayuda de autoridad alguna; al igual que la vida, está siempre presente en un sólo instante.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Superar nuestros defectos y desarrollar nuestros potenciales.La bodhichitta.



Si usted tiene un gato, es seguro que alguna vez ha observado que cuando el animal busca afecto, se tiende de espaldas y le ofrece la pancita para que la acaricie. Quizá lo que usted no sepa es que el punto más vulnerable del gatito es el vientre, y el hecho de que el felino se tienda de espaldas es una señal de ternura; es como si dijera: "Confío en que no me vayas a lastimar cuando descubras mi punto débil". Y acariciar el punto débil del gato lo hace ronronear. Si un enemigo alcanzara a morder la zona del estómago, el gato sería víctima fácil de una herida mortal. Al estar vivos, todos tenemos un punto débil.
El corazón humano también tiene un punto siempre abierto, suave y sensible, desde el cual se puede percibir al tacto nuestra relación con el mundo. Desde un punto de vista psicológico parece que tenemos una herida permanente que no sana.

"El pensamiento de la Iluminación", para cultivarlo depende de muchas causas y condiciones: Primero, hay que tener la preciosa vida humana, que es la que tiene la mejor oportunidad entre todas las demás existencias de comprender la naturaleza del universo.
Si usamos esta vida humana en forma correcta, nos puede llevar a liberarnos de todo el sufrimiento.
Todos los seres, en la nuestra base , estamos conectados en la bondad, por eso es tan importante practicar estas enseñanzas.

La raíz de la causa del sufrimiento es el aferramiento. Podemos pensar; "yo voy a ser un bodisatva y seré respetado por todos", lo cual es un gran engaño pues uno se convierte en bodisatva para respetar a los demás.
En la mañana podemos meditar en la bondad amorosa y en la compasión, en desear que todos los seres tengan la felicidad y las causa de la felicidad, pero para esto es necesario primero ver los sufrimientos del samsara.

La compasión es desear que todos se liberen del sufrimiento y de sus causas.

Visualizamos a los seres que tienen un sufrimiento agudo como los animales, los convictos condenados a muerte. Debe situarse uno mismo en ese lugar , a nuestros padres o hermanos y pensar "este ser fue mi madre compasiva en una vida anterior, por lo tanto no es diferente de mi presente madre" , pensemos que este sufrimiento debe terminar y sintamos las lagrimas que vienen a nuestros ojos.

Sentir compasión por todos como la siento por mi mismo es la forma de purificación mas poderosa para todos los oscurecimientos mentales.
Todo el tiempo pensamos en como tener y lograr la felicidad. En general pensamos en el pasado, ¿en qué erré?, ¿qué hice que produjo esto?, ¿porque?, y también en el futuro, ¿como lo puedo hacer?, ¿que puedo hacer para tener felicidad?.
Es necesario comprender la naturaleza pura del amor y la compasión, mirar la mente; no hay nada a que aferrarse, nada que ver, nada que tocar. No hay fenómenos internos. ¿Pero de donde vienen todos estos pensamientos ? . De la naturaleza de la mente. La naturaleza intrínseca de la mente es paz y claridad, y esta puede lograrse con la Bodichita. Para actualizar la Bodichita última, hay que cultivar la Bodichita relativa. Con el esfuerzo sincero y reconociendo que tenemos todo el potencial para lograrlo sólo nos resta el trabajo y sin duda llegaremos a la Iluminación completa, el reconocernos sin nada escondido.
Practicar el Dharma no es para aislarse y creerse mejor que los demás , es para ser mejor ser humano.
En medio de los engaños ese es un excelente propósito. Al estudiar y practicar, hay que hacerlo con un sentimiento de gozo, de agradecimiento y respeto, por la gran oportunidad que tenemos, o sea, practiquemos felices.
Es importante utilizar esta preciosa vida humana, no malgastarla, hacer lo mas importante de toda la cantidad de cosas que podemos hacer, pues, no podemos hacerlas todas, no tenemos el tiempo ni la habilidad. Hay que utilizar nuestro tiempo en ver que es lo más importante.
Vemos que todos en el mundo se esfuerzan para tener un propósito con real sentido, y nos podemos preguntar ¿qué es lo más efectivo para traer felicidad a mi vida, que es lo realmente real?.
Reconozcamos nuestros reales enemigos, nuestros enemigos internos, ellos son los que causan los obstáculos, nuestras emociones conflictivas, nuestro ego.
La práctica no es algo especial para un grupo o tipo de gente, es algo universal, ser más compasivo, más amoroso, ser individuos que aportan algo a la vida realmente.
Sólo que permanezcan con uno los pensamientos amorosos y compasivos.
Normalmente el paciente sigue como mejor puede la receta del médico. Buda nos describe nuestra enfermedad, como nos hace sufrir.

Pasos para la Práctica de la Bodichita:

1ª Establecer la paz, amor y compasión en tu propia mente. De este modo se genera la sabiduría.

2ª Luego, recitar una oración de aspiración para ayudar a todos los seres sintientes a liberarse del sufrimiento.

El Buda nos dejó sus enseñanzas a través de su propia vida. Tener un buen ejemplo es el mejor y más efectivo beneficio y el camino que nos conduce al objetivo que deseamos.
El mantra y la práctica aumentan la Bodichita. Debemos ver el sufrimiento que hay detrás de la acción de una persona que nos daña y la practica nos ayuda a contemplar esto con mas claridad.

1) Postraciones y ofrendas: las postraciones son el antídoto para el orgullo y la arrogancia y las ofrendas lo son para la avaricia y el apego, además, nos ayudan a cultivar la generosidad, lo que nos trae como resultado tener muchos y buenos amigos y a una mente sana.

2) Purificación: La purificación nos va limpiando nuestro karma negativo.

3) Regocijo: el regocijarse por la buena fortuna y felicidad de los demás nos purifica de los celos.

4) Solicitar las enseñanzas.

5) Dedicación de los méritos: al dedicar los méritos, compartimos toda la virtud generada por nuestra práctica y esta se vuelve mucho más poderosa y beneficiosa. Nos ayuda a cultivar la generosidad.

6) Toma de refugio: Tomar Refugio es abrir las puertas hacia las puertas de la Iluminación. No se toma Refugio por el propio beneficio, sino, por el de todos los seres sintientes.

Pase lo que pase y cueste lo que cueste no debemos renunciar nunca a nuestra preciosa Bodichita. Este es el sendero, sin ninguna duda que poco a poco nos irá purificando y acercando a nuestra bondad esencial y felicidad completa; abrid el corazón sin expectativa, sin esperanza y sin miedo.

Venerable Lama Khenpo Konchog Gyaltsen Rinpoche

viernes, 11 de diciembre de 2009

Efectos del Yoga sobre la depresión y la ansiedad


Investigadores de Boston University School of Medicine (BUSM) and McLean Hospital encontraron que la practica del YOGA produce un aumento de los niveles gamma-aminobutyric (GABA)principal neurotrnasmisor inhibitorio cerebral) es decir participa en la inhibición del dolor. Este descubrimiento aparece en el suplemento de Mayo de Alternative and Complementary Medicine, y sugiere que la práctica del Yoga debe ser explorada como un posible tratamiento para la depresión y la ansiedad, desórdenes asociados a los niveles de GABA. Algunas sustancias químicas depresoras del sistema nervioso central provocan una liberación de GABA. Por ejemplo, las Benzodiazepinas como el diazepam.

The World Health Organization nos advierte que actualmente”estas enfermedades han llegado a ser el 15 % del total de enfermos en el mundo”La ansiedad y la depresión relacionadas con bajos niveles de GABA en el cerebro han sido hasta ahora tratadas con medicamentos que aumentan estos niveles.Benzodiazepinas

Usando la Resonancia magnética estretoscópica los investigadores compararon lo niveles de GABA antes y después de la práctica de yoga en ocho personas con los niveles en 11 personas que no hicieron Yoga pero que estuvieron leyendo durante una hora.Los investigadores encontraron un aumento del 30 por ciento en los niveles de GABA en los practicantes de Yoga contra ningún cambio en los que estuvieron leyendo. La medición de los niveles de GABA con resonancia magnética estretoscópica es una técnica desarrolada por by J. Eric Jensen, PhD profesor de Psiquiatría de la Harvard Medical School y un físico asociado en el Hospital McLean.

De acuerdo con las investigaciones el Yoga ha mostrado ser muy promisorio en la desaparición de síntomas asociados con la depresión,la ansiedad y la epilepsia.”Nuestros descubrimientos demuestran claramente que los practicantes de Yoga, aumentan sus niveles de GABA luego de cada práctica “ dijo el autor de esta investigación Chris Streeter, MD, (an assistant professor of psychiatry and neurology at BUSM and a research associate at McLean Hospital.)

“Ëste estudio contribuye a entender como los niveles de GABA son afectados de formas farmacológicas o conductuales y ayudará a dirigir el desarrollo de nuevos tratamientos para los bajos niveles de GABA.” Dijo , el co-autor del estudio (Domenic Ciraulo, MD, professor and chairman of the department of psychiatry at BUSM.)

“El desarrollo de un tratamiento.barato,extensamente disponible , sin efectos secundarios y eficaz en el alivio de los síntomas de desórdenes(trastornos) asociados con niveles de GABA bajos tiene muchas ventajas para la salud pública " añadió el autor senior Perry Renshaw, MD, PhD, director de Brain Imaging Center en Harvard-affiliated McLean Hospital.

Este estudio fue apoyado en gran parte por el National Institute of Drug Abuse; the National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism; the National Center for Research Resources, and the Gennaro Acampora Charity Trust to the Division of Psychiatry, Boston Medical Center.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Yoga y el trabajo.¿Ganarse la vida y perder la salud?



Póngase cómodo e intente relajarse un momento. Inhale profundamente. Y exhale despacio. No hay ninguna prisa. ¿De qué humor se despierta por las mañanas? ¿Qué tal le van sus relaciones personales y profesionales? ¿Cómo se encuentra cuando regresa del trabajo? Ahora eche un vistazo a su rutina laboral. Cuando está en la oficina, ¿qué emociones, sentimientos y estados de ánimo prevalecen más en su interior? ¿El malestar o el bienestar? ¿El miedo o la confianza? ¿La tristeza o la alegría? ¿El conflicto o la paz? Sea sincero consigo mismo. ¿Cómo se siente con respecto a su vida?

Aunque en un primer momento le cueste creer, es posible llevar una vida equilibrada y más feliz sin renunciar a su carrera profesional. Eso sí, para lograrlo, el mayor esfuerzo debe venir de su parte. Dado que en un primer momento no puede cambiar sus circunstancias, sí puede modificar su actitud y su manera de interpretarlas. Por el camino igual tendrá que eliminar ciertos hábitos nocivos, como el exceso de alcohol, tabaco, victimismo, negatividad, estrés, teléfono móvil e Internet. E incluir otros más beneficiosos para su salud, lo que seguramente pase por mejorar su alimentación, beber más agua, hacer ejercicio, practicar la respiración consciente, aprender a pensar en positivo y equilibrar la vida personal con la laboral.

En definitiva, de lo que se trata es de responsabilizarse de su bienestar. Al fin y al cabo, es su vida, y si no apuesta por ella, nadie lo hará. Es cuestión de priorizar qué es lo que usted considera más importante. Como dijo el filósofo Buda (560-480 antes de Cristo):

"Lo que más me sorprende de la humanidad son los hombres que pierden la salud para juntar dinero y luego pierden el dinero para recuperar la salud"
Y lo cierto es que, 2.500 años más tarde, cada vez más ejecutivos están apostando por sí mismos, adentrándose en una práctica oriental totalmente aceptada e integrada en la sociedad occidental: el yoga.

"El yoga es una técnica que concibe al ser humano como una unidad, donde el cuerpo y la mente están estrechamente relacionados", explica Víctor Ángel, director de Inner Sense, que ofrece servicios de bienestar y gestión personal para el mundo de la empresa. "Por medio de una serie de posturas corporales y su correspondiente técnica de respiración, el yoga nos ayuda a serenar nuestra mente y a relajar nuestro cuerpo", añade este experto, que también es profesor de esta disciplina en el Máster de Desarrollo Personal y Liderazgo de la Universidad de Barcelona.

Entre los principales efectos positivos del yoga destaca "el aumento de nuestra energía vital y de nuestra capacidad para concentrarnos; el refuerzo de nuestro sistema inmunológico; la reducción de estrés y ansiedad; el contacto con nuestro cuerpo y la comprensión de cuáles son sus funciones y necesidades; la mejora de la circulación sanguínea, de los órganos y tejidos internos; el aprender a respirar de forma correcta y natural; así como el incremento de la flexibilidad y movilidad de las articulaciones, que contribuye a eliminar progresivamente contracturas musculares y dolores crónicos", señala.

"Aunque estos beneficios se notan a partir de la primera clase, esta práctica requiere una voluntad y un compromiso inicial importante". Lo recomendable es practicar yoga "un par de veces por semana", apunta Ángel. Entre sus clientes destaca la escuela de negocios EADA, que desde hace más de un año incluye el yoga en algunos programas formativos para altos directivos. Desde que se sabe que las hermanas Koplowitz lo practican, cada vez más ejecutivos están siguiendo sus pasos. "El yoga nos sirve para promover el autoconocimiento de los profesionales, lo que siempre es un buen complemento para su formación", sostiene Enric Bernal, director de Corporate Education de EADA.

Y lo cierto es que lo dice por experiencia. "A mí me está ayudando mucho a ser dueño de mis pensamientos, a vivir más en el momento presente y, por supuesto, a sentirme más en paz y vivir más feliz", afirma Bernal. "Gracias a la práctica regular del yoga, ya no me estreso en el trabajo y rindo más y mejor", añade. Según la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, que el pasado mes de marzo lanzó una campaña de prevención laboral desde Bruselas, "el estrés es el segundo problema de salud relacionado con el trabajo y ya afecta al 25% de los empleados". Y no sólo eso. "El estrés es también la causa que hay detrás del 55% de los días de trabajo perdidos por bajas laborales".

Otra profesional que habla por experiencia es la ex ejecutiva de publicidad y marketing Maite Crespo, fundadora y directora de TodoYoga, que ofrece cursos personalizados de yoga para empresas. "El yoga cambió mi manera de relacionarme con las cosas que me iban pasando, que poco a poco dejaron de afectarme tanto", explica. "Me di cuenta de que cada uno de nosotros, a través de lo que piensa, fabrica lo que siente y experimenta dentro". Y en el mundo de la empresa, "el yoga permite que los trabajadores estén mejor consigo mismos y, por tanto, que su rendimiento sea mayor y más sostenible", subraya Crespo. Y concluye: "El yoga es una técnica que no sólo nos equilibra, sino que nos previene de desequilibrarnos".


VIA DIARIO EL PAIS

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Recomiendan el Yoga en el tratamiento de Artritis reumatoidea.


La Asociación Americana de Yoga y la Fundación de Artritis Reumatoidea de EEUU han elaborado una guía de yoga destinada a los afectados por esta patología para paliar el dolor, el entumecimiento y la rigidez articular.

También se pretende aumentar el grado de movilidad y fortalecer las zonas dañadas. El programa está en inglés y se puede acceder a él por Internet y consta de 35 minutos de ejercicios de movilidad, tonificación y estiramiento muscular (los tres grupos que deben potenciar los pacientes).

Además se presta atención al calentamiento, a la respiración y a las técnicas de meditación. Cada ejercicio va acompañado de fotografías e indicaciones precisas para realizarlo, pero antes de hacerlos es conveniente consultar al especialista y a un instructor de yoga con experiencia.

Adriana Paoletta

VIA EL MUNDO.ES